La serie “Skins”, en Neox.

La noche del 20 al 21 de septiembre de 2009, a las 23 horas, la cadena de televisión Neox emitió un doble capítulo de la serie británica Skins en el que pudimos ver a varios adolescentes londinenses fumando marihuana con naturalidad y traficando con ella por una buena causa: conseguir el dinero que necesita un inmigrante recién llegado. Al principio del episodio, la joven Pandora se desmaya tras fumarse un canuto; al día siguiente, se presenta en casa de su amiga a la hora de la comida y, delante de sus padres, le dice que le trae maría mostrándole una bolsita llena de droga; pues bien, las chicas suben a su cuarto y los padres no dicen nada y siguen comiendo.

Más tarde, en una fiesta del pijama, a otra chica se le ocurre echar MDMA en el pastel . La madre de Pandora, que al parecer es una señora conservadora, se desmelena tras comerlo y termina desmayándose. Al final, Pandora y otro chico comparten un canuto.

En esta emisión, el único efecto negativo de estas sustancias que se muestra es el desmayo por colocón: Pandora sufrió uno por fumar hierba, y luego su madre también se desvaneció en la fiesta, y ya está. Los adolescentes se drogan, se emborrachan y trafican sin apenas consecuencias.

Más de lo mismo en el doble episodio de Skins emitido por Neox la noche del 11 al 12 de octubre de 2009: un chico se pone como una moto en la discoteca tras ingerir tres comprimidos de un medicamento, y más tarde los jóvenes se van de excursión y se comen unas setas que han encontrado en el bosque, sin saber de qué especie son, con el fin de colocarse.

Pero lo peor si cabe es el anuncio que de esta serie emite Neox regularmente en el intermedio de Física o Química entre las tres y las cuatro de la tarde, en horario infantil (Skins. Los domingos por la noche, nuevos capítulos en Neox”), un anuncio dirigido a los más jóvenes y en el que aparecen sugestivos canutos humeantes (anuncio que también se emite en Antena 3).

Se necesita ser abyecto para perpetrar algo así.

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Los niños imitan lo que ven, y tanto los directivos de las cadenas como los políticos lo saben perfectamente

El día 22 de septiembre de 2009 por la mañana, el programa de radio “Herrera en la Onda”, de la cadena Onda Cero, abrió los micrófonos a todos aquellos oyentes que estuviesen sufriendo malos tratos por parte de sus propios hijos. Los padres y las madres que llamaron dieron testimonio del infierno que están viviendo muchísimas familias españolas; se mencionaron causas como el trastorno por déficit de atención, pero con frecuencia la conducta de los jóvenes había empeorado cuando estos entraron en contacto con las drogas.

Antena 3 Televisión, del mismo grupo de comunicación que Onda Cero, emitió ese mismo día 22 de septiembre, a las diez de la noche, el primer episodio de la cuarta temporada de Física o Química. Teniendo en cuenta las tramas en las que se ven envueltos los personajes de esta serie (alumnos que se enrollan con profesoras jóvenes, transmisión de enfermedades venéreas entre profesoras y alumnos, consumo generalizado de drogas, chicos y chicas que apenas estudian y que cambian de pareja continuamente, ambigüedad sexual, tríos en la cama, grabación de situaciones íntimas en vídeos y fotografías que después son colgados en Internet, participación de jovencitos en páginas web eróticas) se nota cierta intención, por parte de los guionistas, de provocar al personal. De hecho, cuando se estrenó en febrero de 2008, varias asociaciones de padres de alumnos y de telespectadores pidieron la retirada de la serie por ofrecer una imagen denigrante de la enseñanza en los institutos. Incluso la Comunidad de Madrid encargó un estudio (“Qué menores ven los menores en televisión”) en junio de 2009, estudio en el que la serie Física o Química no salía muy bien parada. Pero al parecer las quejas de las asociaciones no llegaron a buen puerto porque la serie se emitía en horario nocturno, a partir de las 22 horas. Sin embargo, durante los meses de agosto y septiembre de 2009, el canal Neox de la TDT, que ya se puede ver prácticamente en todos los hogares españoles y que pertenece también al grupo de Antena 3, ha estado repitiendo los capítulos de Física o Química a diario, incluso los fines de semana, en horario infantil, sobre las 15 horas, y nadie ha dicho nada al respecto.

En esta serie las drogas forman parte de la vida cotidiana de los adolescentes. Concretamente Gorka, el gamberro del instituto, fuma canutos a menudo, y viste camisetas estampadas con el símbolo del cannabis. En el episodio del lunes 31 de agosto de 2009 por la tarde, Olimpia, la profesora embarazada, le pide al joven Gorka que la asista en el parto dentro del coche, pues ya no hay tiempo para llegar al hospital. Gorka está muy nervioso y le dice que él se tiene que fumar un porro para tranquilizarse; el chico lo saca, lo enciende con el mechero y Olimpia le ruega que no lo haga, que no quiere que eso sea lo primero que huela su hijo cuando nazca. Gorka le responde que el porro es bueno para los dolores y se lo ofrece, pero ella lo rechaza. La escena del parto pretende ser cómica, pero es una de las más ridículas de la serie.

En otro episodio repetido en Neox el 16 de septiembre a las 15 horas, Gorka y sus amigos lían y fuman petas en el servicio de los chicos, y alaban la buena calidad de la hierba. Por otro lado, en este mismo capítulo se descubre la causa del suicidio de Rubén, el hermano de Julio. Una chica le cuenta a Julio que Rubén y otro chico, tras meterse de todo en una fiesta, intentaron abusar de ella. Al parecer al otro violador le dio un coma etílico y por ello la violación no llegó a consumarse, y más tarde Rubén, agobiado por un sentimiento de culpa, terminó arrojándose al vacío desde una azotea. Mientras la joven narra lo ocurrido, se ven escenas de la fiesta en las que Gorka esnifa cocaína y otros mozos se pasan porros y toman pastillas. Después Julio visita la tumba de su hermano Rubén en el cementerio y llorando le recrimina su comportamiento: “Hay que ser imbécil para ponerse hasta el culo de mierda para ir de guay, hay que ser imbécil para tratar de violentar a esa pobre chica y hay que ser imbécil para tirarse desde la azotea”. Las consecuencias nefastas del consumo de drogas vuelven a ser tratadas en otro episodio repetido el viernes 18 de septiembre de 2009 por la tarde. Gorka se prepara una raya de ketamina en casa de su novia Ruth, cuando la tutora de ésta lo sorprende. A pesar de la reprimenda que se lleva, Gorka sigue drogándose cuando la mujer se ha ido. Más tarde, en la piscina, Gorka incita a Ruth a que tome un poquito de ketamina, la chica la esnifa y al rato su cuerpo aparece flotando inmóvil en el agua. Por fortuna, Ruth es trasladada al hospital y consigue salvarse.

Pero los alumnos del instituto no son los únicos aficionados a las drogas. En el cuarto episodio de la primera temporada de Física o Química, titulado “Hace falta valor”, Ruth va en busca de material a casa de un camello y allí descubre a Roque, el joven profesor de Arte, en una fiesta. Ruth se lo cuenta a sus compañeros y estos publican en Internet un montaje fotográfico en el que se ve a Roque con un canuto. El jefe de estudios, que es su padre, le pregunta si sigue fumando porros, y Roque responde que él ya es adulto, que es un buen profesor y que en el trabajo no fuma, pero que de vez en cuando se divierte como a él le apetece fuera del instituto. Su padre le encarga que dé una charla sobre las drogas y Roque le pide ayuda a Olimpia, otra profesora. Ésta le sugiere con ironía que les diga a los críos que las drogas son malas, que se empieza por un porro y se acaba por la heroína, y que si no pueden reprimir la ansiedad, que recurran al tabaco y al alcohol, que matan igual pero son legales, con lo que los muchachos no acabarán en la cárcel. Al cabo de unos días, alumnos y profesores asisten a la disertación de Roque, que transcurre en un ambiente distendido, en el que los adolescentes sueltan indirectas y chascarrillos.

Roque: “Total, de drogas ya lo sabéis todo, sois expertos”.

Yoli: “Unos más que otros, por lo que dicen, ¿no?”.

Roque (se ríe): “Vamos a ver lo listos que sois…”.

El joven profesor reparte unas fichas en las que figuran los efectos positivos y negativos de cada droga y encarga a Isaac que lea en voz alta una de las fichas.

Roque (mientras muestra una bolsita con una pastilla): “Pues aquí os presento a nuestro amigo el éxtasis”.

Gorka: “Yo ya lo conozco”.

Roque: “¿Lo conoces? Pues como esas fichas, tiene dos caras, la que mola y la que jode.

Y a largo plazo siempre se repite el mismo principio, pero al final la chunga es la que acaba ganando la partida”.

Yoli: “¿Te puedo hacer una pregunta? Y si tú sabes que tiene dos caras, ¿por qué consumes?”.

(“Eso”, “Ahí le has dado”, dicen los alumnos).

Roque: “La pregunta del millón, la verdad es que no sé muy bien qué decir a eso. Puedo mentir, o puedo decir que hay médicos que fuman y que tienen la obligación de decirles a sus pacientes que fumar es malo para la salud”.

Cabano: “Ya, pero es que resulta que tú no eres medico”.

Roque: “Si, exacto, Cabano, soy profesor, pero también os puedo decir que es malo para la salud, aunque claro, ya sé que la salud a los dieciséis años os importa una mierda, y supongo que así tiene que ser”.

Julio: “Entonces, ¿te parece guay que fumemos?”.

(Risas de alumnos y de profesores. El único que no se ríe es Adolfo, el jefe de estudios, que es el padre de Roque).

Roque: “Nuestra responsabilidad es enseñaros, deciros lo que hay para que podáis decidir mejor. Pero al final es vuestra elección, vosotros elegís”.

Terminada la charla, el profesor de gimnasia (cuya hermana está enganchada a la heroína) se enfrenta con Roque por su manera de abordar el asunto delante de los alumnos; Roque y su padre también vuelven a tener otra bronca. Los hábitos de Roque salen a relucir de nuevo en el segundo capítulo de la cuarta temporada, emitido por Antena 3 el miércoles 23 de septiembre de 2009 a las 22 horas, y repetido por Neox el domingo 27 de septiembre por la tarde. El director del instituto quiere acabar con el consumo de drogas dentro del centro y propone someter a los alumnos a un test de detección de estas sustancias, siempre y cuando sus padres lo autoricen. En clase, los alumnos se rebelan: Ruth recuerda delante de todos que a Roque lo vio fumándose un porro con unos colegas, y éste se defiende diciendo que él es mayor de edad. Los chicos le replican a Roque que no es justo que los obliguen a someterse a dicho análisis, ni que los docentes puedan venir “puestos” al instituto y ellos no, y van y le proponen al director que a los profesores también se les haga la prueba, y el director acepta. Roque vota en contra, pero la medida es aprobada por el claustro. Ante la negativa de Roque, su padre, el jefe de estudios, le pregunta si ha tomado drogas, y Roque le contesta que lo que él haga fuera del instituto es asunto suyo.

El día del análisis, los jóvenes se intercambian las muestras de orina, lo que da a entender que muchos de los protagonistas, y no sólo Gorka, son consumidores. Pero el director sospecha que han hecho trampa y en la clase de gimnasia se les toma una muestra de sudor, con lo que la situación ya se convierte en lo que Roque calificará más tarde como caza de brujas. Tras la prueba, Gorka se prepara un canuto sentado en el césped. La sorpresa viene cuando el laboratorio entrega los resultados: no sólo quince alumnos han dado positivo, sino que además Roque da positivo en marihuana y tres profesores más dan positivo en cocaína, entre ellos el director, quien queda en evidencia delante de sus compañeros, aunque asegura que él no ha consumido nada (al final se descubre que la noche anterior los tres profesores en cuestión habían tomado sin saberlo una bebida boliviana a base de hoja de coca). El director insiste en que se trata de un error, y el padre de Roque le replica que si el resultado de su análisis es erróneo, también los de los alumnos podrían estar equivocados, con lo que al final el director decide romper los papeles del informe.

En resumen, en la serie Física o Química se muestra a veces el daño que puede ocasionar a los jóvenes el consumo de drogas (Rubén y su amigo casi violan a una muchacha, uno de ellos sufre un coma etílico y el otro se siente culpable y se suicida; Ruth es hospitalizada tras esnifar ketamina), pero en otras ocasiones este consumo resulta aparentemente inofensivo. Así, en el capítulo 2 de la primera temporada también se presenta a los chicos consumiendo pastillas y porros en una fiesta celebrada en el chalé de César Cabano, el mejor amigo de Gorka, y a nadie le ocurre nada malo. En una sugerente escena Cabano le pasa una pastilla a Paula de su boca a la de ella mientras la besa. Al día siguiente, el profesor de gimnasia les ve las pupilas dilatadas, y lo único que les dice es que el dopaje no se permite en ningún equipo profesional, y menos si es con sustancias ilegales. Por otro lado, en el reciente capítulo de las pruebas de detección de drogas, Alma le pide ayuda a Roque porque ha consumido unas “pastis” recientemente y teme que puedan reflejarse en el análisis de orina, pero las “pastis” no parecen haberle ocasionado ningún contratiempo ni físico ni mental. En cuanto al cannabis, en la serie no se mencionan sus efectos colaterales, y aparece como una droga inocua en comparación con las otras. Gorka es un gamberro racista y homófobo que les pone trampas humillantes a sus compañeros, pero también es el más gracioso de todos; sus guapos amigos César Cabano y Ruth, que no son tan repelentes, también fuman marihuana en repetidas ocasiones a lo largo de la serie, y no les ocurre nada por ello. Cabano es maltratado por su padre, y no al revés. Ruth es ingresada en el hospital tras meterse ketamina y meses después ingresa en el psiquiátrico por padecer bulimia, y aun así sigue dándole caladas al porro, como le confiesa a su tutora en el episodio de los controles de drogas. David acepta de buen grado el canuto que le regalan Gorka y Cabano y elogia su olor, aunque lo pillan con el petardo en la mano y casi lo expulsan del instituto.

Los productores de Física o Química responden a las críticas alegando que se trata de una serie de ficción que refleja una realidad. Será una parte de la realidad, porque la realidad de los menores trastornados por consumir drogas, esa no se ve en la serie. Además, la hipocresía de los directivos de la cadena queda patente con la emisión, en el intermedio de cada capítulo, de una breve nota en la que se afirma que Neox colabora con el código de autorregulación sobre contenidos televisivos e infancia. ¿Y cómo lo hace? Simplemente colocando, en una esquina de la pantalla, una pequeña señal que indica que la serie en cuestión no es recomendable para menores de 13 años (al principio decían que los mayores de 7 sí la podían ver). El portal al que remite dicha nota, www.tvinfancia.es, contiene el mencionado código de autorregulación, por el que se insta a las cadenas firmantes a “evitar la incitación a los niños a la imitación de comportamientos perjudiciales o peligrosos para la salud, especialmente la incitación al consumo de cualquier tipo de droga y el culto a la extrema delgadez”.

Además de Física o Química, la cadena Neox emite en horario infantil La Biblioteka, “el programa más salvaje y loco de la televisión”, de lunes a domingo a las 20.15 horas. Aquí se trata de lo siguiente: un grupo de chicos y de chicas que se encuentran en una falsa biblioteca, deben superar, sin hacer ruido, una serie de pruebas, a cuál más salvaje, como graparse el trasero, golpear a otro en los testículos con un monopatín, tragarse un pez vivo, restregarse por la cara pañales usados, prender fuego a los pelos de la rabadilla, trasplantar un cactus sin guantes o comer excrementos de cabra. Un breve mensaje advierte a los televidentes que ver el programa es divertido, pero no lo es imitar lo que allí se hace; de este modo los responsables de la cadena limpian su conciencia. Antena 3 y Neox también emiten en horario infantil series de dibujos animados destinadas al público adulto, como Shin-Chan y Los Simpson. La Sexta se lleva la palma con la brutal Padre de Familia.