Las cadenas públicas fomentan las buenas relaciones intergeneracionales

La serie norteamericana Nip/Tuck, a golpe de bisturí, es una más de las muchas producciones que las televisiones regionales de España compran con fondos públicos para emitirlas conjuntamente como si de un tercer canal estatal se tratase, aunque a distintas fechas y a horas distintas. Comencemos dejando claro que la trama descabellada de Nip/Tuck ha perdido verosimilitud a medida que la serie se alargaba, y que en ella alternan las escenas de violencia verbal y física con imágenes de intervenciones quirúrgicas francamente desagradables, todo lo cual da una idea de lo necesaria que era para la sociedad española su emisión por los canales de la FORTA.

Centrándonos en los episodios emitidos por Telemadrid en el verano de 2006, unas veces a las doce y pico de la noche y otras a la una de la madrugada, a continuación exponemos una breve relación de algunos de los momentos de mayor esplendor de esta serie:

En el primer capítulo (17 de julio), Christian y Sean, dos cirujanos plásticos que rondan la cuarentena, aparecen en un vídeo doméstico fumando porros cuando estaban en la universidad. Carentes de escrúpulos, aceptan operarle la cara a un narcotraficante con el fin de volverlo irreconocible a cambio del dinero necesario para financiar su clínica. Sean atraviesa una crisis de pareja y fuma un canuto delante de su hijo adolescente. En la cama, Christian esnifa cocaína sobre la espalda desnuda de su novia, una actriz pornográfica, y más tarde visita la mansión de otro traficante para inyectarles bótox a unas jóvenes muy bellas que también aspiran cocaína. Posteriormente (3 de agosto), el joven Matt, hijo de Sean, y un amigo inhalan marihuana con un vaporizador y a continuación montan en el coche, atropellan a una chica y se dan a la fuga; Matt, que conducía el vehículo, nunca llega a reconocer su culpabilidad y no sufre ningún castigo. Más adelante (9 de agosto), Christian y Sean, amenazados por un narcotraficante que esnifa cocaína, se ven obligados a extraer las bolsas de esta droga de los senos de una joven inmigrante que los ha traído desde Sudamérica hasta los Estados Unidos. Por otro lado, la novia de Christian sigue esnifando cocaína (10 de agosto) hasta que llega a sangrar por la nariz (16 de agosto), y el cirujano, que hasta hace poco tenía el mismo hábito, le reprocha con desprecio que tenga agujereado el tabique nasal (único efecto adverso que se muestra). Sin embargo, los dos médicos también se refugian en los paraísos artificiales cuando los problemas les abruman, como cuando una paciente se les muere en una operación (23 de agosto de 2006) y optan por formar un trío en la cama con una prostituta a la vez que le dan caladas a un porro por turnos en una sucesión de primeros planos que pretende ser sugestiva. Por su parte, Julia, la esposa de Sean, anestesiada mientras la operan (28 de agosto), sueña que tanto Christian como ella aspiran cocaína por la nariz mientras que Christian le comenta que está harto de trabajar y que ahora quiere disfrutar de la vida. En el capítulo del 29 de agosto, un cirujano plástico rival de los protagonistas se dedica a inhalar gas anestésico mientras su paciente fallece en la mesa de operaciones. Y la noche del 3 al 4 de septiembre de 2006, a la una de la madrugada, Telemadrid se lució con la emisión del episodio en el que el joven Matt de nuevo fuma marihuana a través del vaporizador y su abuela, una señora adinerada, lo descubre; el nieto la invita a una calada y, aunque al principio la abuela se niega aduciendo que tiene que conservar las pocas neuronas que le quedan, acaba aceptando y también empieza a fumar mientras conversa con su nieto (“los chicos de hoy no tenéis ni idea de lo que es una hierba decente”). Más tarde, Julia, la madre del adolescente, se dirige enfadada a la habitación de su hijo (“¡Matt, se huele la droga desde lejos!”), pero a quien descubre fumando es a su propia madre, la abuela del primero. Julia se sorprende y después le pregunta: “¿Te vas a fumar la droga tú sola?”. Madre e hija se fuman la marihuana juntas y charlan entre risas (“deberíamos haber hecho esto más veces”). Para compensar, al concluir este episodio Telemadrid emitió un anuncio de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción.

Todo esto lo pudimos ver en el verano de 2006; en el verano de 2008, nuevos episodios fueron emitidos por Telemadrid a la una de la madrugada. En noviembre de 2009, la segunda cadena de Telemadrid, llamada La Otra, emitió nuevos capítulos de la serie Nip/Tuck los lunes a las diez y media de la noche.

Televisión Española no ha querido ser menos y, en la violenta serie Herederos (en la que los hijos del torero aparecen liando y fumándose petas a menudo, y en la que una mujer es drogada por sus secuestradores con heroína durante meses sin que llegue a sufrir ninguna secuela física por ello) también se promueve el buen rollo entre padres e hijos: en el episodio del 18 de noviembre de 2008, emitido por TVE 1 a las 22 horas, el joven abogado y su moderna madre también se fuman juntos un canuto.

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