La hija de “Aída”, todo un ejemplo para las nuevas generaciones

La cadena FDF, del grupo de Telecinco, emitió hoy domingo 29 de enero de 2012, a las seis de la tarde, un episodio de la serie Aída en el que la joven hija de la protagonista, cuando esta le lanza una bolsa de basura desde la ventana, hace el siguiente comentario sobre su madre:

“Está histérica. Cómo se nota que le hace falta un buen polvo”.

Y acto seguido suenan las risas enlatadas. Pues bien, nosotros también deseamos dejar patentes las ideas y los sentimientos que nos suscita dicha escena:

Primero, nos reafirmamos en la opinión de que la serie Aída es muy vulgar y de muy mala calidad. Los guiones no consiguen hacernos reír, por mucho que se apoyen en las risas de fondo; muchos personajes no nos parecen verosímiles, bien por su estupidez, bien por su estado de constante excitación nerviosa; y su lenguaje excesivamente grosero nos echa para atrás.

Segundo, estamos convencidos de que tras la promoción de este tipo de comportamientos (los gritos continuos entre los miembros de la familia, el lenguaje soez, los comentarios humillantes) existe mala intención. En particular, existe la voluntad, por parte de un grupo de comunicación que apoya a los partidos de la izquierda, de embrutecer a las capas sociales más desfavorecidas.

Tercero, queremos advertir a los jóvenes de que el lenguaje vulgar no abre puertas, sino que las cierra, que denota falta de educación y falta de sensibilidad, y que además hace sufrir a aquellos que lo padecen, que normalmente son nuestros familiares y amigos.

Cuarto, los jóvenes también tienen que saber que, si por un lado el sexo es una faceta de la vida que puede resultar muy gratificante, por otro lado los comentarios sobre la vida sexual propia o de los demás se suelen considerar de mal gusto. Las personas tienen derecho a la intimidad, y lo que los demás hagan de cintura para abajo no es de nuestra incumbencia, por mucho que los medios de comunicación (y el grupo de Telecinco a la cabeza de todos) se empeñen en dar una importancia exagerada a quién se acuesta con quién. ¿Os habéis parado a pensar en la cantidad de hechos verdaderamente importantes que se nos ocultan tras la cortina de humo que suponen las relaciones amorosas de los personajes más o menos famosos?

Y quinto, los padres merecen un respeto por parte de sus hijos. Cualquier juicio sobre la vida sexual de nuestros padres está fuera de lugar. A Lorena, la hija de Aída, y a todos aquellos jóvenes que la emulan más o menos conscientemente, les vamos a dedicar una frase que nos dijeron hace muchos años:

“Tu madre es la única persona del mundo que te va a seguir poniendo un plato de comida por delante hasta el último día de su vida”.

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Empezamos bien el año

El martes 3 de enero de 2012, la segunda cadena de Televisión Española, La 2, dejó claro que el cambio de gobierno no va a afectar para nada a la misión que esta cadena tiene encomendada. A las siete de la tarde emitió la película francesa Una casa de locos (L’auberge espagnole), de Cédric Klapisch, en la que un grupo de estudiantes universitarios de diferentes orígenes comparten piso en Barcelona y fuman cannabis con normalidad, sin que ello les resulte perjudicial (película por cierto ya emitida en varias ocasiones por La 2: que sepamos, el 17 de febrero de 2005, el 2 de diciembre de 2005, y el 21 de junio de 2010). Y más tarde, a las diez de la noche, transmitió la película Jóvenes, de Ramón Térmens  y Carles Torras, que no pudimos ver y por lo tanto no sabemos cómo acaba, pero que desde el comienzo muestra a los protagonistas metiéndose de todo por el cuerpo.

La Sexta 2, por su parte, repitió a la una de la madrugada del martes al miércoles el reportaje de “Vidas anónimas” (ya emitido el 18 de noviembre de 2011) en el que una asociación de cultivadores de marihuana hace continuamente apología de esta droga (por supuesto, sin hacer referencia para nada a sus efectos negativos), mientras que la segunda cadena de Telemadrid, La Otra, emitía a la misma hora un episodio de la serie Nip/Tuck en el que uno de los cirujanos protagonistas aspiraba droga a través de un vaporizador en compañía de dos guapas jovencitas.

Rajoy no les meterá mano a las televisiones públicas, no. Porque estas cadenas se apropian indebidamente de unos fondos que deberían destinarse a otros proyectos más necesarios para el bien de la mayoría y los emplean, entre otras cosas, para darles ideas a los jóvenes parados:

“¿Estás sin trabajo y no lo encuentras? Pues drógate, hombre, drógate. ¿No le ves salida a tu situación? Pues empórrate, hombre, empórrate. Y luego vas a casita a gritarles a tus padres, que tienen la culpa de todo. Y sobre todo no mires al cielo, ¿eh?, ni se te ocurra preguntarte qué están haciendo esos aviones que continuamente sobrevuelan nuestras ciudades dejando detrás un rastro de porquería. Tú a drogarte, a ponerte hasta las cejas, que eso es propio de rebeldes, como muchos de los acampados en la Puerta del Sol. Y no estudies, ¿eh?, que está visto que no sirve para nada. Total, con todo lo que te has metido, ¿vas a poder concentrarte? Tú despreocúpate y déjanos a nosotros gestionar los bienes públicos, y vive la vida en estado de embriaguez perpetua. No despiertes, hombre, no despiertes. Y sigue gritándoles a tus padres”.

Lo mismo hacen las cadenas privadas, como venimos dejando patente en este blog, pero por lo menos no lo hacen con el dinero que nos sacan a través de los impuestos. Y viene este señor y lo primero que hace es subírnoslos. Y no cerrará las televisiones públicas, no. Ni una queja le hemos oído pronunciar contra el fomento del consumo de drogas a través de los medios de comunicación públicos en los ocho años que ha estado en la oposición.