La decadencia de los árboles en Estados Unidos

Agradecemos a la investigadora Sofia Smallstorm que haya tenido la amabilidad de autorizarnos a traducir en este blog los artículos que ha publicado en el sitio

http://www.aboutthesky.com

La cuarta entrega corresponde al artículo original en inglés que puede leerse en este enlace:

http://www.aboutthesky.com/tree-decline

LA DECADENCIA DE LOS ÁRBOLES EN ESTADOS UNIDOS

Fijémonos en esa “cosa blanca” que aparece en la corteza de los árboles. Se parece mucho a la tiza o incluso a la pintura, y viene apareciendo en los troncos de los árboles desde hace un par de años; con el paso del tiempo, se extiende hacia arriba. ¿Acaso los árboles intentan eliminar compuestos que se acumulan en su interior? ¿De qué son estos sedimentos?

Las secuoyas de California en el parque State Capitol de Sacramento están rodeadas por unos “calcetines de tubo” blancos. ¿Qué sustancia es esta y por qué cada año aumenta su presencia en los arboles?

¿Qué es el efecto de “calcetín de tubo” que aparece en los árboles? Por todo el país, los árboles muestran estos extraños síntomas:

Los “calcetines de tubo”: un blanqueamiento de la corteza que asciende desde el suelo hasta una altura de dos o tres pies.

Las hojas muertas y las ramas que se comban hacia abajo: pongámonos bajo el árbol, miremos hacia arriba y podremos ver las hojas marrones, como chamuscadas, bastante antes de que llegue el invierno…  Su desarrollo en el interior es escaso.

– También se habla de un hongo negro.

¿Cuál es la causa? Circulan rumores sobre los “escarabajos” corrientes o sobre unos “hongos” indeterminados, rumores convenientemente imprecisos, con la conocida coletilla o nota de que “no es algo de lo que haya que preocuparse”.

En el caso de los “calcetines de tubo”, a medida que la sustancia blanca aumenta, la corteza de los árboles se desprenderá en grandes pedazos si la tocamos con nuestras manos. En la foto podemos ver que la sustancia blanca también está presente en las raíces. Un investigador se dio cuenta de que el blanqueamiento es más evidente en los árboles que son regados o irrigados, y que no se da en los árboles que solo absorben agua subterránea, aunque otros dicen que también ven las cortezas blancas en los bosques.

Allen Buckman, que ocupó el cargo de biólogo en el Departamento de caza y pesca de California, ha ensenado a identificar los árboles moribundos a los ciudadanos preocupados por este tema. (Véase el DVD Sky LinesLas líneas del cielo – de Deborah Whitman).  Estamos tan acostumbrados a no apreciar a los árboles como es debido que no sabemos gran cosa sobre ellos, y ni siquiera nos paramos a observarlos detenidamente. El simple hecho de darnos una vuelta por nuestro barrio o de charlar con amigos o con vecinos propietarios puede abrirnos los ojos ante lo que les está ocurriendo a nuestros árboles.

Deborah Whitman, de Davis, California, ha fundado una organización sin fines lucrativos llamada Environmental Voices (‘Voces a favor del medio ambiente’), y asesora a aquellas personas que quieren analizar el estado de salud de los árboles de su zona. Hasta ahora, el estudio de las muestras de corteza del norte de California ha dado como resultado un alto contenido en residuos de aluminio, bario y titanio, que podrían ser el origen de los sedimentos blancos que estamos observando.

¿Qué es un silicato? Según el diccionario, “cualquiera de las numerosas sales metálicas indisolubles y con frecuencia complejas que contienen silicio y oxígeno en el anión, constituyen la clase de minerales más extensa y se usan en la fabricación de los materiales de construcción (como el cemento, los ladrillos y el vidrio)”. El sílice o dióxido de silicio (SiO2) está presente en el 25 % de la corteza terrestre (pensemos en la arena). Los silicatos se forman cuando el sílice se une a las sales metálicas (óxidos), proceso que también se produce de manera natural. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las sales metálicas (como el óxido de aluminio) son el componente principal de los aerosoles (también conocidos como estelas químicas o chemtrails) que se pueden ver en nuestro cielo por todas partes. ¿Serán estos silicatos metálicos los que sobrecargan a nuestros árboles provocando que su salud se deteriore rápidamente?

Rosalind Peterson, que trabajó en California investigando las causas de las pérdidas de las cosechas, hace el siguiente comentario: “Si una vez que tenemos el aire contaminado le añadimos aluminio, las raíces de los árboles absorben el aluminio, que impide la absorción del agua y de los nutrientes que la planta necesita para sobrevivir. Esto conduce a una muerte que parece provocada por la sequía”.

La cuestión de la luz del sol

No es una cuestión sin importancia. La luz del sol es un desinfectante natural, como ya descubrieron nuestros antepasados cuando instalaron ventanas de vidrio en las casas siglos atrás. La luz impide la aparición y el crecimiento del moho, con lo que nuestra salud mejora. De hecho, tres de las razones principales por las que la salud pública en general mejoró fueron el agua corriente, las ventanas de vidrio y la ropa interior de algodón lavable que se cambiaba regularmente. El factor clave fue la higiene, no la medicina.

La falta de luz solar directa origina una mayor humedad y menos claridad, que son las condiciones perfectas para que se desarrollen los mohos, el mildiú y los hongos. Más importante aún: la luz directa del sol es necesaria para que las plantas puedan realizar la fotosíntesis y fabricar sus alimentos, y la luz solar filtrada simplemente no sirve. En otras palabras: las plantas no se pueden nutrir adecuadamente cuando las nubes artificiales cubren el cielo. En Mendocino County (norte de California), solo hubo tres días completos con luz solar directa entre el 16 de diciembre de 2006 y el 30 de mayo de 2007. Las hierbas silvestres no crecieron más de dos pulgadas, pese a que las precipitaciones eran las normales.

La muerte de los árboles

Actualmente, en todos los barrios residenciales los árboles están quedando reducidos a tocones como el de la fotografía. Los propietarios de las casas están gastando mucho dinero en la retirada de los árboles sin saber por qué sus árboles se están muriendo.

Los arboricultores nos dicen que la causa del problema son los bichos y los hongos como el añublo o el mildiú. Pero ¿por qué han aumentado tanto estas plagas? En muchos jardines podemos ver árboles debilitados con un follaje poco denso y con las ramas caídas. Como estos árboles enfermos o moribundos son más propensos a venirse abajo y por lo tanto se consideran un peligro, normalmente los talan o los abaten. ¿Qué aspecto tendrá un mundo en el que cada vez hay menos arboles?

Allen Buckman nos advierte de que lo que a menudo buscan los hongos y los escarabajos es madera débil o dañada, por lo que culparles de la decadencia de los arboles no es un argumento que no admita dudas. Rosalind Peterson, cuya nueva página web es

http://agriculturedefensecoalition.org/,

escribe lo siguiente: “Los árboles muertos y moribundos, las ramas muertas y los arbustos afectados están haciendo que algunos de nuestros bosques se conviertan en antorchas cuando se declara un incendio. ¿Por qué los funcionarios de la administración pública hacen como si este problema no existiese? ¿Por qué no recogen muestras de los árboles y del suelo para averiguar la causa de que nuestros árboles padezcan estrés y se mueran? ¿Qué es lo que ha provocado este desequilibrio ecológico? La típica respuesta es ‘la sequia y los bichos’, pero en muchas regiones en las que los árboles se están deteriorando llueve con normalidad. Los árboles sanos resisten a los agentes patógenos y a los insectos. Muchos altos cargos del gobierno estatal y federal hablan sobre el deterioro de los árboles confidencialmente, pero no se atreven a denunciarlo porque temen perder sus trabajos. ¿Por qué?

Un texto extraído del libro The Dying of Trees (La muerte de los arboles), de Charles Little: “El aluminio es un componente común del suelo de los bosques, pero está atrapado en silicatos de aluminio, y en este compuesto no representa ningún peligro para los árboles y otras plantas.” Sin embargo, la lluvia ácida hace que los silicatos se rompan liberando el aluminio. “El metal lo  primero que mata son las raíces. Esto significa que los árboles ya no pueden absorber y transportar los nutrientes necesarios, y entonces se debilitan y pueden ser invadidos por insectos o por agentes patógenos, o sucumbir a condiciones atmosféricas extremas… con lo que terminan muriendo.”

Charles Little atribuye la peligrosidad del aluminio al hecho de que la lluvia ácida libera este metal del silicato que lo contenía. Quizás habría que investigar más a fondo para ver si la sobrecarga de aluminio (incluso en forma de silicato) pone en peligro los árboles, o si otros factores además de la lluvia hacen que los metales se suelten y debiliten la salud de los árboles.

Los resultados del análisis de un árbol…

Se ha analizado la presencia de aluminio, bario, estroncio y titanio en la corteza del árbol de la fotografía. Mientras que la EPA (la Agencia de protección ambiental) no suministra información sobre cuáles son los niveles tolerables de estos elementos en la madera de los árboles, el resultado de las pruebas fue positivo para las cuatro sustancias. El contenido de aluminio fue el más alto (387 mg/kg), y este árbol de Solana Beach (California) sobrepasó con mucho a otros árboles también analizados en Davis y en Nevada City. Un árbol de Lake Tahoe (California) superó al nuestro con 435 mg/kg.

Resultados: aluminio, 387 mg/kg; bario, 18,4 mg/kg; estroncio, 113 mg/kg; titanio, 15,2 mg/kg. La muestra de la corteza fue recogida en septiembre de 2009.

Telarañas, transparencia y hongos

Otro indicio de decadencia son las “telarañas” que tejen unos diminutos ácaros de la familia de los arácnidos; un solo árbol puede tener centenares de telarañas en forma de racimos en sus hojas o agujas. Lo que hay que destacar es que las plantas y los árboles atraen a los insectos, hongos, bacterias e incluso virus cuando su salud decae y empiezan a enfermar o a morir. La naturaleza acelera la caída en espiral suministrando “ayudantes” para la descomposición, de modo que un ser vivo que está en camino de desaparecer pueda convertirse rápidamente en materia nutritiva para la tierra. Cuando los árboles se deterioran o mueren, establecen relaciones simbióticas con organismos que se alimentan de ellos y aceleran su abatimiento.

Dense un paseo en coche o, mejor, caminando… Así tendrán más tiempo para mirar. La palabra “transparencia” se usa ahora con referencia a los árboles. Antiguamente, los árboles nos daban privacidad porque eran densos, exuberantes, verdes y refrescantes. Hoy en día podemos ver literalmente a través de ellos, de lo sobrios y deshojados que están. También se muestran cargados de hongos, verdes y negros, visibles sobre todo después de la lluvia. Y fijémonos en la “escarcha” marrón que cubre los extremos de las hojas y de las agujas. Antes los bosques eran verdes; hoy presentan un matiz notablemente pardo. Y esto no se debe ni a la sequía ni al “cambio climático”.

La “transparencia” de los árboles es la existencia de huecos en el follaje.

La lluvia saca a relucir lo que parece un hongo de color verde brillante en los sicomoros.

La Geoingeniería ya forma parte de nuestras vidas. Su objetivo final puede ser difícil de comprender para la mayoría de nosotros. ¿Por qué lo harán? Dejan que la naturaleza se quede en el camino para venirnos con “parches” y con seres vivos que han sido diseñados artificialmente y que (esto es lo más importante) responderán al control tecnológico. ¿Y por qué?, nos preguntaremos. Pues porque así no habrá variables. La naturaleza está llena de variables molestas. Algunas personas no creen que deba ser así “porque Dios la creó así”. Por lo visto algunas personas piensan que deberíamos apoderarnos de la naturaleza y dirigirla nosotros mismos. Consideren ustedes la realidad y lo que es posible. Lean los comentarios que hizo Michael Murphy tras el viaje que realizó en marzo de 2010 a Shasta County en el norte de California, donde la fumigación de aerosoles tiene lugar casi a diario…

El mundo natural está literalmente asfixiándose a nuestro alrededor. ¿Tan ocupados y desconectados estamos que no nos damos cuenta? Vayámonos mañana a observar detenidamente un pino. ¿Cuánto verde vemos realmente? Una vez que empezamos a mirar, da miedo. ¿Qué haremos sin los árboles que son talados o que se mueren a nuestro alrededor? Un artículo de Rosalind Peterson sobre la decadencia de los árboles se puede leer aquí.

Si quieren saber más, un catálogo completo sobre el deterioro de los arboles observado en la Costa Este se puede ver aquí.

Para obtener información sobre cómo analizar muestras de corteza, podemos contactar con Environmental Voices en el 530 792 7054 o en el correo environmentalvoices @ yahoo.com. Hay que tener en cuenta que los laboratorios cobran por realizar los análisis.

¿Sustituirán los árboles genéticamente modificados a los árboles reales?

No piensen que esto no podría ocurrir. Ya está pasando. Este video, titulado A silent forest (Un bosque silencioso) explora el mundo de la manipulación genética de los árboles con el objetivo de facilitarle la tarea a la industria papelera a la hora de fabricar pasta de papel, por ejemplo. ¿Podría ser la muerte de los árboles una estrategia deliberada para introducir en su lugar nuevas formas de árboles “mejoradas”? Los árboles modificados genéticamente no podrán reproducirse, y en cualquier momento podrán ser “sustituidos”. Los bosques serán diseñados y planificados como las ciudades. Como los árboles serán estériles y no producirán ni frutos secos, ni bayas ni semillas, en estos bosques artificiales no habrá ni pájaros cantores, ni ardillas ni insectos…

Artículo traducido por Conrad R.

Nota del traductor (agosto de 2013): El último párrafo de este artículo fue modificado por su autora hace unos meses. Esta es su traducción:

No piensen que esto no podría ocurrir. Ya está pasando. Arbor-Gen, una división de Monsanto, ha estado experimentando con árboles transgénicos por todo el país. El hecho de permitir que los árboles naturales se mueran sin ningún tipo de control, que es lo que estamos presenciando por todo el planeta, podría ser una estrategia deliberada para introducir en su lugar nuevas formas de árboles “mejoradas”. Las compañías que posean las pantentes de dichos árboles exigirán el pago de una tasa anual por el emplazamiento de sus árboles en los parques, en las calles y en nuestros jardines privados. Los árboles modificados genéticamente no podrán reproducirse, crecerán rápidamente y en cualquier momento podrán ser “sustituidos”. Los bosques serán diseñados y planificados como las ciudades. Como los árboles serán estériles y no producirán ni frutos secos, ni bayas ni semillas, en estos bosques artificiales no habrá ni pájaros cantores, ni ardillas ni insectos… De ahí la expresión “el bosque silencioso”.

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La Geoingeniería

Agradecemos a la investigadora Sofia Smallstorm que haya tenido la amabilidad de autorizarnos a traducir en este blog los artículos que ha publicado en el sitio

http://www.aboutthesky.com/

La tercera entrega corresponde al artículo original en inglés que puede leerse en este enlace:

http://www.aboutthesky.com/geo-engineering

LA GEOINGENIERÍA

La Geoingeniería se define como la manipulación a gran escala del medio ambiente de la Tierra para satisfacer las necesidades humanas y “fomentar la habitabilidad”. Aunque en otro tiempo fue un tema controvertido, científicos de todo el mundo están siendo contratados y pagados para desarrollar métodos de geointerferencia que afectan a nuestro clima y a nuestra topografía en un intento de mitigar la “crisis del calentamiento global” actual. Se ha extendido la idea de que es necesario enfriar nuestro planeta porque el dióxido de carbono que hemos generado de una forma tan imprudente quemando combustibles fósiles esta calentando el planeta y destruyendo la capa de ozono que nos protege.

Las Naciones Unidas prohibieron las operaciones climáticas con fines bélicos en 1978. Sin embargo, se están desarrollando programas mundiales experimentales de creación y manipulación de “nubes cirro” artificiales, supuestamente con la intención de combatir el cambio climático (un articulo sobre este tema se puede leer aquí).

Prestemos atención a lo que dicen algunos de los científicos del Departamento de Energía (Department of Energy, D.O.E.):

Paul Moyer: “Se llama Geoingeniería. Es la lucha contra el calentamiento global soltando unos polvos químicos en la atmósfera.”

Gregory Benford: “Tenemos que crear todo esto artificialmente para conseguir el tipo de nubes más adecuado a los efectos que queremos conseguir. Podemos usar óxido de bario, que genera nubes grandes y esponjosas, o bien cantidades pequeñas de aluminio, que es benigno para el medio ambiente, y básicamente controlar el clima.” (Testimonios extraídos de un programa informativo del KNBC Channel 4 del 23 de mayo de 2006.)

Aluminio y Bario

Como las nubes que se forman en medios con muy poca humedad únicamente lo hacen cuando sutiles partículas presentes en el aire acumulan la humedad ambiente a su alrededor, entonces algo debe de haber en el aire cuando las “estelas de condensación” persisten para formar “nubes” de un material blanco. La hipótesis de Clifford Carnicom sobre las sales metálicas guarda relación con la información básica ofrecida más arriba: como es imposible que las nubes se formen en un ambiente de humedad relativa inferior al 70 % sin que intervenga un aerosol de partículas diminutas, entonces dichas partículas tienen que estar presentes cuando las “estelas de condensación” se convierten en nubes. Lógicamente, estas partículas deben tener núcleos que se sientan atraídos por el agua, como las sales. Carnicom llega a la conclusión de que las sales de bario (óxidos) pueden jugar un papel clave en este asunto. El óxido de bario absorbe la humedad y el CO2 y también causa dificultades respiratorias.

Niveles altamente tóxicos de aluminio y bario (que superan los límites normales) ya han aparecido en muestras de suelo y de agua potable a lo largo y ancho de Estados Unidos. Los  habitantes de Arizona y del norte de California han pagado para que se realicen análisis de muestras medioambientales en laboratorio y están presentando los resultados ante las autoridades locales. ¿Por qué no hacemos lo mismo? (en este artículo se puede obtener más información).

Conviene saber que los aerosoles con los que evidentemente nos están fumigando contienen, entre otras cosas, material particulado metálico que se ioniza (se carga eléctricamente) por la luz del sol. Así, el aire en el que vivimos, que era un medio neutro y apto para la vida, ha sido transformado en un plasma con carga eléctrica (un gas conductor). Nos dicen que los experimentos que se están realizando para desviar la luz solar se hacen por nuestro bien. Nos dicen que el fenómeno del “oscurecimiento global”, que ahora la NASA admite como una consecuencia de las capas de neblina originadas por las “estelas de condensación persistentes”, servirá para enfriar el planeta (en un par de décadas ya hemos perdido el 20% de la luz solar).

En realidad, rodear la Tierra de metales reflectantes equivale a cubrir una patata cocida con papel de estaño. Las fibras de polímeros que también contienen los aerosoles son fundamentalmente plásticos que atrapan el calor y lo retienen. Además, los polímeros se las arreglan para retener la humedad atmosférica, impidiendo que llueva (aunque en otras ocasiones, tras una fumigación fuerte, llueve). La puesta en marcha y el apagado de los fenómenos meteorológicos, la retención del calor y la filtración de la luz solar parecen ser formas de manipulación medioambiental.  ¿Estarán jugando los científicos con el tiempo atmosférico aparentemente para “ayudarnos”, cuando el verdadero plan podría ser crear o agravar el “calentamiento global” para que terminemos pidiendo un remedio artificial a lo que parece un “cambio climático” imparable? Podríamos plantear otra pregunta: ¿Todo esto es fortuito o ha sido planeado? ¿Estarán los científicos “descubriendo” técnicas “para ayudarnos” solo con el fin de hacernos creer que necesitamos esta ayuda y así, cuando la existencia del programa de fumigación con aerosoles sea admitida oficialmente, la mayoría de la gente lo aceptará como algo positivo y necesario?

Problema, reacción, solución

Durante mucho tiempo, los globalistas han empleado lo que se conoce como “la dialéctica hegeliana” para introducir en nuestras vidas cambios que en circunstancias normales no consentiríamos. Primero hacen que las circunstancias sean anormales. Crean un problema y después nos ofrecen la solución. Llegan las desastrosas tormentas debidas al calentamiento global, y estas hacen creer a los seres humanos que están a merced de la naturaleza. Entonces se nos ofrece el tiempo atmosférico artificial y una recreación artificial de la Tierra como la única solución a nuestro aprieto.

Lo que no nos cuentan es que están creando una matriz, un mundo completamente artificial en el que toda la “vida” estará controlada por medio de la tecnología. (Un artículo sobre la Geoingeniería publicado en el New York Times se puede leer aquí).

Ahora el cambio climático… y después la fumigación de nubes

La creación de “nubes” mediante fumigaciones para salvarnos del calentamiento global es una mala excusa (futura) para un programa que en este momento no existe oficialmente. Cuando estudiamos la naturaleza de las “nubes” que proceden de las estelas químicas o chemtrails y su contenido, empezamos a caer en la cuenta de que todo esto esta premeditado. No solo nos estamos quedando sin luz (recordemos que las plantas están en la base de toda la cadena alimentaria al fabricar alimentos a partir de la luz solar), sino que además estamos respirando y absorbiendo sustancias que están cambiando intrínsecamente nuestra bioquímica (en el portal http://www.carnicominstitute.org/ se pueden ver análisis de sangre y de piel). Las partículas metálicas presentes en el aire que inhalamos han desplazado al oxigeno. Además de que nuestro aire es conductor, nosotros mismos estamos cargados eléctricamente y por lo tanto también somos conductores.

El proyecto HAARP (High Frequency Active Auroral Research Program o Programa de investigación de alta frecuencia auroral activa), sito en Alaska, consiste en un conjunto de antenas que disparan ondas ELF y otras frecuencias a la ionosfera. Calificado como un programa de “investigación” y de “vigilancia” inofensivo, es muy probable que el HAARP este modulándonos a los seres humanos gracias a nuestra conductividad.

Según la geocientifica Leuren Moret, el HAARP también puede tener efectos en el suelo. Tras leer este artículo de julio de 2008 sobre el reciente terremoto de la provincia china de Sichuan que destruyó la mayor fabrica de armas del país, podremos considerar su trascendencia.

El siguiente vídeo grabado a intervalos de tiempo muestra la rapidez y sistematicidad con que la fumigación de estelas cubre el cielo, creando un nublado y filtrando la luz solar (primera parte de un documental titulado Don’t talk about the weather o No habléis del tiempo atmosférico).

Según el MIT, el aluminio destruye el ADN de las raíces de las plantas

La revista Technology Review del Instituto Tecnológico de Massachusetts o MIT admite en su edición de octubre de 2008 que el aluminio da lugar a un ion en el suelo que es tóxico para las plantas: “la toxicidad del aluminio es el principal factor que retiene el crecimiento de los cultivos en casi el 20% de las tierras cultivables del mundo”. Pero resulta que los científicos han descubierto ahora “una simple mutación de un único gen que hace que las plantas crezcan bien en suelos que contienen niveles de aluminio que normalmente resultarían tóxicos”.

¡Estas son las maravillas de la Geoingenieria! Primera pregunta: ¿cómo han llegado estas cantidades de aluminio al suelo? ¿Recordamos que el análisis de las muestras de suelo y de agua está dando niveles de aluminio altamente peligrosos? (En los portales www.ArizonaSkyWatch.com y www.CaliforniaSkyWatch.com hay mas información; nosotros también podemos llevar al laboratorio una muestra de suelo local para que la analicen a ver qué sale). También hay que tener en cuenta el hecho de que los árboles y las hierbas se están muriendo por todo el país, al parecer debido a algún tipo de toxina o de hongo que les afecta (véase CaliforniaSkyWatch). ¿Podría ser el aluminio uno de los culpables? Si nos damos cuenta de que el aluminio llega a nuestro suelo procedente del cielo, y entonces nos enteramos de que la biotecnología está desarrollando plantas que pueden crecer a pesar de la presencia de aluminio venenoso en el suelo, podemos llegar a la conclusión de que alguien está preparándose para controlar nuestro suministro de alimentos, y ese alguien no somos nosotros.

Más adelante, el informe del MIT señala: “Se sabe que los iones tóxicos de aluminio dañan el ADN, y el nuevo estudio sugiere que las plantas responden interrumpiendo el crecimiento de las células del extremo de sus raíces cuando acumulan demasiado daño en el ADN”. Entonces, ¿qué le ocurre al ADN de los seres humanos y de los animales gracias al aluminio? ¿También interrumpimos nuestro desarrollo? Tengamos en cuenta que en el campo de la genética se están diseñando todo tipo de alternativas a la procreación natural… Y dentro de poco puede que todos los seres vivos sean generados en un laboratorio. (El artículo del MIT se puede leer aquí).

Artículo traducido por Conrad R.