Los campos electromagnéticos de la tecnología inalámbrica

Traducimos a continuación al español una hoja informativa de Sofia Smallstorm cuya versión original en inglés es la siguiente:

La hoja informativa del pensador independiente sobre los campos electromagnéticos de la tecnología inalámbrica

Todos los dispositivos tecnológicos que generan carga eléctrica emiten campos electromagnéticos (CEM o EMF –electromagnetic fields-). Hace unas décadas, la mayoría de las personas solo disponía de aparatos receptores (radios). Hoy en día, la gente maneja y lleva encima potentes transmisores. La era inalámbrica ya ha empezado, con aparatos portátiles que transmiten frecuencias de hasta miles de millones de ciclos por segundo (hercios). Los consumidores de todo el mundo se han pasado a la tecnología móvil sin apenas saber nada sobre los efectos que la radiación de microondas puede tener en la salud de los seres humanos. Todo el mundo debería conocer estos diez datos:

1. La industria de las telecomunicaciones ha ganado muchísimo dinero con su tecnología y los servicios que presta a nivel mundial. Desde que la Ley de las Telecomunicaciones de los Estados Unidos fuera aprobada en 1996, esta industria no ha dejado de prosperar, gracias a la liberalización y a una legislación protectora y a costa de la salud pública.

2. Se sabe que la radiación ionizante (por ejemplo, la de la tecnología nuclear, la de los rayos X) causa daños en los tejidos vivos. Tras una década de investigación a escala internacional, ahora se confirma que la radiación no ionizante de radiofrecuencia (radio-frequency o RF) y la radiación no ionizante de microondas (microwave o MW), emitidas por todos los aparatos inalámbricos, provocan también daños similares.

3. La FDA (Food and Drug Administration o Agencia de Alimentos y Medicamentos), la FCC (Federal Communications Commission o Comisión Federal de Comunicaciones) y la American Cancer Society (Asociación Americana contra el Cáncer) aseguran que las radiaciones de radiofrecuencia y de microondas no representan ningún peligro para la salud, conclusión que se basa en estudios financiados por la misma industria de las telecomunicaciones. Pero investigaciones independientes han demostrado que incluso las señales de baja densidad de potencia que emanan de aparatos transmisores colocados sobre el cuerpo humano son genotóxicas y causan daño a nuestros órganos reproductores y a nuestro ADN.

4. La frecuencia de los teléfonos móviles oscila entre los 850 MHz (megahercios o millones de hercios) y l,2 GHz (gigahercios o miles de millones de hercios) en el caso de los smartphones o teléfonos inteligentes, y llega hasta los 5,8 GHz en el caso de los teléfonos inalámbricos. Las frecuencias extremadamente bajas de la Tierra y de la naturaleza, en cambio, alcanzan su nivel máximo entre los 8 y los 32 Hz.

5. Los niños y los adolescentes, cuyos cuerpos se están desarrollando, constituyen el segmento del mercado de la comunicación inalámbrica que crece con más rapidez. Las radiaciones de radiofrecuencia y de microondas están relacionadas con el deterioro irreversible de las neuronas del sistema nervioso. Actualmente, el cáncer cerebral es la principal causa de muerte por cáncer entre los niños menores de 14 años.

6. El daño causado por los campos electromagnéticos en los tejidos es acumulativo. Una exposición de varios años a las microondas puede provocar defectos de nacimiento y esterilidad, y también puede causar pérdida de audición, daños en los tejidos oculares, aglutinación o aglomeración de los glóbulos rojos y pérdida de funciones cerebrales.

7. Las glándulas tiroides, pineal y pituitaria (situadas en el cuello y en el cerebro) producen hormonas endocrinas que regulan nuestro metabolismo. La función crucial que ejercen estas glándulas se ve perjudicada por la irradiación a que las somete el uso habitual del teléfono móvil.

8. En la actualidad, las radiofrecuencias y las microondas fluyen de millones de torres de transmisión, de los contadores inteligentes (smart meters) de los servicios públicos, de las conexiones a Internet por Wi-Fi y por WiMAX, del sistema de comunicaciones GWEN (red de emergencia de ondas de tierra o ground-wave emergency networks) y de los dispositivos RFID (Radio Frequency Identification o identificación por radiofrecuencia). Las compañías operadoras de telefonía móvil ofrecen incentivos financieros a los propietarios de inmuebles que les dejan instalar antenas en lo alto de los edificios.

9. Cuanto más lejos se encuentre una persona de la fuente de un campo electromagnético y cuanto menos tiempo pase en el campo, más débil será su efecto. Los estudios realizados sobre personas que viven o trabajan cerca de las antenas de microondas (como las antenas de telefonía móvil) ponen de manifiesto la existencia de síntomas de fatiga crónica, deterioro neurológico, insomnio, desequilibrio hormonal, problemas psicológicos y un elevado índice de casos de cáncer.

10. La hipersensibilidad electromagnética es un trastorno alérgico autoinmunitario del que están apareciendo casos por todo el mundo. Sus síntomas pueden ser tan incapacitantes que las víctimas tienen que aislarse hasta de los campos electromagnéticos más débiles.

Artículo traducido por Conrad R.

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