Lo que usted debe saber sobre la radiación inalámbrica y su bebé

Publicamos a continuación la traducción al español de un documento cuya versión original en inglés se puede leer aquí:

http://www.babysafeproject.org/wp-content/uploads/2014/05/BabySafe-Project-Booklet.pdf

LO QUE USTED DEBE SABER SOBRE LA RADIACIÓN INALÁMBRICA Y SU BEBÉ

El Proyecto Bebé Seguro

Introducción

El hermoso e imponente proceso por el cual unas cuantas células se convierten en una nueva vida es verdaderamente milagroso. Como si siguieran unas instrucciones invisibles, los pasos intrincados y complejos que dan lugar a la creación de una nueva vida se despliegan, formando órganos delicados y sistemas vitales, y produciendo, solo en el cerebro, miles de millones de conexiones y estructuras importantes.

Su cuerpo es el primer hogar para esta nueva vida, y el embarazo también desencadena algunas instrucciones para usted. Su cuerpo proporciona un espacio protegido y cálido para que el bebé crezca, compartiendo nutrientes importantes y preparándola a usted para que pueda alimentar a su bebé inmediatamente después del nacimiento.

Proteger al bebé de cualquier daño posible es un fuerte instinto natural. Cada etapa del desarrollo de su bebé se verá afectada por las decisiones que tome usted y por los ambientes en los que usted viva. Y esas decisiones que usted toma son cada vez más difíciles y también más importantes.

Hoy en día, los científicos y médicos profesionales de todo el mundo están trabajando para entender mejor cómo una vida humana en desarrollo se ve afectada por la exposición al ambiente que la rodea a través de los alimentos que comemos, el aire que respiramos, el agua que bebemos y el entorno en el que vivimos y trabajamos. Identificar todos los posibles riesgos y evitarlos puede parecer algo abrumador, pero conocerlos y saber qué medidas puede usted tomar para reducir su exposición es algo que usted sí puede hacer.

Si bien aún quedan muchas cosas por descubrir acerca de la importante relación que existe entre el bebé en desarrollo y la exposición de su madre al medio ambiente, sí que sabemos que el cuerpo de la madre puede proporcionar solo un cierto grado de protección. Otra cosa que sabemos es que el impacto puede depender de la cantidad y del tiempo que dure la exposición.

Uno de los objetivos de la investigación actual es la radiación inalámbrica [wireless radiation], también conocida como radiación de microondas [microwave radiation] o radiación de radiofrecuencia [radio frequency radiation o RFR]. La radiación inalámbrica es emitida por la gran cantidad de dispositivos inalámbricos con los que nos tropezamos todos los días. Hubo un tiempo en que se pensaba que era algo relativamente inofensivo. Hace décadas, cuando los umbrales de exposición fueron establecidos, los efectos térmicos o del calentamiento de los tejidos humanos eran la principal preocupación.

Sin embargo, ahora sabemos que la radiación inalámbrica también puede causar efectos biológicos no térmicos, como daños en las células y en el ADN, incluso a niveles bajos. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha catalogado recientemente la radiación inalámbrica como posiblemente cancerígena para los seres humanos, y numerosos estudios en animales han mostrado efectos neurológicos, incluyendo trastornos de la conducta, que pueden tener consecuencias en la salud a largo plazo. Todo esto indica que tomar ciertas precauciones con respecto a la radiación inalámbrica conviene sobre todo a los grupos más vulnerables de nuestra población, incluyendo a las mujeres embarazadas.

“Es tan fácil alejar el teléfono celular del abdomen cuando se está embarazada… ¿Por qué no hacerlo? El hecho de ser prudente y proteger a su bebé no tiene absolutamente inconveniente alguno”. – Dr. Hugh Taylor, de la Universidad de Yale

En términos generales, la proximidad es el factor más importante que se ha de tener en cuenta para determinar la cantidad de radiación inalámbrica a la que usted y su bebé están expuestos. Los niveles de radiación caen de manera espectacular a medida que usted se aleja de la fuente.

Cómo reducir su exposición a la radiación inalámbrica

-Evite llevar el teléfono celular pegado al cuerpo (por ejemplo, no lo lleve en un bolsillo ni en el sujetador).

-Evite colocar el teléfono móvil, el ordenador portátil inalámbrico o la tableta en su abdomen. No hable ni escriba mensajes mientras mantiene el teléfono pegado a su cuerpo.

-Hable utilizando el altavoz o los auriculares.

-Evite el uso del teléfono celular en coches, trenes y ascensores.

-Evite el uso de teléfonos inalámbricos (que también emiten radiación inalámbrica), sobre todo en su dormitorio. Los teléfonos fijos con conexión por cable no emiten radiación de radiofrecuencia.

-La reproducción de vídeos en línea y los juegos en línea producen niveles más altos de exposición a la radiación de radiofrecuencia. Descárguelos y después véalos o juegue con el dispositivo en el modo “avión”. Descárguese su correo electrónico y luego desconecte el WiFi, lo que le permitirá leer y responder sin estar expuesta a la radiación.

-Siempre que sea posible, conecte su aparato a un router o módem por medio de un cable y desactive la función WiFi del router o módem y de su dispositivo personal.

-Desenchufe el router doméstico con WiFi cuando no esté en uso (por ejemplo, a la hora de acostarse).

-Evite la exposición prolongada o directa a los routers con WiFi en casa, en la escuela o en el trabajo. Si su trabajo requiere el uso de un ordenador, sitúese de manera que usted no esté sentada cerca del router ni tampoco entre el router y su ordenador.

-Si su casa o apartamento (o el vecino de al lado) tiene un contador inalámbrico (esto es, un contador “inteligente”), duerma en una habitación que se encuentre lo más lejos posible del aparato.

Información adicional sobre la radiación inalámbrica

Las ondas de radiofrecuencia se han utilizado durante más de cien años para llevar señales desde las torres de transmisión hasta los receptores remotos. Esta tecnología ha servido para informar y entretener a millones de personas de todo el mundo.

Sin embargo, la tecnología que la industria inalámbrica nos ofrece hoy en día sitúa tanto transmisores potentes como receptores mucho más cerca que nunca de los usuarios de todas las edades. Esta comunicación de dos vías, y el aumento de radiación que hace falta para mantenerla, es motivo de preocupación. De hecho, los fabricantes de dispositivos inalámbricos aconsejan a los consumidores que mantengan sus teléfonos, tabletas, monitores de bebés y otros dispositivos alejados de sus cuerpos.

La demanda de conectividad en todas partes se ha traducido en la instalación de muchos transmisores y receptores inalámbricos locales más potentes, y ahora cientos de miles de antenas transmisoras instaladas en azoteas, en postes y en torres se encuentran muy próximas a las viviendas particulares, los apartamentos, las escuelas, los bloques de oficinas, los comercios y las zonas de ocio. El “WiFi gratis” se anuncia habitualmente para atraer a los clientes a los bares, restaurantes, hoteles y cafeterías. Los routers inalámbricos de los espacios públicos son muy potentes, ya que están destinados a dar cobertura a muchos ordenadores portátiles o tabletas simultáneamente.

Este mundo inalámbrico omnipresente y siempre creciente en el que vivimos lleva aparejado el hecho de que la radiación inalámbrica nos rodee por todas partes. Pero usted todavía puede tomar una serie de decisiones personales que pueden reducir su exposición. Como dijimos más arriba, mantener una distancia de seguridad respecto de los transmisores o las antenas y alejar los dispositivos inalámbricos personales del cuerpo es relativamente fácil. La cantidad de tiempo que usted pase utilizando dispositivos inalámbricos también es importante. Recuerde que la exposición se acumula con el tiempo.

Deseamos que usted pueda dedicar unos minutos a aprender más sobre la radiación inalámbrica visitando nuestro sitio web: www.BabySafeProject.org.

“La mayoría de las mujeres embarazadas comprenden que deben permanecer lejos del humo del cigarrillo, evitar el alcohol y tener cuidado con los alimentos de cualquier tipo que puedan estar contaminados. El peso de las pruebas apoya claramente la necesidad de proteger también a las mujeres embarazadas de la exposición a las radiaciones inalámbricas”.
– Dr. Devra Davis, Universidad de California en Berkeley

Información adicional sobre los estudios científicos

Un estudio reciente (Aldad, et al 2012) realizado en la Universidad de Yale con ratones de laboratorio demostró que las hembras embarazadas expuestas a la radiación normal del teléfono móvil parían crías que eran más hiperactivas y tenían una memoria más pobre en comparación con otro grupo controlado que no había sido expuesto.

El Dr. Hugh Taylor, presidente del Departamento de Obstetricia, Ginecología y Ciencias Reproductivas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, y su equipo de investigadores llegaron a la conclusión de que la radiación del teléfono celular producía daños en las neuronas de la corteza prefrontal del cerebro.

El trabajo de los investigadores de Yale continuaba una progresión constante de estudios científicos que habían demostrado que la radiación inalámbrica tenía efectos en la salud y en el comportamiento. Hace veinte años, una revisión de la literatura científica sobre la radiación de radiofrecuencia o de microondas realizada por el Comando de Material de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (Bolen 1994) llegó a la conclusión de que “la conducta puede ser el componente biológico más sensible a la radiación de radiofrecuencia o de microondas”. Científicos de la Universidad de Washington demostraron la existencia de roturas en el ADN de las células del cerebro de las ratas debido a la exposición a la radiación de microondas (Lai, et al 1995).

Durante la década siguiente se realizaron numerosos estudios sobre la seguridad de la radiación de radiofrecuencia con resultados que variaban, y se mantuvo la controversia sobre si los estudios realizados con animales tendrían validez para los seres humanos.
De particular importancia fue el trabajo de los investigadores de la Universidad de Kentucky, con el que fueron capaces de demostrar cómo la exposición a la radiación inalámbrica puede dañar o incluso destruir las células del cerebro (Zhao, et al 2007). Otro grupo de investigadores de Samsun, Turquía, publicó el hallazgo de que las ratas expuestas a la radiación del teléfono móvil antes de nacer desarrollaban problemas de aprendizaje y también mostraban daños en las partes del cerebro relacionadas con la memoria y el aprendizaje (Inkinci, et al 2013). En otro estudio más, las ratas expuestas a la radiación inalámbrica antes de nacer también presentaban daños en la médula espinal (Odaci, et al 2013).

En cuanto a los efectos que la radiación inalámbrica puede tener en los seres humanos, unos investigadores de la UCLA (Divan, et al 2008) estudiaron a 13.000 madres y niños y descubrieron que la exposición prenatal a los teléfonos celulares estaba relacionada con un riesgo mayor de problemas de conducta y de hiperactividad en los niños.

Los científicos siguen llevando a cabo la investigación sobre el impacto que en los seres humanos puede tener la exposición a la radiación inalámbrica. Mientras esperamos a que el procedimiento científico nos proporcione una comprensión más profunda de este asunto, y a que los organismos gubernamentales establezcan los umbrales de exposición adecuados, un enfoque preventivo de las exposiciones, especialmente durante el embarazo, parece estar justificado.

Para obtener la lista de los estudios científicos sobre la radiación inalámbrica y sus efectos biológicos, por favor visite nuestro sitio web: BabySafeProject.org.

Los organismos gubernamentales, las asociaciones profesionales y las organizaciones de la sanidad pública de todo el mundo que piden que se siga investigando sobre la radiación inalámbrica son, entre otros:

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA)
Academia Americana
de Medicina Ambiental (AAEM)
Instituto Nacional del Cáncer (NCI)
Academia Americana de
Pediatría (AAP)
Asociación Americana contra el Cáncer (ACS)
Instituto Nacional de Ciencias
de la Sanidad Ambiental (NIEHS)
Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC)
Comisión Internacional para la Seguridad Electromagnética (ICES)
Parlamento Europeo
y Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA)

“Las normas actuales de la FCC no tienen en cuenta la vulnerabilidad extraordinaria ni los patrones de uso específicos de las mujeres embarazadas y de los niños. Es fundamental que las nuevas normas aplicables a los teléfonos móviles y otros dispositivos inalámbricos se basen en la protección de la población más joven y más vulnerable para asegurar su bienestar durante toda su vida”.
– Academia Americana de Pediatría 2013

Declaración conjunta sobre el embarazo y la radiación inalámbrica

Nos hemos reunido como médicos, científicos y educadores para expresar nuestra preocupación sobre los riesgos que la radiación inalámbrica supone para el embarazo y para instar a las mujeres embarazadas a que limiten su exposición.

Reconocemos que los delicados sistemas que dirigen el desarrollo de la vida humana son vulnerables a las agresiones ambientales, y que incluso exposiciones muy breves durante las fases críticas del desarrollo pueden tener consecuencias graves para toda la vida.

Sabemos que el procedimiento científico exige un examen minucioso y exhaustivo de las posibles repercusiones de la radiación inalámbrica en la salud; sin embargo, creemos que los indicios importantes de que existe un riesgo, en lugar de una prueba absoluta de que existe un daño, deben ser el detonante que impulse la adopción de medidas para proteger la salud pública.

Hacemos un llamamiento a la comunidad de los investigadores para que realicen más estudios con el fin de identificar los mecanismos por los que un feto puede verse afectado por la radiación inalámbrica. Hacemos un llamamiento a nuestros gobernantes electos para que apoyen dicha investigación y propongan políticas y regulaciones que limiten la exposición de las mujeres embarazadas. Hacemos un llamamiento a la industria para que implemente y explore tecnologías y diseños que permitan reducir la exposición a la radiación hasta que dicha investigación se lleve a cabo.

Afirmamos nuestro papel como profesionales de la salud y de la ciencia para informar al público sobre los peligros potenciales relacionados con la exposición de los bebés a la radiación inalámbrica, e invitamos a todos los profesionales comprometidos con la defensa de la salud ambiental, de la salud infantil y de la salud de las mujeres embarazadas a que se unan a nosotros en este intento de garantizar la seguridad y la salud de las generaciones futuras.

Para consultar la lista actualizada de los médicos, investigadores y defensores de la salud que han firmado la Declaración Conjunta, por favor visite BabySafeProject.org.

Para obtener más información sobre el embarazo y la radiación inalámbrica, y para conseguir copias adicionales de este folleto, visite BabySafeProject.org

El BabySafe Project [Proyecto Bebé a Salvo] es una iniciativa conjunta de Grassroots Environmental Education [Educación Medioambiental de las Bases] y de Environmental Health Trust [Fundación por la Sanidad Ambiental].

Artículo traducido por Conrad R.

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre las radiaciones perjudiciales para la salud y también sobre el control externo de la mente humana.

Anuncios