La imposición de la tecnología 5G

 

LAS ONDAS ELECTROMAGNÉTICAS

Vamos a repasar unos cuantos conceptos básicos de física para tratar de comprender cómo nos afectan las ondas electromagnéticas. Puede parecer complicado, pero no lo es. Se trata de conocer en qué hemos convertido el medio que nos rodea a diario (pues los ciudadanos de a pie estamos colaborando activamente en este proceso), lo que los estudios científicos nos dicen al respecto y lo que va a suceder próximamente si no reaccionamos y les paramos los pies de una vez a quienes nos tratan como si fuéramos cabezas de ganado.

Una onda se define como una propagación de energía en un medio sin que haya un desplazamiento de materia. Existen dos tipos principales de ondas: las ondas mecánicas, que solo se transmiten a través de medios materiales (como el sonido por el aire), y las ondas electromagnéticas (como la luz), que se transmiten tanto a través de medios materiales como a través del vacío. En estos breves vídeos se explican estos conceptos con bastante claridad.

El conjunto de todas las ondas electromagnéticas posibles forma el espectro electromagnético.

La propagación de energía en forma de ondas electromagnéticas se denomina radiación. Según sea su frecuencia y energía, las radiaciones electromagnéticas pueden ser ionizantes o no ionizantes.

La radiación ionizante (rayos X, rayos gamma) es capaz de arrancar electrones de los átomos y causa daños en los tejidos vivos.

La radiación no ionizante abarca el resto del espectro electromagnético: la radiación ultravioleta (UV), la luz visible, la radiación infrarroja (IR), las microondas, las radiofrecuencias (RF) y las ondas de frecuencia extremadamente baja (ELF). Se sabe que la radiación ultravioleta puede ser perjudicial para la piel. Numerosos estudios científicos han confirmado en los últimos años que la radiación no ionizante de radiofrecuencia y la radiación no ionizante de microondas (emitidas por los teléfonos móviles e inalámbricos, tablets, portátiles, routers wifi, contadores inteligentes, antenas de telefonía móvil, emisoras de radio y televisión) así como los campos electromagnéticos de frecuencias extremadamente bajas (procedentes de dispositivos eléctricos y electrónicos, transformadores, cables del tendido eléctrico) también son perjudiciales para la salud.

EFECTOS BIOLÓGICOS

Nuestras células y nuestros órganos, como el corazón y el cerebro, están regulados por señales bioeléctricas internas en las que los campos electromagnéticos artificiales pueden interferir. Centenares de artículos científicos revisados por pares relacionan la exposición a las ondas de radiofrecuencia con el cáncer, el estrés celular, el estrés oxidativo, daños en el ADN, la disrupción de los canales iónicos de las membranas celulares, la alteración de la melatonina, la disminución de la movilidad y la calidad del esperma, problemas del aprendizaje y de la memoria y trastornos neurológicos. Los niños y jóvenes, las embarazadas, las personas mayores y los enfermos crónicos son especialmente vulnerables a la exposición a esta radiación, que también afecta a animales y plantas. Estos estudios científicos se pueden consultar en los siguientes portales de Internet:

bioinitiative.org

emf-portal.org

powerwatch.org.uk

cellphonetaskforce.org

Los seres humanos, al igual que el resto de los seres vivos, siempre hemos estado expuestos a radiaciones naturales como las del sol o el campo magnético terrestre, y nos hemos adaptado a ellas. Desde mediados del siglo XX, la cantidad de radiaciones artificiales a las que estamos sometidos no ha dejado de aumentar, primero con las instalaciones eléctricas y los electrodomésticos y, actualmente, con los dispositivos inalámbricos que emiten y reciben ondas de radiofrecuencia. Estas radiaciones invisibles que ahora están por todas partes constituyen la contaminación electromagnética. Los siguientes documentales ofrecen un panorama de la situación en la que nos encontramos:

La resolución 1815 de la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa (mayo de 2011), titulada Peligros potenciales de los campos electromagnéticos y sus efectos en el medio ambiente, da una serie de recomendaciones a los Estados miembros, entre las cuales están las siguientes:

8.1.1. Adoptar todas las medidas razonables para reducir la exposición a los campos electromagnéticos, especialmente a las radiofrecuencias emitidas por los teléfonos móviles, y en especial la exposición de los/as niños/as y jóvenes que al parecer corren el mayor riesgo de tumores de la cabeza.

8.1.2. Reconsiderar la base científica de las actuales normas de exposición a los campos electromagnéticos establecidas por la Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No-Ionizantes (ICNIRP), que tienen graves limitaciones, y aplicar el principio ALARA “tan bajo como sea razonablemente posible”, tanto con respecto a los efectos térmicos como a los efectos atérmicos o biológicos de la radiación o emisiones electromagnéticas.

8.1.3. Poner en práctica campañas de información y sensibilización sobre los riesgos de los efectos biológicos potencialmente nocivos a largo plazo para el medio ambiente y para la salud humana, especialmente dirigidas a los/as niños/as, adolescentes y jóvenes en edad reproductiva.

8.1.4. Prestar especial atención a las personas “electrosensibles” afectadas por un síndrome de intolerancia a los campos electromagnéticos, y establecer medidas especiales para protegerlas, incluida la creación de “zonas blancas” no cubiertas por las redes inalámbricas.

8.1.5. Acelerar la investigación sobre nuevos tipos de antenas y teléfonos móviles y dispositivos como los DECT, a fin de reducir costos, ahorrar energía y proteger el medio ambiente y la salud humana, así como fomentar la investigación para desarrollar telecomunicaciones basadas en otras tecnologías que son exactamente igual de eficaces, pero que tienen menos efectos negativos para el medio ambiente y la salud.

LA INDUSTRIA DE LAS TELECOMUNICACIONES LO NIEGA TODO

La industria eléctrica y la industria de las telecomunicaciones se empeñan en negar las evidencias científicas y presionan a las instituciones para impedir que se establezca una legislación que proteja de verdad la salud de la población. Los grupos y comisiones que deciden acerca de los niveles de radiación a los que puede estar expuesta la población están muy influidos por la industria, por lo que los actuales límites no protegen adecuadamente a las personas.

Llamamiento para la adopción de unos límites verdaderamente protectores para la exposición a campos electromagnéticos (100 kHz a 300 GHz) (octubre de 2018).

El negocio de la telefonía móvil. Una crónica histórica desde el punto de vista de la salud (C. Álvarez, enero de 2018).

Otras peticiones y llamamientos de los científicos.

LA LLEGADA DE LA TECNOLOGÍA 5G

Si el 2G, el 3G y el 4G ya nos afectan a diario a través de las antenas, los teléfonos móviles, el wifi y los contadores inteligentes, la implantación del 5G significa que lo van a llenar todo de antenas. Va a haber antenas por todas partes. Y todos los electrodomésticos, los utensilios y hasta las prendas de vestir estarán conectados de manera inalámbrica al Internet de las cosas, con todo lo que ello implica. Todos nuestros movimientos podrán ser rastreados, aún más de lo que ya lo son hoy en día.

No se ha realizado ningún estudio previo sobre el impacto de esta nueva tecnología en la salud de las personas, y nos la están imponiendo querámoslo o no. Claro que, previamente, se han ganado el favor del público con unas aplicaciones para los teléfonos inteligentes tan adictivas que, para una buena parte de la población, la vida sin la conexión inalámbrica a Internet es impensable.

Llamamiento europeo EU Stop 5G (septiembre de 2017)

Llamamiento internacional para detener la implantación de la red 5G en la Tierra y en el espacio (2018)

Arthur Firstenberg, creador de la organización Cellular Phone Task Force, que lleva más de veinte años denunciando los daños provocados por las radiaciones electromagnéticas, solicita que firmemos la petición anterior para detener el proyecto que tiene el gobierno estadounidense de lanzar, en lás próximas semanas, miles de satélites para ofrecer la tecnología 5G desde el espacio. Firstenberg lo explica en un artículo titulado Emergencia planetaria (2018) y en este otro artículo reciente.

El siguiente trabajo de Belmonte, Maestú y Navarro, publicado por Ecologistas en Acción, es un análisis del estado actual del despliegue del 5G y de las consecuencias que esta tecnología tendrá tanto para la sociedad en su conjunto como para la salud de las personas. Su lectura es muy recomendable.

¿Es seguro para la salud el 5G? (septiembre de 2019)

¿QUÉ PODEMOS HACER?

En primer lugar, debemos protegernos de las radiaciones que actualmente nos rodean y nos están afectando. La distancia a las fuentes es un factor fundamental cuando se trata de reducir la exposición a las ondas electromagnéticas. Cuanto más lejos estemos de los dispositivos, mejor. Por ello, nunca deberemos llevar el teléfono móvil pegado a los genitales ni a los senos, y nunca nos lo pegaremos a la oreja. Lo recomendable es usar siempre el altavoz, por extraño que parezca. Hay que saber que los móviles emiten más radiación de la que los fabricantes reconocen. El teléfono fijo, si es con cable, mejor. Los teléfonos inalámbricos emiten más radiación que los celulares. En cuanto al wifi, lo más conveniente es sustituirlo por la conexión a Internet por cable, y, si no es posible, al menos apagarlo siempre por la noche. Protejamos a los niños, que son más vulnerables que los adultos: el modo avión permite ver vídeos y juegos sin que los aparatos emitan radiación (o una radiación mínima).

Es muy importante que nos documentemos a fondo sobre los efectos de los campos electromagnéticos en los seres vivos, pues no podemos permanecer de espaldas a la realidad. Opongámonos a la instalación de antenas por todas partes, apoyemos a los grupos de ciudadanos que se están movilizando de manera pacífica y no colaboremos en la implantación del 5G. En algunas ciudades y regiones de distintos países han conseguido detenerlo.

Sitios web que contienen abundante documentación (así como sus páginas de Facebook):

PLATAFORMA ESTATAL CONTRA LA CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA

ASOCIACIÓN VALLISOLETANA DE AFECTADOS POR LAS ANTENAS DE TELECOMUNICACIONES

ELECTRO Y QUÍMICO SENSIBLES POR EL DERECHO A LA SALUD

ENVIRONMENTAL HEALTH TRUST

CONFESQ

PLATAFORMA CIUDADANA QAE

A través de este enlace se accede a otros artículos que versan sobre la contaminación electromagnética.