A la población, encerrada por el terror y por las fuerzas del “orden”

ENCIERRO

Publicamos a continuación un texto redactado por una persona sensible que se ha dado cuenta de la gran incongruencia que supone este confinamiento:

A la población, encerrada por el terror y por las fuerzas del “orden”

¿Qué es el “orden”? ¿Y qué es el “desorden”? ¿Y quién los define? ¿Los medios de propaganda oficial o nuestro sentido común y nuestra propia conciencia?

¿Es “orden” recluir a la población en recintos cerrados, con consecuencias dramáticas para la salud de muchos que, inadvertidamente, pagarán con su vida? ¿Quién nos va a revelar las estadísticas de muertes debidas a la reclusión? ¿Cuándo? ¿Y qué pasa con los responsables?

¿Es “orden” cerrar los parques donde liberamos el estrés, hacemos ejercicio, respiramos aire fresco y vemos la luz del sol, que es la base de la salud y de la vida? ¿No sería mejor mantenerlos abiertos y, simplemente, desaconsejar las aglomeraciones?

¿Es “orden” prohibir caminar por el campo a gente que vive en pueblos casi deshabitados, donde no hay un alma por las calles a quien contagiar y de quien contagiarse? ¿Y hacer “jogging” o montar en bicicleta? ¿Es “orden” prohibir ir en coche a 2 personas que viven juntas y respiran el mismo aire en casa?

¿Es “orden” fomentar que las personas, aburridas durante el “encierro” casero, se “irradien” unas a otras intensamente con las nocivas microondas de la tecnología inalámbrica (móviles, tablets, wifis, bluetooth, teléfonos inalámbricos…), a pesar de que dañan profundamente el sistema inmune (¡!), el sistema nervioso y todos los sistemas biológicos, especialmente los de niños, embriones y fetos, ancianos y enfermos??? ¿Y quién nos advierte de ello?

¿Es “orden” utilizar un simple virus para generar un caos económico y social de dimensiones y consecuencias absolutamente inimaginables para todos? ¿Es “orden” arrasar en un abrir y cerrar de ojos la libertad y los derechos más elementales de las personas? ¿Es “orden” invadir de policías, militares y guardias civiles el espacio donde desarrollamos la vida cotidiana?

¿Cómo es posible que la población se haya dejado arrastrar a un estado tan lamentable de miedo e irracionalidad? ¿Y cómo pueden todavía predicar por las redes que nos debemos sentir grandes, unidos y llenos de amor durante el encierro, mientras nos estamos dejando pisar, engañar y aterrorizar de una manera tan vergonzosa por los respectivos gobiernos?
¿Cómo habríamos de sentirnos grandes formando parte de esta psicosis de masas?

¿Crees que una vacuna se elabora en meses? ¿No sabes que se tarda años en hacer los ensayos correspondientes? ¿O estaba ya elaborada, al igual que la pandemia que nos anunciaban desde hace años? ¿Crees que, gracias al virus, conseguirán vacunarnos de manera forzosa con ingredientes dudosos y desconocidos para los propios médicos e incluso ponernos el anhelado “microchip”? ¿Crees que esto confiere poder, control y negocio a alguien? Pues pregúntate quién es ese “alguien”…

Mira la televisión y otros medios de información de masas, con la mente fría y serena; y comprobarás que el “lavado de cerebro” al que nos someten es más que evidente. Sólo han escapado unos pocos de ello, aún contados con los dedos.

No tengas miedo al virus, teme solo las consecuencias de lo que están provocando “los de arriba” con la excusa del virus y de la falta de cordura, entereza y valor que aún está mostrando la sociedad en conjunto. ¿Será imprescindible la desobediencia civil?

Cuida tu sistema inmune, tu alimentación, toma vitamina C y antioxidantes, haz ejercicio al aire libre, no uses dispositivos inalámbricos en casa (reconéctate al viejo cable) e intenta mantener la calma, a pesar de la tormenta oscura que se avecina que, sin duda, NO va a ser causada por el virus. No comas los venenos que se nos sirven en el plato: pesticidas, herbicidas (glifosato), insecticidas, aditivos neurotóxicos, transgénicos y basura industrial para ingerir. Prioriza los alimentos naturales, frescos y reconocibles y ahorra en el consumo de bienes innecesarios.

Pido a las fuerzas del orden, a todos los niveles: No obedezcan órdenes a ciegas, su conciencia y su moral están por encima de cualquier autoridad, su función es proteger al ciudadano de cualquier agresión, incluso si proviene del propio llamado “gobierno”. Es muy triste descubrir un día que se ha obedecido al tirano y se ha castigado al inocente, aunque haya sido solo por ignorancia.

Remedios útiles para superar el PÁNICO que siembran los medios de comunicación

Es la primera vez en la historia de la humanidad que gobiernos de todo el mundo ENCIERRAN a sus poblaciones bajo amenaza de multa y cárcel, controlando carnés, domicilio, factura de la compra y cuánto rato se pasea con el perro… Por si fuera poco, ahora pueden legalmente localizar dónde estás cada segundo mediante el móvil. El hogar convertido en prisión y el Smartphone en “carcelero”. Jamás habían sido capaces de hacer una barbaridad de tal calibre. Ni siquiera en periodos de guerra, o en las guerras mundiales precedentes.

Justifican el encierro por la supuesta pandemia y lo apoyan millones de ciudadanos debido al pánico infundido al virus por los medios de comunicación; no solo lo apoyan, sino que se han convertido en “vigilantes-enemigos” de quienes no sacrifican su libertad tan fácilmente. Sin embargo, la pandemia declarada por la OMS se basa íntegramente en afirmaciones falsas, científicamente insostenibles (en lenguaje vulgar, mentiras):

– El test de Coronavirus para CoVid 19 es científicamente incorrecto. Da falsos positivos y negativos. No se ha seguido el procedimiento científico necesario para darle validez como analítica. La letalidad y prevalencia del COVID-19 están siendo discutidas en los círculos médicos, científicos y políticos. No se ha verificado el índice de contagio en la población sana que no presenta síntomas; por tanto, no se puede saber el índice de mortalidad y su peligrosidad y jamás se deberían tomar medidas tan drásticas sin un conocimiento profundo del problema.

– Los coronavirus han causado gripes desde siempre, junto a otras cepas acompañantes. Un estudio científico llevado a cabo en Francia ha demostrado que el índice de mortalidad de los Coronavirus de las gripes de toda la vida y el de COVID-19 es el mismo.

– Las cifras oficiales de contagiados (con o sin síntomas), de enfermos y muertes las proporcionan los organismos de sanidad y la OMS = Organización Mundial de la Salud, una entidad financiada en más de un 80% por Fundaciones Privadas de Billonarios (la principal es la fundación Bill y Melinda Gates, grandes accionistas de CocaCola y Pepsicola…) y por las grandes compañías farmacéuticas. No son fiables, están manipuladas, son falsas y ocultan cifras mucho más dramáticas de otras causas de muertes en años pasados por enfermedades respiratorias agudas y otras patologías, ya que se manipulan para beneficio de quienes pagan y contratan al personal de la OMS.

– Toda persona que muere, si “lleva” el COVID-19, aunque haya muerto por otras causas, como la diabetes, enfermedad cardiovascular, cáncer, enfermedad respiratoria preexistente u otras patologías crónicas, se considera que ha muerto POR CULPA del Coronavirus. Es científicamente INACEPTABLE confundir los fallecidos CON COVID-19 y los fallecidos POR COVID-19. Más aún cuando el COVID-19 es tan contagioso. Es algo así como si alguien se cae de un andamio y es atropellado por un coche, pero llega vivo al hospital. Allí se contagia con el nuevo virus, un día después muere y esa persona, tras hacerle el test, es incluida en las cifras de los fallecidos por COViD19 (¿?).

– Podéis mirar las estadísticas en Euro Momo, en Internet, y veréis que, teniendo en cuenta este “detalle”, este año no hay más muertes que en años pasados debido a la gripe; que la media de edad de los fallecidos está alrededor de los 80 años (la esperanza de vida); que más del 99% de ellos tenían patologías previas; que de los muertos CON el nuevo COVID-19 (30.475), solo un 12 % ha muerto por causa directa del COVID-19 (o sea, 3.657) y el resto ha muerto por otras causas. La mortalidad por debajo de los 40 años no sobrepasa el 0,2% (!). Con la excusa de la pandemia, además, se está desatendiendo la salud de las personas mayores, más necesitadas de atención.

El engaño es evidente y está a la vista de todo el que se moleste en investigar los datos. Cualquier microbiólogo o epidemiólogo que estudia las estadísticas sabe que el nuevo COVID-19 no es una razón para encerrar a TODA la población. Es igual de peligroso que los coronavirus de toda la vida. Sin duda, el motivo del encierro es otro.
Los médicos y científicos que dicen la verdad sobre la falsa alarma del Coronavirus son calificados por los medios de propaganda (televisión, radio y prensa oficiales) como ineptos y profesionales incapacitados.

Cada día mueren 8.500 niños de hambre, cada año mueren entre 290.000 y 648.000 personas de gripe en el mundo, más de 1.500.000 de tuberculosis, 1.200.000 de malaria… y no se encierra a la población por ello. Cada año mueren 2 millones de personas de cáncer en el mundo, y no se escandaliza nadie. ¿Sabes cuántos mueren cada año por suicidio, algo que no le interesa a ningún gobierno?

Los remedios naturales contra las enfermedades respiratorias agudas, que dan resultados excepcionales, se mantienen ocultos a la población; de ello no nos dicen una palabra los medios de propaganda…

Las consecuencias de las medidas tomadas por los gobiernos van a ser dramáticas. Los medios no nos aterrorizan con este tema tan grave. La rápida transformación social que estamos viviendo durante el encierro es asombrosa y mucho más peligrosa que el virus: cuando la gente vuelva a salir a la calle, con “permiso” o por rebelión debido a la incapacidad de pagar las letras, comprar comida, desesperación o al darse cuenta de lo que está pasando, se va a sorprender de lo que se encuentra y de lo que viene después.

20.000 soldados estadounidenses vienen a Europa y se sumarán a los 10.000 que ya están aquí. Pueden moverse por toda la Unión Europea sin ninguna restricción por la pandemia. Van equipados con el armamento correspondiente. Se dice que van a hacer ejercicios de “movilidad”. El presidente de EE.UU. ha llamado a un millón de reservistas del ejército.

¿No te importa perder “de un plumazo” tu derecho a opinar, a salir al exterior, a no ser detenido por la policía sin motivo, a no ser vacunado por la fuerza, a no llevar un chip obligatorio? ¿No te importa que se controle dónde estás en cada momento mediante tu móvil (se acaba de publicar en el BOE) y que tu teléfono pueda ser escuchado? ¿No te importa perder tu libertad porque NOS DICEN que hay un virus muy peligroso?

¿No será que “LOS QUE MANDAN” son infinitamente más peligrosos que el virus?

El coronavirus y nuestros abuelos y abuelas

¿Qué sociedad es esta, que aísla a los ancianos en sus casas y residencias; que no deja salir a las personas mayores a hacer el ejercicio físico necesario para mantener su salud; que no nos deja traernos a nuestros mayores a casa en momentos tan difíciles como estos; que cierra las residencias de la 3ª edad, como si fueran campos de concentración, encerrando juntos a ancianos sanos y enfermos, a menudo sin esperanza de salir de allí con vida? ¿Qué sociedad es esta, que permite que, en los hospitales, no se dé prioridad a las personas mayores, cuando ellos necesitan más cuidados que cualquier joven para superar una gripe, y que condena a sus ancianos a la soledad, la desesperanza y la privación del cariño de sus familiares con la excusa de que son un “grupo de riesgo”? ¿Qué sociedad es esta, que DEJA MORIR a sus mayores, sin valorar el esfuerzo que han hecho durante toda su vida para sacarnos a todos adelante? ¿Qué sociedad es esta, que por miedo a un virus, se atreve a cometer este crimen? ¿Cuántos ancianos tienen que morir, hasta que despertemos y digamos NO al nuevo “Estado del Terror”? ¿No prefieres exponerte al “terrible” virus, (menos peligroso que muchas otras causas de muerte), y seguir siendo un SER, de verdad, HUMANO?

El coronavirus y nuestros niños y niñas

¿Qué sociedad es esta, que encierra a sus niños durante semanas, privándolos del sol, del aire y la libertad; que priva a sus niños del movimiento físico diario; que aísla a sus niños de amigos y profesores; que expone a los niños a una tensión psíquica y física extrema durante el encierro; que expone a los niños a horas de mirar pantallas y dispositivos inalámbricos, todos ellos agentes tremendamente NOCIVOS para la salud, porque las horas del día son demasiado largas; que obliga a los padres a la difícil situación de tener que entretener y engañar a sus hijos durante semanas, porque no se les permite salir de su prisión casera?

¿Qué sociedad es esta, que, por miedo a un virus, se atreve a cometer este crimen contra sus niños? ¿Cuántos daños deben sufrir los niños hasta que despertemos y digamos NO al “Estado del Terror”? ¿No prefieres olvidarte del virus y decir desde un parque lleno de árboles y arbustos (abierto al público) “dejad que los niños vengan a mí”…?

Un saludo, mantén la calma, no veas (mucho) la televisión y reflexiona sobre las consecuencias de las medidas tomadas. Te hacen más daño el móvil y el wifi que el virus. Garantizado por miles de estudios.

R. Natura

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