Las vacunas contra la covid-19 son armas de destrucción masiva

El médico británico Vernon Coleman, que lleva un año publicando vídeos contra la versión oficial de esta falsa pandemia, nos advierte en el siguiente video de que existe la posibilidad de que la humanidad sea exterminada por las “vacunas” contra la enfermedad llamada covid-19.

Publicamos a continuación la traducción del vídeo titulado “Las vacunas contra la covid-19 son armas de destrucción masiva y podrían exterminar a la especie humana” [Covid-19 Vaccines Are Weapons of Mass Destruction – and Could Wipe Out the Human Race]. El vídeo con subtítulos en español se puede ver, por ejemplo, en El Arconte y en Astillas de realidad. El texto en inglés que el Dr. Coleman lee en el vídeo está disponible en su sitio web (en la sección “Health”) y hemos revisado la traducción de dicho texto al español publicada en el blog Astillas de realidad.

Las vacunas contra la covid-19 son armas de destrucción masiva
y podrían exterminar a la especie humana

Si hace tiempo que leen mis artículos, sabrán ustedes que nunca exagero. También sabrán que durante el último año mis predicciones, valoraciones e interpretaciones han sido absolutamente certeras.

Ahora, más que nunca, necesito su ayuda. Si no trabajamos juntos, estamos condenados. Necesito su ayuda porque tenemos que hacer que este artículo llegue a millones de personas. Y, como las grandes plataformas de Internet y los principales medios de comunicación me han censurado, no puedo llegar a esos millones sin ustedes.

Creo que este es el artículo más importante que jamás leerán. Tienen ustedes que compartirlo. En los próximos días, no tienen ustedes otra cosa que hacer que enviarles este artículo a todas las personas que conozcan o que no conozcan pero que tengan una dirección de correo electrónico. Y envíenselo a todos los periodistas cuya dirección de correo electrónico puedan encontrar. Lo pueden enviar fácilmente desde www.vernoncoleman.org

¿Recuerdan ese video en el que Bill y Melinda Gates estaban sentados con una sonrisita mientras hablaban de cómo una próxima pandemia pondría en alerta a la gente?

Bueno, creo que sé lo que va a pasar. Todos sabemos que la malvada élite, los promotores de la Agenda 21 y el Gran Reseteo, siempre han tenido la intención de matar a entre el 90 y el 95 por ciento de la población mundial.

Lamentablemente, me temo que probablemente sea demasiado tarde para salvar a muchos de los que han recibido la vacuna. Millones de personas están condenadas y me temo que muchos morirán la próxima vez que entren en contacto con el coronavirus.

Pero hay algo que a la élite le ha salido muy mal con su plan.

Y el resultado es que ahora, al parecer, los que no hemos recibido la vacuna también estamos en grave peligro. Necesitamos mantener nuestro sistema inmunológico en óptimas condiciones comiendo sabiamente y tomando suplementos de vitamina D. Y es posible que en algún momento debamos mantenernos alejados de quienes se han vacunado. Creo que ahora estas personas son un peligro muy real para la supervivencia de la especie humana.

Durante más tiempo del que me hubiera gustado, he estado advirtiendo acerca de los peligros de las vacunas contra la covid-19. Sé que en realidad no deberían llamarse vacunas (aunque se ha cambiado la definición oficial de “vacuna” para que puedan denominarse “vacunas”), pero si las llamo “terapia génica”, las personas a las que estamos tratando de llegar y a las que se les ha dicho que son vacunas no sabrán de qué estoy hablando.

Hace casi exactamente un año advertí de que la razón por la que se estaba exagerando el riesgo que representaba el coronavirus era, en parte, el establecimiento de un programa de vacunación obligatoria.

No es que la vacuna se haya creado como solución a la supuesta amenaza que representa la covid-19; más bien, la falsa pandemia de la covid-19 se creó, en parte, para encontrar una excusa para las vacunas.

Llevo meses advirtiendo de que las vacunas experimentales son peligrosas y provocan muchos efectos secundarios potencialmente mortales. Las celebridades, y muchos médicos, se equivocan cuando intentan tranquilizarnos. Yo tenía razón cuando insinué que las vacunas podrían matar a más personas que la covid-19.

Pero ahora parece probable que las vacunas sean responsables de la muerte de cientos de millones de personas que no han sido vacunadas.

Durante mucho tiempo, siempre he pensado que el fraude de la covid-19 se planeó con un propósito: matar a tantos ancianos y personas frágiles como fuera posible e introducir la vacunación obligatoria. Eso fue lo que dije en mi primer video, a mediados de marzo de 2020. Por supuesto, también tenía presente el plan para destruir y luego reinventar la economía con el fin de satisfacer los requisitos de la Agenda 21 y el Gran Reinicio.

Días después de que se publicase ese video por primera vez, recibí ataques brutales a través de Internet. El artículo de Wikipedia sobre mi persona fue modificado drásticamente. Se eliminaron los detalles de todos mis libros, series de televisión y columnas. Me describieron como un teórico de la conspiración desacreditado. Hice un video explicando cómo se modificó ese artículo de Wikipedia para demonizarme y desacreditarme. Muchos otros que han cuestionado la versión oficial de la covid-19 han pasado por lo mismo. Y, por supuesto, la BBC y la prensa nacional se han unido para atacar a quienes se atreven a cuestionar la versión oficial aireando verdades inaceptables.

Pero ahora me temo que estos lunáticos genocidas, los jinetes del Apocalipsis que planearon esta estafa, nos están conduciendo al Armagedón.

Durante mucho tiempo he pensado que los arquitectos del fraude esperaban que murieran millones de personas.

Sin embargo, ahora creo que las mentes malvadas que crearon este fraude subestimaron espectacularmente el peligro de las vacunas experimentales que han estado promoviendo con tanto esfuerzo. Los millones de personas que han recibido una de las vacunas de la covid-19 pueden morir como resultado de dichas vacunaciones. Explicaré cómo y por qué dentro de un momento.

La farsa comenzó, por supuesto, con las locas predicciones que hizo Neil Ferguson, del Imperial College. Ferguson es un modelador matemático con un historial espantoso. Quienes planearon el fraude sabían que las predicciones de Ferguson eran absurdas. Seguramente, sabían que el historial de Ferguson era vergonzosamente malo. Sin embargo, sus predicciones sirvieron de excusa para los confinamientos, el distanciamiento social, las mascarillas y el cierre de escuelas y hospitales. Todo esto fue una auténtica locura. Lo lógico hubiera sido aislar a las personas que tenían la infección (del mismo modo que se les dice a las personas con gripe que se queden en casa) y proteger a las personas más vulnerables, principalmente a los ancianos con trastornos cardíacos o torácicos. Pero los políticos y los asesores lo hicieron todo mal. Y aquellos que cuestionaron lo que estaba ocurriendo fueron demonizados y silenciados.

El hecho es que el sistema inmunológico de las personas sanas se estimula a través de las interacciones con los demás. Los niños y jóvenes sanos tienen un sistema inmunológico muy poderoso. En realidad, solo los ancianos tienen más probabilidades de verse amenazados por un nuevo virus.

Y, sin embargo, los políticos de todo el mundo y sus asesores nos han llevado deliberadamente a un programa de vacunación masiva.

Al principio se le aseguró a la ciudadanía que solo a través de un gran programa de vacunación podría recuperar algunas de sus libertades perdidas, lo cual siempre ha sido un peligroso disparate.

Sin embargo, las vacunas experimentales que se aprobaron tan rápidamente nunca llegarían a hacer lo que se nos dijo que harían. No fueron diseñadas para prevenir ni la infección ni la transmisión. Las vacunas no impiden que las personas contraigan covid-19 y no impiden que la transmitan si contraen esta enfermedad. Las vacunas simplemente ayudan a limitar la gravedad de los síntomas en algunas de las personas que reciben la inyección. Por supuesto, esto no es lo que la mayoría de la gente cree. La gran mayoría de las personas vacunadas creen que están protegidas contra la infección. Un engaño más.

Aparte del hecho bastante importante de que no hacen lo que la gente cree que hacen, las vacunas presentan tres grandes problemas.

El primer problema, por supuesto, es que estas vacunas experimentales ya han demostrado que son terriblemente peligrosas: ya han matado a muchas personas y han producido efectos adversos graves en muchas más. La magnitud de este problema en particular puede calcularse por el hecho de que incluso las autoridades admiten que probablemente solo se informará de 1 de cada 100 muertes y lesiones graves relacionadas con la vacuna. Resulta imposible estimar cuántas personas morirán por problemas de alergia, problemas cardíacos, accidentes cerebrovasculares o problemas neurológicos, o cuántas quedarán ciegas o paralíticas. En mi sitio web hay una lista de personas que se sabe que sufrieron lesiones o que fallecieron a causa de la vacuna, y su lectura resulta aterradora. El número de muertos es aterrador, pero la mayoría de las autoridades siguen insistiendo en que se trata de coincidencias. Cuando alguien moría dentro de los 60 o 28 días siguientes a una prueba de covid-19 positiva, incluso si el resultado de la prueba era falso, se registraba automáticamente como una muerte por covid-19 para que las cifras aumentaran. Pero cuando personas jóvenes y sanas fallecen pocas horas después de habérseles administrado una vacuna, las muertes son desestimadas como simples coincidencias. Y la cantidad de coincidencias trágicas que se han producido es enorme.

El segundo problema es el problema del sistema inmunológico conocido como cebado patógeno o tormenta de citoquinas. Lo que sucede es que el sistema inmunológico de la persona que ha sido vacunada estará preparado para responder de una manera muy radical si esa persona entra en contacto con el virus en el futuro. El resultado puede ser catastrófico y es lo que temo que suceda en otoño y durante el próximo invierno. Las personas que recibieron la vacuna van a tener serios problemas la próxima vez que entren en contacto con un coronavirus. Su sistema inmunológico reaccionará de forma exagerada y es probable que entonces sea cuando haya muchas muertes.

Los pacientes no han sido advertidos oficialmente de este problema, aunque la evidencia científica se publicó en la Revista Internacional de Práctica Clínica [International Journal of Clinical Practice] en octubre de 2020. El artículo se titula “Divulgación del consentimiento informado a sujetos de ensayos clínicos de vacunas acerca del riesgo de que las vacunas contra la covid-19 empeoren la enfermedad clínica” [Informed consent disclosure to vaccine trial subjects of risk of covid-19 vaccines worsening clinical disease].

Pero no ha habido ningún consentimiento informado para los pacientes y sospecho que la mayoría de los médicos ignoran la existencia de estos riesgos.

Los ancianos y las personas que tienen un sistema inmunológico deficiente son particularmente propensos a morir. ¿Y qué es lo que puede causar que nuestro sistema inmunológico sea deficiente? Pues usar una mascarilla, permanecer aislados de otras personas y no recibir suficiente luz del sol son tres causas obvias. Tampoco nos ayudará beber demasiado alcohol y fumar demasiado tabaco mientras estemos bajo arresto domiciliario.

Probablemente, las muertes adicionales tendrán lugar en otoño, cuando es más probable que las personas vacunadas estén expuestas al virus. El coronavirus se propaga más rápidamente en otoño e invierno.

Como resultado de esta nueva epidemia de enfermedades y muertes, los gobiernos comenzarán a promover la siguiente ronda de vacunaciones. Se hablará mucho de las mutaciones, por supuesto, y se fabricarán nuevas vacunas preparadas apresuradamente, y las celebridades que no saben nada de medicina ni de vacunas nos animarán insistentemente a vacunarnos. Los médicos que sean conscientes del peligro y que tengan dudas respecto de las vacunas serán silenciados, como de costumbre.

Asombrosamente, creo que las personas que están detrás de este engaño sabían que esto sucedería. Era parte de su malvado plan.

Sabían que habría un aumento de muertes en otoño y el próximo invierno. Tenían planeado culpar de las muertes a una nueva versión de la covid-19, una de las miles de mutaciones que estarán disponibles en otoño. Llevo tiempo sospechando que al final fomentarían la vacunación cada dos meses, o incluso con más frecuencia, más o menos cada mes. El uso que hice en un principio de la palabra “fraude” tenía la intención de criticar la respuesta que se dio a una infección viral similar a la gripe. La respuesta había sido tremendamente exagerada.

Sospecho que por esto era por lo que Bill y Melinda Gates sonreían cuando dieron a entender que quizás no nos tomaríamos en serio la primera pandemia, pero que tendríamos mucho más respeto hacia la siguiente.

Y creo que ellos, y los demás implicados en este fraude, asumieron que estarían completamente a salvo porque en realidad ellos no se pondrían las vacunas. Sospecho que a muchos miembros de la élite y a las celebridades más importantes se les administró un placebo en lugar de una de las vacunas experimentales.

Nunca corrieron el riesgo de morir a causa de la vacuna, de sufrir lesiones graves o de desarrollar un cebado patógeno, para luego ser increíblemente vulnerables la próxima vez que entrasen en contacto con la infección del virus.

Creo que los de la élite pensaban que ellos estarían a salvo. Pienso que idearon un plan que tendría como resultado millones de muertes, pero que a ellos no los perjudicaría.

Pero creo que cometieron un error enorme, un error crucial.

Y esto nos lleva al tercer problema, un problema con el que creo que no contaban.

Este problema lo acaba de explicar en líneas generales el doctor Geert Vanden Bossche, un eminente especialista en vacunas. De hecho, al principio yo era escéptico acerca de lo que este hombre decía porque el Dr. Bossche había trabajado anteriormente con GAVI y con la Fundación Gates. Es la última persona en el mundo que podría describirse como contraria a la vacunación.

El Dr. Bossche ha señalado que las vacunas que se están utilizando actualmente no son las armas más adecuadas para la guerra que hemos emprendido contra esta infección vírica.

Para nuestra desgracia, al vacunar a millones de personas le estamos enseñando al virus a mutar y a volverse más fuerte y más letal. El hecho de tratar de encontrar nuevas vacunas para las nuevas mutaciones del virus simplemente empeorará las cosas, ya que los científicos no pueden tomarles la delantera a los virus que han mutado. Y las personas que han sido vacunadas comparten ahora virus mutados con quienes les rodean. Las mutaciones son cada vez más fuertes y mortales.

El final de los confinamientos estará perfectamente programado para garantizar que las nuevas mutaciones del virus de la enfermedad covid-19 se propaguen por todas partes.

Pero además hay otro problema relacionado con esto.

Normalmente, nuestro cuerpo contiene glóbulos blancos que nos ayudan a derrotar las infecciones. Las células denominadas células NK (“NK” significa ‘asesinos naturales’ [natural killers]) ayudan a eliminar las células malas invasoras. Una vez que las células NK han hecho su trabajo, aparecen nuestros anticuerpos para poner orden.

Sin embargo, el Dr. Bossche explica que las vacunas contra la covid-19 están desencadenando la producción de unos anticuerpos muy específicos que compiten con las defensas naturales de las personas que recibieron las vacunas.

Los sistemas de defensas naturales de las personas vacunadas están siendo suprimidos porque los anticuerpos específicos que han sido producidos por la vacuna simplemente toman el control.

Y estos anticuerpos específicos, los producidos por las vacunas, son permanentes. Se quedarán ahí para siempre, dentro de los cuerpos de los vacunados.

El nefasto resultado es que los sistemas inmunológicos naturales de las decenas o centenares de millones de personas que se están vacunando están siendo destruidos de hecho.

Su sistema inmunológico no podrá combatir ninguna variante mutada del virus que se desarrolle dentro de su cuerpo. Y esos virus mutados pueden esparcirse por la comunidad. Creo que esta es la razón por la que están apareciendo nuevas variantes del virus en zonas en las que la vacuna se ha administrado a mucha gente.

La conclusión es que la vacunación le dará al virus la oportunidad de volverse infinitamente más peligroso. Cada individuo vacunado tiene la capacidad de convertirse en un asesino en masa porque su cuerpo se está convirtiendo en un laboratorio que produce virus letales. Y lo que es peor: algunas de las personas vacunadas pueden convertirse en portadores asintomáticos, propagando virus letales a su alrededor.

Y las personas que han recibido la vacuna no podrán reaccionar ante las mutaciones porque sus sistemas inmunológicos habrán sido controlados por un sistema de defensas artificial, que les fue dado por la vacuna y que estaba diseñado para combatir la forma original del SARS-CoV-2. Las personas vacunadas correrán un gran riesgo cuando las nuevas mutaciones comiencen a extenderse. Sus cuerpos estarán adaptados de manera permanente y exclusiva para defenderse de una forma del virus que se está volviendo rápidamente obsoleta.

La administración de nuevas vacunas no servirá de mucho porque el virus mutado no será vulnerable. Los científicos que están fabricando vacunas no podrán tomarle la delantera al virus mutante. Esto debería haberse previsto. Por eso es por lo que las vacunas contra la gripe muchas veces no funcionan.

Los políticos y sus asesores mentirán y les echarán las culpas a quienes no se hayan vacunado del desarrollo de nuevas mutaciones y del aumento del número de fallecidos que se va a producir.

Pero si el Dr. Bossche tiene razón (y yo creo que la tiene), entonces son las personas vacunadas las que van a ser una amenaza para la humanidad. Constituirán una gran amenaza para cualquier persona que haya sido vacunada, pero también serán una seria amenaza para los no vacunados porque los virus que están diseminando son más peligrosos que el original.

Estamos ante un panorama muy peligroso.

Si no detenemos este programa de vacunación ya, no es exagerado decir que el futuro de la humanidad está en peligro.

¿Es esto lo que tenían en mente aquellos que intentaban vendernos el Gran Reinicio?

No lo sé.

Quizás su objetivo desde el principio fue matarnos a todos.

O tal vez su malvado plan se les ha ido de las manos. En el Reino Unido, Ferguson, Hancock, Whitty y Vallance siempre me han parecido las personas peor capacitadas para liderar la respuesta de la nación. En Estados Unidos, creo que el Dr. Fauci no ha sido la persona adecuada.

Siempre he temido que los hayan elegido precisamente porque no son las personas adecuadas. Todo lo que han hecho ha sido malo para nosotros pero bueno para ellos y para la malvada camarilla que promueve la Agenda 21 y el Gran Reinicio.

La insistencia en suprimir el debate libre nos ha conducido directamente a este abismo. Ninguna de estas personas podría haber ejercido un control tan grande sobre nuestras vidas si no se hubiera suprimido, de una manera nunca antes vista, a toda oposición que cuestionase la versión oficial, y los medios de comunicación y los gigantes de Internet, al ocultar los hechos, lo han empeorado todo infinitamente. ¿Creen que van a estar a salvo?

Existe un riesgo real de que, en lugar de matar solo al 90 o al 95 por ciento, que era lo que en un principio deseaba la malvada élite, pudieran matarnos a todos por error y acabar con la humanidad.

Tenemos muy poco tiempo para salvarnos. Tenemos que estimular nuestro sistema inmunológico e, irónicamente, es posible que tengamos que mantenernos alejados de las personas que han sido vacunadas. La próxima semana o la siguiente escribiré un artículo acerca de cómo podemos estimular nuestro sistema inmunológico.

¿Ven ustedes ahora por qué este es el artículo más importante que he escrito sobre la covid-19 y el más importante que ustedes hayan visto jamás?

No puedo llegar a los principales medios de comunicación, simplemente porque ocultan la verdad y rechazan todo debate o discusión. YouTube, por ejemplo, no aceptará videos que pongan en duda cualquier cosa promovida por la malvada clase dirigente.

Así que envíen este artículo a médicos y periodistas, a amigos y familiares. Compartan, compartan y compartan. Tal vez podamos persuadir a las personas en el poder de que no son inmunes al desastre que se avecina. El artículo se puede compartir fácilmente desde www.vernoncoleman.org

Espero que el Dr. Bossche esté equivocado. Espero equivocarme.

Pero todo en este artículo necesita ser investigado. Y si estos temores no se dan a conocer y no se investigan, sabremos con absoluta certeza que lo que tienen planeado es matar a tantos de nosotros como sea posible. No puede haber otra conclusión.

Copyright Vernon Coleman, 13 de marzo de 2021

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