Memorando sobre los programas nacionales de tortura actualmente vigentes en los Estados Unidos

Traducimos a continuación una carta, firmada por varios ciudadanos de distintos países del mundo, que le fue enviada al presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, el 25 de enero de 2017.

La versión original en inglés se puede leer en los siguientes enlaces:

https://stop007crimes.files.wordpress.com/2016/10/memo-to-president-trump-on-domestic-us-torture-programs-running-under-cover-of-surveillance.pdf

https://everydayconcerned.net/2017/01/26/memorandum-to-president-donald-j-trump-on-domestic-us-torture-programs-running-under-cover-of-surveillance/?wref=tp

memo-to-president-trump-on-domestic-us-torture-programs-running-under-cover-of-surveillance (PDF)

“Procuraremos tener relaciones de amistad y buena voluntad con las naciones del mundo, pero lo haremos considerando que todas las naciones tienen derecho a poner sus propios intereses en primer lugar.

No pretendemos imponer nuestro estilo de vida a nadie, sino dejar que brille de manera ejemplar.

Brillaremos para que todos nos sigan”.

Presidente Donald J. Trump

Discurso del Día de Inauguración, 20 de enero de 2017

 

MEMORANDO SOBRE LOS PROGRAMAS NACIONALES DE TORTURA QUE ACTUALMENTE SE ESTÁN LLEVANDO A CABO EN LOS ESTADOS UNIDOS AL AMPARO DE LOS PROGRAMAS DE VIGILANCIA

La mutilación física de la población perpetrada en secreto por el Ejército, los servicios de inteligencia y el departamento de Justicia de los Estados Unidos

Armas electromagnéticas, neuroarmas, bioterrorismo y acoso organizado

Fecha: 25 de enero de 2017

Al Presidente Donald J. Trump

Señor Presidente:

Nos hemos unido para pedirle que actúe para poner fin de inmediato a los programas encubiertos de guerra electrónica y de terrorismo doméstico (basado en el COINTELPRO) que actualmente están llevando a cabo las agencias de inteligencia de los Estados Unidos, el Ejército de los Estados Unidos, el departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos [US Homeland Security] y sus contratistas en nombre de la “Vigilancia” Electrónica y la Seguridad Nacional contra la población estadounidense.

Dado que esta es su primera semana en el cargo, es posible que el Estado Profundo y el gobierno en la sombra (no elegido por los ciudadanos) que, al parecer, está detrás de todos aquellos que han sido elegidos para formar parte del gobierno de los Estados Unidos, le presenten a usted estos programas secretos como una actividad reglamentaria de inteligencia y vigilancia que es necesaria para la preservación de la Seguridad Nacional.

Como analistas de los servicios de inteligencia, activistas pro derechos humanos, abogados, denunciantes, escritores, científicos, víctimas, y miembros altamente productivos y realizados de la sociedad, procedentes de campos muy variados de las ciencias, las artes y las humanidades, y especialistas en pensamiento crítico, análisis de sistemas, ingeniería, educación, sanidad, derecho y servicios de inteligencia, estamos aquí para informarle de lo contrario: Estas NO son actividades reglamentarias de inteligencia y de vigilancia. Se trata de programas de terrorismo organizado en los que, por medio de la utilización de las armas mortales de la Guerra Electrónica, se cometen los crímenes y violaciones de los derechos humanos más espantosos, causando daños corporales graves a muchísimos ciudadanos inocentes.

Por medio de la vigilancia y de la agresión, no a terroristas ni a espías, sino a aquellos americanos que son los mejores y los más brillantes, los más productivos y los más dotados, así como a los denunciantes y activistas, estos programas desestabilizan seriamente nuestra sociedad civil, pueden hacer que decaiga irreversiblemente la producción económica de nuestro país, y ya se han convertido en la más vergonzosa de nuestras exportaciones a otros países.

LA SITUACIÓN SOBRE EL TERRENO EN LOS ESTADOS UNIDOS CONTINENTALES

Gracias a los billones de dólares invertidos anualmente en la financiación de operaciones secretas, gracias a la carta blanca que se otorga a los organismos militares y a las agencias de inteligencia, tanto antes como después del 11 de septiembre, y gracias a la conveniente clasificación y ocultación de todas aquellas actividades turbias que sean necesarias para la Seguridad Nacional, el fraude, el derroche y la corrupción en los niveles más altos del gobierno son actualmente endémicos. Las facciones corruptas de las agencias de inteligencia y de los departamentos militares están cometiendo abiertamente crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en actos de hostilidad directa contra el pueblo estadounidense.

1. En nombre de la Guerra contra el Terror, una operación de tráfico a un nivel superior ha sido puesta en marcha por el Ejército de los Estados Unidos, el departamento de Seguridad Nacional y la CIA sobre los ciudadanos estadounidenses:

Las actuales directivas militares y de los servicios de inteligencia (5240.1R, la NDAA [National Defense Authorization Act], EO 12333 y el AR 2-2 de la CIA) permiten a los militares estadounidenses detener indefinidamente a los ciudadanos y utilizar con fines de experimentación a aquellos estadounidenses que se encuentran “bajo vigilancia”. De este modo se está esclavizando y torturando pública y abiertamente a una gran parte de la población estadounidense.

La creación de los programas de Operaciones Conjuntas de Focalización [Joint Targeting operations], Centros de Fusión [Fusion Centers], Sistemas Regionales de Intercambio de Información [Regional Information Sharing Systems (RISS)] con centros de inteligencia privatizados, así como las iniciativas de “Policía Comunitaria” [Community Policing] y de “Vigilancia del Vecindario” [Neighborhood Watch], han permitido la creación de una red de agentes depravados e inmorales procedentes de los Cuerpos de Seguridad [Law Enforcement], las agencias de Inteligencia y el Ejército, que con el pretexto de la “seguridad nacional” llevan a cabo experimentos con seres humanos, sin restricciones y muy bien remunerados, para las industrias armamentística, farmacéutica y de la vigilancia, así como para disfrutar de su sadismo y depravación personales. Resulta muy revelador el hecho de que entre el 70 y el 80 % de las víctimas de estos crímenes son mujeres. Esta relación entre el número de mujeres y el de hombres es característica de los actos de violencia sexual y los crímenes de guerra.

Mientras tanto, un ejército cada vez mayor de civiles, que casi se pueden considerar como miembros de los “Cuerpos de Seguridad”, y a veces procedentes de la escoria de la sociedad, están recibiendo un entrenamiento continuo y están siendo utilizados para tenderles trampas a estadounidenses inocentes en operaciones que duran las veinticuatro horas del día.

2. En nombre de la Guerra contra el Terror, y presentadas como si formaran parte de una vigilancia electrónica necesaria; consentidas y controladas por el departamento de Seguridad Nacional [Homeland Security] y el departamento de Justicia de los Estados Unidos, las armas más mortíferas de la guerra electrónica se están utilizando de forma rutinaria contra los civiles en la denominada “vigilancia” dentro de sus propios hogares:

◦ armas de energía dirigida y de microondas,

◦ armas infrasónicas y ultrasónicas,

◦ armas de radar militares,

◦ neuroarmas,

◦ infecciones con agentes nanotecnológicos autorreplicantes biológicos o sintéticos (“polvo inteligente” o smart dust) que contribuyen a la lectura de la actividad cerebral.

Estas armas son armas militares de guerra, diseñadas para incapacitar, deteriorar y destruir los órganos, los nervios, los cuerpos y los cerebros de los seres humanos, y además las están utilizando con crueldad, sin interrupción, en situaciones de ataque que duran las veinticuatro horas del día y los siete días de la semana.

Además, los agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) también realizan ejercicios secretos de interrogatorio, operaciones de control mental y programas de modificación del comportamiento con los cerebros de las víctimas (ampliaciones del MK ULTRA y de los primeros experimentos llevados a cabo por los nazis en los campos de exterminio).

Con este fin se está utilizando un enorme sistema de sofisticados dispositivos silenciosos de guerra electrónica y de señales de inteligencia, colocados en aviones, aviones teledirigidos o drones, helicópteros, satélites, antenas de telefonía móvil y vehículos terrestres, con la complicidad de todas las agencias de Inteligencia, como la Oficina Nacional de Reconocimiento [National Reconnaissance Office o NRO] y la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial [National Geospatial-Intelligence Agency o NGSA], y de agencias federales como la Administración Federal de Aviación [Federal Aviation Administration o FAA] y la NASA.

Las personas que son atacadas con armas de guerra electrónica también son sometidas a diario a acciones COINTELPRO o “Zersetzung” (acoso organizado [organized stalking], apiñamiento de personas [crowding], acoso laboral [mobbing], obstrucción de la vía, seguimiento con los faros encendidos de un vehículo [brighting], destellos [flashing], hostigamiento a través de ruidos), acciones llevadas a cabo por el Infragard del FBI [la asociación del FBI con empresas privadas], así como por los grupos nacionales de vigilancia de vecindarios.

Se trata de programas de tortura doméstica (en los que los servicios de inteligencia y el Ejército de los Estados Unidos actúan conjuntamente) ocultos bajo la tapadera de la vigilancia biométrica, la vigilancia física y la vigilancia electrónica, y puestos en marcha por los cínicos y corruptos departamentos de Seguridad Nacional y de Justicia, que han permitido el uso de etiquetas tapadera para encubrir el uso de la violencia contra los ciudadanos estadounidenses.

3. En nombre de la Guerra contra el Terror, en 2017, los vecindarios y comunidades estadounidenses, que antes eran comunidades tranquilas y pacíficas en las que reinaba la buena vecindad, han pasado a ser el campo de batalla de los depredadores contra las presas, es decir, reductos divididos donde imperan el espionaje encubierto, la delación, la guerra electrónica, las campañas de difamación y los ataques COINTELPRO premeditados contra los vecinos, planeados y coordinados a través de los centros de inteligencia, de información y de mando a nivel nacional y local y financiados por el gobierno federal, tales como el Sistema Regional de Intercambio de Información (RISS) [Regional Information Sharing System (RISS)], el departamento de Justicia de los Estados Unidos y la Red de Centros de Fusión [Fusion Centers].

El blanco de estos ataques son los estadounidenses inocentes que son injustamente señalados y difamados como extremistas, terroristas, espías o combatientes enemigos, y que con frecuencia son los más rectos del vecindario, personas con conciencia y civismo, integridad y talento, espíritu emprendedor y creatividad; personas inocentes con una reputación impecable; personas que son atacadas no porque sean criminales en potencia, sino por su facultad innata para atraer y propagar ideas positivas para la comunidad.

La camarilla de delincuentes que trabajan en el FBI, el DHS, la CIA, la NSA, los cuerpos policiales y los centros RISS y que participan en estos programas mienten abiertamente a los vecinos cuando califican a estos ciudadanos inocentes de terroristas o espías, cuando los investigan, cuando les lanzan campañas de difamación y calumnias, y cuando toman el control de comunidades enteras para que les ayuden a vigilarlos, espiarlos, someterlos a sabotaje y calumniarlos, amenazando a los vecinos con multas elevadas y penas de cárcel si no colaboran.

De este modo consiguen destruir vidas enteras: las fechorías son continuas en el trabajo, las mentiras circulan y las familias se rompen.

Los vecinos se convierten en colaboradores y cómplices cuando dejan que los operadores de armas electrónicas entren libremente en su barrio y en sus viviendas y utilicen sus accesos y sus propiedades para instalar antenas y realizar operaciones de seguimiento.

Los colaboradores son pagados generosamente y sobornados con reformas del hogar, coches nuevos y billetes para disfrutar de unas vacaciones de lujo o de un partido de béisbol. También les enseñan a manejar ciertos dispositivos, entre ellos teléfonos móviles que lanzan ataques de radiación pulsada, y que ahora dirigen hacia su vecino inocente.

Todo esto recompensa y consolida el comportamiento corrupto de tal modo que nuestra sociedad terminará dividiéndose y desintegrándose completamente en las próximas décadas. Y lo peor de todo es que este sistema de espantosos abusos rutinarios ha desarrollado una vida propia por la que cada vez se cometen más actos vengativos y los criminales que actúan sobre el terreno tienen licencia para hacer lo que quieran a expensas de los miembros económicamente productivos de nuestra sociedad. La violación electrónica es uno de los desmanes que cometen.

4. La psiquiatría está involucrada en todo esto como una herramienta política que se utiliza para subyugar a aquellos que han denunciado la existencia de estos programas a través del diagnóstico de que tienen ideas delirantes, un veredicto que propagan los medios de comunicación controlados por la CIA y por los cuerpos de seguridad.

Hay que destacar que el silencio que se hace a nivel nacional sobre esta cuestión, así como la manipulación que vemos en los medios convencionales cuando mencionan a las “personas objetivo” que denuncian los programas de vigilancia abusiva, están directamente relacionados con el control vampírico que la CIA ejerce sobre los principales medios de comunicación, que promueven intencionadamente el engaño cuando informan sobre ello con el fin de ocultar y mantener en la clandestinidad estos programas en los que se utilizan las armas electrónicas para actuar con violencia contra los ciudadanos y mutilarlos.

Tanto la corrupción existente en los cuerpos policiales y en el departamento de Justicia, como la utilización de la psiquiatría como un arma y la difamación indiscriminada de que son objeto las víctimas impiden que se remedie la situación.

UN ESCÁNDALO PÚBLICO DE PROPORCIONES INTERNACIONALES

Actualmente esta situación ha dado lugar a una industria en crecimiento que se autoperpetúa, cuyo objetivo es hacer daño de manera premeditada y sistemática a algunos de los miembros más productivos de nuestra sociedad.

Al deshacerse de las personas que tienen conciencia e integridad, así como de los denunciantes y de los activistas de una comunidad, por medio de estos medios extremos de tortura y humillación públicas, da la impresión de que los operadores encubiertos de las agencias de inteligencia y del Ejército que ejecutan estos programas lo que tratan de conseguir es una población cada vez más sumisa, más falta de ética y más maleable, personas que creerán en la mentira oficial, personas que serán capaces de ponerse en contra de sus propios amigos y vecinos, personas que ayudarán a lapidar a los inocentes hasta matarlos.

El alcance y el sadismo de estas agresiones deliberadas al cuerpo y al cerebro, que consisten básicamente en la utilización de armas militares de guerra contra civiles pacíficos, no combatientes y desarmados, y que viven pacíficamente en su propio país, constituyen un crimen contra la humanidad que se está perpetrando contra el pueblo estadounidense.

Y, lamentablemente, estos programas de tortura propios de los campos de exterminio nazis se han convertido en el principal producto de exportación de los Estados Unidos junto con nuestros misiles, bombas y drones.

El hecho de que las víctimas lleven años pidiendo ayuda públicamente a través de las redes sociales constituye una deshonra para todos los cuerpos policiales. Actualmente la situación ha sobrepasado la deshonra y se ha convertido en un escándalo público de proporciones internacionales que amenaza la estabilidad de nuestras sociedades. Sin lugar a dudas, este problema está acabando con las personas más brillantes de nuestra nación e inevitablemente terminará afectando a la capacidad económica y creativa de los Estados Unidos. De hecho, ya nos está haciendo retroceder en la competición con otras naciones y está exponiendo seriamente a los Estados Unidos al riesgo de un golpe de estado.

UN HOLOCAUSTO SILENCIOSO QUE TIENE LUGAR DENTRO DE LOS ESTADOS UNIDOS

Por favor, lea los siguientes documentos adjuntos:

1) Resumen ejecutivo del Informe sobre la tortura neuropsicológica y electrónica sin contacto (basado en The Torture Memos [Los memorandos sobre la tortura] y en el Torture Report [Informe sobre la tortura] del Comité de Inteligencia del Senado, que ha sido desclasificado), escrito por Robert Duncan, A.B., S.M., M.B.A., Ph.D. [en español aquí].

2) Un resumen sucinto de la situación actual en América, escrito por Karen Stewart, la denunciante de la NSA:

“Durante la presidencia de Bush y ahora en la presidencia de Obama, lo que aparentemente comenzó hace décadas como un conjunto de programas ilegales y clandestinos de experimentación con seres humanos, como el MK ULTRA de la CIA, ha dado lugar a la proliferación de contratistas del departamento de Defensa tales como Lockheed Martin, Raytheon, General Dynamics y otras compañías, que llegan a acuerdos secretos con agencias federales como el departamento de Defensa [DOD], DIA, NSA, DHS, etc., por los que se les permite a estas empresas (y a universidades y laboratorios relacionados con ellas) ampliar los programas de experimentación inhumana, como por ejemplo los experimentos ilegales con armas de energía dirigida en los que se tortura a ciudadanos estadounidenses que ni han dado su consentimiento ni se han prestado a ello.

La estafa se lleva a cabo del siguiente modo: a personas elegidas al azar, o a personas que son disidentes o que han tirado de la manta, se les pone adrede la etiqueta falsa de “terroristas” y se las coloca en una lista negra que después se entrega a las empresas contratistas del departamento de Defensa para que ataquen a dichas personas siguiendo una interpretación pervertida de la Ley de autorización de la Defensa nacional [National Defense Authorization Act o NDAA] y de la Ley de Protección de América [Protect America Act o PAA].

Esto les permite involucrar al Ejército y a los cuerpos policiales en el acoso activo y la tortura de personas a las que se pone en el punto de mira ilegalmente por un motivo fraudulento, o bien les otorga a los contratistas de Defensa carta blanca para cometer ataques criminales contra ciudadanos inocentes a la vez que exigen (inconstitucionalmente) que la Policía se retire y no haga nada para ayudar a sus víctimas”.

Tenga la amabilidad de leer la declaración completa aquí.

POR FAVOR, ACTÚE AHORA MISMO PARA PONER FIN A ESTOS CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD TANTO EN LOS ESTADOS UNIDOS COMO EN EL RESTO DEL MUNDO

Para poner fin a estos crímenes contra la humanidad, nosotros, los abajo firmantes, le pedimos que haga lo siguiente de manera inmediata:

1) Suspenda todos estos programas de vigilancia, ensayo y experimentación.

2) Suspenda y derogue todos los mandatos que permiten al Ejército de los EE.UU. probar armas con los ciudadanos.

3) Derogue y revoque todas las directivas civiles y militares que permiten la experimentación sobre los estadounidenses sin su consentimiento previo.

4) Dé la orden a la Guardia Nacional de que confisque todas las armas electromagnéticas portátiles y todos los dispositivos de vigilancia escalares, sónicos y por radar, y ordene el encarcelamiento de todos aquellos, incluidos los agentes del FBI, los cuerpos policiales, etc., que posean estos dispositivos, ya que violan muchas secciones del título 18 del Código de los Estados Unidos en lo referente a las armas de destrucción masiva.

5) Congele todos los programas de vigilancia que están llevando a cabo todas y cada una de las agencias del aparato de los departamentos de Justicia y de la Seguridad Nacional.

6) Haga que se publique abiertamente la lista de los nombres de todas las personas a las que distintos organismos a nivel federal, estatal y local han atacado en los últimos treinta años a través del acoso organizado, las armas electromagnéticas y las neuroarmas.

– Obligue a todas las universidades e instituciones de investigación, y a todas las agencias, departamentos y contratistas de Defensa y de Inteligencia, a que desclasifiquen los parámetros médicos de estos programas de vigilancia y tortura clasificados, encubiertos y de acceso especial.

Dé la orden de que se desclasifiquen los expedientes de todas y cada una de las víctimas, de modo que se sepa qué experimentos se han llevado a cabo, lo que se les ha inyectado o implantado y qué nanotecnología se les ha aplicado, y ordene que se les preste una asistencia médica inmediata que cubra totalmente la detección y la extracción de los implantes, el tratamiento de los daños provocados por la radiación, y todas aquellas medidas sanitarias que sirvan para tratar las consecuencias a largo plazo de estos crímenes.

Dé la orden de que se reembolse completamente a las víctimas todo el dinero que han gastado en tratamientos médicos y en funerales familiares durante el curso de estos programas de tortura, y de que se les proporcione una indemnización permanente por todos los gastos médicos que tengan que afrontar hasta su muerte.

7) Interrumpa la financiación de todos los programas de vigilancia que actualmente tienen como objetivos a ciudadanos estadounidenses identificados.

8) Interrumpa la financiación de todas las operaciones secretas de todas y cada una de las agencias, en particular la CIA.

9) Obligue a los principales medios de comunicación a que detallen completa y abiertamente estos programas de tortura perpetrados contra los ciudadanos.

10) Elimine a todo el personal que ha trabajado en estos programas, comenzando desde arriba.

11) Ponga en marcha una investigación parlamentaria para descubrir y divulgar por completo los detalles de estos programas.

12) Ordene el desmantelamiento de todas las agencias y grupos militares cuya descarada participación en estos crímenes contra la humanidad haya quedado registrada.

13) Trabaje estrechamente con sus homólogos y las agencias de otros países para asegurarse de que se alcancen los mismos resultados en la restauración de los derechos humanos y las libertades en todo el mundo.

Es necesario poner fin a estos crímenes contra la humanidad si los Estados Unidos de América quieren preservar su resiliencia nacional y la amistad de sus aliados en todo el mundo.

Hoy tiene usted la oportunidad de corregir muchos errores históricos. Se ha hablado mucho de la historia de la esclavitud en América. Sin embargo, actualmente, al ser conscientes de esta realidad, podemos constatar que la esclavitud ha entrado en una nueva fase con las armas silenciosas de la guerra electrónica y neurológica.

Usted ha dicho lo siguiente:

“No hay nada que temer. Estamos protegidos, y siempre lo estaremos.

Nos protegerán los grandes hombres y mujeres de nuestro Ejército y de nuestros cuerpos policiales,

y, sobre todo, nos protegerá Dios.

… Haremos que América sea de nuevo un lugar seguro”.

Presidente Donald J. Trump

Discurso del Día de Inauguración, 20 de enero de 2017

Pero hoy en día NO hay leyes escritas en los Estados Unidos —la tierra de los libres y el hogar de los valientes— que impidan la experimentación con los seres humanos sin su consentimiento. Hoy en día los estadounidenses están esclavizados y están exportando esta mala imitación medieval a todos los rincones del mundo.

Sus hijos y sus nietos están tan expuestos a este peligro como los nuestros.

Por favor, actúe cuanto antes para poner fin a estos horribles y vergonzosos crímenes contra la humanidad que están destrozando nuestra sociedad.

Atentamente,

Ramola D., Estados Unidos. Escritora, periodista, activista.

Karen Melton Stewart, Estados Unidos. Analista de Inteligencia de la NSA, retirada.

Dra. Katherine Horton, Alemania. Físico de partículas, analista de sistemas.

Ricardo Camilo López, Estados Unidos. Físico teórico, profesor de matemáticas y ciencias, semiótico.

Paul Baird, BEc. LLB, Australia. Defensor de los Derechos Humanos.

Eyerly Felder, Estados Unidos. Activista pro Derechos Humanos, padre de acogida, presentador de podcasts y periodista.

Rosanne Marie Schneider, Estados Unidos. Autora de “Vigilancia, tortura y control en el mundo moderno” [Surveillance, Torture and Control in the Modern World].

Regis Burke, MSW, Estados Unidos.

Leo E. Garcia, Estados Unidos.

Teresa Bender, RN, ASN, Estados Unidos. Graduada Magna Cum Laude. Miembro de Phi Theta Kappa. Veterana de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (1989-1993), que sirvió durante la Primera Guerra del Golfo, con una discapacidad contraída en el período de servicio y retirada con honores. Entrevistada por los medios de comunicación en Virginia Occidental. Enlace al video de YouTube: “Adult Bullying, West Virginians speak out” [Los ciudadanos de Virginia Occidental denuncian el acoso entre adultos]. También participó en el video de concienciación sobre las personas objetivo [targeted individuals] titulado “Targeted Individuals, A Plea for Help” [Personas objetivo, una petición de auxilio], filmado en Nueva Jersey en 2014.

Robert I. Walker, Estados Unidos. Activista pro derechos humanos, veterano de Vietnam, cristiano.

Seth Farber, Ph.D., Estados Unidos. Escritor, psicólogo.

Gregory A. Mann, Estados Unidos. Exmarino, miembro retirado del departamento de Defensa. En servicio conjunto durante 27 años. Denunciante.

Margaret Zawodniak, RN, BSN, Estados Unidos.

Amy L, Estados Unidos. Licenciada en Fisioterapia.

Joseph Quevedo, Licenciado en Negocios Internacionales, Estados Unidos. Técnico Certificado en Logística.

Mariana Maritato, Máster en Ciencias, CCC-SLP, C-PESL, HC, Polonia.

Herman Winston, Estados Unidos. Veterano del Ejército de los Estados Unidos, exagente de policía, mecánico.

Tracy A. Wellons, Estados Unidos. Científica especializada en Investigación Biomédica.

Dr. Millicent Black, MACM, MMFT, Estados Unidos. Refugio de la Iglesia de la Tormenta, Tennessee. Pastor, activista, investigador.

Kenneth Peartree, Estados Unidos. Sargento mayor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (retirado).

Virginia Sealey, Estados Unidos. Graduada en Educación Física y Sanitaria por la Universidad Estatal de Luisiana. Agente de Bienes Raíces Comerciales (retirada).

Capitán Gary W. Kassbaum, Canadá. Investigador regional sénior – Junta de Seguridad del Transporte Marítimo.

Alec Devere Rafter, graduado por la NYU, BFA, Estados Unidos. Actor, escritor, músico.

Ben Colodzin, Ph.D., California, Estados Unidos. Analizador H-SCADA (Control de supervisión y sistemas de adquisición de datos de seres humanos) para las víctimas de acoso.

Paul Grigun, Estados Unidos.

Thomas A. Dickey, Estados Unidos. Militar estadounidense retirado.

Robert Vincent Leaf, Estados Unidos. Técnico en climatización, App.

Mike Patrick, Estados Unidos.

Mandi (Deedee) Durrence, Estados Unidos. Trabajadora por cuenta propia, trabajadora de la construcción y ganadera.

Barbara Hyseni, Estados Unidos. Sargento de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Pastora cristiana.

Geri Kemp, Licenciado en Ciencias Empresariales, MPA, Estados Unidos. Gerente titulado. Planificación de instalaciones educativas. Dirección de empresas educativas. Organizador del Programa Nacional de Jóvenes Jinetes.

Denise S. Pompl, Estados Unidos.

Donna Stanley, Estados Unidos. Madre, hija, abuela, amiga, americana, vigilante de prisiones jubilada.

Lori Tolbert-Carroll, Estados Unidos.

Charmaine Thomas, Estados Unidos.

Guy Potter, Estados Unidos.

Ms. Maura Sheehan, licenciada en enfermería, Estados Unidos.

Rochelle Jones, Estados Unidos. Mujer ordenada pastora, California.

Juanita Hardnett, Georgia, Estados Unidos.

Sherri M Guarnieri, Estados Unidos.

Edith Diane Schutza, Texas, Estados Unidos.

Michele Kimbrough, Estados Unidos. Empleada de prisiones jubilada.

Kola Boof. Novelista galardonada y guionista de televisión.

Bonnie Hunt, Estados Unidos. Profesora y conferenciante universitaria jubilada, profesora de educación secundaria, MBA, MS, CPA (inactiva).

Jeaneine M. Heaney, Estados Unidos. Cristiana.

Por favor, visiten esta página del portal The Everyday Concerned Citizen [El ciudadano corriente preocupado] para leer una versión continuamente actualizada de este memorando. Sírvanse enviar un correo electrónico en cualquier momento a ramolad@hushmail.com si desean firmar este memorando. Por favor, difundan esta información que los principales medios de comunicación, controlados por la CIA, están ocultando. Alcémonos hoy en defensa de América y en defensa de toda la humanidad; firmemos y transmitamos la información. El mundo entero debe conocer la existencia de estos crímenes, que deben ser abordados públicamente.

Artículo traducido por Conrad R.

Nota 1: La escritora estadounidense Ramola D, autora del blog The Everyday Concerned Citizen, fue duramente atacada mediante armas de energía dirigida tras enviarle este memorando al presidente Donald Trump en enero de 2017, simplemente por pedirle que ayudara a las víctimas de estas agresiones. La doctora en Física Katherine Horton, autora del portal STOP 007 y tercera de los firmantes del documento, fue atacada simultáneamente en su vivienda de Suiza.

Nota 2: Todo esto está ocurriendo ahora mismo también en España.

Nota 3: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre el acoso organizado, la tortura electrónica, el control externo de la mente humana y el control de la población.

Memorando-ing-esp-PDF

 

El testimonio de las víctimas de acoso grupal (II)

Esta publicación es una continuación del artículo titulado “El testimonio de las víctimas de acoso grupal o acoso organizado”.

EL TESTIMONIO DE LIZA PARKER

Fuente: https://rudy2.wordpress.com/acoso-grupalhostigamiento-psicologicoorganized-stalking/

Acoso grupal / Hostigamiento psicológico / ORGANIZED STALKING(en ESPAÑOL)

Traducción de Rudy Andria de la página sobre acoso grupal de Liza Parker [parece ser que dicha página, www.gangstalking.ca, y la dedicada al hostigamiento electrónico, www.eharassment.ca, ya no existen].

01/11/2005/

gang: Grupo de criminales o bandidos que se agrupan para su mutua protección y provecho.

To stalk: Seguir u observar (a una persona) persistentemente, especialmente por obsesión o transtorno psíquico.

Gang-stalking: Un grupo de criminales o bandidos que se agrupan juntos para su mutua protección y provecho para seguir u observar (a una persona) persistentemente, especialmente por obsesión o transtorno psíquico. También conocido como “Acoso con Causa” o “Acoso de Venganza”.

Generalidades :

El acoso en grupo supone la utilización de muchos individuos para acosar, hostigar e insultar a una víctima, así como para dañar sus propiedades. Según las víctimas, es un proceso que dura muchos años. Parece que, una vez que una persona es elegida como objetivo, continúa siendolo de por vida. El tema aparece tratado en el libro de David Lawson, Acoso Terrorista en América.

Contra el objetivo se usan técnicas de guerra psicológica en un ataque metódico y bien orquestado que con frecuencia deja en ridículo a la persona elegida ante sus amigos y su familia, porque lo que ocurre es difícil de creer. Sin embargo, en realidad, ocurre y el número de personas-objetivo está aumentando, hasta el punto de que les resulta posible entrar en relación unas con otras y descubrir que se están empleando las mismas tácticas en todas partes. Estas, que son las mismas que se emplean en el acoso sectario, tienen como fin debilitar al objetivo hasta el colapso físico y psicológico.

Las razones por las que una persona es inicialmente convertida en objetivo pueden variar. Unas veces se trata de un activista político. Otras de alguien que estuvo en un lugar equivocado en un momento equivocado. Al parecer, incluso se han conocido empresas que contrataban grupos de acoso para silenciar a personas que una vez fueron empleados suyos. Con frecuencia a los grupos se les miente acerca del objetivo, haciéndoles creer, por ejemplo, que la persona es un pervertido que debe ser expulsado de la ciudad. Las razones sólo las limita la imaginación. Según Lawson, en algunos casos la persona no ha hecho nada malo, pero es usada como blanco de entrenamiento, o como escarmiento, para mostrar a los demás miembros del grupo lo que les sucederá si lo “traicionan”. Esto sirve para mantener a los miembros de estos grupos de acoso vinculados al grupo por el intenso miedo a ser convertidos en objetivo. Es una perspectiva aterradora porque los miembros del grupo son intimamente conscientes de que las vidas de los objetivos quedan completamente destruidas.

Muchas personas se preguntan qué razones tendría alguien para involucrarse en una actividad de este tipo. La explicación psicologica es, al menos en parte, que se trata de una forma de venganza. Puede que los perpetradores consideren que dañar físicamente a la persona resultaría demasiado exagerado o demasiado arriesgado. En realidad, el daño psicológico puede ser una forma mucho más efectiva de venganza. Puede destruir la vida de una persona dejando pocas o ninguna pruebas para inculpar a los responsables.

Hay motivos añadidos para que esto continúe, porque no todos los que participan en el hostigamiento sabrán por qué se ha elegido a una persona como objetivo, ni la vasta mayoría tendrá ningún interes personal en hostigar a la víctima. Por las expresiones que aparecen en los rostros de los perpetradores que llegan a encontrarse cara a cara con las víctimas, está claro que existe una forma viciosa de placer que deriva de intimidarlas. Les gusta la sensación de “tener el control”. Como cualquier otra forma de comportamiento relacionada con el maltrato o la violencia, también esta constituye una adicción que necesita ser alimentada, de manera que las víctimas pueden seguir siendo objetivos toda la vida. De no ser así, el número de nuevas víctimas necesario para satisfacer la adicción de los perpetradores atraería demasiado la atracción. Pero el número de personas objetivo está aumentando. Tal es la naturaleza del pozo sin fondo que existe en el interior de los acosadores, sediento de emociones cada vez más intensas. Para los perpetradores los objetivos son solamente su presa. Pero, no debemos equivocarnos, sea cual sea la explicación que haya detrás, se trata de un crimen de odio.

DESCRIPCIÓN DE ACTUACIONES

Los tipos de actuaciones que tienen lugar son a menudo sutiles y a veces no pueden distinguirse de las cosas cotidianas normales que van mal. Tratándose de un objetivo, sin embargo, se dan determinados comportamientos que no son diarios o cotidianos en naturaleza. Son estas actuaciones anómalas las que permiten a un objetivo saber que está siendo acosado. Es un reino psicológico de terror que tiene como finalidad hacer que parezca que la víctima ha perdido la razón y mantenerlo o mantenerla en un estado de ansiedad y tensión constantes respecto a “lo que va a pasar después”.

En 1944 se estrenó una película titulada Luz de Gas, acerca de un marido que intentaba volver loca a su mujer, de la que se derivó la expresión “hacer luz de gas”. Según Ciudad Slang, “hacer luz de gas a alguien es volverlo loco confundiéndolo intencionadamente. Proviene de la película Luz de Gas, de 1944, en la que la dulce heredera Ingrid Bergman contrae matrimonio con el inquietante Charles Boyer, que aspira a obtener su herencia volviéndola loca. La convence de que está viendo y oyendo cosas que no existen, incluidas las luces de gas (que había antes de las bombillas eléctricas) que aumentan y disminuyen de intensidad cuando él no está en casa”. Las sutiles técnicas empleadas para hacer a la mujer dudar de su cordura son las mismas técnicas que emplean estos “acosadores en grupo” para perturbar a su objetivo. Aquí se puede ver una reseña hecha por Eleanor White de un libro sobre el tema: http://www.raven1.net/gaslight.htm .

Los perpetradores, por ejemplo (parece que siempre tienen acceso a las casas de sus objetivos) pueden a veces entrar en la casa mientras el objetivo está fuera y cambiar las cosas ligeramente de sitio. El objetivo tiene la sensación de que algo está mal, pero es incapaz de señalar qué es lo que ha sido cambiado. Esto ilustra con claridad que esta actividad es un juego psicológico del gato y el ratón y no guarda relación con ningún tipo de daño manifiesto que pueda causarse (como incendiarle la casa a alguien o robarle objetos valiosos).

En algunos casos, el objetivo ignora que se le está usando como objetivo. Simplemente parece como si el mundo estuviera lleno de gente muy maleducada y todo lo que él/ella tuviera se estuviese rompiendo constantemente (“la mala suerte”). Según Lawson, los perpetradores no necesitan que el objetivo sepa que se le usa como objetivo para satisfacer su necesidad interior de tener el control.

EJEMPLOS DE ACTUACIONES

■ Ensuciar los alrededores o el portal de la casa de la casa del objetivo, no de un modo muy visible, pero todos los días con algo: envoltorios de caramelos, latas de bebidas, vasitos de papel, etc.

■ Símbolos grupales, a menudo con vinculación satánica, como un pentáculo, que aparecen cerca de la casa del objetivo.

■ Comportamientos hostiles de otras personas cuando el objetivo va a pie, como hacerle un corte de mangas, o gestos similares con las manos.

■ Coches aparcados en el exterior de la casa del objetivo, a menudo con personas en su interior sin hacer aparentemente nada. En un incidente que me ocurrió hace poco, había una limusina aparcada en el exterior de mi casa (que está justo enfrente de una escuela de educación primaria) con el conductor dentro y el motor en marcha. Yo estaba cruzando la calle desde mi casa a la escuela y le había dado la espalda al conductor, pero pude oír que giraba el coche en un giro en U a mucha velocidad. Cuando empezaba a subir las escaleras de la escuela le oí tocar la bocina. Me dí la vuelta y me estaba haciendo un corte de mangas mientras se alejaba. Nota: El coche estaba aparcado cuando dejé la casa y partió después de salir yo, haciéndome un corte de mangas. ¿Qué hacía allí aparcado? Evidentemente estaba esperando para hacerme el gesto. Solo dos días más tarde un adolescente que caminaba por la calle sostuvo la mano frente a mi cara y chasqueó los dedos para atraer mi atención. Cuando lo miré, también él me hizo un corte de mangas.

■ Otra actuación es que haya vecinos yéndose o llegando al mismo tiempo que lo hace el objetivo. Hace unos días dejé mi casa a pie y había una mujer doblando la esquina de la calle más próxima a la casa. Caminamos la una hacia la otra y yo crucé la calle para poner algo de distancia entre las dos (a algún nível percibimos con frecuencia cuándo una persona es un perpetrador incluso antes de que incurran en un comportamiento abierto). Sin perder un segundo, ella cruzó también la carretera inmediatamente (el momento que eligió para hacerlo hacía parecer que me estaba imitando, porque yo crucé muy repentinamente y ella lo hizo después de una manera también repentina y brusca). En el lado de la calle al que yo crucé no había nada más que la escuela (que la mujer pasó de largo), así que no había razón para que se comportase de este modo. Todo me pareció ligeramente agresivo, pero no me hice ninguna idea al respecto hasta que volví a casa quince minutos después y la mujer estaba otra vez allí, en frente de mi casa, acercandose hacia mí, por el mismo lado del camino pero desde la dirección opuesta. Las víctimas afirman que este tipo de conducta ocurre de manera repetida, incluidos los comportamientos miméticos.

■ Una incidencia frecuente es que haya personas mirando fijamente al objetivo de una manera lasciva o burlona con una sonrisita en la cara. No se trata de un incidente aislado, sino de varios a lo largo de un mismo día.

■ Los objetivos han señalado que hay gente que les dice cosas que se refieren demasiado específicamente a algún aspecto de sus vidas. Yo estaba hace poco discutiendo con varias personas la posibilidad de aconsejar a objetivos, ya que tengo formación para la orientación psicológica. Al salir de una película alguien me dijo en alta voz cuando pasé: “¡Tú puedes aconsejarme cuando quieras!”. Un objetivo dijo que había estado hablando con su hija por teléfono acerca de los imanes que hay en el interior de los frigoríficos, cuando recibió una llamada de un desconocido que le dijo :”Así que tienes imanes en el frigorífico”. Otro objetivo informó de que un completo extraño sabía el nombre de su perro Dusty y le dijo entre dientes, de un modo amenazador, apenas audible, “Yo preferiría tener a Dusty”. Este es un modo altamente efectivo de dejar saber al objetivo que está de alguna manera bajo vigilancia, sin hacer, de hecho, nada ilegal.

■ MUCHOS objetivos señalan que sus animales o parecen ponerse muy enfermos y morir de causas desconocidas, o son directamente asesinados (es decir, con un arma). En cada uno de los dos casos, el objetivo ha dejado al animal solo y ha regresado para encontrar un animal muy enfermo o muerto.

■ Gente cerca comportándose de una manera absurda. Los objetivos señalan que se encuentran con “chiflados” que se les acercan y les gritan. En mi caso veo a un hombre de 55 años de raza caucasiana vestido como un “chico del barrio” de 13, con unos inmensos vaqueros abolsados y contoneándose al pasar. Es una visión absurda si uno llega a caer en la cuenta de que la persona vestida así tiene el pelo gris. El juego se llama desmoralizar al objetivo y atraer la atención hacia sí mismos.

■ Intensa persecución mientras se conduce: todos los gestos de mala educación que se puedan imaginar en carretera, salvo que ocurren cada una de las veces que el objetivo sale. Esto incluye acercamientos por detrás, bloqueos por delante, y otros gestos de hostilidad.

■ Los objetivos informan de que los perpetradores han intentado echarlos de la carretera. Esta también ha sido mi experiencia. Las personas “normales” no se encuentran con conductores que se les acercan por detrás a toda velocidad y después pisan los frenos para derrapar. Cuando me ocurrió a mí (a finales del año pasado), llamé al 911 por el móvil y el conductor se puso a mi altura e intentó barrerme de la carretera… ¡Mientras yo estaba hablando con la policía! Después de casi embestirme varias veces, me hizo un corte de mangas (otro más) y se marchó.

■ Colocación de personas en posiciones estratégicas para “vigilar” al objetivo. Un objetivo afirma que encuentra a gente vestida con “colores” específicos como señal de quiénes son. No hay mucha diferencia con respecto a los viejos vestidos como niños. Se trata de un modo sutil de obtener la atención del objetivo. Sin embargo, estos no tardan mucho en poder distinguir a los perpetradores antes de que ocurran las conductas. En algunos casos hay un aire de audacia en torno a ellos, a menudo acompañado por un contacto ocular directo –pensemos en los muchachos (mejor dicho, “demonios”) con los bastones de hockey de la película Dogma y se tendrá una idea de la forma en que estas personas se conducen–. Pero este no es siempre el caso, está también el de la mujer que me imitaba en la calle que tenía una expresión vacía, como de zombi en la cara. Esto es más corriente quando están teniendo lugar actuaciones directas para que el objetivo no sepa si se trata de un perpetrador o de uno de esos incidentes que pasarán de cuando en cuando y no tienen relación con nada. Las expresiones de audacia van asociadas normalmente a la mirada fija sin comportamiento abierto. Procurando que las actuaciones sean sutiles, se mantiene al objetivo en un estado de confusión y se hace que dude de sí mismo y de su cordura.

■ Muchos objetivos informan de repetidos problemas con sus coches y otro tipo de maquinaria. Cuando mi coche era todavía nuevo, con solo 50.000 kms., tuve que desmontar el motor a un precio de $2400. Ocurrió, de forma bastante extraña, alrededor de un mes después de que expirase la garantía.

■ Muchos objetivos han sospechado que se les ha enviado a su casa falsos operarios. En el caso de una víctima tenía más que una sospecha después de este incidente. Afirma que había concretado una fecha para que le limpiase las ventanas una empresa que ya había contratado en otra ocasión. Cuando la empresa le llamó por teléfono y le dijo que estaban en quiebra pero podían enviarle otra compañía para sustituirlos, sintió aprensión, pero aceptó. Después de llegar a su casa, los nuevos trabajadores empezaron un elaborado juego intentando desmoralizarla diciéndole que una mujer estaba desmayada en el jardín trasero. Esto no tenía sentido para ella y no les respondió. Tras algunos intentos más de hacerla ir al jardín, escuchó que hablaban de cómo matarla. Cuando cogió el teléfono para llamar a la policía, los “limpiaventanas” huyeron.

■ Aproximarse en exceso y acosar físicamente a una persona cuando está fuera de casa, es decir, hacer que otras personas entren en su “espacio personal”. Tuve no hace mucho este problema al comenzar clases de aerobic. Alguien en clase se acercaba demasiado a mí, a pocos centímetros, moviéndose como tres metros en la habitación para seguirme. Cuando le pedí a la mujer que me dejara espacio, contestó: “¡Muévete tú!”. Me moví y se apartó del sitio donde había estado acorralándome dejando un hueco de unos dos metros. Pero tan pronto como volví a aquel lugar, ella volvió también inmediatamente. Fue un tipo de conducta pasivo/agresivo, sutilmente hostil, que recordaba el modus operandi (MO) de los perpetradores.

■ Destrucción o robo de objetos que tienen valor sentimental para el objetivo. Yo no uso joyas, a excepción de un anillo de zafiro que me dio mi padre hace muchos años. Un día el anillo desapareció y no lo volví a ver.

■ Los objetivos a menudo luchan con problemas de salud (fatiga extrema, vértigos, jaqueca, dolor abdominal y muscular). Aunque la tensión puede ser la única causa, puede haber otros factores implicados, incluyendo un componente electrónico del acoso. Si se piensa que este es el caso, véase “hostigamiento electrónico”.

■ “Deslumbramiento”: una táctica del acoso sectario y también una forma de tortura, que consiste en dirigir luces deslumbrantes sobre el objetivo, o desde coches que se acercan, o desde las casas próximas. Desde que fui consciente de que estaba siendo acosada, en cada uno de los sitios en los que he vivido (tres incluyendo mi propia casa de la que tuve que marcharme) ha habido una casa próxima con un punto de luz dirigido a la ventana de mi dormitorio. En uno de los casos yo sabía con certeza que el vecino no era un perpetrador. Sin embargo, todo lo que se necesita es que alguien redirija las luces exteriores de la casa de otra persona (el perpetrador no tiene de hecho que estar viviendo allí). También, si voy caminando a casa después del atardecer, 9 de cada 10 veces habrá un coche aparcado en la calle (siempre en el mismo sitio) con la luces encendidas y mirando hacia mí, que se alejará cuando me acerco.

■ Aproximarse en exceso o acosar con vehículos. He experimentado esto a pie mientras caminaba a casa: me encuentro con un exorbitante número de coches circulando en un pequeño callejón que tengo que bajar. Me ha pasado tantas veces que ya no es coincidencia. La ultima vez que caminaba por esa calle estaba conmigo mi hijo y eran cerca de las 11 p.m. de un miércoles por la noche. Sin que yo llegara a mencionar mis propias sospechas, mi hijo observó: “¡Sí que hay coches por aquí para ser tan tarde!”. Cuando lo dijo estábamos en el callejón sospechoso (el callejón carece de salida, y todos los coches se dirigían al extremo ciego; no me he detenido nunca a ver con precisión qué hacían cuando llegaban allí, tendré que hacerlo la próxima vez). Otras personas experimentan esto yendo en coche, y algunas han informado de que un convoy de vehículos las ha rodeado.

■ Muchas de las actuaciones que aparecen arriba son mencionadas en el libro de David Lawson Acoso terrorista en América [Terrorist Stalking in America].

■ Véanse también dos artículos publicados en el Toronto Star acerca del comportamiento de patrulla de los grupos extremistas que sigue el mismo modelo descrito arriba (Nota: el Toronto Star es un respetado periódico convencional).

LA SENSIBILIZACIÓN: ¿CÓMO SE PRODUCE?

Hay que ser cuidadosos a la hora de suponer que alguien es un perpetrador. Es necesario familiarizarse con el concepto de “sensibilización” porque describe cómo son condicionados los objetivos por estos grupos.

Por una parte hay actividades que han sido diseñadas específicamente para dejar que el objetivo sepa que una persona es un acosador. Necesitan hacerlo para que el objetivo sepa que está siendo acosado. Digamos, por ejemplo, que por un período de tiempo se vieron personas con brújulas por todas partes y luego dejó de haberlas. Es muy poco verosímil que se trate solo de una coincidencia porque no hay practicamente ningún sector de la población que lleve brújulas consigo y las use aleatoriamente en público (no se está en un campamento o en una reunión de Scouts en los que esto suceda). De modo que, después de esa primera fase, cuando el objetivo ve a alguien usando una brújula es para hacerle saber que esa persona es un acosador.

De la misma manera, alguien que me hace un corte de mangas tiene el 99% de posibilidades de ser un perpetrador, porque yo no incurro en ningún comportamiento que pueda provocar que alguien me haga un corte de mangas, como conducir agresivamente, o hasta mirar con desaprobación a alguien (quizás sea forzarlo un poco, pero quiero ilustrar que no es un corte de mangas “provocado”).

Por otra parte está la sensibilización, que produce un “efecto dominó”. Los perpetradores solo tienen que empujar la primera ficha porque las demás caen por sí solas. Las personas que la emplean están sacando ventaja de la psicología humana. El proceso de sensibilización permite que, una vez que se ha tomado conciencia de que se está siendo acosado, las tácticas puedan hacerse más sutiles e incluso volverse indistinguibles de los sucesos cotidianos normales. Para los objetivos conlleva la posibilidad de que, después de un tiempo, pierdan la perspectiva de lo que es “normal” y empiecen a reaccionar a cosas que ya no guardan relación con los perpetradores. Pondré otro ejemplo.

Durante un período de tiempo, quizás un mes, envían muchos perpetradores alrededor de un objetivo con ordenadores portátiles. Hacen algunas cosas obvias como mirar fijamente al objetivo durante muy largos períodos de tiempo, o sonreir burlonamente para atraer su atención, o incluso gestos extraños con las manos. Algo fuera de lo ordinario para obtener su atención. Como resultado de esta campaña de “ataque”, los ordenadores portátiles llegan a asociarse con los perpetradores en la mente del objetivo, que ahora está “sensibilizado” (la primera ficha del dominó ha sido empujada por los perpetradores).

Después de esto pueden reducir el número de personas con ordenadores portátiles alrededor del objetivo hasta dejar completamente de enviarlas. Esto es porque ahora se asume que cualquiera que lleva un ordenador portátil es un perpetrador (el resto de las fichas de dominó caen solas). El problema estriba en que una cierta parte de la población, naturalmente, lleva ordenadores portátiles. Sin embargo, si uno ha sido condicionado tan bien que olvida eso, va a ponerse ansioso cada vez que vea a un extraño con un ordenador. Cuantos más ordenadores se vean, más subirá la ansiedad (y la ira). Si el objetivo está muy tenso pueden obtener el beneficio añadido de verle atacar a alguien que vaya con un ordenador y hasta pueden conseguir que sea objeto de una acusación penal formal. Al final, no importa que una persona sea un perpetrador o no: el objetivo está condicionado para que piense que lo es.

Esto vale para cualquier clase de acondicionamiento. Se podría condicionar a un objetivo con las furgonetas blancas. Se podría sensibilizar a otro a las camisetas rojas. No importa porque, una vez que se está sensibilizado, UNO MISMO se convierte en su peor enemigo.

Hay que mantener un constante estado de alerta para recordar lo que es “normal” y no asumir que cada camioneta blanca o cada persona que vista una camiseta roja es un perpetrador. Hay que resistirse a ser sensibilizado. Si uno es capaz de decirse a sí mismo: “esta persona puede no ser un perpetrador, pues carezco de motivos para suponerlo”, esta actitud fuerza a los perpetradores a actuar de una manera muy manifiesta para captar su atención. Esto significa que se arriesgan a ser descubiertos. Pero, si se reacciona al menor detalle, entonces la sensibilización ha ganado la batalla y los perpetradores han vencido. Es posible resistirse a ser sensibilizado, así que no hay que dejar de intentarlo.

CÓMO PODEMOS COMBATIRLO

La única manera de combatir esto es juntándose y apoyándose mutuamente. Manteniendo a las víctimas aisladas, los perpetradores tienen poco miedo de que sus actividades sean descubiertas. Pero juntos se tiene fuerza. Poco a poco podemos aumentar la conciencia pública de que este tipo de acoso se está dando. En círculos terapéuticos a este proceso se le llama “normalizar”. Es lo que ocurre cuando alguien dice: ”Está bien que digas que te están acosando, porque es así”. En otras palabras, algo considerado “anormal” por un público escéptico, con el peso de nuestros testimonios se vuelve normal. Lo mismo que las mujeres que un día estuvieron demasiado avergonzadas para comunicar que habían sido violadas porque ello acarreaba un serio estigma social, las personas víctimas de acoso grupal son vistas inmediatamente como locas, sin que se les conceda el beneficio de la duda. Lo que nos dará la credibilidad y el reconocimiento al que tenemos derecho es la “normalización” de la idea de que el acoso grupal existe.

Hay riesgo al asociarse por la tendencia natural de los perpetradores a aplastar a las víctimas, pero no podemos dejar que eso nos detenga. En otro caso podemos esperar mucho tiempo para ser creídos, si es que llegamos a serlo alguna vez.

Existe un foro electrónico creado por Eleanor White (www.multistalkervictims.org/). Eleanor es una entregada activista que trabaja incesantemente para hacer llegar al público el mensaje de que este tipo de acoso existe. Por favor, visiten su página y lean las instrucciones para participar en el foro. En mi otra página dedicada al hostigamiento electrónico (http://www.eharassment.ca/), he creado una red de víctimas para ayudar a los afectados a entrar en relación unos con otros. Casi todas las víctimas de hostigamiento electrónico son también víctimas de acoso grupal. No estoy segura de hasta qué punto es cierto lo contrario. He hablado con muchas víctimas de ambos tipos de acoso.

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre el control externo de la mente humana.

Las víctimas del hostigamiento electrónico: STOP 007

La doctora Katherine Horton nació en Rumanía, se crió en Alemania y estudió en el Reino Unido. Actualmente reside en Suiza, donde los servicios secretos le están haciendo la vida imposible a través del hostigamiento electrónico y el acoso grupal.

Los vídeos en los que denuncia la tortura a la que la están sometiendo, publicados en su canal de Youtube, vienen acompañados de abundante documentación. Aunque la joven doctora en Física se expresa en inglés con bastante claridad, la comprenderemos con más facilidad si activamos los subtítulos en inglés.

La documentación sobre el acoso al que los servicios secretos de todos los países occidentales someten a ciudadanos inocentes, muchos de ellos mujeres que viven solas, también se puede leer en su sitio web:

https://stop007.org/

Nota: Este enlace conduce a una serie de artículos que versan sobre el control externo de la mente humana.

 

El testimonio de las víctimas de acoso grupal o acoso organizado

A) ¿QUÉ ES EL ACOSO GRUPAL?

Fuente: https://stopacoso.wordpress.com

¿Qué es el acoso grupal ? (Gang stalking)

Es un fenómeno criminal en referencia a un grupo de personas vagamente asociadas que, de una manera organizada y sistemática y sin descanso invaden todos los ámbitos de la vida de una persona de forma permanente, como parte de su estilo de vida. Lo que define al gangstalking es la intención colectiva de hacer daño y es una forma sistemática de control.

Según la experta Liza Parker es cuando un grupo de criminales se agrupan para su mutua protección y provecho con el objetivo de realizar seguimientos ilegales y vigilar de manera persistente a una persona (“gangstalking”).

La principal motivación de este grupo siempre es la económica aunque en segundo lugar puede abundar casos de individuos con un historial criminal (tráfico de drogas, pederastia, proxenitismo, intentos de homicidio u homicidio consumado); esto es por un lado porque debido a dicho historial el grupo se garantiza su fidelidad y por otro lado porque para realizar la tarea de acoso y vigilancia tiene que haber una obsesión enfermiza o transtorno psíquico.

Normalmente estos criminales pueden ser dirigidos por servicios secretos o por agencias privadas de espionaje fundadas por antiguos policías o antiguos empleados de los servicios secretos con la autorización del Ministerio de Interior para vigilar, tomar fotografías y proporcionar información.

El acoso de grupo supone la utilización de muchos individuos para acosar, hostigar, insultar a una víctima o realizar juegos mentales con la víctima con el propósito de que enloquezca y así dañar su credibilidad. Según las víctimas, es un proceso que dura muchos años. Parece ser que, una vez que una persona es elegida como objetivo, continúa siendolo de por vida.

Esto es así ya que, si bien no todos los acosadores que participan en el hostigamiento sabrán por qué se ha elegido a una persona como objetivo, ni la mayoría tendrá ningún interes personal en hostigar a la víctima, un comportamiento relacionado con el maltrato o la violencia constituye una adicción que necesita ser alimentada, de manera que las víctimas pueden seguir siendo objetivos toda la vida.

Contra el objetivo se usan técnicas de guerra psicológica en un ataque metódico y bien orquestado que con frecuencia deja en ridículo a la persona elegida ante sus amigos y su familia, porque lo que ocurre es difícil de creer. Sin embargo, en realidad, ocurre y el número de personas-objetivo está aumentando, hasta el punto de que les resulta posible entrar en relación unas con otras y descubrir que se están empleando las mismas tácticas en todas partes. Estas, que son las mismas que se emplean en el acoso sectario, tienen como fin debilitar al objetivo hasta el colapso físico y psicológico.

Características del acoso en grupo

El acoso organizado tiene varios elementos esenciales:
-El acoso siempre tiene que ser sutil y nunca ser demostrable.
–El acoso organizado es llevado acabo por un número substancial de personas, no por un solo acosador obsesionado ni por un grupo colaborador reclutado por un solo acosador obsesionado.
-Los miembros de los grupos de acoso organizado reciben el nombre de la persona objetivo y/o la han identificado previamente. Ellos usualmente no han tenido trato personal con la persona objetivo antes de empezar el acoso.
-Los grupos comunitarios de acoso organizado están fuertemente conectados con grupos de acoso en otras comunidades.
-Si el acoso organizado fuese suficientemente bien conocido por el público en general, es poco probable que este crimen pudiera continuar, ya que depende del secretismo y de la incredulidad del público y de los funcionarios públicos.

 

¿Por qué ser seleccionado como objetivo?

Las razones por las que una persona es inicialmente convertida en objetivo pueden variar. Unas veces se trata de un activista político: según la escandalosa directiva (7984/10 ) aprobada bajo la presidencia de Zapatero en la UE se permite la vigilancia y recolección sistemática de datos personales de ciudadanos por tener determinadas ideologías o religión, como por ejemplo ser de extrema izquierda o derecha, ecologistas enfrentados a una multinacional, fundamentalistas musulmanes o católicos, nacionalistas o antiglobalización.

El primer caso datado de espionaje masivo se desarrolló en Norteamerica con el COINTELPRO (Counter Intelligence Program), o Programa de Contrainteligencia, un programa del FBI desarrollado entre 1956 y descubierto en 1971 cuyo propósito era investigar y desbaratar las organizaciones políticas disidentes dentro de los Estados Unidos pero que derivó en vigilancias ilegales y secretas a millones de ciudadanos, a través de informantes secretos, pinchazos telefónicos, micrófonos espía, apertura de correo subrepticia y robos.

Se trata básicamente de convertir nuestras comunidades en sociedades como lo que tienen en China, o existierón en Rusia o Alemania Oriental. Hay una agenda de la ONU llamada 2020 que pretende adaptar este modelo para todos los países del mundo para el año 2020, un gigantesco sistema de espionaje masivo ciudadano para evitar protestas generalizadas (Covert Action Quarterly, verano 1997).

Otros simplemente fueron personas que se convirtieron en objetivos que estaban en un lugar equivocado en un momento equivocado. Pueden ser personas sencillas admiradas por un grupo de seguidores, líderes locales y que estan contra toda inmoralidad o bién jueces o periodistas cuyo trabajo molesta al poder. Al parecer, incluso se han conocido empresas que contrataban a grupos de acoso para silenciar a personas que alguna vez fueron empleados suyos.

Con frecuencia a los grupos se les miente acerca de la víctima, haciéndoles creer, por ejemplo, que la persona es un pervertido que debe ser expulsado de la ciudad. Las razones sólo las limita la imaginación. Según Lawson, en algunos casos la persona incluso no ha hecho nada malo, es absolutamente “inocente” pero es usada como blanco de entrenamiento, o como escarmiento, para mostrar a los demás miembros del grupo lo que les sucederá si lo “traicionan”. Esto sirve para mantener a los miembros de estos grupos de acoso vinculados al grupo por el intenso miedo a ser convertidos en objetivo. Es una perspectiva aterradora porque los miembros del grupo son intimamente conscientes de que las vidas de las víctimas quedan completamente destruidas.

Entre los casos registrados de víctimas se encuentran personas que esperaban heredar grandes propiedades o disputas por herencia, “filtradores de información” del Gobierno, víctimas de un divorcio hostil, testigos de un crimen, propietarios de un negocio o periodistas que han investigado crímenes del Gobierno o de multinacionales. También los hay que son víctimas por una venganza personal.

 

Objetivos del acoso en grupo

El objetivo expreso del acoso es silenciar una víctima, enloquecer a la víctima tratando de inducir paranoia con sus técnicas de seguimientos, allanamientos y acoso. Aislar al objetivo de toda forma de apoyo para que así en un futuro sea susceptible de ser detenido, internado en un sanatorio o incluso forzarlo al suicidio. Destruir la reputación y credibilidad de la víctima, que de esta forma será vista como un enfermo mental en caso de que quiera quejarse o denunciar el abuso. El acoso también se utiliza para recopilar información sobre las personas, así como para obligar a los individuos para emigrar o dejar un área.

Aislar a la víctima:Mantener a los amigos y conocidos del objetivo que participan en el acoso aislados de la víctima, mediante la creación de murallas psicológicas; esto favorece aún más que el acosado no pueda defenderse de las imputaciones que se le hacen y que el acoso pueda ser prolongado en el tiempo, mediante la introducción de nuevas acusaciones, a espaldas del acosado, que hacen que el rechazo social se refuerce y que la voluntad de los acosadores se renueve para seguir ejerciendo el acoso sobre la víctima. Se trata de eliminar toda forma de apoyo y asistencia a la víctima.

Muchos de los que conocen o están cerca del objetivo se ven obligados a participar en este tipo de fraude criminal, que es esencialmente “una oferta que no podrán rechazar”. Algunos son captados por diversos delitos o chantajeados por secretos existentes que quieren evitar que conozcan sus compañeros de trabajo, familiares, amigos y la comunidad en general. Las personas cercanas al objetivo que se resisten son amenazadas y usan contra ellos estos mismos métodos hasta que obedecen.

Desacreditar a la víctima: Destruir la reputación y credibilidad de la víctima, tratar de que sea vista como un enfermo mental en caso de que llegue a quejarse o denunciar el abuso, con el objetivo de dar lugar a las condiciones de un proceso o una falsificación de un diagnóstico psiquiátrico, para tratar a la víctima de enfermo mental.

Para conseguir la cooperación de gente ajena a la víctima en el acoso (vecinos, compañeros de trabajo) se le imputan de manera anónima falsos y graves cargos criminales (violación, pederastria por ejemplo) creando incluso informes falsos. Se trata de deshumanizar a la víctima antes de su liquidación.

Destruir el carácter de la víctima: Acoso y hostigamiento; intimidación, sensibilización o creación de un miedo extremo en la víctima; reducción de las actividades profesionales o personales de la víctima al máximo. Seguimientos evidentes en la calle, en un restaurante, o en el trabajo. El robo de identidad, desde la financiera a la profesional. La publicación de información privada. Tratan de asustar y confundir a las víctimas reales con una mezcla de información verdadera y falsa que esperan que se crea y sea repetida por las víctimas. También tratan de hacerse amigos de los objetivos reales para obtener información que les permita lanzar otro ataque.

La negación de la comunicación. Intervención y a veces corte de la comunicación en teléfonos, cuentas de correo electrónico, correo de voz, etc.

Empobrecer a la víctima: La ruina financiera, como veremos más adelante, es una de las fases del acoso en grupo; se trata de enajenar y marginar a la víctima respecto a la comunidad en general, incluso de la familia, lo que hace que sea más fácil para desmoralizar psicológicamente y desacreditar al objetivo.

El objetivo es que la víctima pierda el empleo y que sus búsquedas de empleo sean burladas con el objetivo de llevarla a la quiebra y que sea susceptible de convertirse en delincuente. La vida de un objetivo es destruida intencionadamente, y se intenta llevar a las personas a la pérdida de su hogar, al afectar a sus relaciones personales y de negocios, ”poco a poco” aumentando cada uno de los costos, disminuyendo sus ingresos (por ejemplo provocando accidentes de coche de manera anónima progresivamente para encarecer su seguro). Tal vez algunas de las personas sin techo que se ven, eran personas honorables que no aceptaron un soborno o amenazas.

Este acoso depende en gran medida de lo siguiente:
1. De que consigan desmoralizar psicologicamente al objetivo y de esta manera crea que está enfermo y, por lo tanto, tenga miedo a decir nada por temor a que los demás piensen que está loco.
2. De que el objetivo no tenga pruebas, más allá de su palabra, de que está sufriendo acoso.
3. De que el objetivo no tenga registros o documentación que demuestren de manera detallada, cuándo, dónde y en qué medida está sufriendo el acoso.
4. De que el objetivo no sea capaz de averiguar quiénes son los acosadores o los involucrados en la pandilla acosadora.

 

B) LA FUNDACIÓN STOPEG

http://www.stopeg.com/

http://www.stopeg.es/

FUNDACIÓN STOPEG (pdf)

Cómo actuar si usted es víctima de acoso grupal o de hostigamiento electrónico (P. Mooring, oct. 2009 / Trad. Resistencia)

 

C) EL BLOG DENUNCIA (ACOSO ORGANIZADO EN CATALUÑA)

Testimonio del autor del Blog Denuncia (Acoso organizado en Cataluña, 2014-2015)

https://acosocatalunya.wordpress.com/acoso-organizado-psicoterrorismo/

ACOSO, ACOSO ORGANIZADO “Tortura psicológica, Psicoterrorismo y Control mental” (Pag. Principal)

© 22 de noviembre del año 2014

un-derecho-no-es-algo-que-te-daban-darAunque también tocamos otros temas en mayor o menor medida relacionados con nuestra temática habitual y pese a la inmovilista e hipócrita postura oficial gubernamental que únicamente pretende negar una realidad incuestionable, este BLoG fue concebido fundamentalmente con la ambiciosa a la par que inexcusable intención de denunciar las violaciones de derechos humanos que se producen en todo el mundo y las violaciones de derechos fundamentales que impunemente sufren muchas de las víctimas de Acoso (en todas sus formas y clasificaciones, centrándonos especialmente en su forma más brutal, el Gang Stalking), Psicoterrorismo y Control mental en nuestro país, no traten de encontrar en él otra cosa que no sea la necesidad y el deber de todo ser humano sometido contra su voluntad a una larga lista de abusos e inhumanidades, de luchar por denunciar, poner fin a su situación y proporcionar información y ayuda a todas las víctimas seleccionadas como objetivo de esta nueva lacra del siglo XXI.

Aquí encontrarán información reunida y sistematizada en un espacio clasificado y catalogado. Contiene definiciones, bibliografía, jurisprudencia, testimonios, noticias y demás acerca de este Iter Criminis o Modus Operandi Criminal” que, mediante la violencia perversa, pretende alienar el alma humana con el perverso propósito de esclavizar al individuo volviéndolo manipulable.

NOTA: Algunas páginas y entradas de este Blog se encuentran protegidas mediante contraseña. Aquellos usuarios que deseen acceder a su lectura pueden solicitar la contraseña de acceso al Administrador mediante nuestro formulario de contacto o a través de la dirección de correo electrónico abajo indicada

Si lo desea también puede participar en nuestro Foro de debate sobre Acoso, Psicoterrorismo, Control Mental y otros Temas de Actualidad: http://acoso-organizado.foroweb.org/

Psicoterrorismo

Aquí es donde comenzaremos a plantear en concreto el tema y la intención de este Blog, la propuesta a todas las víctimas de violencia perversa, a todos-as aquellos-as que hemos sido seleccionados-as como objetivos de Acoso y Psicoterrorismo, es que encontremos en la expresión escrita una posibilidad de expresar nuestro sufrimiento por la tortura sufrida y que al expresar el dolor que nos provocaron los psicoterorristas, las psicoterroristas, cuando nos agredían en tumulto, enfrentemos a la cara esas heridas y podamos superarlas.

Animamos a todas las víctimas de la violencia psicoterrorista, a enviar sus Testimonios, Experiencias, Comentarios, Poesías, Relatos, Artículos o Denuncias… a la siguiente dirección de correo electrónico: anonima_cuenta@yahoo.es, y los publicaremos. Cualquier aportación será una buena contribución a la causa.

Escribir es un arte, y todos, todas, somos artistas, solo necesitamos que nos tengamos confianza, ese es un primer paso en nuestra recuperación, recordemos que una de las primeras afectaciones que pretenden hacer aquellos, aquellas que nos agredieron en tumulto, es dañar nuestra autoestima. Todos podemos escribir poesía, todas podemos escribir poesía, porque somos seres humanos y los seres humanos tenemos, por naturaleza, capacidades creativas.

Estos artículos no pretenden enseñar a nadie a escribir, porque todos sabemos escribir —a menos claro, que tengamos una vulnerabilidad: ser analfabetos, analfabetas— si ese es el caso, también se puede solucionar: nunca es tarde para aprender a escribir, a leer, no importa la edad. En este caso, partimos de que la persona que esté accediendo a este documento, sabe leer y escribir, y en este artículo aprenderá algunas herramientas que, quizá no maneje, por ejemplo, la acentuación de palabras, los sinónimos, los antónimos, etcétera.

En sí mismo, el aprender algo nuevo nos ayuda en la recuperación, pues activa nuestro cerebro, que está siendo dañado por la agresión psicoterrorista, aprender nuevas palabras, cualquier conocimiento nuevo es un ejercicio para nuestro cerebro. Como víctimas, sabemos que la tortura psicológica pretende desestabilizarnos, hacernos vulnerables psíquicamente. Por ello, podemos hacer todos los días acciones que permitan resistir una brutal agresión como la que estamos sufriendo, aquellos, aquellas, que nos encontramos en pleno proceso de tortura y para que las personas para las que afortunadamente ya terminó el proceso de violencia perversa, puedan superarla por completo y recuperarse integralmente.

Es decir, si nos falla un poco la acentuación, aprender a acentuar bien, ya es una ayuda a nuestra psíquis para resistir la agresión; pero si además, aprendemos a acentuar para escribir un poema o un cuento o un relato que exprese todo el dolor que sufrimos durante la tortura, avanzamos más en nuestra recuperación.

Por ejemplo, quien suscribe, basa el contenido de este BLOG en la promoción del respeto a los derechos humanos, y cuando uno se encuentra con casos de tortura y violación grave a la dignidad humana, casos como el tuyo y el mío, son temas muy duros, difíciles de tratar, entonces, para mí, no importa la forma, sino el contenido, ¿qué puede importar cómo exprese una víctima de tortura el sufrimiento al que fue sometida? ¿Alguien se atrevería a criticarle que no acentuará correctamente, cuando está contando una historia de ignominia en la que fue llevada a vivir situaciones límite de ansiedad, de angustia, en el que ha visto su vida a punto de perderse?

Yo no lo criticaría, yo no la criticaría.

Existen temas muy difíciles para ser tratados cuando de violaciones a los derechos humanos se trata, sin embargo, el solo hecho de recuperar una historia de dolor y sufrimiento de otras personas a las que quizá ni siquiera llegaremos a conocer, es en sí mismo una muestra de solidaridad hacia ella, escribir sobre un caso de violación a los derechos humanos es parte de la recuperación de la Memoria Histórica. Tú y yo sabemos que cuando los violadores a los derechos humanos cometen esos crímenes, lo primero que buscan es negarlos para quedar impunes. Por eso a ti y a mí nos torturaron mediante el psicoterrorismo, para que el tumulto agresor no tuviera que asumir su responsabilidad en la agresión de la que fuimos víctimas. Por eso niegan la agresión.

Objetivos AcosoTú y yo hemos sido torturados, torturadas. El asumir que hemos sido víctimas de una aberración como la tortura es uno de los pasos fundamentales para nuestra recuperación, para enfrentarnos a ese sufrimiento infligido por factores externos con el objetivo de dañarnos física y psicológicamente y no ser víctimas por siempre, por el contrario, recuperarnos y ayudar a otras personas a que se recuperen.

Los testimonios que escribamos sobre la agresión que sufrimos nos ayudará a nosotros, a nosotras, y además a otras personas que en el futuro puedan sufrir una agresión como la que resistimos nosotros, nosotras. Además, para quienes no han sido víctimas de tortura psicoterrorista y lean nuestro testimonio conocerán el terrible sufrimiento que ese tipo de agresiones provoca en las personas y el daño que se ocasiona a la sociedad cuando estas agresiones quedan impunes, y puede ser un instrumento de sensibilización para que, incluso personas que no han vivido en carne propia esta agresión, luchen junto con las víctimas para erradicar esa forma de tortura y todas las formas de tortura existentes en nuestra sociedad. De acuerdo con Amnistía Internacional la tortura se práctica en 161 países. La tortura debe ser erradicada y tu testimonio y mi testimonio pueden ayudar a sensibilizar a las personas sobre la brutalidad de las agresiones y el sufrimiento que ocasionan a las víctimas.

Ahora, cuando he resistido durante más de trece años una agresión psicoterrorista que se ha llevado a cabo con total impunidad, y leo un testimonio de otra víctima, no importa si le han agredido en el trabajo, en la escuela, en su comunidad, en su organización política, religiosa o social, etc., me siento identificado con ese dolor expresado en el testimonio y ya no me siento solo luchando contra el grupo que me agrede; cuando leo testimonios de víctimas de violaciones a los derechos humanos aunque no tengan que ver con psicoterrorismo, me siento indignado, y me solidarizo con ese dolor y pienso que así ellos, ellas ya no están solas, solos, luchando contra esa injusticia que están viviendo o que vivieron.

Así, la importancia de escribir nuestros testimonios, de plasmarlos artísticamente en poesía, cuento, novela, pintura, etcétera, no sólo ayudará a nuestra recuperación, sino a la erradicación de esa brutal forma de tortura. Yo pienso que vale la pena, espero que tú también. Escribir es un arte y tú y yo somos artistas. No lo dudes, podemos escribir, podemos recuperarnos, podemos erradicar el psicoterrorismo de nuestra sociedad.

El escritor mexicano Carlos Fuentes, citado por Mario Benedetti, plantea que:

la vieja obligación de la denuncia se convierte en una elaboración mucho más ardua: la elaboración crítica de todo lo no dicho en nuestra larga historia de mentiras, silencios, retóricas y complicidades académicas. Inventar un lenguaje es decir lo que la historia ha callado (Benedetti:1989:48)

La especialista Marina Parés Soliva conceptualiza el psicoterrorismo como:

El Acoso psicológico en el trabajo tiene el objetivo de destruir la estabilidad psicológica de un ser humano, a través del descrédito y la rumorología. Se practica acosando grupalmente de tal manera que la víctima “estigmatizada” no pueda defenderse, que no pueda hablar o que su palabra ya no tenga ningún valor. La indefensión de la víctima proviene de la pasividad de los testigos de la violencia, que permiten la destrucción de otro ser humano de manera indignamente cobarde. (Parés:2005)

A su vez, María José Edreida nos plantea que el psicoterrorismo:

MANIPULACIÓN MENTAL…es una tortura psicológica en la que se suministra la violencia en dosis pequeñas a la vez que se paraliza a la víctima con diversos procedimientos –similares a los que se utilizan en un lavado de cerebro– para que no pueda defenderse. De esta manera un individuo o grupo de individuos ejercen su poder sobre otro individuo sin que pueda defenderse. Es una violencia “limpia”, no hay huellas, los testigos no ven nada. El fin de esta violencia no es destruir al otro inmediatamente, sino someterlo poco a poco manteniéndolo a su disposición para poder utilizarlo. La destrucción del otro debe ser lenta para conseguir un crimen perfecto: no es el agresor el que mata, es el otro quien se mata. El suicidio del otro es el mayor triunfo del acosador moral, es exactamente lo que quiere. (Edreida: 2003)

La parte fundamental de la tortura psicoterrorista es que los agresoras y agresoras la realizan de manera soterrada, cobardemente, niegan la agresión, quieren que la persona se suicide para que ellos queden en la impunidad, y para que todos los chismes, intrigas, rumores y calumnias que levantaron durante el tiempo que duró la agresión sean impuestas a toda costa. Quieren que las víctimas no hablemos, que dejemos que nos destruyan poco a poco, mientras ellos, ellas, quedan en la impunidad. Está demostrado que mientras una persona ya está en proceso de la violencia perversa en su fase de agresión, el grupo que promueve el psicoterrorismo ya tiene en su lista a otras víctimas.

Tú y yo hemos sido víctimas de tortura, una agresión brutal, pero si realizamos el ejercicio de escribir nuestro testimonio, otras víctimas podrán documentarse, entender el proceso que está sufriendo y, aunque ni siquiera las lleguemos a conocer, habremos hecho algo más, una aportación pequeña pero que se unirá al de otras personas para erradicar este perverso fenómeno de violencia.

Escribir es un arte, y tú y yo somos artistas, no dudes en que puedes escribir, tampoco dudes en que habrá justicia para tu caso, no dudes que podremos erradicar el psicoterrorismo, un crimen de lesa humanidad cuando se ejecuta contra un grupo social o colectividad.

Una escritora llamada Cruz Blanco escribió un libro sobre violencia perversa, en él, de manera acertada, compara a los psicoterroristas, a las psicoterroristas con los fascistas, con los nazis. Una agresión de esa categoría hemos vivido tú y yo, y sin embargo, yo escribí este artículo y tú lo estás leyendo, entonces, tanto tú como yo estamos demostrando que a pesar de que los fascistas abusen del poder que tienen, el agredir en tumulto y quizá la posibilidad de utilizar medios tecnológicos para agredirnos, no son superpoderosos, superpoderosas. El fascismo fue superado en Alemania, muchas dictaduras que pueden equipararse en métodos con ellos, también han sido juzgados por la historia, como la dictadura de Augusto Pinochet y la de José Stalin.

Mientras los fascistas confinaban a las personas en los bestiales campos de concentración, nunca se imaginaron que serían juzgados por esos crímenes, los sobrevivientes nos han dejado sus testimonios, muchos de ellos completamente desesperanzados, pues parte de la violencia que sufrimos se basa en que los torturadores, las torturadoras den una impresión de invencibilidad. Y sin embargo, no fueron invencibles.

Mientras te agreden con insinuaciones malévolas, medias palabras, discurso paradójico, palabras talismán (palabras repetitivas a las que el grupo agresor les da un significado especial que, cuando se escuchan fuera del contexto de la agresión, parecen inofensivas), cuando te vigilan, te descalifican, te aíslan y marginalizan, cuando te amenazan directa o indirectamente, cuando se sienten poderosos porque quieren humillarte o pretenden burlarse de ti, tratan de dar esa misma impresión: somos invencibles, piensa el grupo agresor y quiere hacértelo creer a ti.

Acoso OrganizadoPero si tú estás leyendo este artículo y te sirve para resistir la agresión y nos sirve a ti y a mí para que, al contrario del objetivo de la tortura: quebrantar nuestra personalidad, podamos recuperarnos y afirmar nuestra autoestima, nuestras ideas, nuestros sentimientos y logramos luchar contra el odio con el amor y la dignidad. Ya hemos ganado. Estamos luchando por que no quebranten nuestra personalidad.

Puedes escribir, puedes hacer una hermosa poesía, un cuento bellísimo, una novela que logre transmitir, sí el dolor por la tortura que sufriste, pero también puedes lograr que el lector, que la lectora se indigne ante todo ese sufrimiento y se solidarice contigo, conmigo, con todas las víctimas de psicoterrorismo en el mundo.

La propuesta que tengo para tu recuperación y la mía, es que sea integral: que se busquen los espacios de denuncia para que dejes un antecedente de lo que te ha ocurrido, segundo, que cuides tu salud física y psicológica buscando a una persona profesional que te ayude a superar los estragos de la tortura; tercero, que como terapia complementaria, utilices la relajación, el baile, la música, el arte en general para que reencuentres todas tus capacidades artísticas. Este pequeño manual de herramientas no pretende enseñarte a escribir, porque tú sabes hacerlo, no pretende enseñarte a ser poeta, porque tú eres un poeta, eres una poetisa, eres un cuentista, una novelista: tú eres artista, no lo dudes; solo pretende compartirte algunas herramientas para que puedas utilizarlas en tu trabajo creativo.

Compartiéndote mis humildes conocimientos para animarte a escribir, me ayudas a mí, que también comparto tus sufrimientos, y si me ayudas a mí, al mismo tiempo estás ayudando a todas las víctimas de psicoterrorismo en el mundo, los psicoterroristas, las psicoterroristas cuando nos agreden, quieren que estemos solas, solos, aislados, marginados y en este experimento literario que estamos impulsando nos unimos y ya no estamos solos, solas.

Además, conoceremos o reafirmaremos nuestros conocimientos sobre la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y para no olvidarnos de que además de ese horror que nos hicieron vivir o que todavía estamos viviendo, existe un mundo hermoso que la naturaleza nos ha regalado: bellos paisajes, llenos de montañas, ríos, lagos, selvas maravillosas donde existe una gran diversidad de vida, y que el ser humano no es esa manifestación de violencia que nos pretenden hacer cotidiana el grupo agresor, que el ser humano, contrariamente a como se comportan los y las psicoterroristas, ha sido capaz de crear música, poesía, cine, artes plásticas, que viven en nosotros sentimientos como la solidaridad, el amor al ser humano y a la naturaleza, la esperanza en un mundo mejor.

Existen casos extremos de psicoterrorismo, en los cuales, son utilizados los avances científicos y tecnológicos de la humanidad para torturar a las víctimas, existen casos en que para realizar las acciones de persecución, tortura y asesinato son utilizados aparatos de alta tecnología, que hagan todavía más invisible la tortura, más brutal y se descalifique por completo el testimonio de la víctima, incluso, para montar pruebas falsas en su contra y así justificar la agresión, de hecho, esa amenaza: la utilización de pruebas falsas, es parte también de la tortura a la que someten a la víctima.

Algunos organismos de derechos humanos están documentando casos brutales en los que es tal la asimetría en entre el grupo acosador y la víctima, que esos aparatos son utilizados para convertir la vida cotidiana de las víctimas, en todas los espacios donde un ser humano puede desarrollarse, en una tortura permanente. El ciberacoso, el acoso mediático, el acoso virtual, entre otras formas más sofisticadas de utilización de la tecnología como parte fundamental para torturar a la víctima, son una violación a la “Declaración sobre la utilización del progreso científico y tecnológico en interés de la paz y en beneficio de la humanidad”, promulgada por la Organización de las Naciones Unidas en 1975.

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D) EL TESTIMONIO DE LOS MIEMBROS DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL ESPAÑOLA CIELOS LIMPIOS Y DE LA PLATAFORMA SALVEMOS LA BIOSFERA

E) TESTIMONIO DE ESPERANZA

Fuente: https://acosocatalunya.wordpress.com/2015/04/28/testimonio-de-esperanza/

Esta persona hace algunos años fue víctima de un tipo muy especial de Acoso organizado en nuestro país y consiguió no solo sobrevivir, sino vencer a sus despreciables verdugos y escapar de su espiral de odio y destrucción. Que su testimonio sea una luz de esperanza para todas las víctimas de esta nueva lacra.

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre el control externo de la mente humana.

Félix Rodrigo Mora

Para mí ha sido una grata sorpresa descubrir a este escritor y animo a los lectores de este blog a que lo escuchen y lean. Félix Rodrigo Mora cree que es necesario que las personas lleguemos a ser seres humanos de calidad para que la sociedad en su conjunto mejore, y hace apología del esfuerzo y el servicio desinteresados:

“… Se ha de concluir que el esfuerzo y servicio desinteresados nos construyen como seres humanos; la molicie, el egotismo y el placer como subhumanos. Quien corre tras el propio interés se hace un neo-siervo mientras que quien vive para lo grande e importante, con magnanimidad y olvido de sí, se edifica como ser humano”.

Félix Rodrigo Mora

Su blog, obviamente, se titula así:  https://esfuerzoyservicio.blogspot.com.es/

Comprender nuestra época (2011):

¿Dominar o asociarse? ¿Compites o cooperas? (2014):

Entrevista en directo a Félix Rodrigo Mora (2016):

Prado Esteban

Prado Esteban es la autora del blog Estar de pie es propio del que lucha, en el que expone sus ideas sobre las relaciones entre hombres y mujeres y también sobre la manera en que el Estado se entromete en las relaciones personales para generar división en el seno de la sociedad.

En esta entrevista realizada por Time for truth en 2015, la escritora analiza la Ley de violencia de género, sus orígenes y sus repercusiones en la sociedad española:

https://timefortruth.es/2016/01/03/cuestion-de-genero-diseccion-de-una-ley-contra-el-amor/

Un interesante artículo titulado “La maternidad-paternidad como factor de regeneración social” se puede leer aquí:

http://prdlibre.blogspot.com.es/2011/07/saludo-al-foro-libre-de-intercambio-de.html

Algunas de sus conferencias y charlas están disponibles en esta página de su blog:

http://prdlibre.blogspot.com.es/p/audiovisuales.html

Guerra de sexos y destrucción de la condición humana (2014):

Conversaciones con Prado sobre feminismo, feminicidio, autoconstrucción y revolución (2015):

Disertación para la facultad de arquitectura de Buenos Aires (2015):

Coloquio sobre feminismo libertario (2016):

Lo que esta mujer denuncia es una tendencia, impulsada desde arriba, hacia una sociedad compuesta por esclavos asexuados y aislados, sin vínculos afectivos y totalmente controlados por el Estado. Es decir, una sociedad transhumanista. El control del ganado mediante computadoras.

¿Lo vamos a permitir?

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre el control externo de la mente humana.

Sobre la necesidad de establecer nuevos criterios para el diagnóstico de la psicosis ante la existencia de una tecnología invasiva de la mente

A continuación publicamos la traducción al español de un artículo de Carole Smith cuya versión original en inglés se puede leer a través de los siguientes enlaces:

http://www.globalresearch.ca/on-the-need-for-new-criteria-of-diagnosis-of-psychosis-in-the-light-of-mind-invasive-technology/7123

PDF: SMITH (2003) PDF

Téngase siempre en cuenta que este trabajo fue escrito en 2003.

SOBRE LA NECESIDAD DE ESTABLECER NUEVOS CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE LA PSICOSIS ANTE LA EXISTENCIA DE UNA TECNOLOGÍA INVASIVA DE LA MENTE

Carole Smith

Global Research, 18 de Octubre de 2007

Revista de Estudios Psicosociales [Journal of Psycho-Social Studies], 2003.

18 de de octubre de 2007

Tema: Militarización y armas de destrucción masiva, ciencia y medicina

“Todavía no hemos comprendido que el resultado de la tecnología que se originó en los años de la carrera armamentística entre la Unión Soviética y Occidente se ha traducido en la utilización de la tecnología de los satélites no solo en los sistemas de vigilancia y de comunicación, sino también para seguir electrónicamente los movimientos de los seres humanos, manipulando las frecuencias cerebrales a través de rayos láser, rayos de partículas neurales, radiación electromagnética, ondas de sonar, radiación de radiofrecuencia (RFR), solitones, campos de torsión y por medio de estos o de otros campos energéticos que constituyen el área de estudio de la astrofísica. Dado que estas operaciones se llevan a cabo en secreto, parece inevitable que los procedimientos de los que sí sabemos algo, es decir, la explotación de la ionosfera, nuestro escudo natural, ya no estén actualizados ahora que empezamos a entender las consecuencias de su uso”. [Fragmento]

A) Introducción

Para aquellos de nosotros que hemos estudiado al paciente desde un enfoque psicoanalítico que se caracterizaba por centrarse en dicho paciente y que admitía que el esfuerzo por comprender el mundo de la otra persona implicaba que el trato sería fundamentalmente de reciprocidad y confianza, los criterios para el diagnóstico de la personalidad esquizotípica, establecidos por la Asociación Americana de Psiquiatría, siempre fueron un motivo de alarma.

En la tercera edición (1987) del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales [Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM)] se establece que al menos tiene que haber cuatro de las características que se especifican para el diagnóstico de la esquizofrenia, y una selección autorizada de cuatro de ellas podría ser la siguiente: pensamiento mágico, telepatía o sexto sentido; contacto social limitado; lenguaje extraño, y sensibilidad excesiva a la crítica.

En 1994, el número requerido de características de clasificación se redujo a dos o más, entre las cuales estaban, por ejemplo, las alucinaciones y los síntomas “negativos” tales como la falta de expresividad emocional o el lenguaje desorganizado o incoherente, o bien se reducía a una sola si los delirios fueran disparatados o si la alucinación consistiera en una voz que comenta continuamente lo que la persona hace o piensa. La próxima edición del DSM no saldrá hasta el año 2010.

En lugar de un procedimiento de catalogación que conducía a la enajenación mental y con frecuencia a la detención, al internamiento en un psiquiátrico y a la medicación antipsicótica que altera la mente, muchos psicoanalistas y psicoterapeutas opinaban que incluso en los casos más graves de retraimiento esquizoide no sería una mala idea intentar restablecer la salud a través de la difícil tarea de desentrañar las experiencias sufridas con el fin de entender la enfermedad.

De este modo, el psicoanálisis ha sido, en su forma más radical, el crítico de una sociedad que no ha sabido emplear una empatía imaginativa a la hora de emitir un juicio sobre las personas. Los trabajos de Harry Stack Sullivan, Frieda Fromm-Reichmann, Harold Searles o RD Laing (todos ellos psiquiatras titulados y todos ellos rebeldes frente a los procedimientos convencionales) proponían una forma de trabajar con las personas muy diferente del modelo psiquiátrico, que parecía alentar a la sociedad a reprimir su enfermedad, metiendo a los portadores de la misma en un grupo claramente separado.

En cierta ocasión, un psiquiatra que trabajaba en un hospital me respondió en tono de broma, diciendo en parte la verdad, cuando hice un comentario acerca del número de bolsas de plástico que llevaban muchos de los pacientes medicados por todo el recinto del hospital, que allí evaluaban el progreso realizado por los pacientes teniendo en cuenta si se reducía o no el número de bolsas de plástico. Sin embargo, cuando alguien nos cuenta la historia de su vida, muy a menudo cuesta creer que el sufrimiento del “esquizofrénico” no se deba a que lo hayan convertido, consciente o inconscientemente, en el portador de los males de la familia al que se oculta cuidadosamente.

Para alguien que ha sentido que su mente se le trastornaba, el hecho de pasar por la situación de estrés que supone un reconocimiento psiquiátrico, incluso aunque el psiquiatra quede bien al trabajar con amabilidad, y la situación del procedimiento de evaluación en sí, todo esto puede ser “una manera eficaz de conseguir que alguien se vuelva loco, o más loco aún” (Laing, 1985, p. 17).

Pero si el hecho de explicar que uno tiene experiencias extrañas más o menos garantiza que a uno le cuelguen un nuevo sambenito o que lo lleven al psiquiátrico, existe un grupo de personas que tienen todavía más razones para indignarse por la manera en que se les realiza el diagnóstico. Una condena doblemente cruel se les está imponiendo a las personas que son víctimas del maltrato más espantoso a través de experimentos científicos y militares, y una sociedad totalmente reacia a comprenderlas se muestra indiferente a sus testimonios. Porque el desarrollo de una nueva clase de armamento hace que ahora sea posible introducirse en el cerebro, en la mente y en el cuerpo de otra persona por medios tecnológicos.

Esta tecnología, que utiliza la neurociencia como parte de la capacidad militar, es el resultado de décadas de investigación y experimentación, sobre todo en la Unión Soviética y en los Estados Unidos (Welsh, 1997, 2000).

Todavía no hemos comprendido que el resultado de la tecnología que se originó en los años de la carrera armamentística entre la Unión Soviética y Occidente se ha traducido en la utilización de la tecnología de los satélites no solo en los sistemas de vigilancia y de comunicación, sino también para seguir electrónicamente los movimientos de los seres humanos, manipulando las frecuencias cerebrales a través de rayos láser, rayos de partículas neurales, radiación electromagnética, ondas de sonar, radiación de radiofrecuencia (RFR), solitones, campos de torsión y por medio de estos o de otros campos energéticos que constituyen el área de estudio de la astrofísica. Dado que estas operaciones se llevan a cabo en secreto, parece inevitable que los procedimientos de los que sí sabemos algo, es decir, la explotación de la ionosfera, nuestro escudo natural, ya no estén actualizados ahora que empezamos a entender las consecuencias de su uso.

Las patentes derivadas del trabajo de Bernard J. Eastlund proporcionan la capacidad de emitir cantidades de energía que no tienen precedentes en lugares estratégicos de la atmósfera de la Tierra y de mantener el nivel de inyección de energía, sobre todo si se emplea la pulsación al azar, de una manera mucho más precisa y mejor controlada que la que se realizaba con la técnica anterior, que consistía en la detonación de dispositivos nucleares con distintos rendimientos y a diferentes altitudes (véase el High Frequency Active Auroral Research Project, HAARP [Programa de investigación de alta frecuencia auroral activa]).

En algunas patentes, que ahora son propiedad de la compañía Raytheon, se explica cómo provocar “explosiones de una envergadura semejante a la de las nucleares pero sin radiación” y se describen sistemas de rayos de energía, pulsos electromagnéticos y sistemas de detección más allá del horizonte.

Una aplicación más inquietante es el sistema desarrollado para manipular y alterar el funcionamiento de la mente humana por medio de pulsos de radiación de radiofrecuencia (RFR), y su utilización como una herramienta que permite provocar efectos negativos en la salud y en el pensamiento de los seres humanos. La víctima, el objetivo civil inocente, es objeto de seguimiento electrónico, y no le es posible escapar de la amenaza desplazándose. El rayo de energía se controla desde el espacio.

Dado que la instalación del HAARP es una tecnología militar, podría utilizarse para transmitir un control mental a escala mundial, como un sistema que permite manipular y alterar el funcionamiento de la mente humana utilizando radiofrecuencia (RFR) pulsada. Las superpoderosas ondas de radio son emitidas hacia la ionosfera, calentando esta zona y por ende haciendo que se eleve. Las ondas electromagnéticas rebotan hacia la Tierra y penetran en el tejido humano.

El Dr. Igor Smirnov, del Instituto de Psicocorrección de Moscú, afirmó lo siguiente: “Es fácilmente concebible que algún ‘Satanás’ de Rusia, o digamos iraní, o cualquier otro ‘Satanás’, siempre y cuando posea los medios y los fondos adecuados, pueda introducirse en todas las redes informáticas que podamos imaginar, en todas las emisiones de radio o de televisión que podamos imaginar, con una relativa facilidad desde el punto de vista de la tecnología, incluso sin desconectar los cables… e interceptar las ondas de radio en el éter y modular en ellas cualquier sugestión que podamos concebir. Por eso es por lo que hay razones para temer este tipo de tecnología” (documental de la televisión alemana, 1998).

Si antes nos preocupaban los criterios de diagnóstico que se imponían de acuerdo con la clasificación de los síntomas reconocibles, ahora tenemos motivos para someterlos a un escrutinio aún más severo.

A lo largo de las últimas décadas, el desarrollo de la carrera armamentística que se inició en la Guerra Fría ha incluido, como una categoría estratégica de enorme importancia, el armamento psicoelectrónico, cuyo principal objetivo es entrar en el cerebro y en la mente. Sin previo aviso, sin un debate previo y sin que admitan su existencia ni los científicos ni los gobiernos que los contratan, esta tecnología que permite penetrar en las mentes y controlarlas a distancia se ha desatado sobre nosotros.

Los únicos testigos que están hablando acerca de esta horrible tecnología y de sus espantosas consecuencias para el futuro son las propias víctimas, y aquellos que tienen el cometido de diagnosticar la enfermedad mental están tratando de silenciarlas clasificando sus testimonios y explicaciones como síntomas de esquizofrenia, mientras que quienes administran la mutilación psíquica y el dolor programado continúan con su trabajo, recibiendo ayuda y sin que nadie se les oponga.

Si siempre ha sido decisivo, bajo la amenaza de internamiento psiquiátrico, ocultar cuidadosamente síntomas como el habla confusa, la negatividad, la frialdad, la sospecha, los pensamientos extravagantes, el sexto sentido, la telepatía, las premoniciones y, sobre todo, la sensación de que “otros pueden sentir lo que yo siento”, y de que “parece que alguien hace comentarios continuamente sobre mis pensamientos y sobre mi comportamiento”, el hecho de comunicárselo a un psiquiatra, o en realidad a cualquier otra persona que no esté dispuesta a creer que existan cosas tales como el control mental, puede significar el fin del derecho a la propia cordura y probablemente el fin del derecho a la libertad.

Porque una de las características más destacadas del control de la mente es el comentario continuo, que reproduce con gran exactitud, y seguramente no sin intención, los síntomas de la esquizofrenia. Esta labor va destinada en parte a recordarle a la víctima que se encuentra constantemente bajo control o vigilancia. Los programas pueden variar, pero entre las formas de aviso más comunes se encuentran los pinchazos y estímulos electrónicos, los ruidos corporales, las punzadas y los calambres en todas las partes del cuerpo, el aumento de los latidos del corazón, y la aplicación de presión a los órganos internos, y todo esto acompañado de un sistema de comentarios sobre los pensamientos y los acontecimientos, codificado de manera personalizada y diseñado para crear estrés, pánico y desesperación. Y este es el control mental en su forma más benigna. Hay razones para temer el uso de rayos de energía con el fin de lanzar ataques letales sobre los seres humanos, ataques que se traducen en paros cardíacos y hemorragias cerebrales.

Es el secretismo de los gobiernos lo que ha hecho posible este espantoso panorama. Y ha habido voces que nos han advertido: “… El sistema del secretismo gubernamental en su conjunto es uno de los legados más venenosos de la Guerra Fría… Las actividades secretas de la Guerra Fría (que) también autorizaban el engaño activo [la inducción a error de manera intencionada]… Un manual de seguridad para los programas de acceso especiales que autorizaba a los contratistas a emplear historias que sirvieran de tapadera para disimular sus actividades. La única condición era que las historias falsas debían ser creíbles” (Aftergood y Rosenberg, 1994; Bulletin of Atomic Scientist [Boletín del científico atómico]). La paranoia ha sido asistida e instigada por los servicios de inteligencia de los gobiernos.

En el Reino Unido, las murallas contra cualquier atisbo perturbador de que alguien pueda llegar a tener conciencia de tales atropellos reales o potenciales contra los derechos humanos o de abusos a nivel político y a nivel social parecen estar hechas de hormigón. Acabada con almenas, murallas y parapetos, la fortaleza de la ignorancia impera. Tomemos prestado el reciente comentario de su majestad la Reina: “Hay fuerzas que actúan y de las que no somos conscientes”. No se puede decir que los servicios de inteligencia británicos no estén implicados en este asunto, ya que resulta bastante inverosímil que la existencia de esta tecnología no esté catalogada como información clasificada.

De hecho, mucha gente cree que las mujeres que protestaron contra la presencia de misiles teledirigidos en Greenham Common fueron víctimas de radiaciones electromagnéticas emitidas a través de armas de energía dirigida con una frecuencia de gigahercios, y que sus síntomas, entre los cuales se encuentra el cáncer, coinciden con los efectos de dicha radiación, como se señala en un informe del Dr. Robert Becker, quien constantemente nos advierte de los riesgos que entraña la radiación electromagnética.

El estudio de Allen Frey da a entender que debemos considerar los efectos de la radiación como un peligro muy serio, ya que esta provoca un aumento de la permeabilidad de la barrera hematoencefálica y el debilitamiento de las defensas del sistema nervioso central, que son cruciales en la lucha contra las toxinas (Becker, 1985, p. 286).

El Dr. Becker ha escrito acerca de la resonancia magnética nuclear y de su utilización en una herramienta habitual en la medicina que se conoce como imagen por resonancia magnética o IRM. El eflujo de calcio es el resultado de la resonancia ciclotrónica, y esta última se puede explicar así: si una partícula con carga o ion se expone a un campo magnético continuo en el espacio, comenzará a entrar en un movimiento circular u orbital, en ángulo recto con respecto al campo magnético aplicado. La velocidad con la que orbita estará determinada por la relación entre la carga y la masa de la partícula y por la fuerza del campo magnético (Becker, 1990, p.235).

Lo que esto puede significar en una agresión a gran escala por medio de la combinación de la energía basada en el radar y la resonancia nuclear está fuera del alcance de quien escribe estas líneas, pero merecería la pena que los físicos considerasen muy seriamente la posibilidad de evaluar cómo podría utilizarse contra los seres humanos.

Sin embargo, en el ámbito de los profesionales de la medicina, quien esto escribe no ha encontrado hasta ahora un solo neurocientífico, neurólogo o psiquiatra, ni, por supuesto, un médico de atención primaria, que sea capaz de reconocer siquiera la posibilidad de que la manipulación tecnológica del sistema nervioso constituya un problema que merezca su interés profesional.

Precisamente esa ha sido la respuesta que han dado algunos de los abogados más eminentes de Inglaterra, como era de esperar, dado que la información sobre esta tecnología no está a su alcance. Calificarían de trastornado a cualquiera que intentase hablarles de hostigamiento mental, pasando por alto el crimen que se está cometiendo.

El objetivo de este artículo no es esbozar la historia completa y el desarrollo de la tecnología del control de la mente. Estas importantísimas tareas, que tienen que realizarse en circunstancias extremadamente difíciles, han sido abordadas con claridad y coraje por otras personas, que viven con un dolor y una amenaza constantes y, lo que es peor, que reciben calificativos despectivos. Se puede acceder fácilmente a sus obras a través de las referencias de Internet que aparecen al final de este artículo. El lector hallará un resumen bien documentado de la evolución histórica de la tecnología electromagnética en la cronología por fechas del desarrollo del arma electromagnética escrita por Cheryl Welsh, presidenta de Citizens against Human Rights Abuse [Ciudadanos contra la violación de los derechos humanos] (Welsh 1997; 2001). Hay por lo menos un millar y medio de personas de todo el mundo que aseguran que están en el punto de mira. Mojmir Babacek, que ahora tiene su domicilio en la República Checa, donde nació, después de haber residido en los Estados Unidos durante ocho años en la década de los ochenta, ha realizado un análisis esmeradamente minucioso de esta tecnología, y actualmente sigue investigando (Babacek 1998, 2002).

Lo que aquí nos interesa es reforzar, de la manera más firme posible, los siguientes puntos:

i) La necesidad urgente de que se tenga conciencia de esta forma de violar los derechos humanos y de la amenaza que supone para la democracia.

ii) El estudio de las razones por las que las personas se niegan a aceptar la existencia de este tipo de amenazas.

iii) La idea de que es necesario apelar urgentemente a la inteligencia, a la imaginación y a la información (por no hablar de la compasión) a la hora de ocuparse de las víctimas que sufren persecución a través de esta tecnología.

iv) La necesidad de advertir a una sociedad dormida de la amenaza inminente que para su libertad supone el hecho de que las armas potencialmente letales del tipo que estamos describiendo se encuentren con toda probabilidad bajo el control de quienes llevan a cabo operaciones encubiertas y fascistas.

Hay que destacar que en la actualidad las víctimas ni siquiera tienen la posibilidad de obtener la atención médica necesaria para paliar los efectos de la radiación con la que se las ataca. Privadas del respeto de los demás por creer que son utilizadas como conejillos de indias humanos, empujadas al suicidio ante la descomposición de sus vidas, son tratadas como dementes, y en el mejor de los casos se las considera ‘casos tristes’.

Dado que la presencia permanente de “otro ser” en la propia mente y en el propio cuerpo es, por definición, un acto de crueldad intolerable, las personas que se ven obligadas a soportarlo pero que se niegan a dejarse vencer no tienen otra opción que la de convertirse en activistas, consumiéndose en la lucha contra tales atrocidades y dirigiendo todas sus energías a alertar e informar al conjunto de la población de cómo actúan las fuerzas del mal en la sociedad, que son cosas que la gente no quiere ni oír ni saber.

B) Llegados a este punto, es necesario resumir brevemente algunas, o más bien las poquísimas tentativas de comprobar la existencia de esta tecnología y de los peligros inherentes a ella, llevados a cabo por funcionarios públicos:

a) En enero de 1998, una reunión pública anual del Comité Nacional de Bioética francés tuvo lugar en París. Su presidente, Jean-Pierre Changeux, neurocientífico del Instituto Pasteur de París, dijo en la reunión que “los avances en la obtención de imágenes del cerebro hacen que la invasión de la privacidad adquiera un alcance enorme. Aunque el instrumental necesario sigue siendo altamente especializado, su uso se generalizará y podrá utilizarse a distancia. Esto abrirá las puertas a abusos tales como la invasión de la libertad personal, el control de la conducta y el lavado de cerebro. Estos abusos, lejos de pertenecer a la ciencia ficción, constituyen un grave riesgo para la sociedad” ( “Nature”, Vol 391, 1998).

b) En enero de 1999, el Parlamento Europeo aprobó una resolución en la que solicitaba que “una convención internacional presente la prohibición mundial total del desarrollo y del despliegue de aquellas armas que hagan posible cualquier forma de manipulación de los seres humanos. Tenemos la convicción de que esta prohibición no se podrá llevar a cabo sin la presión global que la población bien informada pueda ejercer sobre los gobiernos. Nuestro principal objetivo es que todos los ciudadanos entiendan la amenaza real que estas armas representan para los derechos humanos y para la democracia, así como presionar a los gobiernos y parlamentos de todo el mundo para que aprueben leyes que prohíban el uso de estos dispositivos tanto por parte de los gobiernos y de las organizaciones privadas como por parte de los individuos” (Plenos / Parlamento Europeo, 1999).

c) En octubre de 2001, el congresista estadounidense Dennis J. Kucinich presentó un proyecto de ley en la Cámara de Representantes que, según se esperaba, iba a ser extremadamente importante en la lucha por dar a conocer y detener la experimentación en el campo del control mental psicoelectrónico con ciudadanos involuntarios que no han dado su consentimiento. El proyecto de ley fue remitido a la Comisión Científica y además a la Comisión de Servicios Armados y Relaciones Internacionales. En el proyecto original se solicitaba la prohibición de las “armas exóticas”, entre las cuales se citaban las armas electrónicas, psicotrónicas o de información, las estelas químicas, los rayos de partículas, el plasma, la radiación electromagnética, la radiación de frecuencia extremadamente baja (ELF) o de frecuencia ultra baja (ULF), y las tecnologías de control mental. A pesar de que se incluyó la prohibición de estacionar armas en el espacio y de utilizar armas para destruir o dañar objetos en el espacio, en el proyecto de ley revisado no se menciona ninguna de las armas invasivas de la mente anteriormente citadas, ni tampoco se menciona la utilización de satélites, de radares, o de otras tecnologías basadas en la energía, para desplegar o desarrollar armas que permitan atacar las mentes de los seres humanos (Ley de Preservación del Espacio de 2002).

C) Si repasamos el desarrollo de la tecnología invasiva de la mente podemos destacar los siguientes logros:

En 1969 el Dr. José Delgado, un psicólogo de Yale, publicó el libro titulado El control físico de la mente: hacia una sociedad psicocivilizada [Physical Control of the Mind: Towards a Psychocivilized Society], en el que básicamente explicaba con demostraciones prácticas cómo, por medio de la estimulación eléctrica de un cerebro cuyas relaciones entre los diferentes puntos y las actividades, funciones y sensaciones ya se habían descrito en mapas, tanto el ritmo de la respiración como el ritmo cardíaco podían modificarse, así como el funcionamiento de la mayor parte de las vísceras, y la secreción de la vesícula biliar. El fruncimiento del ceño, la apertura y el cierre de los párpados y de la boca, la masticación, el bostezo, el sueño, los mareos y las convulsiones epilépticas se podían inducir en personas sanas. La intensidad de los sentimientos se podía controlar girando el mando que regulaba la intensidad de la corriente eléctrica. Al final de su libro, el autor afirmaba que tenía la esperanza de que el nuevo poder estaría limitado a los científicos o a alguna élite benéfica por el bien de una “sociedad psicocivilizada“.

En la década de 1980 se desarrolló el neuromagnetómetro, que funcionaba como una antena y podía monitorizar las ondas que emite el cerebro. (En los años setenta los científicos habían descubierto que los pulsos electromagnéticos permitían estimular el cerebro a través del cráneo y otros tejidos, de modo que ya no sería necesario implantar electrodos en el cerebro). La antena, conectada a la computadora, podía localizar los puntos del cerebro en los que se desarrollan las actividades cerebrales. El conjunto recibió el nombre de magnetoencefalógrafo.

En enero de 2000, el US News and World Report publicó unas declaraciones del Dr. John D. Norseen, un neuroingeniero que trabajaba para la Lockheed Martin, en las que afirmaba que tenía la esperanza de convertir el electrohipnomentaláfono, una máquina que podía leer la mente, en una realidad científica. El Dr. Norseen, expiloto de la Marina, decía que su interés por el cerebro provenía de la lectura de un libro soviético de los años 80 en el que se aseguraba que la investigación de la mente revolucionaría al ejército y a la sociedad en general. Mediante el desciframiento de la actividad eléctrica del cerebro, las pulsaciones electromagnéticas podrían desencadenar la liberación de los propios transmisores del cerebro para combatir la enfermedad, para mejorar el aprendizaje, o para modificar las imágenes visuales de la mente, creando una “realidad sintética”. A través de este proceso de biofusión (Lockheed Martin, 2000), la información se guardaría en una base de datos y se crearía un modelo compuesto del cerebro. Al observar un escáner cerebral obtenido por medio de un equipo de IRMf (imagen por resonancia magnética funcional), los científicos podrían decir lo que la persona estaba haciendo en el momento de la grabación (por ejemplo, si estaba leyendo o escribiendo) o reconocer emociones que van desde el amor hasta el odio. “Si esta investigación da resultado”, declaraba Norseen, “se podrá empezar a manipular lo que un individuo está pensando incluso antes de que lo sepa”. Pero Norseen se definía como “agnóstico” en cuanto a las repercusiones morales, y decía que él no era un científico loco, sino solo un científico entregado a su labor. “La ética no me preocupa”, decía, “pero a otros debería preocuparles”.

El siguiente gran paso fue, al parecer, algo que podríamos definir como una neurocomputadora pero que no tiene por qué parecerse a un ordenador portátil, sino que puede reducirse al tamaño que más convenga en cada ocasión, como por ejemplo el de un pequeño teléfono móvil. Fruto de un gran avance en la explotación de los fenómenos psíquicos, la neurocomputadora puede seguir el modelo de la actividad neuropsíquica del cerebro, es decir, que funciona como un sistema desequilibrado e inestable de neurotransmisores y de neuronas que interactúan, todo ello gracias a la creación de una copia de un cerebro vivo elegido al azar y sobre el que […] se ha trabajado siguiendo un plan.

Tras recibir una carta de la autora de estas líneas sobre la viabilidad del proyecto de una máquina que se basara en la posibilidad de recopilar las ondas electromagnéticas que emanan del cerebro para transmitirlas a otro cerebro que podría leer los pensamientos de una persona, o bien que utilizara el mismo procedimiento para imponer los pensamientos de otra persona en un cerebro y de esta manera dirigir sus acciones, la compañía IBM respondió, de manera inequívoca y a nivel ejecutivo, que no existía la tecnología necesaria para crear una computadora de ese tipo en un futuro inmediato.

Esto no concuerda con la publicación de una patente, la número 03951134, en la página de Internet de la Red de Propiedad Intelectual de IBM [IBM Intellectual Property Network], que corresponde a un dispositivo, descrito en la patente, capaz de captar a distancia las ondas cerebrales de una persona, procesarlas a través de una computadora y emitir ondas de corrección que cambiarán las ondas cerebrales originales.

Tampoco obtuvieron respuesta ninguna de las cuatro cartas similares dirigidas a cada uno de los cuatro altos ejecutivos de Apple Inc., cuatro cartas individuales dirigidas a su atención personal. Entre ellos se encontraba el exvicepresidente de los Estados Unidos, el Sr. Al Gore, recientemente elegido miembro del Consejo de Administración de Apple.

Fue tal el número de personas lo suficientemente preocupadas por los testimonios de las víctimas de maltrato a través del control mental que en 2002 se celebró el Foro de Ginebra como una iniciativa conjunta de la Oficina de las Naciones Unidas para los Cuáqueros (Ginebra), el Instituto de las Naciones Unidas de Investigación sobre el Desarme; el Comité Internacional de la Cruz Roja; el Observatorio de los Derechos Humanos [Human Rights Watch], de EE.UU.; Ciudadanos contra la violación de los derechos humanos [Citizens against Human Rights Abuses o CAHRA], y el Programa de Estudios Estratégicos y de Seguridad Internacional, que estuvo representado por el catedrático y profesor titular del Departamento de Estudios para la Paz de la Universidad de Bradford.

En Inglaterra, el 25 de mayo de 1995, el periódico británico The Guardian publicó un artículo basado en un informe de Nic Lewer, el investigador para la paz de la Universidad de Bradford, en el que se enumeraban “más de 30 campos de investigación distintos sobre ‘las armas de la nueva era’…”, y parte del trabajo de investigación presenta un aspecto aún menos racional. Según Lewer, existen programas de ‘pulsos de rayos de microondas’ que sirven para destruir los dispostivos electrónicos del enemigo, y otros programas aparte de haces de sonido de muy baja frecuencia que se utilizan para inducir el vómito, espasmos intestinales, convulsiones epilépticas y también para hacer que una construcción se venga abajo. Por otra parte, en el artículo se afirma que “existen programas de ‘control mental’ a través del uso de mensajes de psico-corrección transmitidos por medio de sonidos subliminales y estímulos visuales. También hay un programa de ‘armas psicotrónicas’ (que aparentemente consiste en la proyección de la conciencia a otros lugares) y otro que consiste en el uso de proyecciones holográficas para difundir propaganda y desinformación” (Welsh, Timeline). Aparte de esta notable excepción, es difícil encontrar una declaración pública acerca de este problema en el Reino Unido.

Por desgracia, el problema de la credulidad no se acaba necesariamente con la mención frecuente, ya que, en los Estados Unidos, a pesar del número de casos constatados, todavía no hay suficiente voluntad pública para protestar enérgicamente no solo contra lo que ya está sucediendo, sino contra lo que va a pasar si esto no se controla.

Parece ser que la administración cree que es necesario y justificable, en interés de la seguridad nacional, hacer sacrificios humanos experimentales y lamentar que haya víctimas porque así solo habrá daños colaterales; es decir, que sufrir estas pérdidas es preferible a tener que participar en un conflicto o en una guerra.

Por supuesto, esto es totalmente incompatible con la afirmación de que estamos en una nación democrática que respeta los valores de la vida humana y la democracia, y una administración que instruye a sus funcionarios en la práctica de una tortura tan cruel debe ser condenada por completo como incivilizada e hipócrita.

D) La incredulidad como mecanismo de defensa

Ante la incredulidad generalizada acerca del control mental, puede resultar interesante analizar los fundamentos de los mecanismos que se emplean para mantener dicha incredulidad:

i) En los años sesenta, los disidentes soviéticos recibieron importantes muestras de solidaridad y de indignación por parte de las democracias occidentales a causa del tratamiento que estaban recibiendo, sobre todo por el abuso de los métodos psiquiátricos de tortura a que eran sometidos. Hay que destacar que al parecer somos capaces de dejarnos llevar por la credulidad y de expresar sentimientos de apoyo procedentes de nuestra indignación cuando podemos identificarnos con aquellas víctimas que comparten y apoyan nuestra propio sistema de valores, o que nos lo refuerzan, como en este caso histórico en concreto, ya que se habían opuesto a un sistema político que en aquella época también era una amenaza para nosotros.

Desde un punto de vista psicológico, también es importante fijarse en que el apoyo desde una distancia segura, así como el beneficio que para la psique supone atacar a un “mal padre” que se encuentra lejos (en este caso, las autoridades soviéticas), no representa una amenaza para el propio sistema interno; de hecho, alivia la presión interna. Por otra parte, el reconocimiento y la denuncia de un crimen similar suponen para nosotros una exigencia psíquica mucho mayor cuando hacen que entremos en conflicto con nuestro propio entorno, nuestra propia seguridad o nuestra propia realidad. La defensa contra la desilusión sirve para suprimir la paranoia que supondría el hecho de que nuestra figura paterna (el presidente, el primer ministro, nuestros gobiernos) podrían no ser lo que les gustaría que creyéramos que son.

ii) La necesidad de depositar la envidia destructiva y los malos sentimientos en otro sitio, debido a la incapacidad del ego para reconocer que los posee, refuerza la utilidad de personas o grupos que servirán para contener esos sentimientos repudiados y proyectados que despiertan ansiedades paranoides. El concepto de invasión de la mente supone un golpe en el corazón mismo de la ansiedad paranoide y hace que sea necesario un esfuerzo considerable para desalojarlo de la psique. La identificación inconsciente de la locura con la porquería o con los excrementos es un aspecto importante de la agresión anal, lo que provoca la identificación proyectiva como defensa.

iii) Abrirse a la creencia de que una persona está sufriendo la experiencia de ser invadida mental y físicamente por un manipulador que no se ve requiere un gran esfuerzo por parte del propio yo para dominar el terror.

iv) La defensa frente a lo desconocido encuentra su expresión en la división entre la teoría y la práctica; entre el científico como innovador y la sociedad que puede tomar decisiones morales sobre sus invenciones; entre la realidad y la ciencia ficción, la última de las cuales puede presentar retos absurdos a la imaginación sin que exista una gran amenaza, puesto que sirve para reforzar la distancia de lo real.

v) La identificación con el agresor: las fantasías sádicas, conscientes e inconscientes, que se transfieren al agresor y que se identifican con él, contribuyen a reprimir el miedo, la pasividad, o el temor al castigo. Este mecanismo actúa para negarle credibilidad a la víctima, que representa la debilidad. Esta es una de las características que comparten las sectas satánicas.

vi) La tradición humanista liberal que niega la peor de las capacidades destructivas del hombre en un intento por mantener la creencia en la gran continuidad de la tradición cultural y científica, así como el miedo, a lo largo del desarrollo de una persona, de no seguir ‘el progreso’, pueden producir el efecto psíquico del giro hacia el lado contrario para protegerse de los sentimientos agresivos. Esto se convierte entonces en la celebración exagerada de la “novedad” como afirmación del genio humano, que en última instancia se habrá hecho por el bien de la humanidad, y que se opone a las voces que advierten sobre los avances científicos, que serán calificadas de pesimistas, oscurantistas, contrarias al progreso y luditas [los artesanos ingleses que en el s. XIX se opusieron a los telares industriales]. La adhesión estricta a esta posición liberal puede actuar como una compensación excesiva frente al miedo a la pérdida de los bienes culturales e intelectuales.

vii) La negación por sublimación también se emplea para ignorar los aspectos perjudiciales de la tecnología. Lo que puede ser perjudicial para la libertad y el bien de la sociedad puede enmascararse y ocultarse a través de la distribución de las entretenidas innovaciones. La tecnología, que permite introducir una cámara a través de nuestro intestino con fines médicos, también se utiliza para limitar nuestra libertad con la vigilancia. Los proveedores de tecnología innovadora vienen con todo tipo de dispositivos nuevos que desvían, entretienen y alimentan las necesidades adquisitivas de los compradores insaciables, reforzando además la economía. Al lema de “Todo está a la última en Kansas City” solo se le ve el lado negativo cuando la experiencia individual (por ejemplo, con los implantes mamarios que estallan) le quita el recubrimiento de oro al pan de jengibre. Dentro de todas las innovaciones para el mal (es decir, aquello que ha sido diseñado para dañar y destruir), se puede promover alguna “buena” (es decir, para la diversión y el entretenimiento de la población) con fines de lucro o para contentar a las masas.

viii) La NASA va a enviar una nave espacial a Marte, o eso nos cuentan. Tienen planeado recorrer la superficie de Marte en busca de señales de agua y de vida, y no oímos voces que discrepen sobre la viabilidad de este proyecto.

¿Por qué motivo, cuando una persona considera que le están alterando la mente y que la están acosando a través de un procedimiento invisible de tecnología invasiva, no podemos armarnos del valor suficiente para creerla? ¿Tal vez porque el horror que supone la identificación empática necesaria hace que bajemos las persianas? En cambio, la experiencia compartida del lanzamiento de objetos al espacio trae consigo las posibilidades del poder compartido o el alivio que resuena en el inconsciente ante una proyección o evacuación masiva, una experiencia compartida que es bendecida en nombre de la capacidad científica extraordinaria del ser humano.

ix) El deseo de ‘no ser engañado’, de que a uno no lo tomen por tonto, produce uno de los mecanismos de defensa contra la credulidad más comunes y poderosos.

E) El poder, la paranoia y los gobiernos dañinos

La capacidad de ser el poseedor de un gran poder sin sucumbir a las presiones de las psicosis narcisistas latentes es un asunto importante que apenas ha sido tenido en cuenta. El efecto de poseer el poder y la expectativa y la necesidad de que los demás crean que uno es capaz de mantenerlo, cuando no de ejercerlo, estimula la omnipotencia del pensamiento. A raíz de esto, puede establecerse una sobrevaloración narcisista de los propios procesos mentales del individuo. Al intentar mantener la compostura como poseedor, titular y ejecutor del poder, él (o ella, desde luego) también puede someterse a un proceso de división que le permite, junto a otros, dar un testimonio embelesado de sí mismo en este papel ilustre. Esto puede significar que el puesto de la autoridad se encuentre vacante, al menos de vez en cuando. El proceso de división entre el yo de la experiencia y el yo de la percepción le permite al líder poderoso alternar la percepción que tiene de sí mismo desde dentro y desde fuera, y a veces al lado, de sí mismo. Con el refuerzo de sí mismo que obtiene por parte de otros, que hace que él mismo sea su propio objeto narcisista, el análisis de la realidad se ve limitado. En este último aspecto, tiene mucho en común con la otra figura poderosa de nuestra época, la estrella de cine. O con aquellos que, en palabras de Freud, están “arruinados por el éxito”.

En un mundo que se enfrenta a una desilusión creciente debido al abismo existente entre las plataformas públicas en las que los gobiernos son elegidos y las contingencias y el pragmatismo que hacen que se conserven estrategias de defensa e inversiones económicas, el papel que juegan el ejército y los servicios de inteligencia, con sus respectivas armas de dominación y de infiltración encubierta, es cada vez más alarmante.

Exentos de responsabilidad ante el público, protegidos del desenmascaramiento y del enjuiciamiento por su inmunidad, autorizados para mentir y también para matar, es en las manos de estos agentes donde radica una gravísima amenaza para los derechos humanos y para la libertad. Facultados para llevar a cabo agresiones por medio de experimentos con armas secretas cuya acción es indetectable, estos hombres y mujeres también son susceptibles de ser corrompidos con lucrativas ofertas de gratificación económica por parte de siniestros grupos de poder que pueden utilizar sus habilidades, su conocimiento privilegiado y su experiencia con fines francamente criminales y fascistas.

La información de que disponemos sobre el perfil psicológico de aquellos que son contratados para vigilar a los demás es limitada, pero no es difícil imaginar los efectos que puede tener en la personalidad la práctica continua de dichas actividades, permanentemente expuestas a la perversión.

Podemos llegar a hacernos una ligera idea con lo que vamos leyendo aquí y allá. En su libro de investigación sobre el control mental de la CIA, John Marks (1988) cita el comentario jocoso de un colega de la CIA (lo cual siempre revela las características de la personalidad): “Si averiguas cuál es la radiofrecuencia natural del esfínter de una persona, puedes conseguir que salga corriendo de la habitación a gran velocidad”. (Una se pregunta si también le parecerá divertida la capacidad de dirigir, pongamos por caso, infrasonidos por encima de los 130 decibelios, que se dice que provocan parada cardíaca, según una víctima activista que leyó un informe destinado al parlamento ruso).

Estos funcionarios del Estado, que disponen de una libertad total, se pueden sentir eximidos del proceso de autoexamen moral, pero su trabajo debe de resultar deshumanizador tanto para el depredador como para la presa. Probablemente sea cierto que la necesidad de controlar a sus agentes sobre el terreno fuese un incentivo para desarrollar los procedimientos que se usan actualmente. También es un entrenamiento realmente embrutecedor que sirve para acosar a otras personas.

Y mientras tanto, el objetivo, la presa, tratando no solo de sobrevivir, sino de avisar desesperadamente a sus conciudadanos de lo que está sucediendo, intenta convertirse en físico cuántico, en investigador político, en detective legal, en activista, en neurólogo, en psicólogo, en fisiólogo; es decir, en su propio médico, dado que no sabe qué efectos tendrá este insólito tratamiento en su cuerpo, y mucho menos en su mente.

Siempre hay nuevos métodos por probar que pueden resultar útiles a la hora de encontrar formas de discapacitar o destruir a los adversarios: la inyección de aire en el cerebro y en los pulmones, el láser que fulmina o deja ciego, los haces de partículas, las ondas de sonar o cualquier otra combinación de energías que permita dirigir, desestabilizar o controlar.

F) La ciencia y el escepticismo

Los científicos pueden ser comprados, no solo por los gobiernos, sino también por siniestras sociedades secretas. Las universidades pueden ser financiadas por los gobiernos para que desarrollen tecnologías que tendrán un uso inhumano inaceptable. Las mismas personas que suministran estas armas (quizás científicos y académicos respetables) pueden hacer mención al lado aceptable de los descubrimientos científicos que se han llevado a cabo a través de la experimentación con personas desgraciadas a las que no se reconoce. Tras un lavado de cara, es posible que aquellos lleguen a ser aclamados por el avance que sus estudios han supuesto para la comprensión de las leyes naturales del universo. No es inverosímil que, después de haber inventado una técnica de destrucción, el innovador y pensador vaya a recoger su premio Nobel interpretando un papel distinto. Existen científicos que se han negado a seguir trabajando cuando recibieron propuestas por parte de representantes de la CIA o de la Unión Soviética, y ellos son los verdaderos héroes de la ciencia.

En la lucha por el poder, está en juego el hecho de ser los primeros en hacerse con el control de la tecnología más avanzada en el campo de la lectura de la mente y del control mental. Al igual que ocurre con la bomba nuclear, calculando con buen juicio se llegaría a la conclusión de que la propiedad común anularía la ventaja que supone la posesión, pero siempre hay una carrera por llegar a ser los primeros en poseer el medio de destrucción masiva más avanzado. La forma más conveniente es aquella que puede ser dirigida a otras personas sin que uno se contamine a sí mismo a lo largo del proceso: aquella que no se detecta y que se puede utilizar fácilmente, de una manera económica y estratégica. Seríamos tontos si descartáramos a las organizaciones secretas y únicamente viéramos amenazas en los países no democráticos y en los grupos terroristas conocidos.

Como consumidores en un mundo en el que la compra se está convirtiendo en la actividad principal de ocio, deberíamos preocuparnos por estar alertas frente a las distintas formas en que el bienestar humano puede sacrificarse para producir un nuevo dispositivo impresionante. Puede que sea un motivo de celebración para el ‘innovador’, pero que haya sido el resultado de haber establecido una llamada o una conexión con los procesos neuronales vivos de un sujeto de experimentación forzado. Si nos concienciamos de que no debemos comer huevos cocidos puestos por gallinas en batería, no deberíamos considerar moralmente irrelevante el hecho de examinar a fondo a las grandes empresas que producen ‘software’ innovador desde el punto de vista de la electrónica. También deberíamos desconfiar del origen de esa especie de tentación insípida que constituyen las agencias de contactos que se ofrecen a encontrar a nuestra pareja ideal haciendo coincidir las frecuencias cerebrales y los “biorritmos”.

No sabemos lo suficiente sobre el trasfondo de dicha tecnología, y tampoco sabemos cómo evaluarla desde un punto de vista ético. No sabemos qué efectos tendrá en el futuro, dado que no se nos informa adecuadamente. Si los gobiernos persisten en ocultar el alcance de su potencial armamentístico por razones de defensa, también están sustrayéndoles a sus ciudadanos el derecho a protestar contra su utilización. Y lo más alarmante es que están dejando a sus ciudadanos desprotegidos ante la posibilidad de que estas armas caigan en manos de organizaciones despiadadas cuyas preocupaciones son exactamente lo opuesto a la democracia y a los derechos humanos.

G) Regresemos al Reino Unido

Mientras tanto, en Inglaterra, el Director del Centro de investigación en Neurociencia Cognitiva de Oxford, el profesor Colin Blakemore, quien también ha sido elegido Jefe Ejecutivo del Consejo de Investigación Médica, le ha escrito a la autora que “… no tiene conocimiento de ninguna tecnología (ni siquiera en las especulaciones más descabelladas de los neurocientíficos) que permita el análisis y la recolección de ‘datos neuronales’ a distancia” (Blakemore, 2003). Esta certeza difiere de los temores expresados por otros científicos de Rusia y de los Estados Unidos, y por supuesto de los temores del neurocientífico francés Jean-Pierre Changeux del Comité Nacional de Bioética francés, ya citado (ver página 5).

También está muy en desacuerdo con un artículo del Dr. Michael Persinger, del Laboratorio de Neurociencia del Comportamiento de la Universidad Laurentian en Sudbury, Ontario, Canadá. En el artículo titulado “Sobre la posibilidad de acceder directamente a cada cerebro humano por inducción electromagnética de algoritmos” [On the Possibility of Directly Accessing Every Human Brain by Electromagnetic Induction of Algorithms] (1995), describe las formas en que las diferencias individuales entre los cerebros humanos pueden ser superadas y llega a una conclusión acerca de las posibilidades tecnológicas de influir en una parte importante de los aproximadamente seis mil millones de personas que viven en este planeta sin que medien las modalidades sensoriales clásicas, sino a través de la generación de inducción electromagnética de algoritmos fundamentales en la atmósfera. El trabajo del Dr. Persinger es citado por el capitán John Tyler, en cuyo trabajo para los programas tanto aeroespaciales como de la Fuerza Aérea Estadounidense compara el sistema nervioso humano con un receptor de radio (1990).

Muy recientemente, el principal magacine radiofónico cultural de la BBC tuvo como invitado en su emisión semanal al eminente astrofísico y astrónomo Sir Martin Rees, quien acababa de publicar un libro titulado Nuestro siglo final [Our Final Century], en el que explica seria y razonadamente que existe un 50 % de posibilidades de que millones de personas, probablemente de un ‘país del tercer mundo’, sean aniquiladas mediante la biotecnología y el bioterrorismo en un futuro cercano, “por una emisión errónea o malintencionada”. Para el autor, la devastación provendría posiblemente de pequeños grupos o sectas establecidos en los Estados Unidos, “unos cuantos individuos que disponen de la tecnología apropiada para provocar el caos absoluto”. También dice que, en este siglo, la naturaleza humana ya no es una materia prima inalterable, y que tal vez deberíamos contemplar la posibilidad de que los seres humanos llevemos implantes en el cerebro.

Los otros dos invitados a la emisión estaban relacionados con Shakespeare: uno era autor teatral y el otro escribía sobre Shakespeare. La cuarta invitada era una joven que tenía un sitio web llamado “Spiked”, cuyo tema central era el ataque del pánico, es decir, el ataque dirigido al pánico. Esta invitada se mostró muy contraria a lo que según ella era el pesimismo de Sir Martin, cuyas ideas básicamente minaban la confianza e inducían al pánico. Esta reacción parece tipificar un modo de gestionar la amenaza y la ansiedad, y demuestra lo difícil que resulta advertir a los demás de aquello que no quieren oír, incluso cuando quien da la voz de alarma es un hombre de la categoría académica de Martin Rees. Esta reacción de huida se vio reforzada por el presentador, quien al final de la emisión resumió el debate matinal con las siguientes palabras: “¡He aquí la moraleja! ¡Menos pánico y más Shakespeare!”.

H) La nueva barbarie

Dado que el manejo de una máquina lectora de la mente capacitará al operador para tener acceso a las ideas de otra persona, tendremos que prepararnos para un nuevo orden mundial en el que las ideas estarán, por así decirlo, a disposición de cualquiera. No tengamos ninguna duda: el contenido de la mente de terceros será recogido, vaciado y revisado como suele hacerse en los mercadillos benéficos. Por ello, lo más aconsejable para los profesionales del derecho es que interpreten las leyes de propiedad intelectual con mucha prudencia para que salgan airosos y conserven algo de credibilidad. Tendremos que acostumbrarnos a la posibilidad de que reconozcamos nuestra propia obra en boca de otros.

La perspectiva del fraude a gran escala y de que otros hagan poses con nuestras prendas robadas no será muy agradable. Le expresión “mejora personal de la mente” se nos está colando por la puerta de atrás, por citar al codirector del Centro de la Libertad Cognitiva y de la Ética [Center for Cognitive Liberty and Ethics], y se está llevando a cabo por medio de la coacción mental inducida tecnológicamente, o lo que es lo mismo, la violación y el saqueo de la mente. Es de esperar que veamos, en la televisión en directo, actuaciones en las que se ha utilizado la “mejora de la mente” en lugar de la cocaína, o además de ella.

La nueva y desafiante ciencia de la neuropsiquiatría y el mapeo cerebral espera hallar muy pronto, con la ayuda de la imagen por resonancia magnética funcional (ese “nuevo juguete de marca al que los científicos le han puesto las manos encima”), la “gota para el amor” y la “gota para la culpa” (BBC Radio 4: Todo está en la mente [All in the Mind], 5 de marzo de 2003). Pronto tendremos la capacidad de solicitar que se le haga un escáner cerebral a cualquiera que presente un comportamiento que nos parezca extraño o anormal, y las vicisitudes de una vida ya no tendrán por qué molestarnos a la hora de realizar un diagnóstico.

En sus recientes Conferencias Reith para la BBC (2003), el profesor Ramachandran, el famoso neurocientífico del Instituto La Hoya de San Diego, California, nos demostró que el cerebro puede realizar cosas fascinantes. Nos habló de los trastornos de la personalidad y nos mostró cómo algunos pacientes, que han sufrido daño cerebral a causa de lesiones en la cabeza, no son capaces de reconocer a sus propias madres. Otros tienen la sensación de que están muertos. Y de hecho él ha encontrado lesiones cerebrales en estas personas. En lo que parece ser un salto enorme pero realizado sin apenas esfuerzo, el que se describe a sí mismo como “un niño en una tienda de dulces” tiene la esperanza de demostrar que todos los esquizofrénicos tienen dañado el hemisferio derecho del cerebro, lo que hace que sean incapaces de distinguir la fantasía (sic) de la realidad. Como el profesor Ramachandran habla de la esquizofrenia al mismo tiempo que de la negación de la enfermedad o agnosia, no queda claro, y sería interesante saberlo, si la persona que tiene una lesión en la cabeza se ha dado cuenta o no de que la tiene. ¿Acaso el hecho de hablarle de la lesión supone para el paciente un consuelo y la posibilidad de analizar mejor la realidad? ¿Se siente mejor cuando le dan el diagnóstico? ¿Y qué tienen que decir los psicoanalistas (y los psiquiatras) de todos los años que se han llevado tratando a pacientes que no eran conscientes en absoluto de que tenían una lesión en la cabeza? ¿Se trata de una negligencia flagrante? ¿Estábamos completamente engañados al notar una recuperación en un número importante de estas personas?

No obstante, resulta lamentable que un neurocientífico que supuestamente se interesa por el estudio de la esquizofrenia tratase de divertir a su público contando chistes sobre esquizofrénicos “que están convencidos de que la CIA les ha implantado dispositivos en el cerebro para controlar sus pensamientos y sus acciones, o bien que los marcianos los controlan” (Conferencia Reith nº 5, 2003).

Existe un nuevo deseo de concretización. La búsqueda del significado ha sido sustituida por la necesidad de pruebas irrefutables. Si no aclaran nada o no tienen sentido, entonces no tienen validez. El médico de la mente se ha convertido en cirujano. “¡Encontró un bulto del tamaño de una uva!”.

I) Hacer frente al terror y al miedo a lo inexplicable

Freud creía que el estudio de aquello que resulta extraordinario sería una de las principales vías de investigación de la mente en este siglo. El miedo a lo inexplicable nos ha acompañado durante mucho tiempo. El mal de ojo, el espantoso doble y el intruso son temas que se repiten en la literatura, principalmente en el relato Quien compartió en secreto [The Secret Sharer], de Joseph Conrad, y en el cuento El Horla [Le Horla], de Maupassant. El análisis que hizo Freud de lo inexplicable lo llevó de nuevo a la vieja concepción animista del universo: “Es como si cada uno de nosotros hubiera atravesado una fase de desarrollo individual que se correspondiera con la fase animista de los hombres primitivos, y que ninguno de nosotros la hubiera atravesado sin conservar ciertos residuos y vestigios de ella que todavía son capaces de manifestarse, de manera que todo aquello que ahora nos impresiona como algo ‘inexplicable’ cumple la condición de establecer una relación con dichos residuos de la actividad mental animista existentes en nuestro interior y de darles una expresión”(Freud, 1919, p.362).

La separación del nacimiento y el miedo infantil a los “fantasmas nocturnos” también dejan huella en cada uno de nosotros. La experiencia individual de ser el único que ocupa la propia mente (el destino solitario del hombre que nunca hasta ahora se había cuestionado, y sobre el que se basa toda la historia de la educación civilizada) se ve ahora atacada de frente. Dado que el hecho de crecer es en gran medida sinónimo de aceptar la propia soledad, el esfuerzo por aliviarla es lo que nos impulsa a sentir compasión y a proteger a los demás; es la matriz del mayor de los bienes, el de la bondad humana, y es el origen de la expresión a través de la creación artística. Incluso aunque todos tengamos que vivir y morir solos, al menos podemos compartir este conocimiento a través de actos de ternura que expían nuestro estado de soledad. Cuando sufrimos una pérdida o una crisis nerviosa, la crudeza de esta soledad es demasiado evidente. Lo mejor de la constructividad social y grupal es el esfuerzo por aliviar las ansiedades psicóticas que subyacen en lo más profundo de cada uno de nosotros, y que pueden activarse bajo condiciones lo suficientemente extremas.

La entrada deliberada en la mente de otra persona por medio de la tecnología es un acto de barbarie monumental que destruye (quizás por medio de una marcación telefónica) la historia y la civilización del desarrollo mental del hombre. Es más que una violación de los derechos humanos: es la destrucción del significado. Para cualquiera que se vea obligado a pasar por el infierno de tener que vivir con un violador mental invisible, el esfuerzo por mantener la cordura supera los límites de lo tolerable. La capacidad imaginativa de una mente normal no puede abarcar el horror que ello supone. Hemos tratado de asimilar los experimentos que los nazis perpetraron en los campos de concentración. Ahora nos hallamos frente a la perspectiva de un control sistemático autorizado por hombres que, vía satélite, dan instrucciones con el fin de destruir la sociedad mientras que van a la ópera conduciendo un nuevo Jaguar o un Mercedes.

Aquí estamos hablando fundamentalmente de humillación y de pérdida de poder. Es una manifestación de rabia representada por aquellos a los que les aterra tanto la impotencia, que todos sus esfuerzos se dirigen a la castración y destrucción del aterrador rival de sus fantasías inconscientes. En este apocalipsis de la mente, la figura punitiva emerge como si saliera de las entrañas del escenario de la ópera, y esta fantasmagoría se representa a escala mundial. Estos hombres pueden estar lo suficientemente locos como para creer que están creando un “orden mundial psicocivilizado”.

Para cualquiera que haya estudiado a los niños maltratados, todo esto es evocador de la recreación que el inconsciente hace de las obscenidades de los niños maltratados y maltratadores en la guardería salvaje, recreación que se ve reforzada por una vida desprovista de la capacidad para sentir empatía. Los demás seres humanos, que para ellos eran como muñecos de Action Man a los que había que desmembrar o muñecas Barbie a las que había que deshonrar obscenamente, terminan teniendo ante sus ojos una humanidad tan insignificante como los píxeles de una pantalla.

A pesar de que la penetración por la fuerza en la mente de otra persona es, por definición, obscena, una breve valoración de los efectos que describen las personas cuyas mentes han sido invadidas da fe de la naturaleza perversa de estos experimentos. Extraños ruidos son emitidos por el cuerpo, un cuerpo cuyo propietario conoce lo suficientemente bien como para darse cuenta de que la causa es externa; el aire se bombea hacia dentro y hacia fuera de los orificios como si estuvieran utilizando una bomba de bicicleta. Poco a poco el repertorio va aumentando: punzadas y espasmos en los ojos, la nariz y los labios; tics fuera de lo normal; dolores en la cabeza; zumbido en los oídos; obstrucciones en la garganta; presión sobre la vejiga y el intestino que provoca incontinencia; hormigueo en los dedos y en los pies; presión en el corazón o en la respiración; mareos; problemas oculares que dan lugar a cataratas; ojos llorosos; moqueo nasal; aceleración de los latidos del corazón y aumento de la presión en el corazón y en el pecho; afecciones respiratorias y en el pecho que conducen a la bronquitis y al deterioro de los pulmones; migrañas agudas; despertares nocturnos, a veces con un susto terrible; insomnio; niveles de estrés insoportables debidos a la pérdida de la privacidad. A la hora de hacer el diagnóstico, este conjunto variado de síntomas representa un desafío para cualquier profesional de la medicina.

Si los efectos anteriores se caracterizan por ser no letales, también existen los efectos letales en potencia, que conviene tomarse en serio, dado que la capacidad de los ultrasonidos y de los infrasonidos para provocar paros cardíacos y lesiones cerebrales, parálisis y ceguera, así como la ceguera por rayo láser, o la inducción a la asfixia mediante la modificación de las frecuencias que controlan la respiración en el cerebro, o el ataque epiléptico… todo esto y más puede estar al alcance de aquellos que desarrollan este armamento. Y los que deciden utilizarlo pueden estar sentados en un restaurante con el arma (que puede tener el aspecto de un teléfono móvil compacto) encima de la mesa, junto a la botella de vino, o bien en la piscina.

Por último, a pesar de que en este momento de la nueva historia del control mental las víctimas aún no pueden demostrar el maltrato de que son objeto, hay que decir que, con toda la información que existe sobre el desarrollo tecnológico, desde luego lo que no pueden hacer aquellos que tratan de evitar las demandas es desmentirlas. Si esperamos a que los efectos se generalicen será demasiado tarde.

Por estas y otras razones que este hemos intentado abordar en este artículo, pedimos que se reconozca la existencia de dicha tecnología a nivel nacional e internacional. Los políticos, los científicos y los neurólogos, los neurocientíficos, los físicos y los profesionales del derecho deben, sin más demora, exigir un debate público sobre la existencia y la utilización de la tecnología psicotrónica, así como la desclasificación de la información sobre este tipo de dispositivos con los que se maltrata a personas indefensas, dispositivos que constituyen una amenaza para la libertad democrática.

El testimonio de las víctimas de este tipo de maltrato debe hacerse público, y el uso de las armas psicoelectrónicas debe considerarse ilegal y criminal.

Hay que ayudar a los profesionales de la medicina a reconocer los síntomas de control mental y de maltrato psicotrónico, y la información sobre la utilización de estas armas debe ser desclasificada de modo que este maltrato pueda verse como lo que es, y no se siga interpretando de manera automática como un indicio de enfermedad mental.

Si, en la situación actual de confusión e inseguridad acerca de la existencia o no de armas de destrucción masiva, deducimos que el hecho de que no se localicen, sea o no cierta su existencia, por lo general hace que nos sintamos satisfechos de nosotros mismos, entonces si llegamos a la conclusión de que un régimen de vigilancia extrema es un síntoma de paranoia estaremos colaborando con las fuerzas que operan en la oscuridad.

Porque puede que se estén desarrollando otras armas de destrucción masiva y no tan lejos de casa; armas que, por ser aún más difíciles de localizar, funcionan de forma invisible, sin obstáculos, sin que nos enteremos de que están entre nosotros, usando a los seres humanos como bancos de pruebas. Al igual que ocurre con la percepción extrasensorial, las técnicas que se utilizan con los seres humanos no son perceptibles si se utilizan sistemas de detección convencionales. Es probable que las señales que se utilizan pertenezcan a una física desconocida por aquellos científicos que carecen del más alto nivel de autorización para tener acceso a documentos clasificados. Hacer caso omiso del testimonio de las víctimas es negar, tal vez con resultados catastróficos, la única prueba que de otro modo podría conducir a los defensores de la libertad a ser conscientes del desarrollo de una nueva técnica de destrucción terrible. Estas siniestras fuerzas ocultas que manipulan por igual a los grupos terroristas y a los gobiernos bien pueden estar muy agradecidas tanto por el hecho de que los profesionales se burlen de las víctimas, como por el desconocimiento del público.

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Carole Smith es una psicoanalista británica. En los últimos años ha criticado públicamente la experimentación con dispositivos invasivos llevada a cabo por los gobiernos sobre ciudadanos que no han dado su consentimiento, experimentación que tiene el objetivo de desarrollar métodos estatales de control.

Carole Smith
E-mail: rockpool@dircon.co.uk

La fuente original de este artículo es la Revista de Estudios Psicosociales, 2003.

Copyright © Carole Smith , Revista de Estudios psicosociales, 2003. 2007

Artículo traducido por Conrad R.

Nota: Este enlace conduce a una serie de artículos que versan sobre el control externo de la mente humana.