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Estelas químicas: los efectos de los metales tóxicos y los aerosoles químicos en la salud de las personas

Publicamos a continuación la traducción al español del artículo Chemtrails: The Consequences of Toxic Metals and Chemical Aerosols on Human Health, escrito por Ilya Sandra Perlingieri y publicado por primera vez en el portal Global Research el 7 de mayo de 2010.

http://www.globalresearch.ca/chemtrails-the-consequences-of-toxic-metals-and-chemical-aerosols-on-human-health/19047

ESTELAS QUÍMICAS: LOS EFECTOS DE LOS METALES TÓXICOS Y LOS AEROSOLES QUÍMICOS EN LA SALUD DE LAS PERSONAS

Primera parte.

Por la Dra. Ilya Sandra Perlingieri

Sabemos desde hace varias décadas que los metales pesados y las sustancias químicas pueden causarnos graves daños físicos. Desde que se publicara La primavera silenciosa [Silent Spring, 1962], de Rachel Carson, hemos recibido bastante información y conocemos las graves consecuencias de la exposición a estos venenos y de su utilización en nuestras actividades cotidianas. Está documentado que miles de estas sustancias son cancerígenas.

A partir de la investigación revolucionaria de Carson, también sabemos que ciertos tipos de productos químicos pueden perturbar (y de hecho lo perturban) todo el sistema inmunitario de los seres humanos (y de otros animales). Hace 30 años, los científicos estaban investigando lo que se terminó denominando interruptores endocrinos [sustancias químicas que alteran el equilibrio hormonal de un organismo] y cómo afectaban a las ranas (que a veces presentaban cinco patas o características hermafroditas), a otros animales acuáticos y a los mamíferos. Estos animales jugaban el mismo papel que los conocidos canarios de las minas de carbón.

El doctor Theo Colburn, Dianne Dumanoski y John Peterson Myers, autores de otro libro innovador, Nuestro futuro robado [Our Stolen Future, 1996], demostraron claramente que, cuando se trata de los interruptores endocrinos, uno más uno no es igual a dos. Más bien, en una pesadilla de proporciones matemáticas, estos venenos actúan de una manera sinérgica, y 1 + 1 puede ser igual a 1.600 veces la dosis original.

También estamos expuestos con regularidad a más de 100.000 sustancias químicas, y la mayoría de ellas nunca han sido analizadas para evaluar sus efectos en nuestra salud, de modo que no se ha hecho casi nada para reducir la exposición de las personas a una infinidad de productos químicos peligrosos. De hecho, en la última década, el gobierno de Bush derogó muchas leyes de protección ambiental que llevaban 30 años en vigor para que las empresas quedasen exentas de culpa (fijémonos en lo que está pasando [en 2010] en el Golfo de México con el derrame de petróleo de BP ).

Aunque la información relativa a los riesgos que entrañan los interruptores endocrinos está en la actualidad muy extendida gracias a los portales de Internet, todavía no es muy conocida por el ciudadano medio que se informa principalmente a través de los medios de comunicación (1).

La mayoría de estas sustancias químicas altamente tóxicas son invisibles y, por lo tanto, nuestro radar colectivo no las detecta. Con el alto nivel de estrés creado por la crisis financiera deliberadamente orquestada (en la que millones de personas han perdido sus empleos y sus hogares), ya no son prioritarios ni el deterioro de un medio ambiente que se desmorona ni los graves problemas de salud, sobre todo cuando los noticiarios de los medios de comunicación dan muy poca información al respecto.

Este escenario desastroso es solo una parte del panorama más amplio que Naomi Klein describe en su libro La doctrina del shock [The Shock Doctrine, 2007]. Padecemos tantas crisis importantes, una detrás de otra, que nos cuesta mantener el ritmo de nuestra rutina diaria, quedarnos a solas, disponer de tiempo para leer y considerar las repercusiones que tendrán en nuestra salud estas cantidades enormes de metales pesados y productos químicos que han envenenado toda nuestra cadena alimentaria y, por ende, nuestra supuesta “salud”. No hay que olvidar que nosotros estamos en la cúspide de esta cadena alimentaria destrozada.

Sin embargo, actualmente existe otra fuente de toxicidad mucho más insidiosa que no está siendo abordada en absoluto por ninguno de los medios de comunicación controlados por las grandes compañías, y que afecta a nuestra propia supervivencia. No obstante, cada vez hay más investigadores independientes que sí que se ocupan de ello y que publican informes en Internet respaldados por pruebas.

Durante más de una década, primero los ciudadanos de los Estados Unidos y después los ciudadanos de Canadá hemos sido sometidos a una agresión continua, las 24 horas del día y los 365 días del año, perpetrada sobre nuestras cabezas por medio de aerosoles compuestos de una mezcla tóxica de metales pesados, productos químicos venenosos y otros ingredientes nocivos.

Ningún medio de comunicación ha informado sobre este asunto. El Departamento de Defensa [US Department of Defense o DOD] y el ejército de los Estados Unidos han estado cubriendo sistemáticamente nuestros cielos con lo que se conoce como chemtrails o estelas químicas (actividad también conocida como geoingeniería estratosférica de aerosoles). (2)

Estas estelas son muy distintas de las estelas de avión habituales que se evaporan con bastante rapidez en el cielo. Los chemtrails o estelas químicas no se disipan. Mejor dicho, los aviones (equipados con pulverizadores especiales) liberan “líneas” de aerosoles en el cielo que no se evaporan. Numerosos aviones son desplegados y vuelan en paralelo a gran altura (a veces trazando una cuadrícula), y al rato el cielo queda cubierto con un montón de líneas de un color blanco grisáceo (que pueden tener una longitud de varias millas, aunque esto puede variar). Al principio, estas líneas son delgadas, pero se van expandiendo y, al cabo de poco tiempo, terminan mezclándose. El antiguo azul de nuestro cielo ha desaparecido y ha sido sustituido por una neblina tóxica de color blanco grisáceo que tapa y reduce enormemente la luz de nuestro sol.

Hay más de 60 programas secretos en los que intervienen aviones militares y comerciales. El año pasado, cuando volé a través del país, vi un avión de United Airlines que volaba por debajo de nosotros a unos 37.000 pies y que atravesó el cielo dejando un aerosol negro a lo largo de muchas millas. En este programa clandestino participan actualmente aviones que fumigan con aerosoles en América del Norte, Europa, Australia y Nueva Zelanda (todos ellos países de la OTAN).

Cientos (si no miles) de personas han pedido explicaciones por teléfono y por escrito a la Administración pública, pero no han obtenido respuesta ni de la Administración estadounidense ni de la canadiense, y si acaso les llegan a responder, es para desestimar las solicitudes. Este encubrimiento deliberado sigue hasta hoy. Nadie rinde cuentas, y mientras tanto nos siguen envenenando a diario.

Sin embargo, esta no es la primera vez que los ciudadanos son utilizados como sujetos experimentales de laboratorio. El gobierno de los Estados Unidos y su ejército tienen un largo y sórdido historial en lo referente a la utilización del pueblo, sin su consentimiento, de esta forma ilegal. Como Carole Pellatt señala:

El ejército estadounidense ha estado fumigando a la población civil con armas químicas y biológicas en pruebas realizadas al aire libre desde la década de 1940. Se denominan “pruebas de vulnerabilidad” [vulnerability tests], y con esta afirmación no pretendo crear una polémica. El ejército ha reconocido esta práctica en muchas ocasiones y existen numerosos documentos del gobierno que lo corroboran. También está documentada la emisión experimental e intencionada de radiaciones sobre la población civil. Por desgracia, esta información suele salir a la luz mucho después de que hubiera podido salvar vidas o aliviar el sufrimiento de las víctimas”. (3)

Durante la última década, los análisis independientes de las sustancias con las que nos fumigan, realizados por todo el país, han demostrado que se trata de una mezcla peligrosa, extremadamente venenosa, de bario, nanofibras de vidrio con revestimiento de aluminio (lo que se conoce como “chaff” o reflectores antirradar), torio radiactivo, cadmio, cromo, níquel, sangre desecada, esporas de moho, micotoxinas [sustancias tóxicas producidas por hongos] amarillas, dibromuro de etileno y fibras de polímeros.

La toxicidad del bario puede equipararse a la del arsénico. (4) Se sabe que el bario perjudica al corazón, y el aluminio tiene un largo historial como elemento que daña las funciones cerebrales. Los investigadores y laboratorios independientes siguen demostrando que los niveles de estos venenos están muy por encima de lo normal. Varios funcionarios “anónimos” han reconocido que las fumigaciones de aerosoles se están llevando a cabo actualmente. (5)

Se han realizado numerosos análisis para confirmar que la toxicidad de estos venenos supera los límites normales. Está documentada su presencia en nuestra agua, en nuestro suelo y en nuestro aire. El investigador Clifford Carnicom lleva más de diez años informando sistemáticamente y con valentía sobre los diversos aspectos perjudiciales de estos aerosoles y lo que le están haciendo a todo nuestro entorno natural, así como a nuestra sangre. (6) Varios grupos de “vigilantes del cielo” [sky watchers] también hace tiempo que documentan minuciosamente estas agresiones diarias e informan sobre ellas con diligencia. (7)

Si todos estos venenos están a nuestro alrededor cada vez que respiramos, no nos debe sorprender que se haya producido un aumento drástico de las enfermedades. Existen numerosos informes sobre el aumento de las muertes cardíacas y de las enfermedades de las vías respiratorias altas (asma, bronquitis crónica, cáncer de pulmón y, con frecuencia, múltiples enfermedades crónicas). La toxicidad de las fumigaciones ya ha afectado notablemente a nuestra deteriorada “salud colectiva”. El aumento significativo de las enfermedades cardiovasculares y de varias enfermedades de las vías respiratorias altas se ha relacionado con el incremento del material particulado [o partículas en suspensión] en nuestro aire. Lo podemos ver gracias a algunas estadísticas reveladoras:

  1. La cardiopatía coronaria es la principal causa de muerte en los Estados Unidos. Según los Centros para el control y prevención de enfermedades [Centers for Disease Control and Prevention o CDC], 631.636 personas (es decir, 1 de cada 5 estadounidenses) murieron de enfermedades del corazón en 2006. (8) En Canadá, cada siete minutos alguien muere de una enfermedad cardiovascular. (9)
  1. El asma y las enfermedades de las vías respiratorias altas. Entre 100 y 150 millones de personas sufren de asma en todo el mundo. En los Estados Unidos padecen asma 16,4 millones de adultos y 7 millones de niños. En cuanto a la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar, a 9,8 millones de estadounidenses les diagnosticaron bronquitis crónica en 2009; los aquejados de enfisema son 3,8 millones. (10) Total: 37 millones de estadounidenses afectados. En Canadá hay 2,4 millones de personas a las que se les ha diagnosticado asma.
  1. El material particulado como componente de la contaminación atmosférica. El material particulado [particulate matter o PM] está compuesto por pequeñas partículas de 10 micras o menos (1 micra es aproximadamente 1/70 del grosor de un cabello humano). Estas partículas pueden alojarse en la parte más profunda de los pulmones y al cabo de cierto tiempo pueden dañar la función pulmonar. Este tipo de contaminación, que respiramos todos los días, puede causar y de hecho causa varias enfermedades del tracto respiratorio superior, cardiopatías coronarias y el envejecimiento y la muerte prematuros. El material particulado también puede agravar cualquier enfermedad existente. (11)

Preguntas sin respuesta: ¿El peligroso material particulado actúa en el cuerpo humano de forma sinérgica, al igual que los interruptores endocrinos? ¿De qué manera afecta el material particulado a los millones de personas que ya padecen múltiples enfermedades crónicas?

EL DAÑO CEREBRAL

Aunque hayan aumentado las enfermedades evitables o prevenibles, la cuestión que ni se ha abordado ni se ha relacionado con lo que Clifford Carnicom llama acertadamente “crímenes con aerosoles” es el deterioro de la función cognitiva. Nuestro sistema inmunitario ya se encuentra sitiado a diario, y esto ha dado lugar a que millones (posiblemente miles de millones) de personas no solo tengan una enfermedad, sino que con frecuencia padezcan múltiples enfermedades.

La piel, el órgano más extenso de nuestro cuerpo, es una membrana permeable. Esto significa que las sustancias tóxicas invisibles presentes en el aire, entre ellas las de las fumigaciones y otros productos químicos de alta peligrosidad, se meten directamente en nuestra piel. Lo mismo ocurre con el agua de lluvia envenenada (o con la nieve que roza nuestra piel). Cuando el aire que respiramos contiene tal variedad de sustancias tóxicas peligrosas, cada vez que lo inhalamos estos venenos atacan a todo nuestro sistema inmunitario. Pero también afectan a nuestro cerebro y, por ende, a nuestra función cognitiva.

El aluminio es uno de los principales componentes de estos aerosoles. Aunque es el metal más abundante de nuestro planeta, nuestro cuerpo no lo necesita para realizar sus funciones biológicas. La Red de asociaciones norteamericanas contra el empleo de pesticidas [Pesticide Action Network North America o PANNA] lo describe en su lista como “tóxico para los seres humanos por su carcinogenicidad, por su toxicidad en la reproducción y en el desarrollo, por su neurotoxicidad y por su fuerte toxicidad”. (12) Sin embargo, el aluminio es de uso general (y esta lista se queda corta) en las vacunas, en los desodorantes y antitranspirantes, en los medicamentos sin receta, en las latas de refrescos y de cerveza (el aluminio de las latas se disuelve en la bebida), en la levadura en polvo, en los polvos para hacer pasteles, en el queso fundido y en otros productos y conservantes alimentarios.

Con el paso de los años, el aluminio se acumula en el cerebro, en los tejidos y, en menor cantidad, en los huesos. Provoca el deterioro del cerebro, su disfunción y el daño cerebral, debido a la obstrucción y reducción del flujo sanguíneo y del oxígeno por las arterias cerebrales. El cerebro se encoge a medida que las células cerebrales mueren, lo que provoca demencia. Los síntomas son, entre otros, arrebatos emocionales, paranoia, olvidos y pérdida de memoria, incoherencia en el habla, irritabilidad, disminución de la lucidez mental, cambios en la personalidad y capacidad reducida para tomar decisiones. Todos estos síntomas están en aumento, ya que hay más de 4 millones de estadounidenses afectados.

El deterioro cerebral y la demencia tardan décadas en causar daños graves y visibles. Sin embargo, con el tiempo la demencia es fatal. Actualmente se está utilizando incorrectamente la palabra “alzhéimer” como un término general aplicable a todos los tipos de demencia. Hace apenas unos días, la primera plana del New York Times presentaba el siguiente titular: “Cada vez más enfermos de demencia se extravían por las calles” [More with Dementia Wander from Home]. (13) Varias personas aquejadas de lo que el Times denominaba “alzhéimer” fueron entrevistadas, y una de ellas mencionó que “le habían diagnosticado la enfermedad de Alzheimer”. Esto es evidentemente erróneo. La demencia de Alzheimer solo se puede diagnosticar con exactitud después de la muerte del paciente, cuando es posible realizar la autopsia. No obstante, la intoxicación por metales pesados se puede diagnosticar a través de un análisis de laboratorio, pero esto rara vez se hace en los chequeos médicos básicos.

Lo que nadie aborda en relación con el aumento de los casos de demencia son los más de 10 años que llevamos respirando nanofibras de vidrio revestidas de aluminio procedentes de las fumigaciones aéreas. Miles de millones de toneladas han sido rociadas sobre nuestras cabezas.

Con todas estas fuentes de aluminio añadidas al aire que inhalamos en cada respiración, la toxicidad acumulativa es muy alta. Incluso en nuestra vida diaria, resulta obvio (para cualquiera que preste atención) que muchas personas se comportan de una manera extraña. Si bien puede considerarse como una información “anecdótica”, hay millones de personas cuyo comportamiento es extraño. Tan solo el año pasado hubo numerosas ocasiones en las que pregunté algo y recibí una respuesta que no tenía nada que ver con el tema en cuestión.

Cada vez hay más gente que pierde el control en los espacios públicos, que se pone a gritar sin razón aparente. Los niveles de violencia han aumentado. Fíjense en la cantidad de tiroteos que hay en las escuelas. También aumentan los accidentes de tráfico inexplicables, que nunca deberían haber ocurrido. Hace unas semanas, en un solo día fui testigo de tres accidentes de tráfico que no tenían por qué haber sucedido. Muchos sucesos de este tipo aparecen en los telediarios.

A esta carga que nuestro organismo soporta, ya de por sí sumamente tóxica, hay que añadir el uso de aluminio en los aerosoles por parte del ejército de los Estados Unidos. Se utiliza debido a su conductividad eléctrica, a su durabilidad y a su peso ligero. La Fuerza Aérea de los Estados Unidos informó en 1997 de que había soltado “2,6 millones de onzas de fajos de chaff”. Los liberan los aviones militares en trayectos de entre 15 y 50 millas. (14) Otra pregunta sin respuesta: ¿Por qué la USAF no publica las cifras actualizadas?

Un informe de 2002 señala lo siguiente: “En los últimos 25 años, la Marina de los Estados Unidos [ha emitido a través de sus aviones] varios cientos de miles de libras de desechos [o CHAFF] aluminizados en las maniobras de vuelo llevadas a cabo en una zona de entrenamiento de la bahía de Chesapeake”. (15) Si la Marina [US Navy] utilizó cientos de miles de libras solo en esta pequeña región de los Estados Unidos, ¿podemos deducir que se han emitido miles de millones de toneladas de nanopartículas de aluminio por todas las divisiones militares a lo largo de todo el territorio de los Estados Unidos y de Canadá, desde 2002 hasta el presente?

Se está almacenando CHAFF que contiene plomo. ¿Se habrá liberado sin nuestro conocimiento, añadido a los aerosoles? ¿Cómo será el daño, enorme pero invisible, que esto nos habrá causado a todos nosotros?

La doctora Hildegarde Staninger informó el año pasado de que “la exposición a las emisiones aéreas de nanomateriales compuestos provoca la inhibición de la colinesterasa“. (16) En el cuerpo humano existen tres tipos de colinesterasa: la del cerebro, la del plasma (fabricada por el hígado), y la de los glóbulos rojos. Algunos pesticidas y gases nerviosos (como el VX, un organofosforado) inhiben la colinesterasa. La inhibición crónica de esta enzima (que normalmente es transportada por los glóbulos rojos de la sangre), causada por la fumigación de estos aerosoles (para la modificación del tiempo atmosférico, pero también para erradicar los mosquitos y otros insectos), termina provocando una intoxicación crónica. Esta exposición es la causa de trastornos neurológicos graves en el cuerpo humano, entre ellos la parálisis.

En un ensayo revolucionario que fue publicado en Internet en 2003, el Dr. Kaye Kilburn preguntaba: “¿Por qué cerramos los ojos ante la lesión cerebral de origen químico?“. (17) En su artículo enumera 13 factores ocultos que influyen en nuestra disposición a creer que las sustancias químicas peligrosas sí que afectan al cerebro; algunos de dichos factores son los siguientes:

  1. “Todo está en tu cabeza” (es decir, la medicina alopática hace caso omiso de los síntomas reales).
  1. La resistencia a la vulnerabilidad (los individuos y la sociedad en su conjunto no pueden creer que el cerebro esté en peligro).
  1. La aprobación de los medicamentos con receta que alteran la mente (como el Paxil), que pueden perjudicar al cerebro y de hecho lo perjudican (millones de personas consumen antidepresivos: ¿qué daños a largo plazo ocasionará esto también en nuestro pensamiento cognitivo?).
  1. La lesión cerebral química no se considera “una amenaza inminente”.
  1. La competencia con otras amenazas graves (lo que lleva a la indiferencia o a la negación).
  1. La demora en el reconocimiento de los riesgos para la salud.
  1. Los intereses económicos (las tácticas dilatorias de las grandes corporaciones son bien conocidas: el retraso en el reconocimiento de los riesgos hace que se sigan obteniendo beneficios y que se pase por alto la asunción de responsabilidades; todos somos sacrificables con tal de que las grandes empresas sigan obteniendo beneficios).
  1. El campo de la neurología ha tardado en considerar las causas (¿cuántos investigadores independientes que no guarden ningún vínculo con las empresas farmacéuticas o químicas quedan todavía?).

Todas son razones valiosas para no hacer frente a esta crisis humana, pero lo que el Dr. Kilburn no ha abordado directamente es la agresión crónica que supone la respiración o absorción de estos miles de millones de toneladas de sustancias químicas y metales pesados peligrosos en forma de aerosoles a lo largo de más de una década y sin que se nos haya pedido nuestro consentimiento. Cuando no se buscan ni se abordan las causas primarias, entonces se pueden encontrar otros culpables. Esto, unido al silencio o a la negativa a responder por parte del gobierno y a la complicidad de los medios de comunicación, conduce a una combinación extremadamente peligrosa que nos pone a todos en un grave riesgo a diario. Cuando la función cerebral se ve reducida, y se culpa a otros factores, cualquier población es más fácil de “controlar”.

La investigación del Dr. Kilburn muestra claramente que los productos químicos afectan y perjudican seriamente al cerebro (y por tanto a la función cognitiva). Dichas sustancias (especialmente si recibimos una embestida diaria de productos químicos tóxicos durante muchos años) pueden dañar nuestra capacidad para pensar con claridad. Aunque nos resulte difícil de creer, las pruebas están ahí. El Dr. Kilburn ha desarrollado este ensayo en el libro La lesión cerebral de origen químico [Chemical Brain Injury, 1998], que es el primer libro que trata de la investigación en este campo.

Según el Dr. Kilburn, “la preservación del cerebro representa la única posibilidad de supervivencia para la humanidad. El hecho de que en muchas partes del país y en muchos pacientes individuales nos encontremos con que el funcionamiento del cerebro ha mermado mucho debido a los productos químicos, productos químicos que se han introducido en el medio ambiente básicamente en los últimos 50 años, es una mala noticia”. (18)

Parece increíble que millones o miles de millones de personas puedan mirar hacia el cielo sin darse cuenta de los impresionantes cambios que se han producido a partir de lo que era, por ejemplo, a mediados de la década de 1990. Entonces nuestro cielo era de un espléndido color azul intenso y las nubes tenían una hermosa variedad de formas. El sol era espectacular. Pero puede que las personas menores de 30 años no recuerden verdaderamente haber visto a diario este magnífico panorama al mirar hacia arriba. La mayoría de ellas están demasiado ocupadas enviando mensajes de texto o chateando a través de sus teléfonos móviles.

También hay que tener en cuenta otras cuestiones: cada persona tiene su propia zona de confort, y la negación es una emoción humana muy poderosa. Con el ajetreo diario (tan difícil de controlar que no podemos dedicar ni un minuto a la reflexión), ¿cuántas personas miran al cielo?

También hace falta tener mucho valor y una voluntad interior muy fuerte para analizar la manipulación, motivada por razones políticas, que ejercen los medios controlados por las grandes empresas, y ponerse a buscar las respuestas verdaderas. A los seres humanos les gustan los hábitos rutinarios. El hecho de volver a analizar lo que creemos saber, sobre la base de nuevas pruebas, exige una voluntad de pensar de manera original; significa querer averiguar la verdad oponiéndose al doble lenguaje orwelliano tan extendido en nuestra sociedad. Si todo lo que nos rodea en nuestros quehaceres diarios contradice lo que realmente está pasando, se requiere una gran fortaleza para explorar lo desconocido, es decir, para poner en duda lo que se nos repite constantemente.

Otro valiente es el doctor R. Michael Castle, que sigue ocupándose de la cuestión de la toxicidad de las estelas químicas. Es un destacado químico, experto en polímeros, que ha sido entrevistado varias veces y que ha escrito artículos sobre el peligro extremo que entrañan las fumigaciones. El Dr. Castle también ha escrito un documento revolucionario, la Ley universal de preservación de la atmósfera [Universal Atmospheric Preservation Act o UAPA], que lleva en el Congreso desde 2008, pero que está paralizada por la comisión. Este texto legal vital solo podrá ser aprobado si en el Congreso tenemos representantes de verdad que nos representen de verdad (y no los grupos de presión corporativos). El texto se puede leer aquí:

http://anticcorruptionsociety.files.wordpress.com/2010/04/the-unified-atmospheric-preservation-act.pdf

Teniendo en cuenta todo esto, y que en nuestra decadente sociedad el fraude se da en niveles muy diferentes (el desastre financiero; las mentiras y engaños del gobierno y la Reserva Federal, que culpan a los ciudadanos de la pesadilla de las viviendas hipotecadas; el estado policial emergente; los desastres que afectan a nuestro frágil medio ambiente), cada vez es más difícil hacer frente a los quehaceres diarios y sobrevivir a la depresión económica y a sus efectos. Los medios de comunicación siguen prestándoles su apoyo y engañándonos. Millones de personas, como los famosos lemmings, se apresuran a unirse al grupo que se dirige al precipicio. Existen innumerables ejemplos históricos de esta locura colectiva.

Nosotros, los Homo sapiens [sic, ¿hombres inteligentes?], nunca llegamos a aprender las lecciones que nos han dado 5.000 años de historia, y esto ocurre porque cada nueva generación de líderes políticos corruptos (a menudo vinculada históricamente a las anteriores) no pone el verdadero interés de sus votantes en el centro fundamental de su actividad política. Además, el principio de precaución no se aplica. (19) Claro que el juego de la farsa política funciona de otro modo: la precaución no forma parte de una ecuación que está rota desde el principio. Los seres humanos son crédulos y quieren creer en los engaños orwellianos.

Y si, encima de esta pesada carga, les pedimos a personas desinformadas, aunque supuestamente “bien educadas” (¿qué significa eso en realidad, si en nuestra educación superior se ha omitido gran parte de lo que el profesor Peter Dale Scott denomina “acontecimientos políticos profundos”, que son los que nunca llegan a aparecer en nuestros libros de historia?), que reconsideren lo que creen que saben acerca de lo que pasa en realidad… Esto exige una enorme fuerza interior, requiere un gran coraje. La base de este “coraje” en realidad estriba en la creación de nuevas vías sinápticas en el cerebro. Sin ellas, nos sentimos asustados, nerviosos, debido a que esas nuevas sinapsis aún no se han creado. Se requiere un esfuerzo repetido, y, por tanto, un sentido emergente de la tranquilidad, para crear estas nuevas sinapsis.

Pero si millones de personas consumen productos farmacéuticos que les han recetado para que “se calmen” (¿cómo afectará esto a largo plazo a su capacidad de pensar con claridad?) y, además, están respirando un aire envenenado repleto de sustancias químicas que trastocan el funcionamiento de la mente, entonces, ¿quién es capaz de pensar con un mínimo de claridad? ¿Cómo nos vamos a sentir bien y seguros, si el aire que respiramos está envenenado deliberadamente y está afectando a nuestra capacidad de pensar de manera contundente?

Ya es evidente que en la Administración nadie está dispuesto a decir la verdad. Estamos como Diógenes, que buscaba a un hombre honrado en la antigua Grecia. Nadie parece tener ni el deseo, ni el coraje, ni la autoridad necesarios para detener este envenenamiento masivo, porque es el plan secreto de la elite para destruir deliberadamente todo lo que una vez conocimos.

Nuestros derechos humanos básicos y nuestras leyes constitucionales e internacionales son papel mojado. Estos derechos y leyes han sido hechos pedazos por quienes están al mando, que lo han hecho en secreto. Debemos organizarnos pacíficamente. Pacíficamente es la palabra clave. Si los aviones militares y comerciales que perpetran estas agresiones con aerosoles en múltiples frentes pueden fumigarnos con estas sustancias tóxicas espeluznantes, año tras año, con impunidad y contra todas las leyes, entonces es absolutamente fundamental que nos organicemos de forma pacífica.

Como dice Peter Dale Scott en el nuevo DVD de Jason Bermas titulado Invisible Empire, “tenemos que utilizar Internet y nuestra pacífica inteligencia para aunar esfuerzos y terminar con esta pesadilla”. Y podemos conseguirlo.

La doctora Ilya Sandra Perlingieri es la autora del aclamado libro La crisis uterina.

Notas:

1. See: www.ourstolenfuture.org

2. See Michael J. Murphy. “What in the World Are They Spraying?” March 3, 2010: www.countercurrents.org/murphy030310.htm ; and G. Edward Griffin. “Chemtrail vs. Contrail” April 14, 2010: www.youtube.com/watch?v=rsWpSPBwA-w

3. Carole Pellatt. Connections. “What’s going on in the air? Yes, we are being sprayed.” Aug. 8m 2007:

http://homepage.mac.com/carolepellatt/yeswearebeingsprayed ; and

http://homepage.mac.com/carolepellatt/MATRIX/INDEXCHEMTRAILS.html

4. See Pesticide Action Network North America [PANNA]: http://www.pesticideinfo.org/Detail_Chemical.jsp?Rec_Id=PC41174

5. March 12, 2010:

www.lightwatcher.com/chemtrails/text/faa_confirms_Chemtrails. An interesting conference at the University of California, San Diego [UCSD], “Atmospheric Aerosols: Health, Environment, and Climate Effects” addresses some of the cardio-vascular increases due to “atmospheric aerosols” but these academics never use the word Chemtrails. Yet, satellite photos they show clearly indicate the atmospheric impact of Chemtrails. See: Jan. 31, 2008: UCSD: www.youtube.com/watch?v=ztHV5RF-xyw

6. For numerous detailed reports, see: www.carnicom.com; www.carnicominstitute.org; www.bariumblues.com; and Dr. Marijah McCain. “Chemtrails and Barium Toxicity.” April 6, 2002: www.rense.com/general21/tox.htm ; Material Safety Data Sheet, University of Utah: www.chemtrails911.com/docs/bariumhealth.htm. This last cited website is very outdated. It does not address the increased amounts of barium now found in our air. Additional info: “Local News Station Confirms Barium in Chemtrails.” Nov. 10, 2007: www.youtube.com/watch?v=okB-489l6MI

7. See: www.newyorkskywatch.com; www.californiaskywatch.com ; www.arizonaskywatch.com

8. Heart Disease Facts. CDC; www.cdc.gov/heartdisease/facts.htm

9. www.heartandstroke.com/site/c.ikIQLcMWJtE/b.3483991/k.34A8/Statistics.htm#heartdisease

10. Asthma. CDC: www.cdc.gov/nchs/fastats/asthma.htm; and chronic bronchitis and emphysema: CDC: www.cdc.gov/nchs/fastats/copd.htm

11. Rosalind Peterson’s report: “The impacts of air pollution on health.” www.californiaskywatch.com/health_issues.htm

12. PANNA: www.pesticideinfo.org/Detail_Chemical.jsp?Rec_Id=PC33881

13. May 4, 2010: www.nytimes.com/2010/05/05/us/05search.html?hpw

14. [14. See: Rosalind Peterson. “Public and federal agencies concerned about the potentially harmful or undesirable effects of chaff on the environment.” www.californiaskywatch.com/documents/htmldocs/chaff_goa_dod.htm]

15. “Effects of Navy chaff release on aluminum levels in an area of the Chesapeake Bay.” PubMed. US National Library of Medicine. June 2002: www.ncbi.nl.nih.gov/pubmed/12061831

16. Sept. 7, 2009: www.hildegarde-staninger.com/exposure-to-aerial-emissions-html

17. Kaye H. Kilburn. “Why is Chemical Brain Injury Ignored. Pondering Causes and Risks.” Editorial. Archives of Environmental Health. March 1, 2003: www.mindfully.org/Health/2003/Chemical-Brain-Injury1mar03.htm

18. www.neuro-test.com/aboutKilburn/aboutKilburn.html

19. Dr. Ilya Sandra Perlingieri. “Worldwide Environmental Crisis. Gone Missing: The Precautionary Principle.” Global Research. Feb. 11, 2009: www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=12268

Artículo traducido por Conrad R.

Nota: Ilya Sandra Perlingieri falleció en octubre de 2013.

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre las fumigaciones clandestinas, la geoingeniería, la bioingeniería y sus efectos en los seres vivos.

Las pruebas de que los chemtrails y la geoingeniería constituyen el mayor crimen de la historia

Publicamos a continuación la traducción al español de un artículo escrito por la doctora Ilya Sandra Perlingieri y cuya versión original en inglés se puede leer a través de los siguientes enlaces:

http://www.geoengineeringwatch.org/chemtrails-geoengineering-the-greatest-crime-of-all-time/

http://consciouslifenews.com/chemtrails-geoengineering-greatest-crime-all-time-evidence/

LAS PRUEBAS DE QUE LOS CHEMTRAILS Y LA GEOINGENIERÍA CONSTITUYEN EL MAYOR CRIMEN DE LA HISTORIA

©Dr. Ilya Sandra Perlingieri

Fotografías: John Graf

21 de agosto de 2013

Este artículo está dedicado a los valientes de todo el planeta que han denunciado estos crímenes. Algunos han llegado a sacrificar sus propias vidas para dar a conocer la verdad.

“Se está desarrollando una guerra en secreto, y yo quiero saber qué relación tiene con las fumigaciones.” Catherine Austin Fitts.

INTRODUCCIÓN

Hace más de 15 años (dependiendo de donde ustedes vivan) que se están realizando en todo el mundo fumigaciones aéreas criminales con sustancias químicas tóxicas. Comenzaron en los Estados Unidos y después se extendieron a los países de la OTAN, pero ahora estas fumigaciones con aerosoles letales cubren el planeta entero. Aviones militares, privados y comerciales se usan para cambiar drásticamente los fenómenos atmosféricos de nuestro planeta (lo que se conoce como geoingeniería). Sin que se debatiera públicamente y sin que se anunciara en los programas informativos, el ejército estadounidense dio comienzo a una agresión altamente tóxica contra nosotros que actualmente sigue en curso.

Estos aerosoles se conocen con el nombre de chemtrails o estelas químicas, término que utilizan hasta los militares. En una entrevista realizada el mes pasado, Clifford Carnicom (uno de los principales investigadores de estos aerosoles) comenta el uso de la palabra chemtrails frente a “geoingeniería” o “aerosoles”, lo cual muestra cómo nuestras percepciones cambian dependiendo de las palabras. “El lenguaje no se produce de manera fortuita, y se utiliza para manipular y controlar nuestra conciencia y nuestra percepción. Se usa básicamente para reducir el progreso serio de cuestiones muy reales”.

http://www.youtube.com/watch?v=KtxvKvXaLB0

Esta no es la primera vez que se utiliza a los americanos como animales de laboratorio desinformados. En pocas palabras, los planes para hacernos daño nunca han cesado. En 2001, Clifford Carnicom publicó un extracto de los juicios de Nuremberg sobre el consentimiento de los seres humanos con los que se realizan experimentos. Este consentimiento es imprescindible, pero no forma parte de estos crímenes encubiertos.

http://www.carnicominstitute.org/articles/nurem1.htm

He aquí solo dos ejemplos de lo que se nos ha estado haciendo y de lo que se nos sigue haciendo sin que se haya pedido nuestro consentimiento:

Durante 25 años (entre 1945 y 1970), una secuela encubierta del Proyecto Manhattan llamada “Coalición Manhattan-Rochester” llevó a cabo pruebas con aerosoles e investigó “los efectos de sustancias radiactivas en la salud de poblaciones vulnerables de St. Louis sin su consentimiento”. Estos “estudios (radiactivos) patrocinados por el ejército se centraban en una zona urbana segregada y altamente poblada, en la que residían mayoritariamente personas de color con pocos ingresos”. (1)

Más recientemente, justo el mes pasado en la ciudad de Nueva York, los confiados pasajeros del metro fueron fumigados con un gas tóxico. Unos carteles lo anunciaban de este modo: “El departamento de policía de Nueva York (NYPD) liberará pequeñas cantidades de un gas inocuo e incoloro en 5 distritos y en 21 líneas de metro. Esta prueba no tóxica realizada en el aire forma parte de la prevención de atentados terroristas. Se ruega a los clientes de la MTA (la Autoridad metropolitana del transporte de Nueva York) que guarden la calma” (nótese que dicen “clientes” y no “ciudadanos”). La operación fue financiada con una subvención de 3,4 millones de dólares destinada a la seguridad en el transporte y que provenía del Departamento de la seguridad interior de los Estados Unidos (Homeland Security); la llevaron a cabo el laboratorio nacional de Brookhaven (del Departamento de energía de los Estados Unidos), que desarrolló este gas indicador en los años 80, y el NYPD. (2) En este artículo hay más información:

http://article.wn.com/view/2013/07/10/Feds_Expose_Subway_Riders_to_Chemical_Gas_and_Admits_Ignoran

El gas utilizado, al que probablemente fueron expuestos millones de pasajeros confiados, no era “inocuo”. Se trataba de un producto químico artificial denominado perfluorocarbono [PFC]. Está relacionado con la “aparición temprana de la menopausia”, con malformaciones en el feto, con síntomas gripales y con trastornos de las glándulas endocrinas, y “la exposición excesiva a este gas puede provocar daños en el cerebro y en el corazón”. (3) ¿Qué significa “excesiva”? ¿Con qué cantidad de este gas tóxico fueron fumigados los pasajeros del metro de Nueva York? Esta fue una nueva agresión contra los confiados ciudadanos, organizada siguiendo la táctica de la alarma de bandera falsa. En estos artículos hay más información al respecto:

http://beforeitsnews.com/health/2013/07/nyc-mta-gas-test-backfires-new-yorkers-are-angry-and-rightly-so-widespread-health-problems-coming-2497284.html

http://nogasexperiments.blogspot.com/p/perfluorocarbons-dangers.html

La historia de las agresiones graves perpetradas por el gobierno y el ejercito contra los ciudadanos abarca no solo décadas, sino varios siglos. Este artículo recoge buena parte de lo que ha sido descubierto por investigadores y periodistas independientes y valientes y por otras personas interesadas en estos ataques ilegales y horribles contra todos nosotros.

LA GEOINGENIERÍA: LA MODIFICACIÓN DEL CLIMA MUNDIAL

Los seres humanos llevamos mucho tiempo manipulando el tiempo atmosférico. Los fabricantes de lluvia existen desde la Antigüedad. Sin embargo, lo que ha ocurrido es que, esta vez, ha habido un plan secreto y premeditado para perjudicarnos a nivel mundial cambiando de manera encubierta los fenómenos meteorológicos de la naturaleza y sometiéndonos a todos nosotros a daños graves y constantes. Estos cambios atroces fueron creados por las élites (también conocidas como la cábala, los illuminati, el nuevo orden mundial o los millonarios infiltrados en el gobierno, los que verdaderamente mandan) para controlar en secreto las actividades financieras mundiales, la agricultura y la producción de alimentos (y esto incluye productos dañinos como los aditivos alimentarios tóxicos, las sustancias químicas venenosas, los pesticidas y los organismos transgénicos), la salud (en realidad la falta de salud, que se debe a las múltiples agresiones a las que nos someten) y un sistema educativo controlado y estrechamente vinculado a la desinformación gubernamental y mediática. Existe abundante documentación sobre todo esto. Esta situación nos afecta a todos y cada uno de nosotros en todos los aspectos de nuestras vidas.

En 1996, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos hizo público un documento titulado “Owning the weather in 2025” (“El dominio del tiempo atmosférico en 2025”). (4) El hecho de que una organización cualquiera pueda pensar que es capaz de “dominar” las fuerzas de la madre naturaleza, de las cuales en realidad se sabe muy poco, asombra por el orgullo y por la total malevolencia que demuestra. Cuando un país controla el tiempo atmosférico, puede manipularlo para provocar sequías extremas (como las que ha habido recientemente por todo el sur de California), huracanes, inundaciones, tornados (como el provocado por el HAARP en Oklahoma) y otros tipos de fenómenos meteorológicos extremos y caóticos que la mayoría de la gente ni se imagina que no son naturales. He aquí dos reportajes emitidos recientemente por la televisión sobre los impresionantes cambios que afectan a nuestros fenómenos meteorológicos:

http://www.youtube.com/watch?v=0c6LCfdmcEo

http://www.youtube.com/watch?v=QuipL_fOSHg

“The Methodic Demise of Natural Earth” (“La desaparición sistemática del medio natural”), del Dr. R. Michael Castle, es una lectura imprescindible para comprender cómo la modificación del tiempo atmosférico ha destruido nuestro modo de vida. (5) La versión actualizada fue escrita en 2009:

http://www.newswithviews.com/guest_opinion/guest154.htm

Las patentes sobre la modificación del tiempo atmosférico también han sido objeto de una investigación exhaustiva. GeoengineeringWatch.org ha publicado una amplia lista procedente de la Oficina de patentes y marcas de EE.UU. (US Patent and Trademark Office):

http://www.geoengineeringwatch.org/an-extensive-list-of-patents/#more-3828

A lo largo de la última década, la investigación y la documentación no han sido exclusivas de Norteamérica. Wayne Hall ha sido clave para transmitir esta información desde Grecia a la Unión Europea. Aquí tenemos una puesta al día procedente de Aegina, Grecia, entre el periodista y antiguo europarlamentario Giulietto Chiesa y el vicealcalde de Aegina, Nektarios Koukoulis, sobre el asunto de la fumigación de aerosoles por medio de aviones y el sistema político de la Unión Europea:

http://www.youtube.com/watch?v=ETFx9BBJNgc

En Bélgica, el exalcalde Peter Vereecke fue incansable a la hora de organizar en 2010 la primera conferencia internacional sobre los chemtrails o estelas químicas en Gante, Bélgica:

http://www.slideshare.net/LovingTruth/chemtrails-10-0529-ghent-2

Amy Worthington también ha escrito un importante artículo de investigación: “Chemtrails and Terror in the Age of Nuclear War” (“Los chemtrails y el terror en la era de la guerra nuclear”). El artículo, destinado a quienes no saben nada sobre este tema, explica que los chemtrails forman parte de una agenda destructiva más amplia que incluye el HAARP (High Frequency Active Auroral Research Program o Programa de investigación de aurora activa de alta frecuencia), una serie de 26 formaciones de antenas localizadas en distintos puntos del planeta que pueden perforar agujeros en nuestra ionosfera.(6) Worthington llama a estos programas “death technologies” (“tecnologías de la muerte”). Se trata de una información vital para nosotros que los medios de comunicación de masas controlados por las grandes compañías nos ocultan:

http://rense.com/general53/chemsd.htm

También es importante la reciente entrevista realizada al Dr. Nick Begich:

http://www.youtube.com/watch?v=1l7gk3PCm7o

Además, varios meteorólogos han tenido el valor de informar sobre las fumigaciones. Kevin Martin fue uno de los primeros en crear una página web dedicada exclusivamente a ofrecer documentación sobre los aerosoles. Esta web seguía la pista de las fumigaciones por todo el mundo y era actualizada a diario, pero fue cerrada y actualmente se desconoce el paradero de su autor.

Aunque no es un meteorólogo, “Dutch Since” es un entendido en la materia y está bien informado. Poseedor de una amplia experiencia, ha seguido la pista de anomalías climáticas en las que nadie más se fijaba. Sus excepcionales informes contienen datos bastante precisos. Durante un tiempo también le cerraron su página web. La nueva es la siguiente:

http://sincedutch.wordpress.com

El meteorólogo Scott Stevens era el hombre del tiempo en la cadena ABC, pero fue despedido por hacer mención de los chemtrails. El año pasado dio una conferencia en el primer congreso nacional sobre las estelas químicas que tuvo lugar en Los Ángeles. He aquí las pruebas documentadas que aportó en agosto de 2012 para demostrar cómo nuestro tiempo atmosférico está siendo manipulado adrede a través de esta tecnología silenciosa (7):

http://www.youtube.com/watch?v=Cgbpb-S4Zo4&list=PL835A1F18178B6EB0

Otro de sus reportajes sobre la guerra meteorológica trata del tornado de Oklahoma y del papel que en él jugaron los aerosoles de las estelas químicas:

http://aircrap.org/weatherman-scott-stevens-oklahoma-tornado-weather-warfare/337333

En este parte meteorológico que no tiene fecha, un meteorólogo (sin nombre) nos asombra al informar de que el gobierno de los Estados Unidos está fumigando el aire con veneno:

http://www.youtube.com/watch?v=GYG_hdZmTic

Por último, estos programas clandestinos de guerra meteorológica también incluyen actualmente nuevas explosiones aéreas de aerosoles. Se trata de un nuevo sistema de dispersión de sustancias dañinas ocultas pero masivas, conocido como chembombs o bombas químicas. Estas fueron descritas el año pasado por Bruce Douglas en el congreso sobre los chemtrails que se celebró en Los Ángeles. Como él dijo entonces, “el plan del juego ha cambiado”. Douglas explicó que barcos militares estacionados en los océanos lanzaban estas bombas letales para que explotaran en nuestro aire:

http://www.youtube.com/watch?v=dMSRPem4n7s

EL AUMENTO DE LAS ENFERMEDADES

Con esta exposición enorme y constante a las sustancias químicas, los metales pesados y los distintos agentes biológicos de los aerosoles, no es sorprendente que también tengamos un aumento espectacular de las enfermedades a nivel mundial. Los micoplasmas, ahora diseñados artificialmente para generar más problemas de salud, y relacionados con el asma, las enfermedades autoinmunes y el sida, también han sido hallados en los chemtrails:

http://www.bariumblues.com/mycoplasma.htm

Esta terrible agresión también incluye la toxicidad de las sustancias químicas que provocan trastornos hormonales (como los plásticos blandos conocidos como ftalatos) y de los pesticidas, los aditivos alimentarios, las vacunas, las drogas y, por primera vez en la historia de la humanidad, una exposición las 24 horas del día y los 365 días del año a los graves riesgos de los EMF o campos electromagnéticos (el espectro electromagnético de los teléfonos móviles y las antenas de telefonía móvil, el wi-fi, los hornos de microondas y los denominados “contadores inteligentes”).

http://www.youtube.com/watch?v=SXqud__K5PU

http://www.youtube.com/watch?v=sZ3Qms7cT F4

El catedrático Olle Johansson es uno de los principales expertos a nivel mundial en los riesgos que entraña la exposición crónica a los campos electromagnéticos. Lleva 40 años escribiendo y dando conferencias sobre estos riesgos. El efecto de la sinergia de todos estos venenos en el sistema inmunológico (tanto de los seres humanos como de los demás animales vivos, así como de todo el reino de las plantas) es incalculable. Lo que sí sabemos es que somos el objeto de un asedio constante, premeditado y altamente tóxico. ¿Cuántos miembros de sus familias están enfermos? ¿Y cuántos de sus amigos y compañeros del trabajo? ¿A cuántos niños pequeños conocen ustedes que estén gravemente enfermos o que hayan muerto? ¿Cuántos de ustedes padecen problemas crónicos y no encuentran a un médico que tenga conocimientos de medicina ambiental? ¿A cuántos de ustedes les han dicho que “eso no es nada” cuando ustedes presentan síntomas graves que no encajan con lo que a los médicos les han enseñado? ¿Cuántos de ustedes conocen a personas jóvenes que padecen múltiples enfermedades crónicas?

Los productos farmacéuticos y las vacunas no sirven de nada contra los chemtrails y otras sustancias venenosas utilizadas para modificar el clima. (8) Todo eso es un lavado de cerebro perpetrado por los medios de comunicación dominantes y por los médicos. El título del libro de la doctora Ghislaine Lanctot lo define mejor: The Medical Mafia o La mafia médica. (9) Estas enfermedades se encuentran actualmente a niveles epidémicos, pero ni los medios de comunicación dan cuenta de ello ni la medicina alopática lo reconoce. En la ciudad de Los Ángeles, las tasas de enfermedades respiratorias de las vías altas y de enfermedades cardíacas continúan subiendo de manera espectacular. (10) No es de extrañar que los habitantes de Los Ángeles estén tan enfermos. Miren ustedes lo que respiran a diario:

El bario y el aluminio, ambos hallados en cantidades enormes en nuestro aire, producto de la geoingeniería, forman parte del brebaje de los chemtrails o estelas químicas. Si no se diagnostica a tiempo, el envenenamiento por bario puede causar y causa un daño enorme al corazón y al sistema nervioso. Se sabe que el aluminio provoca lesiones cognitivas y muerte cerebral. Los dos son asesinos silenciosos. Ninguno de los dos metales debería hallarse ni en las muestras de aire ni en el cabello humano. En una entrevista reciente publicada en Internet, Dane Wigington (de GeoengineeringWatch.org) advirtió que “nos está lloviendo encima una gran cantidad de metales… En los últimos diez años, hemos visto cómo los análisis del agua de lluvia subían de 7 ppb a 3400 ppb, lo que significa un aumento del aluminio en la lluvia de casi un 50.000 %. Un nivel asombroso”.

http://www.youtube.com/watch?v=xDF_dAuZXnM

Otro componente de los chemtrails es el dibromuro de etileno, un desecante muy tóxico que hace que las mucosas se sequen, que los ojos se sequen y piquen y que la piel se reseque, que acelera el envejecimiento y que es una de las causas de la muerte de millones de árboles y plantas.

La crisis de las lesiones cerebrales es actualmente un grave problema mundial del que tampoco se informa. La relación existente entre la utilización de más de seis mil millones de teléfonos móviles por todo el planeta y la epidemia de lo que antiguamente era una forma de cáncer cerebral poco frecuente, conocida como glioma, rara vez se aborda en los debates públicos. Esta tecnología está bien estudiada y es peligrosa, y los campos electromagnéticos también están conectados con los chemtrails:

http://aircrap.org/chemtrails-wireless/337175

Los beneficios de las grandes compañías siempre tienen prioridad frente a nuestro bienestar y nuestra seguridad. A esto hay que añadir otros metales pesados y sustancias químicas que perjudican al cerebro: el mercurio (en forma de thimerosol) de las vacunas y de la amalgama de los empastes dentales, y el aluminio de las fibras nano-revestidas de los chemtrails que también está presente en los desodorantes, en los utensilios de cocina y en productos alimentarios como la levadura. La lista es enorme, y de este modo, la exposición crónica diaria a una miríada de venenos para el cerebro garantiza que nuestra población mundial ya se encuentre en las etapas iniciales de la lesión cognitiva. El Dr. Russell Blaylock, neurocirujano titulado y autor de un libro rompedor titulado Excitotoxins: The Taste That Kills (Excitotoxinas: el sabor que mata) está hablando públicamente sobre las lesiones cerebrales producidas por los chemtrails. Les insto a todos ustedes a que escuchen esta entrevista con el doctor Blaylock realizada el 28 de marzo de 2013:

http://www.youtube.com/watch?v=X3lW-TGGlk0

¿Durante cuánto tiempo podremos permanecer callados mientras que muchos de nuestros seres queridos están enfermos? Recuerden esto: no hay ninguna de estas “enfermedades” que sea normal. Las consecuencias de la sinergia de todas estas enfermedades son asombrosas. Los criminales responsables de todo esto han estado manipulando nuestro medio ambiente para ocasionar daños completamente excepcionales.

EL SÍNDROME DE MORGELLON

Dentro de la larga lista de operaciones encubiertas que constituyen estos crímenes perpetrados por medio de los aerosoles, la dispersión de partículas de Morgellon es probablemente la peor. El síndrome de Morgellon puede definirse correctamente como una afección provocada por el hombre, que ni es una infección ni una enfermedad. Más bien lo que se deduce de una investigación minuciosa es que esta enfermedad utilizada como arma podría haber sido desarrollada en algún laboratorio secreto de armas biológicas con el fin de liberarla y así causar estragos en todo el planeta. Afecta a millones de personas, y las letras del logotipo de la NASA han sido halladas en el interior de un enfermo de Morgellon:

http://www.youtube.com/watch?v=f0_EyPwvWTY

Durante más de una década, el brillante investigador independiente Clifford Carnicom ha estado estudiando los venenos presentes en nuestro aire y su relación con las partículas de Morgellon encontradas en muestras de sangre humana y de animales. Por favor, lean los resultados de su investigación exhaustiva en esta web que debería ser leída por todo el mundo:

http://www.carnicominstitute.org

A la manera del típico gobierno militar y médico orwelliano, a las personas que padecen el síndrome de Morgellon les dicen que tienen “ideas delirantes”. De esta manera atroz llaman públicamente al sufrimiento real en un Estado policial. Presenta una gran variedad de síntomas que afectan al tiroides, al hígado, a los aminoácidos y al oxígeno. (11) Debido a la drástica modificación de nuestro clima y de nuestro aire, Clifford Carnicom ha afirmado en muchas de sus conferencias públicas que actualmente estamos respirando “plasma”, y ha escrito lo siguiente:

“Los principios básicos del HAARP (High Frequency Active Auroral Research Program o Programa de investigación de aurora activa de alta frecuencia) de nuevo han vuelto a la vanguardia de esta investigación. Ya hemos hablado del papel de los aerosoles, la ionización, la radiación electromagnética y la creación de un “plasma” artificial en una atmósfera ahora modificada artificialmente. Todas estas piezas, junto con los estudios actuales y la premisa del proyecto HAARP, nos llevan a un nuevo umbral de comprensión de los efectos inmediatos y directos que el proyecto HAARP produce en este planeta.”

“Aunque ya ha quedado establecido en la bibliografía del HAARP, este investigador comprende ahora con claridad que el campo magnético de la Tierra es un medio fundamental que nos está afectando a nosotros, a las personas. Actualmente es lógico que podamos suponer que los rasgos artificiales de la energía ELF, que se caracteriza por presentar pulsaciones de frecuencia insólitas, tengan su origen en las instalaciones del HAARP o en su tecnología. Estas formas de energía tienen múltiples aplicaciones en el ámbito militar. Por desgracia, una serie paralela de efectos sobre los sistemas biológicos, la salud y el funcionamiento de la mente también deben ser aceptados como el precio que hay que pagar.” (Las cursivas son mías.)

“Lo que aquí está en juego es nada menos que el control del planeta. Un control del planeta con los métodos que se utilizan para manifestar el poder: un control del medio ambiente que afecta a nuestras vidas y a nuestra salud.” (12)

Nuestra atmósfera ha sido transformada de manera radical, y “esto corrobora la afirmación de que la naturaleza eléctrica básica de la atmósfera ha sido modificada como consecuencia de las operaciones con aerosoles que se siguen realizando sin que hayamos dado nuestro consentimiento con conocimiento de causa”. (13)

Carnicom ha demostrado heroicamente que las nubes sintéticas del cielo contienen las mismas fibras sintéticas de Morgellon que se encuentran en el interior de las personas que padecen Morgellon, y ha elaborado un gráfico sobre la “perspectiva de sistemas” que muestra el alcance de estos crímenes.

UNA DESTRUCCIÓN A NIVEL PLANETARIO

Cuando nuestra salud y nuestro aire están siendo arruinados a diario, esto también incluye una degradación y destrucción a nivel planetario. Esto viene ocurriendo desde mediados del siglo XIX. Sin embargo, actualmente se ha acelerado con la nanotecnología, los microchips, las estelas químicas, el HAARP y otras tecnologías no reglamentadas y peligrosas.

La red de la vida en Gaia (el nombre que en la Grecia antigua se le daba a nuestra madre Tierra) no solo se encuentra bajo un asedio constante, sino que está siendo deliberadamente destruida por estos programas secretos. La modificación del tiempo atmosférico ha hecho que aumenten las sequías, lo que a su vez ha diezmado millones de bosques. Desde el noroeste de la costa del Pacífico al Gran Cañón y a los bosques tropicales húmedos de Sudamérica, los árboles se están muriendo en cantidades sin precedentes. La llamada “Sexta extinción” ha sido causada por el hombre. Las nubes sintéticas tóxicas también han reducido la luz solar en un 20 %. Los médicos están recetando complementos de vitamina D para paliar esta deficiencia. Un estudio sobre los rayos ultravioleta también se puede leer aquí:

http://www.geoengineeringwatch.org/dont-believe-uv-radiation-levels-are-off-the-charts

Cuando el número de ballenas y delfines que terminan varados trágicamente no tiene precedentes, lo relacionan con la utilización atroz del sonar militar. Cuando las abejas se mueren por millones, lo relacionan con la toxicidad de los pesticidas. Cuando miles de pájaros “caen del cielo”, los seres humanos también son la causa. Desinformando aún más, los medios de comunicación afirman que los científicos están desconcertados ante estas muertes masivas. Cuando el público tiene un nivel cultural bajo y por lo tanto está mal informado, la élite puede controlar al pueblo a través del miedo. Esto ha sido así desde hace siglos. ¿Hasta cuándo quieren ustedes que les sigan engañando?

El biólogo jubilado de la USDA y agricultor ecológico Francis Mangels ha analizado el suelo y ha encontrado niveles altos de aluminio, bario y estroncio. Ninguno de estos metales debería hallarse en nuestro suelo. Mangels advierte que “la concentración normal en el agua de lluvia debería ser cero”. Unos análisis adicionales muestran que estos niveles alcanzan actualmente las 10000 partes por mil millones (ppb). En este vídeo habla sobre los peligros de la geoingeniería:

http://www.youtube.com/watch?v=9jf_nVLGDTo&list=PL835A1F18178B6EB0

En la Costa oeste, a principios de esta primavera, hubo unas nieblas muy extrañas. Aparecían rápidamente y permanecían con una concentración densa (pero no se movían mucho hasta el día siguiente por la mañana temprano). En mi propio jardín ecológico, en menos de 12 horas, esta niebla espesa y tóxica acabó con casi todas mis lilas en flor. Las grandes hojas verdes de mis hortensias se volvieron blancas durante la noche. Toda la clorofila de las plantas había desaparecido. Esta fotografía de plantas moribundas fue tomada el 15 de agosto en Los Ángeles:

Dying-plants

Incluso la nieve del invierno (ahora también nieva en verano) ha cambiado drásticamente en los últimos seis o siete años. La madre naturaleza está torcida por culpa de los individuos que llevan a cabo estos programas secretos. Nuestros bonitos copos de nieve, cada uno distinto de los demás, han desaparecido. En su lugar hay lo que para mí no es nieve: bolitas blancas que no se derriten rápidamente. Cuando caen, el aire huele a productos químicos. Todo ha sido diseñado por la geoingeniería para hacer el máximo daño y para obtener los máximos beneficios. La naturaleza no es más que un estorbo para la codicia y las tácticas malévolas de las grandes compañías.

LOS INFORMADORES QUE TIRAN DE LA MANTA

A pesar del embrutecimiento real de las sociedades occidentales y de la siembra masiva de miedo que impregna nuestras vidas en los países occidentales transformados en estados policiales, aún quedan personas valientes que han dado un paso al frente para informarnos de la amplitud de estos crímenes medioambientales encubiertos que son perpetrados por medio de la geoingeniería y los aerosoles. Esta lista está incompleta, pero proporciona al lector una comprensión más clara de parte del alcance de estas operaciones a partir del testimonio de personas que han trabajado para las fuerzas armadas, y de lo que se está haciendo sin nuestro conocimiento.

En mayo, Kristen Meghan Edwards, que había trabajado como higienista industrial para las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos, dio un paso al frente para informar públicamente de lo que ella sabía personalmente sobre los aerosoles de los chemtrails. La entrevista que le hicieron se puede ver aquí:

http://aircrap.org/kristen-meghan-chemtrail-whistle-blower-interview-alex-jones/337307

Los pilotos también han dado cuenta de lo que saben sobre las fumigaciones como personas afectadas:

http://www.youtube.com/watch?v=OFEwXOoIN44

http://www.youtube.com/watch?v=wshBhDlI1dY

La carta abierta que le envió a Clifford Carnicom un mecánico de mantenimiento de los aviones que nos fumigan también ha sido publicada en Internet:

http://www.youtube.com/watch?v=0QaRBBys7jo

La Evergreen Aviation también ha admitido que tiene un contrato con las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos (USAF) para realizar fumigaciones:

http://www.youtube.com/watch?v=w_TS-Fqy6e

La NASA ha admitido la existencia de los chemtrails:

http://www.youtube.com/watch?v=3Z2iRormxkw

Quienes hablan públicamente contra estos crímenes son el objeto de distintas advertencias y amenazas. Hay personas que han desaparecido. Los que están detrás de estos programas secretos nos infunden miedo para tenernos controlados. Sin embargo, este sistema totalmente corrupto no es reparable. Ted L. Gunderson, que fue jefe del FBI en Los Ángeles, en Dallas y en Memphis, fue entrevistado en 2011:

http://www.youtube.com/watch?v=O12Z_RkvBEY

Gunderson murió en 2011 a causa de un cáncer que se le extendió rápidamente.

Allan Buckmann, un meteorólogo cualificado de la USAF (que trabajó entre 1961 y 1964) ha publicado en Internet su opinión sobre la modificación del tiempo atmosférico:

http://www.activistpost.com/2012/08/chemtrail-whistleblower-allan-buckmann.html

http://www.youtube.com/watch?v=LJBIsWUVNIk

Sin embargo, las cosas están cambiando. Justo la semana pasada, el que fuera primer ministro de la Columbia Británica, Bill Vander Zalm, puso a los políticos canadienses sobre aviso con su carta abierta sobre las fumigaciones:

http://www.canadaskywatch.com/articles/news/2013/08_14_bill_vander_zalm_letter_to_canadian_government_officials.html#.UhDlyhzUJX_

Por último, un nuevo documental está en fase de grabación: Who in the World Is Spraying? (¿Quiénes nos están fumigando?). Este es el tráiler:

http://www.youtube.com/watch?v=ux8v5ZM6is4

¿QUÉ PODEMOS HACER? SOLUCIONES

En lo referente a la geoingeniería, lo más importante es que la ciudadanía esté informada. Como sociedad, nos embrutecen y nos educan a base de trivialidades; la información que nos dan es papilla para bebés. Como consumidores, somos prescindibles. Nos tratan como a consumidores, no como a ciudadanos. Ahora es imprescindible que estudiemos concienzudamente todo lo relativo a este vasto asunto. No podremos tomar decisiones bien fundadas, que serán absolutamente decisivas para nuestras vidas, si no sabemos lo que está pasando realmente.

1) Háganse una analítica para detectar la presencia de metales pesados tóxicos. Llevo cuatro años preconizándolo. ¿Cuántos de ustedes se han hecho un análisis del cabello para comprobar si contiene metales pesados tóxicos? Se trata de un método aceptable para determinar qué toxinas se acumulan en el cuerpo humano o en el de los animales. Mientras que un análisis de sangre muestra los resultados de lo que se detecta en un período corto (el día en que se hace la prueba), un análisis del cabello muestra el impacto de la exposición a los tóxicos durante un período más largo. Es un procedimiento sencillo y no invasivo que puede servir para analizar el equilibrio mineral de nuestro organismo y mediante el cual podemos detectar la acumulación de venenos procedentes del exterior y de qué forma pueden afectar y perjudicar a toda nuestra fisiología. La prueba es fácil de hacer: cortamos un poco de pelo de la base del cuello (una cucharadita, una pulgada y media de cabellos nuevos), rellenamos un impreso (facilitado por un laboratorio autorizado), adjuntamos un cheque (a no ser que paguemos directamente a nuestro seguro médico) y lo remitimos a un laboratorio de confianza. Normalmente los resultados son enviados a nuestro seguro médico en un plazo de 15 días.

Todas las personas que se lo han hecho y a las que yo conozco tienen unos niveles muy altos de estos metales. Esto no aparece en los habituales análisis de CSC (conteo sangíneo completo o hemograma; en inglés, CBC o Complete Blood Count). Ni para el cuerpo humano ni para el de los animales existen niveles inocuos de arsénico, bario, estroncio, aluminio en fibras nano-revestidas y mercurio. Estos metales en cantidades elevadas destrozan nuestro sistema inmunológico en cuestión de décadas. Desde aquí insto a todos ustedes a que se hagan la prueba. Es por su propio bien y puede salvarles la vida, ya que el envenenamiento por metales pesados termina matando. Lo puedo decir por mi experiencia personal, ya que mi madre falleció por intoxicación por mercurio.

2. Apréndanse mis tres pes y pónganlas en práctica a diario:

(1) PRECAUCIÓN. Si uno no está seguro de algo, lo mejor es que no lo haga.(14)

a) Cuando tengamos sospechas razonables de que algo nos pueda dañar, o bien

b) cuando hay incertidumbre científica, entonces

c) tenemos el deber de actuar para impedir el daño. Esta es la verdadera precaución.

(2) PREVENCIÓN. Antes de dedicarnos a una tarea o de planear algo, si ello supone que podamos hacer algún daño, entonces detengámonos y no lo hagamos.

(3) EL PODER DEL MONEDERO. La responsabilidad es nuestra ante la caja registradora. No ayudemos a ninguna compañía que obtenga beneficios haciéndonos daño. Ahorraremos millones y sus ganancias se vendrán abajo.

3. Recuerden los consejos de Karen T.: “Don’t buy. Don’t comply. Ask why” (“No compres. No obedezcas. Pregunta por qué”). Tanto individual como colectivamente tenemos la capacidad interior para dejar de ser animales de laboratorio con los que se experimenta.

El contubernio está agonizando. Ya no pueden seguir infundiéndonos miedo a nivel mundial para controlarnos.

El control significa que no hay libertad ni creatividad. El control es sinónimo de daño. El caos silencioso que llevan siglos creando, con el fraude financiero y las enormes falsedades históricas, está a punto de acabarse (y habrá responsabilidades). Así que podemos y debemos recuperar nuestro propio poder a partir de estos planes siniestros. Somos seres humanos creativos y capaces de amar (si decidimos acordarnos de que tenemos que concentrarnos en nuestro corazón). Así que este es el objetivo vital consciente más elevado que podamos tener. Simplemente nos lo han ocultado deliberadamente. Un artículo reciente lo explica mejor:

“La participación activa de todos nosotros es necesaria para salvar nuestro planeta, y por encima de todo se trata de preservar nuestra libertad, como individuos y como colectivo; se trata de preservar nuestro poder personal, nuestra verdad, y la restauración de Gaia a su estado más original. Se trata de una tarea monumental…”

Pero con nuestra propia fuerza interior y nuestra profunda fuente de valor, todos estamos en condiciones de hacerlo. Por favor, vamos a ayudar juntos a Gaia para que se cure. Nos ayudará a curarnos a todos. Nos traerá la paz a todos nosotros. Podemos crear un nuevo amanecer lleno de amor y compasión, de amabilidad y de armonía en las esferas.

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La doctora Ilya Sandra Perlingieri, educadora y escritora medioambiental, es la autora de The Uterine Crisis (La crisis uterina). “The Ecologist” de Londres califica a su libro como “una idea genial”. Fue invitada a participar en el Congreso sobre los chemtrails que se celebró en Los Ángeles en 2012. El congreso internacional, que duró tres días, fue transmitido en directo en 30 países. Su conferencia se puede ver en este vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=P3WmMSrFY14

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NOTAS:

*El título de mi artículo es una adaptación del artículo que Clifford Carnicom publicó en 2011, “The Biggest Crime of All Time” (“El mayor crimen de todos los tiempos”):

http://www.carnicominstitute.org/articles/bio2011-2.htm

1. Lisa Martino-Taylor, Ph.D. Vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=vkrFSJ9kAus

2. http://grumpyelder.com/2013/07/nyc-subway-riders-exposed-to-not-so-harmless-gas-during-nypddhs-terror-drill

3. “Perfluorocarbonos”:

http://utslappisiffror.naturvardsverket.se/en/Substances/Greenhouse-gases/Perfluorocarbons

4. “Weather as a Force Multiplier. Owning the Weather in 2025”:

Haz clic para acceder a vol3ch15.pdf

5. La UAPA del Dr. Castle, 2008, también puede leerse aquí:

Haz clic para acceder a UAPA.pdf

6. El dato de que existen 26 instalaciones del programa HAARP me lo dio personalmente la difunta doctora Rosalie Bertell, autora de “No Immediate Danger” (“No hay un peligro inmediato”) y de “Planet Earth: The Latest Weapon of War” (“El planeta Tierra: la última arma de guerra”). También existe un informe realizado por la brillante científica Leuren Moret en 2011 que contiene algunos de los centros del programa HAARP, pero está incompleto. Este enlace también ofrece información sobre la patente de Eastlund:

http://rense.com/general92/haarp.htm

7. Varios vídeos más sobre la investigación llevada a cabo por Scott Stevens sobre la modificación de los fenómenos meteorológicos:

http://aircrap.org/weatherman-scott-stevens-weather-manipulation-technology/337644

http://www.youtube.com/watch?v=_TEe6htZ x9c

Estos muestran el avance rápido de las imágenes grabadas:

http://www.youtube.com/watch?v=7SaF2WRlm7I

http://www.youtube.com/watch?v=Cgbpb-S4Zo4&list=PL835A1F18178B6EB0

8. Dr. Ilya Sandra Perlingieri. “Chemtrails: An Updated Look at Aerosol Toxins” (“Una visión actualizada de las toxinas presentes en los aerosoles de las estelas químicas”) 20 de febrero de 2011. Carnicom Institute:

http://carnicom.com/carnicominstitute/perlingieri.html

Y también “Chemtrails: The Consequences of Toxic Metals and Aerosols on Human Health” (“Chemtrails: las consecuencias de los metales tóxicos y de los aerosoles en la salud humana “), 7 de mayo de 2010. Global Research:

http://www.globalresearch.ca/chemtrails-the-consequences-of-toxic-metals-and-chemical-aerosols-on-human-health/19047

9. Sobre los peligros de las vacunas, véase este vídeo de la doctora Ghislaine Lanctot, Vaccine 101:

http://www.youtube.com/watch?v=c8o_AWOx3QU

10. Perlingieri. “Aerosol Crimes: Illness & Weather Modif ication in Los Angeles” (“Los crímenes de los aerosoles: las enfermedades y la modificación del tiempo atmosférico en Los Ángeles”), 14 de febrero de 2013:

http://consciouslifenews.com/aerosol-crimes-illness-weather-modification-los-angeles/1149428

Perlingieri. “Chemtrails and Pollution Assault: Support Your Immune System” (“La agresión por medio de los chemtrails y de la polución: ayudemos a nuestro sistema inmunológico”), 8 de mayo de 2013:

http://consciouslifenews.com/chemtrails-pollution-assault-support-immune-system/1156590

11. Clifford E. Carnicom. “Morgellons: A Working Hypothesis. Neural, Thyroid, Liver, Oxygen Protein, and Iron Disruption” (“El síndrome de Morgellon: una hipótesis de trabajo. Trastornos en el sistema nervioso, en el tiroides, en el hígado, en la proteína del oxígeno y en el hierro”), 12 de agosto de 2013:

http://www.carnicominstitute.org/articles/a_working_hypothesis.htm

12. Clifford E. Carnicom. “The Earth is the Antenna” (“La Tierra es la antena”), 18 de marzo de 2003:

http://www.carnicominstitute.org/articles/elf19.htm

13. Clifford E. Carnicom. “Atmospheric Conductivity II” (“La conductividad atmosférica II”), 7 de mayo de 2002:

http://www.carnicominstitute.org/articles/elf33.htm%5D

14. Dr. Ilya Sandra Perlingieri. “Gone Missing: The Precautionary Principle” (“Desaparecido: el principio de precaución”), 11 de febrero de 2009. Global Research:

http://www.globalresearch.ca/the-worldwide-environmental-crisis/12268

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VIDEOS:

1. Aerosol Crimes (Los crímenes de los aerosoles), de Clifford Carnicom:

http://www.youtube.com/watch?v=ZoKkebpzu7Q

1. What in the World Are They Spraying? (¿Con qué diablos nos están fumigando?):

http://www.youtube.com/watch?v=jf0khstYDLA

3. Why in the World Are They Spraying? (¿Por qué diablos nos están fumigando?):

http://www.youtube.com/watch?v=TGsi7JaV6gs

4. 10 Top Reasons to STOP Chemtrails [EU] (Las 10 razones principales por las que hay que detener las fumigaciones):

http://www.youtube.com/watch?v=HbalMSie2u8

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PÁGINAS DE INTERNET (25 de agosto de 2013):

http://globalmarchagainstchemtrailsandgeoengineering.com

http://aircrap.org

http://carnicominstitute.org

Geoengineering Affects You, Your Environment, and Your Loved Ones

http://www.chemtrailscentral.com

http://www.bariumblues.com

http://newyorkskywatch.com

http://www.chemtrailsproject.com

http://wakeup-world.com/category/environment/chemtrails-2

http://www.vancouverskywatch.com

http://www.uk-skywatch.co.uk

http://www.globalskywatch.com

http://www.chemtrails911.com

Dinamarca (enlaces importantes):

http://www.chemtrail.de/?page_id=181

Grecia (para aquellos que comprendan el griego):

http://www.enouranois.gr

Artículo traducido por Conrad R.

Actualización de mayo de 2015: La doctora Ilya Sandra Perlingieri falleció en octubre de 2013, poco tiempo después de haber publicado este artículo. La noticia se puede leer a través del siguiente enlace:

https://resistenciafrentealaviolencia.wordpress.com/2013/10/14/fallecio-la-doctora-ilya-sandra-perlingieri/

Nota: en este enlace hay más artículos sobre la geoingeniería, la bioingeniería y las fumigaciones.