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Las armas basadas en ondas de radio o armas electromagnéticas

Publicamos a continuación la traducción al español de un artículo de Peter Mooring cuya versión original en inglés se puede leer a través de este enlace:

http://www.electromagneticweapons.info/

LAS ARMAS BASADAS EN ONDAS DE RADIO O ARMAS ELECTROMAGNÉTICAS
Lo que nuestros gobiernos no nos cuentan

En 2009, el presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, declaró que todos sus esfuerzos tendrían como objetivo la eliminación de las armas nucleares del planeta. Por supuesto, tenía motivos para decirlo: los Estados Unidos han desarrollado una nueva generación de armas que son mucho más eficaces para llevar a cabo torturas y asesinatos. Los países que disponen de estas nuevas armas solo pueden sentirse amenazados por las armas nucleares.

Está claro que las armas nucleares son armas espantosas; sin embargo, no se pueden utilizar sin dejar rastro. Por ello es por lo que su uso está restringido. Pero existe otra clase de armas que la población desconoce y que no dejan rastro: se trata de las armas basadas en ondas de radio. Los ataques perpetrados con estas armas son invisibles y pueden atravesar las paredes. Estamos hablando de las armas electromagnéticas, también llamadas armas electrónicas. Ejemplos son, entre otros, las armas de microondas, las armas láser, las armas acústicas, así como los dispositivos que permiten leer la mente humana e influir en ella. Su uso está muy extendido en la esfera de los servicios secretos y del ejército. Esto sucede en todos los países del mundo, y, como son fruto de la alta tecnología, todavía más en nuestro “Occidente democrático”. Es muy raro que los medios de comunicación destinados al gran público lleguen a hablar de estas armas, y nunca han sido reconocidas por ningún gobierno, pero se han utilizado de manera encubierta durante décadas contra activistas, políticos y personas que han tirado de la manta, bien para robarles, bien para eliminarlos. Y con el fin de desarrollar y perfeccionar estas armas, escogen al azar a hombres, mujeres y niños corrientes a los que utilizan sin su consentimiento como conejillos de indias para probarlas con ellos. Estos actos constituyen con frecuencia horribles crímenes contra la humanidad, y nuestros gobiernos no nos dicen nada sobre su existencia.

Una de las consecuencias más terribles de estas armas es que ya no nos es posible ni protegernos a nosotros mismos, ni proteger a nuestros hijos, ni a nuestros seres queridos. Uno ya no puede decir: “quedaos en esta habitación y estaréis a salvo”. Los agresores pueden ver a través de las paredes de nuestras casas, cocernos, quemarnos y controlar nuestros cuerpos, y leer y manipular nuestros pensamientos. La policía no está preparada para actuar en estos casos y no puede ayudarnos; nadie puede ayudarnos.

El resto de esta página está dividido en dos temas principales:
-Información general sobre las armas electromagnéticas.
-Las víctimas de los experimentos y crímenes perpetrados con estas armas.

LAS ARMAS ELECTROMAGNÉTICAS

Armas (1): La eliminación de la información

El hecho de que la información sobre las armas electromagnéticas se haya suprimido para que de ninguna manera se haga pública y el que los gobiernos de todos los países mantengan juntos este secreto por miedo a las represalias de los poderosos es algo que no tiene precedentes. En lugar de admitir y sacar a la luz la existencia de estas armas mortales, los gobiernos optan por negar su existencia, con lo que incumplen el deber de informar a sus ciudadanos. En realidad, esto demuestra que no estamos gobernados por políticos, sino por una elite mundial que se ha proclamado a sí misma. El objetivo final de esta elite es la eliminación de la población. (Ilustración de David Dees).

Armas (2): Historia

El desarrollo de las armas basadas en las ondas de radio se inició tras la Segunda Guerra Mundial. Los nazis ya las estaban desarrollando y los siguientes fueron los rusos y los estadounidenses. Uno de los primeros resultados notables fue la máquina LIDA (1950). Enviando ondas de radio al cerebro se puede conseguir que una persona se quede dormida casi instantáneamente. El mismo dispositivo también se puede utilizar para impedir que la gente se duerma. En los años 70, los estadounidenses descubrieron que su embajada de Moscú estaba siendo radiada con microondas. Esto no se hizo público, pero fue el comienzo de la carrera armamentística de las armas basadas en ondas de radio.

Todo el mundo sabe lo que es un lápiz láser o puntero láser. No solo se ha utilizado para deslumbrar a los pilotos; también el futbolista Wesley Sneijder se quejó de que lo cegaban cada vez que iba a lanzar un tiro libre. Si un horno de microondas cocina la carne con ondas de radio, no es difícil imaginar lo que un arma de microondas puede hacerle al cuerpo humano. Un pulverizador de piedras del riñón puede desintegrar a distancia una piedra que se encuentra en el interior del cuerpo humano. Todo esto se consigue por medio de ondas de radio invisibles. Más recientemente se han producido avances, como el control de las prótesis (como una mano) por medio de las señales del cerebro.

Armas (3): Las armas han de ser probadas

La industria armamentística, los ejércitos y los servicios secretos desarrollan conjuntamente armas y métodos de tortura que deben ser probados. Sin embargo, nadie quiere servir de conejillo de indias en este tipo de experimentos, dado que son muy peligrosos. Pensemos en un arma de microondas con la que se puede cocer el cuerpo humano: seguramente, las funciones del organismo terminarán fallando. O imaginemos un arma con la que se puede parar el corazón de una persona. A lo largo de la historia, estas organizaciones han dado por sentado que podían hacerles esto a otras personas sin que estas se dieran cuenta. Por supuesto, todo esto es ilegal, y por ello se hace en secreto.

Armas (4): Armas diseñadas para el cuerpo

La creación de armas basadas en ondas de radio resultó ser todo un reto. Después de algunos ajustes se consiguió que el radar fuera capaz de enviar energía concentrada, y poco después fueron inventadas las microondas. Las primeras armas eran primitivas, pero ya resultaban muy eficaces. Los avances en las investigaciones dieron lugar a las armas láser, y más tarde todas ellas se agruparon bajo la denominación de “armas de energía dirigida” [directed energy weapons]. Muchas de estas armas están clasificadas como armas no letales [non-lethal weapons], lo cual, en la mayoría de los casos, es un sinsentido. Apuntar hacia el cuerpo humano con un arma láser de gran alcance tendrá un resultado similar al disparo de una bala. Los dos pueden ser muy perjudiciales, y los dos pueden resultar mortales. El siguiente artículo contiene más información: Bioeffects of Selected Non-Lethal Weapons [Efectos biológicos de una selección de armas no letales (documento desclasificado del servicio de inteligencia del ejército de los Estados Unidos, 1998)].

Armas (5): Armas diseñadas para la mente

El cuerpo humano es extremadamente sensible a la radiación electromagnética (las ondas de radio). Además, el cuerpo humano también emite radiación. En otras palabras, el hombre es a la vez un transmisor bioelectromagnético y un receptor bioelectromagnético. Durante muchos años, la investigación se ha centrado en la recopilación de las señales procedentes del cerebro (la lectura de la mente), así como en varios métodos para enviar eficazmente señales al cerebro (la influencia en la mente). Al principio, los electrodos y los implantes eran necesarios o podrían haberlo sido, pero los nuevos avances de la ciencia y la tecnología han permitido prescindir de ellos. Ahora no solo es posible leer la mente a distancia, sino que también es posible imponer pensamientos a la mente, que en apariencia son suyos (esto no es lo mismo que escuchar voces). Existen proyectos de investigación sobre cómo se puede conseguir que grupos numerosos de personas piensen en lo mismo, y, también, sobre cómo impedir que estos grupos piensen en ciertas cosas. También está en proyecto la toma de control del ser humano como persona (véase también la película Avatar).

Armas (6): Ejemplos de uso

Algunos ejemplos de la posible utilización de estas armas:

– El 21 de julio de 2009, el jefe de la OTAN De Hoop Scheffer sufrió de repente un ataque al corazón cuando se encontraba de visita en Bélgica durante la fiesta nacional belga.
– El 26 de julio de 2009, el presidente de Francia cayó al suelo mientras estaba corriendo por la calle. Se nos dijo que su corazón había latido de manera irregular durante un breve espacio de tiempo.
– El 3 de septiembre de 2009, el ministro holandés Verburg se desmayó mientras pronunciaba un discurso en la Cámara de Representantes.
– El 14 de septiembre de 2010, la campeona holandesa de natación Erica Terpstra se estrelló contra un árbol a causa de un fuerte ataque de tos que le sobrevino mientras conducía.
– En 2010, el entrenador Gerard Kemkers envió al campeón holandés de patinaje sobre hielo Sven Kramer al carril equivocado en la carrera olímpica de 10 km.
– En los últimos años se han publicado varios artículos acerca de grupos de aves que han caído del cielo, grupos de ballenas que estaban totalmente desorientadas, y grupos de vacas que murieron repentinamente.

Por supuesto, no se puede demostrar que todos estos sucesos hayan sido provocados por las armas electromagnéticas, pero nadie puede decir que esto no se pueda hacer con dichas armas.

Y esa es la razón por la cual estas armas deben ser prohibidas. Un cuchillo deja una herida de arma blanca; una pistola deja un agujero de bala; en ambos casos existe un daño corporal perceptible. Y esto ya no es así con las armas electromagnéticas. Ahora ya no podemos establecer la causa de lo que vemos.

Armas (7): Aún hay más

La información publicada en este artículo es muy limitada. Actualmente, las armas basadas en ondas de radio ya están instaladas en los aviones y en los buques de guerra. Versiones más pequeñas se encuentran en fase de prueba en las cárceles de los Estados Unidos. Las mentes se pueden controlar desde dispositivos situados en las inmediaciones o desde las antenas de telefonía móvil. Las armas acústicas se utilizan para alejar a la gente de ciertas zonas. Además, existen los campos de antenas, también llamados instalaciones de HAARP, que utilizan la atmósfera que rodea a la Tierra para enviar energía a través de ella hacia otros puntos. Se dice que estas instalaciones se utilizan para influir en el tiempo atmosférico y para producir terremotos.

El siguiente enlace conduce a la nota de prensa del Instituto de la Ciencia en la Sociedad [Institute of Science in Society] publicada el 29 de mayo de 2007: Bio-electromagnetic Weapons: The Ultimate Weapon [Armas bioelectromagnéticas: el arma definitiva]. Al comienzo del artículo, Harlan Girard dice lo siguiente: “Un sistema armamentístico que opera a la velocidad de la luz, que puede matar, torturar, esclavizar y evitar la detección”.

LAS VÍCTIMAS

Víctimas (1): Los experimentos realizados con estas armas

Traducción del letrero de la foto: “Se está cometiendo un crimen sin hacer ruido. Personas de todo el mundo están siendo torturadas las 24 horas del día. Se las llama personas objetivo [targeted individuals]. Por favor, investiguen sobre el ‘hostigamiento electrónico’. Es necesario que el mundo entero despierte. Gracias”.

Existe un grupo de personas que son utilizadas para probar estas armas con el fin de desarrollar aún más su capacidad y eficacia. A menudo se trata de civiles inocentes, elegidos al azar, y proceden de todos los rincones del planeta. Se hacen llamar personas objetivo [targeted individuals] y, a pesar de que normalmente sus agresores las mantienen totalmente aisladas, en los últimos años se han ido conociendo a través de Internet. Estas personas quieren que se reconozcan los crímenes de que han sido objeto. Los experimentos a los que son sometidas son ilegales y con frecuencia horribles; son muchas las que sufren y muchas las que mueren. Se podría decir que se trata de crímenes de guerra contra los ciudadanos. ¡Se trata de crímenes contra la humanidad inhumanos y degradantes, una vergüenza para el género humano!

Víctimas (2): Diagnóstico incorrecto

Las personas que son agredidas con este tipo de armas sufren al principio una especie de conmoción. Saben que hay cosas de todo tipo que no cuadran, pero no saben lo que les pasa, ya que ni es algo de lo que hayan oído hablar ni es algo que se haya publicado en los periódicos. Sus familiares y amigos les dirán que tienen que ir al médico de cabecera, al psicólogo o al psiquiatra. Los síntomas que presentan son semejantes a otros síntomas físicos conocidos o a los síntomas de las enfermedades mentales. No se trata de ninguna coincidencia: esto se hace intencionadamente para que las víctimas no puedan encontrar a alguien que las escuche cuando afirmen que están siendo agredidas con estas armas. Para librarse de esta tortura, las víctimas se suicidan o aceptan el diagnóstico de un psiquiatra, que con frecuencia es de esquizofrenia paranoide, y terminan en el hospital psiquiátrico, donde seguirán experimentando con ellas. Muy pocas personas son capaces de comprender lo que les pasa y de ofrecer resistencia, y a pesar de que a menudo quienes las rodean las tildan de locas, ellas siguen insistiendo en que alguien las está asediando.

Víctimas (3): Derechos humanos sí, pero no para todo el mundo

Las víctimas de estos crímenes acuden a la policía, escriben cartas a sus gobernantes o a los alcaldes de sus ciudades, y entran en contacto con organizaciones de derechos humanos consolidadas tales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, las Naciones Unidas o la Corte Penal Internacional. Pero los comentarios son siempre negativos. Llaman a todas las puertas, pero nadie las escucha de verdad. Muchas veces entregan sus testimonios con la esperanza de que algo suceda, pero nunca reciben respuesta. Los crímenes que se cometen contra estas personas se encuentran entre los más graves de la historia de la humanidad. Y, si bien se están violando todos sus derechos humanos, las organizaciones de las que cabría esperar algún tipo de ayuda no les prestan asistencia.

Víctimas (4): Agresiones corporales

Si de repente usted sintiera un extraño dolor en el brazo que al momento desaparece aparentemente, ¿cómo lo llamaría? Regresa usted a casa, y vuelta a empezar. Si usted sale y se sienta en otro sitio, el dolor desaparece, pero en breve vuelve y le quema de nuevo. Puede que tarde un tiempo en darse cuenta de que usted está siendo atacado por medio de radiaciones que traspasan las paredes. Y, a partir de ese momento, a eso se le llama tortura. El dolor depende de la intensidad y de la duración. En muchos casos, la tortura le seguirá a donde usted vaya. Algunas víctimas describen la sensación de que las están cociendo vivas, o de que las están quemando vivas. Otra forma de tortura consiste en hacer que las personas oigan voces. Los primeros experimentos que dieron resultado (la voz dirigida al cráneo [voice-to-skull o V2K] y la audición por microondas [microwave hearing]) empezaron en 1974. A menudo, estas voces desprecian continuamente a las víctimas con el objetivo de hacer que enloquezcan.

Víctimas (5): Agresiones a la mente

Un dispositivo que sirve para leer la mente de una persona es un arma. Después de todo, a esta persona la están agrediendo: no atacan su cuerpo, sino su mente. Lo mismo se puede decir de un dispositivo que introduzca pensamientos en el cerebro de la víctima sin que esta lo sepa. Esto no solo es posible hoy en día, sino que de hecho se está haciendo. Existen víctimas que afirman que les quitan las ideas; otras afirman haber sido chantajeadas con sus pensamientos, que han dejado de ser secretos; o bien que tienen pensamientos obsesivos que se repiten, o sueños extraños. La lectura de la mente [mind reading] se utiliza para atormentar a la víctima con comentarios sobre sus pensamientos. La víctima se cruza con transeúntes que dicen cosas de ella que solo la víctima sabe. Lo más íntimo que uno puede tener, que son nuestros pensamientos, se encuentra al alcance de nuestros agresores, lo que nos produce una sensación extremadamente espantosa. Y aquellos que no se dan cuenta y que se dejan guiar por sus pensamientos, en realidad no son más que robots. Como es de imaginar, muchas víctimas tienen su propia opinión acerca de los “extraños” tiroteos en los que una persona perturbada mata a la gente a la ligera.

Víctimas (6): Ejemplos de agresiones

Puede darse toda una serie de efectos físicos, tales como rasguños, dolor abdominal, necesidad de orinar, necesidad de obrar, diarrea, tos, eructos, ventosidades, problemas de corazón, disfunción eréctil, estimulación sexual, dolor de cabeza, confusión repentina, pérdida repentina de la memoria.

Estas armas pueden ser utilizadas para atacar a nuestro cerebro de diversas maneras: lectura de la mente, percepción de voces, síntomas de tinnitus, introducción de pensamientos en la cabeza de modo que no se puedan distinguir de los pensamientos propios a menos que uno sea consciente de ello, y manipulación de los sueños.

El siguiente enlace conduce a un artículo escrito por la psicoanalista Carole Smith en 2003: On the Need for New Criteria of Diagnosis of Psychosis in the Light of Mind Invasive Technology [La necesidad de establecer nuevos criterios de diagnóstico de la psicosis teniendo en cuenta la tecnología invasiva de la mente]. Entre otras cosas, la autora afirma lo siguiente:

“Una condena doblemente cruel se está imponiendo a estas personas que son víctimas de los abusos más atroces en experimentos científicos militares, y una sociedad totalmente carente de comprensión se muestra indiferente ante su testimonio. Porque el desarrollo de una nueva clase de armamento ha hecho posible la intromisión en el cerebro, en la mente y en el cuerpo de una persona por medios tecnológicos”.

La tortura electrónica consiste en atacar a una persona las 24 horas del día con estas armas; en casa y en el exterior: el medio ambiente es la cámara de tortura.

Víctimas (7): Organizaciones de víctimas

Además de los innumerables sitios y páginas web de las víctimas, en la actualidad hay una serie de organizaciones que se han comprometido a revelar la existencia de estos crímenes y que tratan de apoyar a las víctimas.

Nota final

Gracias por leerme; espero que esta página haya aumentado sus conocimientos. También espero que usted entienda que esto debe hacerse público. Si no lo hacemos, entonces la humanidad, tal como la conocemos en la actualidad, llegará a su fin, y el mundo tal como lo conocemos hoy dejará de existir. Todos, salvo la elite y algunos técnicos, estaremos atados a la cadena electrónica. En su novela 1984, George Orwell escribió acerca de esta policía del pensamiento que ya no es ciencia-ficción, sino que forma parte de nuestra realidad.

También espero que usted comprenda algo mejor la forma de actuar de los servicios secretos y del ejército. Las revelaciones de Snowden ya mostraron que en muchos casos actúan fuera de la ley. Pero lo que usted no sabía es que estas organizaciones llevan a cabo experimentos espantosos (que son crímenes de guerra) con personas corrientes e inocentes. Esto debe pararse inmediatamente, debe investigarse más a fondo, los culpables deben ser castigados y las víctimas indemnizadas.

Por último, espero haber contribuido a que se comprenda mejor a las víctimas de estos delitos. No pueden acudir a ningún sitio. Por ello ruego que se tenga compasión ante sus historias, que a menudo resultan inimaginables. El grado de su sufrimiento es difícil de comprender si uno no es una víctima.

¿Más preguntas? En Internet hay más información (por ejemplo, directed energy weapons o armas de energía dirigida; active denial system o sistema activo de rechazo para dispersar las multitudes; electronic harassment u hostigamiento electrónico; microwave hearing o audición por microondas; remote neural monitoring o seguimiento neuronal a distancia; synthetic telepathy o telepatía sintética; electronic torture o tortura electrónica; voice-to-skull o voz dirigida al cráneo).
También pueden ponerse en contacto conmigo:

Peter Mooring
peterpm@xs4all.nl

Artículo traducido por Conrad R.

Otros artículos de Peter Mooring:

http://www.stopeg.es/

Advertencia: uno ya no puede confiar en sus propios pensamientos

Cómo actuar si usted es víctima de acoso grupal o de hostigamiento electrónico

Recientemente se celebró en Berlín el segundo congreso mundial contra el acoso encubierto (covert harassment conference), uno de cuyos organizadores es Peter Mooring:

Covert harassment conference 2014 (Bruselas, 20 de noviembre de 2014)

Covert harassment conference 2015 (Berlín, 1 y 2 de octubre de 2015)

Nota: Este enlace conduce a una serie de artículos que versan sobre el control externo de la mente humana.

Introducción a la telepatía artificial

Publicamos a continuación la traducción al español del artículo Artificial Telepathy 101, de Magnus Olsson. La versión original en inglés se puede leer aquí.

INTRODUCCIÓN A LA TELEPATÍA ARTIFICIAL

En realidad, el hecho de experimentar la “telepatía artificial” no es que sea algo extraordinario. Es tan sencillo como recibir una llamada de teléfono móvil dentro de la cabeza.

De hecho, la mayor parte de la tecnología utilizada es exactamente idéntica a la tecnología de los teléfonos móviles. El emisor y el receptor están conectados vía satélite. Un ordenador “multiplexor” envía la señal de voz del emisor a través de torres de microondas hasta una posición o teléfono móvil determinados con exactitud. El “receptor” es localizado y rastreado con gran precisión, con un margen de error de unos cuantos metros con respecto a su ubicación real. Sin embargo, el receptor no es un teléfono móvil, sino un cerebro humano.

De repente, una voz surge de la nada en la mente de la persona objetivo. El cráneo humano carece de “cortafuegos” y por lo tanto no puede impedir que la voz entre. El receptor puede oír los pensamientos verbales del emisor. El emisor, a su vez, puede oír todos los pensamientos de la víctima, exactamente como si los pensamientos verbales de la víctima hubieran llegado a pronunciarse o a transmitirse. Por ello, podría decirse que se tiene la sensación de “escuchar voces”, pero la definición más adecuada es la de “telepatía artificial”.

Ahora bien, si la telepatía artificial fuera totalmente voluntaria, como una conversación entre dos amigos sentados uno frente al otro en una habitación, podría ser algo positivo. Uno podría hablar con su amigo una y otra vez, intercambiando pensamientos verbales exactamente como si estuviera hablando por teléfono, pero sin tener que usar ni la voz ni la boca. Es una forma de hablar completamente silenciosa, un habla subvocal. Sería estupendo que los amantes pudieran utilizarla.

Lo malo es que la telepatía artificial constituye un arma perfecta para la tortura mental y para el robo de información. Proporciona un medio extremadamente potente para explotar, acosar, controlar y violar la mente de cualquier persona del planeta. Abre la puerta a una posesión casi demoníaca del alma de otra persona.

Cuando se utiliza como un arma “no letal”, se convierte en un medio ideal para neutralizar o desacreditar a un adversario político. Los manifestantes por la paz, los periodistas incómodos y los líderes de los grupos fuertemente discrepantes pueden quedar anulados y silenciados con esta arma.

La telepatía artificial también ofrece un medio perfecto para la invasión completa de la intimidad. Si todos los pensamientos pueden ser leídos, entonces es que no hay manera de proteger ni las contraseñas, ni los números PIN, ni los secretos personales. Uno no puede estar solo ni en el cuarto de baño ni en la ducha. Las cosas que hacemos en nuestra intimidad y que nos daría vergüenza que se supieran ya no se pueden ocultar, y están sometidas a todo tipo de comentarios hirientes. Pueden recopilar pruebas para chantajearnos con enorme facilidad: todos los errores o deslices que hayamos cometido en el pasado pueden ser objeto de crítica.

Al igual que un pervertido de los que se dedican a llamar por teléfono, una persona hostil que pueda controlar esta tecnología puede llamarnos a cualquier hora del día, todo el santo día. Puede interrumpir nuestro sueño, puede profanar nuestras oraciones, puede burlarse de nuestras creencias religiosas, puede interrumpir nuestras reuniones de negocios, puede hacer que nuestros pensamientos descarrilen. Puede contaminar, pervertir, retorcer y maltratar nuestro sentimiento amoroso. Puede invadir nuestros sueños, puede destruir nuestros buenos recuerdos.

El agresor no puede ser visto ni identificado, la agresión no se puede detener, y el daño psicológico es enorme. Pero no hay daño físico, en el cuerpo no queda ni una sola marca y no hay absolutamente ninguna prueba de que se haya cometido un delito o una intromisión. Todo lo que le “pasa” a la víctima, ocurre dentro de la cabeza de la víctima. ¿Qué pruebas físicas pueden ser aportadas a la policía? Sin pruebas físicas, ¿cómo van a fotografiar la “escena del crimen” o a identificar las huellas del acosador? No hay pisadas ni entrando en la escena ni saliendo de ella. De hecho, la escena física no existe, y no hay ninguna prueba de que la agresión haya tenido lugar.

La mayoría de las personas que sufren esta forma abusiva de “telepatía artificial” se sienten como si su mente hubiese sido violada. Se sienten perseguidas, acosadas, hostigadas y maltratadas por una o varias personas que se niegan a dar sus nombres, que ensucian la mente de sus víctimas con el lenguaje más grosero y perverso que pueda imaginarse, y que se niegan a colgar y a desaparecer. La persona o las personas que llaman disfrutan con la tortura perversa y sádica que infligen a sus víctimas. Además, disfrutan violando la privacidad de sus víctimas, leyendo sus mentes y haciendo comentarios sobre todo lo que las víctimas piensan, en un esfuerzo por demostrarles lo más despiadadamente posible que no tienen intimidad ninguna.

En resumen, las personas que llaman actúan exactamente igual que los violadores o los degenerados que se dedican a acosar. Imaginemos lo que un hombre podría hacer si se encontrase un “teléfono móvil mágico” que le permitiera introducirse en la cabeza y en los pensamientos íntimos de cualquier persona del planeta. La tentación de escoger una persona objetivo al azar y de empezar a espiarla o a maltratarla sería enorme, casi irresistible. Podría convertirse rápidamente en un hobby nauseabundo y retorcido, en un vicio. Si se deja en las manos de un equipo de la policía secreta, la posibilidad de que se haga un mal uso de esta tecnología resulta aún más escalofriante.

Ahora bien, la reacción natural de una persona normal e inteligente que por primera vez sufre la horrorosa experiencia de que le violen la mente es sentir pánico y echar mano de un teléfono de verdad. Llama a su familia, se pone en contacto con su médico o llama a la policía para denunciar algo sumamente extraño: “alguien está emitiendo voces en mi cabeza.”

Pero si es la policía la que está cometiendo estos abusos, las víctimas no van a conseguir gran ayuda, ¿no es así? Y si los policías no son los autores, entonces ¿cómo van a detener a nadie? Lo más práctico y fácil es creer que la persona que llama es un chiflado.

Rápidamente, la víctima de la violación mental se ve sometida a la humillación añadida de que la internen en un hospital psiquiátrico, a menudo en contra de su voluntad y a instancias de un ser querido que lo hace “por su bien”.

Cuanto más vehementes sean los esfuerzos que la víctima haga por demostrar que la voz o las voces en su cabeza son “reales”, mayor será la soberbia que las sonrisas de los médicos dejarán traslucir, médicos que insistirán con delicadeza en que dicha tecnología no existe, en que las voces no pueden ser reales, y en que hay que hay que tomarse una fuerte medicación y acostarse para descansar durante un buen rato.

La sensación de “oír voces” (sobre todo las voces que ocasionan un maltrato continuo) conduce directamente a la sala acolchada del pabellón psiquiátrico. De hecho, la sensación de oír voces constituye un ejemplo clásico de esquizofrenia. Si uno oye voces, es que uno está, por definición, loco.

Sin embargo, cuando las personas “que oyen voces” salen del hospital con un suministro de medicamentos caros, con frecuencia se dan cuenta de que los medicamentos no surten efecto, que es exactamente lo que cabría esperar si su problema no tuviera nada que ver con la química del cerebro y en cambio sí que tuviera que ver con una agresión bio-electrónica por parte de unos acosadores ocultos.

Las personas que oyen voces a menudo dejan desconcertados a los psiquiatras, ya que muchas de ellas no encajan en el modelo clásico de la esquizofrenia, cuyos ataques aparecen por lo general a los veintitantos años. Las víctimas de la “telepatía artificial” suelen tener unos treinta o cuarenta años y muchas no tienen antecedentes ni de enfermedad mental grave ni de consumo de drogas. Muchas parecen ser despiertas, saludables y racionales, incluso cuando insisten en que pueden oír voces. Están de acuerdo con los psiquiatras en que sí, que están deprimidas, pero ¿quién no estaría un poco deprimido en unas circunstancias tan difíciles? El hecho de ser acosado e intimidado verbalmente a todas horas es una forma de tortura mental.

Las víctimas de la violación mental se dan cuenta rápidamente de que no pueden hablar de sus “problemas psicológicos” ni con su familia ni con sus compañeros de trabajo. Se trata de algo turbador, muy extraño, que inspira poca compasión y que solamente sirve para asustar a la mayoría de la gente. La única forma en que otra persona puede “ayudar” es sugiriendo a la víctima de violación mental que vaya a ver a un psiquiatra, que de inmediato doblará la dosis de los medicamentos y de los antidepresivos. El resultado será una factura médica exagerada, que sólo añadirá penurias económicas a la situación. Y el hostigamiento verbal continuará.

A medida que aprenden a soportar la tortura diaria, las personas que oyen voces por lo general pueden volver a llevar una vida corriente, en la que son capaces de mantener conversaciones inteligentes y coherentes, conservar un empleo y funcionar con bastante normalidad. De hecho, si no hablan de su “problema”, normalmente no se distinguen de la gente normal que va por la calle. Porque estas personas son personas normales.

El número creciente de personas que “oyen voces” en nuestra sociedad permanece por lo tanto oculto. Aquellos que siguen afirmando que existe una “sociedad secreta de personas que emiten voces hacia el interior de nuestras cabezas” sencillamente son acallados con burlas o etiquetados de esquizofrénicos paranoides, y quedan completamente desacreditados. De hecho, muchos de los que oyen voces han interiorizado la idea de que son enfermos mentales, y se esfuerzan por comprender cómo sus “alucinaciones auditivas” siguen pareciendo tan reales.

Naturalmente, muchas de estas personas que oyen voces están profundamente desconcertadas, y recurren a grupos de apoyo, entre los que se incluyen las comunidades en línea tales como el grupo de apoyo a los oyentes de voces en Yahoo.com.

Quienes duden de la existencia de la “telepatía artificial” no tienen más que ponerse en contacto con alguna de estas comunidades, donde encontrarán a personas que siguen afirmando que están siendo acosadas por personas reales que utilizan una tecnología desconocida o falta de explicación.

Sorprendentemente, hay una cantidad enorme de literatura científica y de pruebas circunstanciales que respaldan esa afirmación.

En los próximos artículos, exploraremos la historia de la telepatía sintética y aprenderemos los nombres de los científicos que desarrollaron esta tecnología siniestra. También identificaremos y estudiaremos algunos de los organismos gubernamentales que están utilizando este instrumento de tortura contra ciudadanos inocentes.

A medida que se desarrolla el material de fondo, cada vez quedará más claro que estamos hablando de un moderno proyecto Manhattan (un programa de investigación supersecreto, más siniestro y potencialmente más devastador que el desarrolló la bomba atómica).

Artículo traducido por Conrad R.

Nota: A través de este enlace se accede a una serie de artículos que tratan sobre el control externo de la mente humana.

Nota: El autor de este artículo, Magnus Olsson, explica en el siguiente vídeo hasta dónde llegan los criminales que se sirven de la telepatía sintética para torturar a personas inocentes:

Este canal de Youtube contiene más entrevistas a víctimas de control mental.