El testimonio de las víctimas de acoso grupal (II)

Esta publicación es una continuación del artículo titulado “El testimonio de las víctimas de acoso grupal o acoso organizado”.

EL TESTIMONIO DE LIZA PARKER

Fuente: https://rudy2.wordpress.com/acoso-grupalhostigamiento-psicologicoorganized-stalking/

Acoso grupal / Hostigamiento psicológico / ORGANIZED STALKING(en ESPAÑOL)

Traducción de Rudy Andria de la página sobre acoso grupal de Liza Parker [parece ser que dicha página, www.gangstalking.ca, y la dedicada al hostigamiento electrónico, www.eharassment.ca, ya no existen].

01/11/2005/

gang: Grupo de criminales o bandidos que se agrupan para su mutua protección y provecho.

To stalk: Seguir u observar (a una persona) persistentemente, especialmente por obsesión o transtorno psíquico.

Gang-stalking: Un grupo de criminales o bandidos que se agrupan juntos para su mutua protección y provecho para seguir u observar (a una persona) persistentemente, especialmente por obsesión o transtorno psíquico. También conocido como “Acoso con Causa” o “Acoso de Venganza”.

Generalidades :

El acoso en grupo supone la utilización de muchos individuos para acosar, hostigar e insultar a una víctima, así como para dañar sus propiedades. Según las víctimas, es un proceso que dura muchos años. Parece que, una vez que una persona es elegida como objetivo, continúa siendolo de por vida. El tema aparece tratado en el libro de David Lawson, Acoso Terrorista en América.

Contra el objetivo se usan técnicas de guerra psicológica en un ataque metódico y bien orquestado que con frecuencia deja en ridículo a la persona elegida ante sus amigos y su familia, porque lo que ocurre es difícil de creer. Sin embargo, en realidad, ocurre y el número de personas-objetivo está aumentando, hasta el punto de que les resulta posible entrar en relación unas con otras y descubrir que se están empleando las mismas tácticas en todas partes. Estas, que son las mismas que se emplean en el acoso sectario, tienen como fin debilitar al objetivo hasta el colapso físico y psicológico.

Las razones por las que una persona es inicialmente convertida en objetivo pueden variar. Unas veces se trata de un activista político. Otras de alguien que estuvo en un lugar equivocado en un momento equivocado. Al parecer, incluso se han conocido empresas que contrataban grupos de acoso para silenciar a personas que una vez fueron empleados suyos. Con frecuencia a los grupos se les miente acerca del objetivo, haciéndoles creer, por ejemplo, que la persona es un pervertido que debe ser expulsado de la ciudad. Las razones sólo las limita la imaginación. Según Lawson, en algunos casos la persona no ha hecho nada malo, pero es usada como blanco de entrenamiento, o como escarmiento, para mostrar a los demás miembros del grupo lo que les sucederá si lo “traicionan”. Esto sirve para mantener a los miembros de estos grupos de acoso vinculados al grupo por el intenso miedo a ser convertidos en objetivo. Es una perspectiva aterradora porque los miembros del grupo son intimamente conscientes de que las vidas de los objetivos quedan completamente destruidas.

Muchas personas se preguntan qué razones tendría alguien para involucrarse en una actividad de este tipo. La explicación psicologica es, al menos en parte, que se trata de una forma de venganza. Puede que los perpetradores consideren que dañar físicamente a la persona resultaría demasiado exagerado o demasiado arriesgado. En realidad, el daño psicológico puede ser una forma mucho más efectiva de venganza. Puede destruir la vida de una persona dejando pocas o ninguna pruebas para inculpar a los responsables.

Hay motivos añadidos para que esto continúe, porque no todos los que participan en el hostigamiento sabrán por qué se ha elegido a una persona como objetivo, ni la vasta mayoría tendrá ningún interes personal en hostigar a la víctima. Por las expresiones que aparecen en los rostros de los perpetradores que llegan a encontrarse cara a cara con las víctimas, está claro que existe una forma viciosa de placer que deriva de intimidarlas. Les gusta la sensación de “tener el control”. Como cualquier otra forma de comportamiento relacionada con el maltrato o la violencia, también esta constituye una adicción que necesita ser alimentada, de manera que las víctimas pueden seguir siendo objetivos toda la vida. De no ser así, el número de nuevas víctimas necesario para satisfacer la adicción de los perpetradores atraería demasiado la atracción. Pero el número de personas objetivo está aumentando. Tal es la naturaleza del pozo sin fondo que existe en el interior de los acosadores, sediento de emociones cada vez más intensas. Para los perpetradores los objetivos son solamente su presa. Pero, no debemos equivocarnos, sea cual sea la explicación que haya detrás, se trata de un crimen de odio.

DESCRIPCIÓN DE ACTUACIONES

Los tipos de actuaciones que tienen lugar son a menudo sutiles y a veces no pueden distinguirse de las cosas cotidianas normales que van mal. Tratándose de un objetivo, sin embargo, se dan determinados comportamientos que no son diarios o cotidianos en naturaleza. Son estas actuaciones anómalas las que permiten a un objetivo saber que está siendo acosado. Es un reino psicológico de terror que tiene como finalidad hacer que parezca que la víctima ha perdido la razón y mantenerlo o mantenerla en un estado de ansiedad y tensión constantes respecto a “lo que va a pasar después”.

En 1944 se estrenó una película titulada Luz de Gas, acerca de un marido que intentaba volver loca a su mujer, de la que se derivó la expresión “hacer luz de gas”. Según Ciudad Slang, “hacer luz de gas a alguien es volverlo loco confundiéndolo intencionadamente. Proviene de la película Luz de Gas, de 1944, en la que la dulce heredera Ingrid Bergman contrae matrimonio con el inquietante Charles Boyer, que aspira a obtener su herencia volviéndola loca. La convence de que está viendo y oyendo cosas que no existen, incluidas las luces de gas (que había antes de las bombillas eléctricas) que aumentan y disminuyen de intensidad cuando él no está en casa”. Las sutiles técnicas empleadas para hacer a la mujer dudar de su cordura son las mismas técnicas que emplean estos “acosadores en grupo” para perturbar a su objetivo. Aquí se puede ver una reseña hecha por Eleanor White de un libro sobre el tema: http://www.raven1.net/gaslight.htm .

Los perpetradores, por ejemplo (parece que siempre tienen acceso a las casas de sus objetivos) pueden a veces entrar en la casa mientras el objetivo está fuera y cambiar las cosas ligeramente de sitio. El objetivo tiene la sensación de que algo está mal, pero es incapaz de señalar qué es lo que ha sido cambiado. Esto ilustra con claridad que esta actividad es un juego psicológico del gato y el ratón y no guarda relación con ningún tipo de daño manifiesto que pueda causarse (como incendiarle la casa a alguien o robarle objetos valiosos).

En algunos casos, el objetivo ignora que se le está usando como objetivo. Simplemente parece como si el mundo estuviera lleno de gente muy maleducada y todo lo que él/ella tuviera se estuviese rompiendo constantemente (“la mala suerte”). Según Lawson, los perpetradores no necesitan que el objetivo sepa que se le usa como objetivo para satisfacer su necesidad interior de tener el control.

EJEMPLOS DE ACTUACIONES

■ Ensuciar los alrededores o el portal de la casa de la casa del objetivo, no de un modo muy visible, pero todos los días con algo: envoltorios de caramelos, latas de bebidas, vasitos de papel, etc.

■ Símbolos grupales, a menudo con vinculación satánica, como un pentáculo, que aparecen cerca de la casa del objetivo.

■ Comportamientos hostiles de otras personas cuando el objetivo va a pie, como hacerle un corte de mangas, o gestos similares con las manos.

■ Coches aparcados en el exterior de la casa del objetivo, a menudo con personas en su interior sin hacer aparentemente nada. En un incidente que me ocurrió hace poco, había una limusina aparcada en el exterior de mi casa (que está justo enfrente de una escuela de educación primaria) con el conductor dentro y el motor en marcha. Yo estaba cruzando la calle desde mi casa a la escuela y le había dado la espalda al conductor, pero pude oír que giraba el coche en un giro en U a mucha velocidad. Cuando empezaba a subir las escaleras de la escuela le oí tocar la bocina. Me dí la vuelta y me estaba haciendo un corte de mangas mientras se alejaba. Nota: El coche estaba aparcado cuando dejé la casa y partió después de salir yo, haciéndome un corte de mangas. ¿Qué hacía allí aparcado? Evidentemente estaba esperando para hacerme el gesto. Solo dos días más tarde un adolescente que caminaba por la calle sostuvo la mano frente a mi cara y chasqueó los dedos para atraer mi atención. Cuando lo miré, también él me hizo un corte de mangas.

■ Otra actuación es que haya vecinos yéndose o llegando al mismo tiempo que lo hace el objetivo. Hace unos días dejé mi casa a pie y había una mujer doblando la esquina de la calle más próxima a la casa. Caminamos la una hacia la otra y yo crucé la calle para poner algo de distancia entre las dos (a algún nível percibimos con frecuencia cuándo una persona es un perpetrador incluso antes de que incurran en un comportamiento abierto). Sin perder un segundo, ella cruzó también la carretera inmediatamente (el momento que eligió para hacerlo hacía parecer que me estaba imitando, porque yo crucé muy repentinamente y ella lo hizo después de una manera también repentina y brusca). En el lado de la calle al que yo crucé no había nada más que la escuela (que la mujer pasó de largo), así que no había razón para que se comportase de este modo. Todo me pareció ligeramente agresivo, pero no me hice ninguna idea al respecto hasta que volví a casa quince minutos después y la mujer estaba otra vez allí, en frente de mi casa, acercandose hacia mí, por el mismo lado del camino pero desde la dirección opuesta. Las víctimas afirman que este tipo de conducta ocurre de manera repetida, incluidos los comportamientos miméticos.

■ Una incidencia frecuente es que haya personas mirando fijamente al objetivo de una manera lasciva o burlona con una sonrisita en la cara. No se trata de un incidente aislado, sino de varios a lo largo de un mismo día.

■ Los objetivos han señalado que hay gente que les dice cosas que se refieren demasiado específicamente a algún aspecto de sus vidas. Yo estaba hace poco discutiendo con varias personas la posibilidad de aconsejar a objetivos, ya que tengo formación para la orientación psicológica. Al salir de una película alguien me dijo en alta voz cuando pasé: “¡Tú puedes aconsejarme cuando quieras!”. Un objetivo dijo que había estado hablando con su hija por teléfono acerca de los imanes que hay en el interior de los frigoríficos, cuando recibió una llamada de un desconocido que le dijo :”Así que tienes imanes en el frigorífico”. Otro objetivo informó de que un completo extraño sabía el nombre de su perro Dusty y le dijo entre dientes, de un modo amenazador, apenas audible, “Yo preferiría tener a Dusty”. Este es un modo altamente efectivo de dejar saber al objetivo que está de alguna manera bajo vigilancia, sin hacer, de hecho, nada ilegal.

■ MUCHOS objetivos señalan que sus animales o parecen ponerse muy enfermos y morir de causas desconocidas, o son directamente asesinados (es decir, con un arma). En cada uno de los dos casos, el objetivo ha dejado al animal solo y ha regresado para encontrar un animal muy enfermo o muerto.

■ Gente cerca comportándose de una manera absurda. Los objetivos señalan que se encuentran con “chiflados” que se les acercan y les gritan. En mi caso veo a un hombre de 55 años de raza caucasiana vestido como un “chico del barrio” de 13, con unos inmensos vaqueros abolsados y contoneándose al pasar. Es una visión absurda si uno llega a caer en la cuenta de que la persona vestida así tiene el pelo gris. El juego se llama desmoralizar al objetivo y atraer la atención hacia sí mismos.

■ Intensa persecución mientras se conduce: todos los gestos de mala educación que se puedan imaginar en carretera, salvo que ocurren cada una de las veces que el objetivo sale. Esto incluye acercamientos por detrás, bloqueos por delante, y otros gestos de hostilidad.

■ Los objetivos informan de que los perpetradores han intentado echarlos de la carretera. Esta también ha sido mi experiencia. Las personas “normales” no se encuentran con conductores que se les acercan por detrás a toda velocidad y después pisan los frenos para derrapar. Cuando me ocurrió a mí (a finales del año pasado), llamé al 911 por el móvil y el conductor se puso a mi altura e intentó barrerme de la carretera… ¡Mientras yo estaba hablando con la policía! Después de casi embestirme varias veces, me hizo un corte de mangas (otro más) y se marchó.

■ Colocación de personas en posiciones estratégicas para “vigilar” al objetivo. Un objetivo afirma que encuentra a gente vestida con “colores” específicos como señal de quiénes son. No hay mucha diferencia con respecto a los viejos vestidos como niños. Se trata de un modo sutil de obtener la atención del objetivo. Sin embargo, estos no tardan mucho en poder distinguir a los perpetradores antes de que ocurran las conductas. En algunos casos hay un aire de audacia en torno a ellos, a menudo acompañado por un contacto ocular directo –pensemos en los muchachos (mejor dicho, “demonios”) con los bastones de hockey de la película Dogma y se tendrá una idea de la forma en que estas personas se conducen–. Pero este no es siempre el caso, está también el de la mujer que me imitaba en la calle que tenía una expresión vacía, como de zombi en la cara. Esto es más corriente quando están teniendo lugar actuaciones directas para que el objetivo no sepa si se trata de un perpetrador o de uno de esos incidentes que pasarán de cuando en cuando y no tienen relación con nada. Las expresiones de audacia van asociadas normalmente a la mirada fija sin comportamiento abierto. Procurando que las actuaciones sean sutiles, se mantiene al objetivo en un estado de confusión y se hace que dude de sí mismo y de su cordura.

■ Muchos objetivos informan de repetidos problemas con sus coches y otro tipo de maquinaria. Cuando mi coche era todavía nuevo, con solo 50.000 kms., tuve que desmontar el motor a un precio de $2400. Ocurrió, de forma bastante extraña, alrededor de un mes después de que expirase la garantía.

■ Muchos objetivos han sospechado que se les ha enviado a su casa falsos operarios. En el caso de una víctima tenía más que una sospecha después de este incidente. Afirma que había concretado una fecha para que le limpiase las ventanas una empresa que ya había contratado en otra ocasión. Cuando la empresa le llamó por teléfono y le dijo que estaban en quiebra pero podían enviarle otra compañía para sustituirlos, sintió aprensión, pero aceptó. Después de llegar a su casa, los nuevos trabajadores empezaron un elaborado juego intentando desmoralizarla diciéndole que una mujer estaba desmayada en el jardín trasero. Esto no tenía sentido para ella y no les respondió. Tras algunos intentos más de hacerla ir al jardín, escuchó que hablaban de cómo matarla. Cuando cogió el teléfono para llamar a la policía, los “limpiaventanas” huyeron.

■ Aproximarse en exceso y acosar físicamente a una persona cuando está fuera de casa, es decir, hacer que otras personas entren en su “espacio personal”. Tuve no hace mucho este problema al comenzar clases de aerobic. Alguien en clase se acercaba demasiado a mí, a pocos centímetros, moviéndose como tres metros en la habitación para seguirme. Cuando le pedí a la mujer que me dejara espacio, contestó: “¡Muévete tú!”. Me moví y se apartó del sitio donde había estado acorralándome dejando un hueco de unos dos metros. Pero tan pronto como volví a aquel lugar, ella volvió también inmediatamente. Fue un tipo de conducta pasivo/agresivo, sutilmente hostil, que recordaba el modus operandi (MO) de los perpetradores.

■ Destrucción o robo de objetos que tienen valor sentimental para el objetivo. Yo no uso joyas, a excepción de un anillo de zafiro que me dio mi padre hace muchos años. Un día el anillo desapareció y no lo volví a ver.

■ Los objetivos a menudo luchan con problemas de salud (fatiga extrema, vértigos, jaqueca, dolor abdominal y muscular). Aunque la tensión puede ser la única causa, puede haber otros factores implicados, incluyendo un componente electrónico del acoso. Si se piensa que este es el caso, véase “hostigamiento electrónico”.

■ “Deslumbramiento”: una táctica del acoso sectario y también una forma de tortura, que consiste en dirigir luces deslumbrantes sobre el objetivo, o desde coches que se acercan, o desde las casas próximas. Desde que fui consciente de que estaba siendo acosada, en cada uno de los sitios en los que he vivido (tres incluyendo mi propia casa de la que tuve que marcharme) ha habido una casa próxima con un punto de luz dirigido a la ventana de mi dormitorio. En uno de los casos yo sabía con certeza que el vecino no era un perpetrador. Sin embargo, todo lo que se necesita es que alguien redirija las luces exteriores de la casa de otra persona (el perpetrador no tiene de hecho que estar viviendo allí). También, si voy caminando a casa después del atardecer, 9 de cada 10 veces habrá un coche aparcado en la calle (siempre en el mismo sitio) con la luces encendidas y mirando hacia mí, que se alejará cuando me acerco.

■ Aproximarse en exceso o acosar con vehículos. He experimentado esto a pie mientras caminaba a casa: me encuentro con un exorbitante número de coches circulando en un pequeño callejón que tengo que bajar. Me ha pasado tantas veces que ya no es coincidencia. La ultima vez que caminaba por esa calle estaba conmigo mi hijo y eran cerca de las 11 p.m. de un miércoles por la noche. Sin que yo llegara a mencionar mis propias sospechas, mi hijo observó: “¡Sí que hay coches por aquí para ser tan tarde!”. Cuando lo dijo estábamos en el callejón sospechoso (el callejón carece de salida, y todos los coches se dirigían al extremo ciego; no me he detenido nunca a ver con precisión qué hacían cuando llegaban allí, tendré que hacerlo la próxima vez). Otras personas experimentan esto yendo en coche, y algunas han informado de que un convoy de vehículos las ha rodeado.

■ Muchas de las actuaciones que aparecen arriba son mencionadas en el libro de David Lawson Acoso terrorista en América [Terrorist Stalking in America].

■ Véanse también dos artículos publicados en el Toronto Star acerca del comportamiento de patrulla de los grupos extremistas que sigue el mismo modelo descrito arriba (Nota: el Toronto Star es un respetado periódico convencional).

LA SENSIBILIZACIÓN: ¿CÓMO SE PRODUCE?

Hay que ser cuidadosos a la hora de suponer que alguien es un perpetrador. Es necesario familiarizarse con el concepto de “sensibilización” porque describe cómo son condicionados los objetivos por estos grupos.

Por una parte hay actividades que han sido diseñadas específicamente para dejar que el objetivo sepa que una persona es un acosador. Necesitan hacerlo para que el objetivo sepa que está siendo acosado. Digamos, por ejemplo, que por un período de tiempo se vieron personas con brújulas por todas partes y luego dejó de haberlas. Es muy poco verosímil que se trate solo de una coincidencia porque no hay practicamente ningún sector de la población que lleve brújulas consigo y las use aleatoriamente en público (no se está en un campamento o en una reunión de Scouts en los que esto suceda). De modo que, después de esa primera fase, cuando el objetivo ve a alguien usando una brújula es para hacerle saber que esa persona es un acosador.

De la misma manera, alguien que me hace un corte de mangas tiene el 99% de posibilidades de ser un perpetrador, porque yo no incurro en ningún comportamiento que pueda provocar que alguien me haga un corte de mangas, como conducir agresivamente, o hasta mirar con desaprobación a alguien (quizás sea forzarlo un poco, pero quiero ilustrar que no es un corte de mangas “provocado”).

Por otra parte está la sensibilización, que produce un “efecto dominó”. Los perpetradores solo tienen que empujar la primera ficha porque las demás caen por sí solas. Las personas que la emplean están sacando ventaja de la psicología humana. El proceso de sensibilización permite que, una vez que se ha tomado conciencia de que se está siendo acosado, las tácticas puedan hacerse más sutiles e incluso volverse indistinguibles de los sucesos cotidianos normales. Para los objetivos conlleva la posibilidad de que, después de un tiempo, pierdan la perspectiva de lo que es “normal” y empiecen a reaccionar a cosas que ya no guardan relación con los perpetradores. Pondré otro ejemplo.

Durante un período de tiempo, quizás un mes, envían muchos perpetradores alrededor de un objetivo con ordenadores portátiles. Hacen algunas cosas obvias como mirar fijamente al objetivo durante muy largos períodos de tiempo, o sonreir burlonamente para atraer su atención, o incluso gestos extraños con las manos. Algo fuera de lo ordinario para obtener su atención. Como resultado de esta campaña de “ataque”, los ordenadores portátiles llegan a asociarse con los perpetradores en la mente del objetivo, que ahora está “sensibilizado” (la primera ficha del dominó ha sido empujada por los perpetradores).

Después de esto pueden reducir el número de personas con ordenadores portátiles alrededor del objetivo hasta dejar completamente de enviarlas. Esto es porque ahora se asume que cualquiera que lleva un ordenador portátil es un perpetrador (el resto de las fichas de dominó caen solas). El problema estriba en que una cierta parte de la población, naturalmente, lleva ordenadores portátiles. Sin embargo, si uno ha sido condicionado tan bien que olvida eso, va a ponerse ansioso cada vez que vea a un extraño con un ordenador. Cuantos más ordenadores se vean, más subirá la ansiedad (y la ira). Si el objetivo está muy tenso pueden obtener el beneficio añadido de verle atacar a alguien que vaya con un ordenador y hasta pueden conseguir que sea objeto de una acusación penal formal. Al final, no importa que una persona sea un perpetrador o no: el objetivo está condicionado para que piense que lo es.

Esto vale para cualquier clase de acondicionamiento. Se podría condicionar a un objetivo con las furgonetas blancas. Se podría sensibilizar a otro a las camisetas rojas. No importa porque, una vez que se está sensibilizado, UNO MISMO se convierte en su peor enemigo.

Hay que mantener un constante estado de alerta para recordar lo que es “normal” y no asumir que cada camioneta blanca o cada persona que vista una camiseta roja es un perpetrador. Hay que resistirse a ser sensibilizado. Si uno es capaz de decirse a sí mismo: “esta persona puede no ser un perpetrador, pues carezco de motivos para suponerlo”, esta actitud fuerza a los perpetradores a actuar de una manera muy manifiesta para captar su atención. Esto significa que se arriesgan a ser descubiertos. Pero, si se reacciona al menor detalle, entonces la sensibilización ha ganado la batalla y los perpetradores han vencido. Es posible resistirse a ser sensibilizado, así que no hay que dejar de intentarlo.

CÓMO PODEMOS COMBATIRLO

La única manera de combatir esto es juntándose y apoyándose mutuamente. Manteniendo a las víctimas aisladas, los perpetradores tienen poco miedo de que sus actividades sean descubiertas. Pero juntos se tiene fuerza. Poco a poco podemos aumentar la conciencia pública de que este tipo de acoso se está dando. En círculos terapéuticos a este proceso se le llama “normalizar”. Es lo que ocurre cuando alguien dice: ”Está bien que digas que te están acosando, porque es así”. En otras palabras, algo considerado “anormal” por un público escéptico, con el peso de nuestros testimonios se vuelve normal. Lo mismo que las mujeres que un día estuvieron demasiado avergonzadas para comunicar que habían sido violadas porque ello acarreaba un serio estigma social, las personas víctimas de acoso grupal son vistas inmediatamente como locas, sin que se les conceda el beneficio de la duda. Lo que nos dará la credibilidad y el reconocimiento al que tenemos derecho es la “normalización” de la idea de que el acoso grupal existe.

Hay riesgo al asociarse por la tendencia natural de los perpetradores a aplastar a las víctimas, pero no podemos dejar que eso nos detenga. En otro caso podemos esperar mucho tiempo para ser creídos, si es que llegamos a serlo alguna vez.

Existe un foro electrónico creado por Eleanor White (www.multistalkervictims.org/). Eleanor es una entregada activista que trabaja incesantemente para hacer llegar al público el mensaje de que este tipo de acoso existe. Por favor, visiten su página y lean las instrucciones para participar en el foro. En mi otra página dedicada al hostigamiento electrónico (http://www.eharassment.ca/), he creado una red de víctimas para ayudar a los afectados a entrar en relación unos con otros. Casi todas las víctimas de hostigamiento electrónico son también víctimas de acoso grupal. No estoy segura de hasta qué punto es cierto lo contrario. He hablado con muchas víctimas de ambos tipos de acoso.

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre el control externo de la mente humana.

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El testimonio de las víctimas de acoso grupal o acoso organizado

A) ¿QUÉ ES EL ACOSO GRUPAL?

Fuente: https://stopacoso.wordpress.com

¿Qué es el acoso grupal ? (Gang stalking)

Es un fenómeno criminal en referencia a un grupo de personas vagamente asociadas que, de una manera organizada y sistemática y sin descanso invaden todos los ámbitos de la vida de una persona de forma permanente, como parte de su estilo de vida. Lo que define al gangstalking es la intención colectiva de hacer daño y es una forma sistemática de control.

Según la experta Liza Parker es cuando un grupo de criminales se agrupan para su mutua protección y provecho con el objetivo de realizar seguimientos ilegales y vigilar de manera persistente a una persona (“gangstalking”).

La principal motivación de este grupo siempre es la económica aunque en segundo lugar puede abundar casos de individuos con un historial criminal (tráfico de drogas, pederastia, proxenitismo, intentos de homicidio u homicidio consumado); esto es por un lado porque debido a dicho historial el grupo se garantiza su fidelidad y por otro lado porque para realizar la tarea de acoso y vigilancia tiene que haber una obsesión enfermiza o transtorno psíquico.

Normalmente estos criminales pueden ser dirigidos por servicios secretos o por agencias privadas de espionaje fundadas por antiguos policías o antiguos empleados de los servicios secretos con la autorización del Ministerio de Interior para vigilar, tomar fotografías y proporcionar información.

El acoso de grupo supone la utilización de muchos individuos para acosar, hostigar, insultar a una víctima o realizar juegos mentales con la víctima con el propósito de que enloquezca y así dañar su credibilidad. Según las víctimas, es un proceso que dura muchos años. Parece ser que, una vez que una persona es elegida como objetivo, continúa siendolo de por vida.

Esto es así ya que, si bien no todos los acosadores que participan en el hostigamiento sabrán por qué se ha elegido a una persona como objetivo, ni la mayoría tendrá ningún interes personal en hostigar a la víctima, un comportamiento relacionado con el maltrato o la violencia constituye una adicción que necesita ser alimentada, de manera que las víctimas pueden seguir siendo objetivos toda la vida.

Contra el objetivo se usan técnicas de guerra psicológica en un ataque metódico y bien orquestado que con frecuencia deja en ridículo a la persona elegida ante sus amigos y su familia, porque lo que ocurre es difícil de creer. Sin embargo, en realidad, ocurre y el número de personas-objetivo está aumentando, hasta el punto de que les resulta posible entrar en relación unas con otras y descubrir que se están empleando las mismas tácticas en todas partes. Estas, que son las mismas que se emplean en el acoso sectario, tienen como fin debilitar al objetivo hasta el colapso físico y psicológico.

Características del acoso en grupo

El acoso organizado tiene varios elementos esenciales:
-El acoso siempre tiene que ser sutil y nunca ser demostrable.
–El acoso organizado es llevado acabo por un número substancial de personas, no por un solo acosador obsesionado ni por un grupo colaborador reclutado por un solo acosador obsesionado.
-Los miembros de los grupos de acoso organizado reciben el nombre de la persona objetivo y/o la han identificado previamente. Ellos usualmente no han tenido trato personal con la persona objetivo antes de empezar el acoso.
-Los grupos comunitarios de acoso organizado están fuertemente conectados con grupos de acoso en otras comunidades.
-Si el acoso organizado fuese suficientemente bien conocido por el público en general, es poco probable que este crimen pudiera continuar, ya que depende del secretismo y de la incredulidad del público y de los funcionarios públicos.

 

¿Por qué ser seleccionado como objetivo?

Las razones por las que una persona es inicialmente convertida en objetivo pueden variar. Unas veces se trata de un activista político: según la escandalosa directiva (7984/10 ) aprobada bajo la presidencia de Zapatero en la UE se permite la vigilancia y recolección sistemática de datos personales de ciudadanos por tener determinadas ideologías o religión, como por ejemplo ser de extrema izquierda o derecha, ecologistas enfrentados a una multinacional, fundamentalistas musulmanes o católicos, nacionalistas o antiglobalización.

El primer caso datado de espionaje masivo se desarrolló en Norteamerica con el COINTELPRO (Counter Intelligence Program), o Programa de Contrainteligencia, un programa del FBI desarrollado entre 1956 y descubierto en 1971 cuyo propósito era investigar y desbaratar las organizaciones políticas disidentes dentro de los Estados Unidos pero que derivó en vigilancias ilegales y secretas a millones de ciudadanos, a través de informantes secretos, pinchazos telefónicos, micrófonos espía, apertura de correo subrepticia y robos.

Se trata básicamente de convertir nuestras comunidades en sociedades como lo que tienen en China, o existierón en Rusia o Alemania Oriental. Hay una agenda de la ONU llamada 2020 que pretende adaptar este modelo para todos los países del mundo para el año 2020, un gigantesco sistema de espionaje masivo ciudadano para evitar protestas generalizadas (Covert Action Quarterly, verano 1997).

Otros simplemente fueron personas que se convirtieron en objetivos que estaban en un lugar equivocado en un momento equivocado. Pueden ser personas sencillas admiradas por un grupo de seguidores, líderes locales y que estan contra toda inmoralidad o bién jueces o periodistas cuyo trabajo molesta al poder. Al parecer, incluso se han conocido empresas que contrataban a grupos de acoso para silenciar a personas que alguna vez fueron empleados suyos.

Con frecuencia a los grupos se les miente acerca de la víctima, haciéndoles creer, por ejemplo, que la persona es un pervertido que debe ser expulsado de la ciudad. Las razones sólo las limita la imaginación. Según Lawson, en algunos casos la persona incluso no ha hecho nada malo, es absolutamente “inocente” pero es usada como blanco de entrenamiento, o como escarmiento, para mostrar a los demás miembros del grupo lo que les sucederá si lo “traicionan”. Esto sirve para mantener a los miembros de estos grupos de acoso vinculados al grupo por el intenso miedo a ser convertidos en objetivo. Es una perspectiva aterradora porque los miembros del grupo son intimamente conscientes de que las vidas de las víctimas quedan completamente destruidas.

Entre los casos registrados de víctimas se encuentran personas que esperaban heredar grandes propiedades o disputas por herencia, “filtradores de información” del Gobierno, víctimas de un divorcio hostil, testigos de un crimen, propietarios de un negocio o periodistas que han investigado crímenes del Gobierno o de multinacionales. También los hay que son víctimas por una venganza personal.

 

Objetivos del acoso en grupo

El objetivo expreso del acoso es silenciar una víctima, enloquecer a la víctima tratando de inducir paranoia con sus técnicas de seguimientos, allanamientos y acoso. Aislar al objetivo de toda forma de apoyo para que así en un futuro sea susceptible de ser detenido, internado en un sanatorio o incluso forzarlo al suicidio. Destruir la reputación y credibilidad de la víctima, que de esta forma será vista como un enfermo mental en caso de que quiera quejarse o denunciar el abuso. El acoso también se utiliza para recopilar información sobre las personas, así como para obligar a los individuos para emigrar o dejar un área.

Aislar a la víctima:Mantener a los amigos y conocidos del objetivo que participan en el acoso aislados de la víctima, mediante la creación de murallas psicológicas; esto favorece aún más que el acosado no pueda defenderse de las imputaciones que se le hacen y que el acoso pueda ser prolongado en el tiempo, mediante la introducción de nuevas acusaciones, a espaldas del acosado, que hacen que el rechazo social se refuerce y que la voluntad de los acosadores se renueve para seguir ejerciendo el acoso sobre la víctima. Se trata de eliminar toda forma de apoyo y asistencia a la víctima.

Muchos de los que conocen o están cerca del objetivo se ven obligados a participar en este tipo de fraude criminal, que es esencialmente “una oferta que no podrán rechazar”. Algunos son captados por diversos delitos o chantajeados por secretos existentes que quieren evitar que conozcan sus compañeros de trabajo, familiares, amigos y la comunidad en general. Las personas cercanas al objetivo que se resisten son amenazadas y usan contra ellos estos mismos métodos hasta que obedecen.

Desacreditar a la víctima: Destruir la reputación y credibilidad de la víctima, tratar de que sea vista como un enfermo mental en caso de que llegue a quejarse o denunciar el abuso, con el objetivo de dar lugar a las condiciones de un proceso o una falsificación de un diagnóstico psiquiátrico, para tratar a la víctima de enfermo mental.

Para conseguir la cooperación de gente ajena a la víctima en el acoso (vecinos, compañeros de trabajo) se le imputan de manera anónima falsos y graves cargos criminales (violación, pederastria por ejemplo) creando incluso informes falsos. Se trata de deshumanizar a la víctima antes de su liquidación.

Destruir el carácter de la víctima: Acoso y hostigamiento; intimidación, sensibilización o creación de un miedo extremo en la víctima; reducción de las actividades profesionales o personales de la víctima al máximo. Seguimientos evidentes en la calle, en un restaurante, o en el trabajo. El robo de identidad, desde la financiera a la profesional. La publicación de información privada. Tratan de asustar y confundir a las víctimas reales con una mezcla de información verdadera y falsa que esperan que se crea y sea repetida por las víctimas. También tratan de hacerse amigos de los objetivos reales para obtener información que les permita lanzar otro ataque.

La negación de la comunicación. Intervención y a veces corte de la comunicación en teléfonos, cuentas de correo electrónico, correo de voz, etc.

Empobrecer a la víctima: La ruina financiera, como veremos más adelante, es una de las fases del acoso en grupo; se trata de enajenar y marginar a la víctima respecto a la comunidad en general, incluso de la familia, lo que hace que sea más fácil para desmoralizar psicológicamente y desacreditar al objetivo.

El objetivo es que la víctima pierda el empleo y que sus búsquedas de empleo sean burladas con el objetivo de llevarla a la quiebra y que sea susceptible de convertirse en delincuente. La vida de un objetivo es destruida intencionadamente, y se intenta llevar a las personas a la pérdida de su hogar, al afectar a sus relaciones personales y de negocios, ”poco a poco” aumentando cada uno de los costos, disminuyendo sus ingresos (por ejemplo provocando accidentes de coche de manera anónima progresivamente para encarecer su seguro). Tal vez algunas de las personas sin techo que se ven, eran personas honorables que no aceptaron un soborno o amenazas.

Este acoso depende en gran medida de lo siguiente:
1. De que consigan desmoralizar psicologicamente al objetivo y de esta manera crea que está enfermo y, por lo tanto, tenga miedo a decir nada por temor a que los demás piensen que está loco.
2. De que el objetivo no tenga pruebas, más allá de su palabra, de que está sufriendo acoso.
3. De que el objetivo no tenga registros o documentación que demuestren de manera detallada, cuándo, dónde y en qué medida está sufriendo el acoso.
4. De que el objetivo no sea capaz de averiguar quiénes son los acosadores o los involucrados en la pandilla acosadora.

 

B) LA FUNDACIÓN STOPEG

http://www.stopeg.com/

http://www.stopeg.es/

FUNDACIÓN STOPEG (pdf)

Cómo actuar si usted es víctima de acoso grupal o de hostigamiento electrónico (P. Mooring, oct. 2009 / Trad. Resistencia)

 

C) EL BLOG DENUNCIA (ACOSO ORGANIZADO EN CATALUÑA)

Testimonio del autor del Blog Denuncia (Acoso organizado en Cataluña, 2014-2015)

https://acosocatalunya.wordpress.com/acoso-organizado-psicoterrorismo/

ACOSO, ACOSO ORGANIZADO “Tortura psicológica, Psicoterrorismo y Control mental” (Pag. Principal)

© 22 de noviembre del año 2014

un-derecho-no-es-algo-que-te-daban-darAunque también tocamos otros temas en mayor o menor medida relacionados con nuestra temática habitual y pese a la inmovilista e hipócrita postura oficial gubernamental que únicamente pretende negar una realidad incuestionable, este BLoG fue concebido fundamentalmente con la ambiciosa a la par que inexcusable intención de denunciar las violaciones de derechos humanos que se producen en todo el mundo y las violaciones de derechos fundamentales que impunemente sufren muchas de las víctimas de Acoso (en todas sus formas y clasificaciones, centrándonos especialmente en su forma más brutal, el Gang Stalking), Psicoterrorismo y Control mental en nuestro país, no traten de encontrar en él otra cosa que no sea la necesidad y el deber de todo ser humano sometido contra su voluntad a una larga lista de abusos e inhumanidades, de luchar por denunciar, poner fin a su situación y proporcionar información y ayuda a todas las víctimas seleccionadas como objetivo de esta nueva lacra del siglo XXI.

Aquí encontrarán información reunida y sistematizada en un espacio clasificado y catalogado. Contiene definiciones, bibliografía, jurisprudencia, testimonios, noticias y demás acerca de este Iter Criminis o Modus Operandi Criminal” que, mediante la violencia perversa, pretende alienar el alma humana con el perverso propósito de esclavizar al individuo volviéndolo manipulable.

NOTA: Algunas páginas y entradas de este Blog se encuentran protegidas mediante contraseña. Aquellos usuarios que deseen acceder a su lectura pueden solicitar la contraseña de acceso al Administrador mediante nuestro formulario de contacto o a través de la dirección de correo electrónico abajo indicada

Si lo desea también puede participar en nuestro Foro de debate sobre Acoso, Psicoterrorismo, Control Mental y otros Temas de Actualidad: http://acoso-organizado.foroweb.org/

Psicoterrorismo

Aquí es donde comenzaremos a plantear en concreto el tema y la intención de este Blog, la propuesta a todas las víctimas de violencia perversa, a todos-as aquellos-as que hemos sido seleccionados-as como objetivos de Acoso y Psicoterrorismo, es que encontremos en la expresión escrita una posibilidad de expresar nuestro sufrimiento por la tortura sufrida y que al expresar el dolor que nos provocaron los psicoterorristas, las psicoterroristas, cuando nos agredían en tumulto, enfrentemos a la cara esas heridas y podamos superarlas.

Animamos a todas las víctimas de la violencia psicoterrorista, a enviar sus Testimonios, Experiencias, Comentarios, Poesías, Relatos, Artículos o Denuncias… a la siguiente dirección de correo electrónico: anonima_cuenta@yahoo.es, y los publicaremos. Cualquier aportación será una buena contribución a la causa.

Escribir es un arte, y todos, todas, somos artistas, solo necesitamos que nos tengamos confianza, ese es un primer paso en nuestra recuperación, recordemos que una de las primeras afectaciones que pretenden hacer aquellos, aquellas que nos agredieron en tumulto, es dañar nuestra autoestima. Todos podemos escribir poesía, todas podemos escribir poesía, porque somos seres humanos y los seres humanos tenemos, por naturaleza, capacidades creativas.

Estos artículos no pretenden enseñar a nadie a escribir, porque todos sabemos escribir —a menos claro, que tengamos una vulnerabilidad: ser analfabetos, analfabetas— si ese es el caso, también se puede solucionar: nunca es tarde para aprender a escribir, a leer, no importa la edad. En este caso, partimos de que la persona que esté accediendo a este documento, sabe leer y escribir, y en este artículo aprenderá algunas herramientas que, quizá no maneje, por ejemplo, la acentuación de palabras, los sinónimos, los antónimos, etcétera.

En sí mismo, el aprender algo nuevo nos ayuda en la recuperación, pues activa nuestro cerebro, que está siendo dañado por la agresión psicoterrorista, aprender nuevas palabras, cualquier conocimiento nuevo es un ejercicio para nuestro cerebro. Como víctimas, sabemos que la tortura psicológica pretende desestabilizarnos, hacernos vulnerables psíquicamente. Por ello, podemos hacer todos los días acciones que permitan resistir una brutal agresión como la que estamos sufriendo, aquellos, aquellas, que nos encontramos en pleno proceso de tortura y para que las personas para las que afortunadamente ya terminó el proceso de violencia perversa, puedan superarla por completo y recuperarse integralmente.

Es decir, si nos falla un poco la acentuación, aprender a acentuar bien, ya es una ayuda a nuestra psíquis para resistir la agresión; pero si además, aprendemos a acentuar para escribir un poema o un cuento o un relato que exprese todo el dolor que sufrimos durante la tortura, avanzamos más en nuestra recuperación.

Por ejemplo, quien suscribe, basa el contenido de este BLOG en la promoción del respeto a los derechos humanos, y cuando uno se encuentra con casos de tortura y violación grave a la dignidad humana, casos como el tuyo y el mío, son temas muy duros, difíciles de tratar, entonces, para mí, no importa la forma, sino el contenido, ¿qué puede importar cómo exprese una víctima de tortura el sufrimiento al que fue sometida? ¿Alguien se atrevería a criticarle que no acentuará correctamente, cuando está contando una historia de ignominia en la que fue llevada a vivir situaciones límite de ansiedad, de angustia, en el que ha visto su vida a punto de perderse?

Yo no lo criticaría, yo no la criticaría.

Existen temas muy difíciles para ser tratados cuando de violaciones a los derechos humanos se trata, sin embargo, el solo hecho de recuperar una historia de dolor y sufrimiento de otras personas a las que quizá ni siquiera llegaremos a conocer, es en sí mismo una muestra de solidaridad hacia ella, escribir sobre un caso de violación a los derechos humanos es parte de la recuperación de la Memoria Histórica. Tú y yo sabemos que cuando los violadores a los derechos humanos cometen esos crímenes, lo primero que buscan es negarlos para quedar impunes. Por eso a ti y a mí nos torturaron mediante el psicoterrorismo, para que el tumulto agresor no tuviera que asumir su responsabilidad en la agresión de la que fuimos víctimas. Por eso niegan la agresión.

Objetivos AcosoTú y yo hemos sido torturados, torturadas. El asumir que hemos sido víctimas de una aberración como la tortura es uno de los pasos fundamentales para nuestra recuperación, para enfrentarnos a ese sufrimiento infligido por factores externos con el objetivo de dañarnos física y psicológicamente y no ser víctimas por siempre, por el contrario, recuperarnos y ayudar a otras personas a que se recuperen.

Los testimonios que escribamos sobre la agresión que sufrimos nos ayudará a nosotros, a nosotras, y además a otras personas que en el futuro puedan sufrir una agresión como la que resistimos nosotros, nosotras. Además, para quienes no han sido víctimas de tortura psicoterrorista y lean nuestro testimonio conocerán el terrible sufrimiento que ese tipo de agresiones provoca en las personas y el daño que se ocasiona a la sociedad cuando estas agresiones quedan impunes, y puede ser un instrumento de sensibilización para que, incluso personas que no han vivido en carne propia esta agresión, luchen junto con las víctimas para erradicar esa forma de tortura y todas las formas de tortura existentes en nuestra sociedad. De acuerdo con Amnistía Internacional la tortura se práctica en 161 países. La tortura debe ser erradicada y tu testimonio y mi testimonio pueden ayudar a sensibilizar a las personas sobre la brutalidad de las agresiones y el sufrimiento que ocasionan a las víctimas.

Ahora, cuando he resistido durante más de trece años una agresión psicoterrorista que se ha llevado a cabo con total impunidad, y leo un testimonio de otra víctima, no importa si le han agredido en el trabajo, en la escuela, en su comunidad, en su organización política, religiosa o social, etc., me siento identificado con ese dolor expresado en el testimonio y ya no me siento solo luchando contra el grupo que me agrede; cuando leo testimonios de víctimas de violaciones a los derechos humanos aunque no tengan que ver con psicoterrorismo, me siento indignado, y me solidarizo con ese dolor y pienso que así ellos, ellas ya no están solas, solos, luchando contra esa injusticia que están viviendo o que vivieron.

Así, la importancia de escribir nuestros testimonios, de plasmarlos artísticamente en poesía, cuento, novela, pintura, etcétera, no sólo ayudará a nuestra recuperación, sino a la erradicación de esa brutal forma de tortura. Yo pienso que vale la pena, espero que tú también. Escribir es un arte y tú y yo somos artistas. No lo dudes, podemos escribir, podemos recuperarnos, podemos erradicar el psicoterrorismo de nuestra sociedad.

El escritor mexicano Carlos Fuentes, citado por Mario Benedetti, plantea que:

la vieja obligación de la denuncia se convierte en una elaboración mucho más ardua: la elaboración crítica de todo lo no dicho en nuestra larga historia de mentiras, silencios, retóricas y complicidades académicas. Inventar un lenguaje es decir lo que la historia ha callado (Benedetti:1989:48)

La especialista Marina Parés Soliva conceptualiza el psicoterrorismo como:

El Acoso psicológico en el trabajo tiene el objetivo de destruir la estabilidad psicológica de un ser humano, a través del descrédito y la rumorología. Se practica acosando grupalmente de tal manera que la víctima “estigmatizada” no pueda defenderse, que no pueda hablar o que su palabra ya no tenga ningún valor. La indefensión de la víctima proviene de la pasividad de los testigos de la violencia, que permiten la destrucción de otro ser humano de manera indignamente cobarde. (Parés:2005)

A su vez, María José Edreida nos plantea que el psicoterrorismo:

MANIPULACIÓN MENTAL…es una tortura psicológica en la que se suministra la violencia en dosis pequeñas a la vez que se paraliza a la víctima con diversos procedimientos –similares a los que se utilizan en un lavado de cerebro– para que no pueda defenderse. De esta manera un individuo o grupo de individuos ejercen su poder sobre otro individuo sin que pueda defenderse. Es una violencia “limpia”, no hay huellas, los testigos no ven nada. El fin de esta violencia no es destruir al otro inmediatamente, sino someterlo poco a poco manteniéndolo a su disposición para poder utilizarlo. La destrucción del otro debe ser lenta para conseguir un crimen perfecto: no es el agresor el que mata, es el otro quien se mata. El suicidio del otro es el mayor triunfo del acosador moral, es exactamente lo que quiere. (Edreida: 2003)

La parte fundamental de la tortura psicoterrorista es que los agresoras y agresoras la realizan de manera soterrada, cobardemente, niegan la agresión, quieren que la persona se suicide para que ellos queden en la impunidad, y para que todos los chismes, intrigas, rumores y calumnias que levantaron durante el tiempo que duró la agresión sean impuestas a toda costa. Quieren que las víctimas no hablemos, que dejemos que nos destruyan poco a poco, mientras ellos, ellas, quedan en la impunidad. Está demostrado que mientras una persona ya está en proceso de la violencia perversa en su fase de agresión, el grupo que promueve el psicoterrorismo ya tiene en su lista a otras víctimas.

Tú y yo hemos sido víctimas de tortura, una agresión brutal, pero si realizamos el ejercicio de escribir nuestro testimonio, otras víctimas podrán documentarse, entender el proceso que está sufriendo y, aunque ni siquiera las lleguemos a conocer, habremos hecho algo más, una aportación pequeña pero que se unirá al de otras personas para erradicar este perverso fenómeno de violencia.

Escribir es un arte, y tú y yo somos artistas, no dudes en que puedes escribir, tampoco dudes en que habrá justicia para tu caso, no dudes que podremos erradicar el psicoterrorismo, un crimen de lesa humanidad cuando se ejecuta contra un grupo social o colectividad.

Una escritora llamada Cruz Blanco escribió un libro sobre violencia perversa, en él, de manera acertada, compara a los psicoterroristas, a las psicoterroristas con los fascistas, con los nazis. Una agresión de esa categoría hemos vivido tú y yo, y sin embargo, yo escribí este artículo y tú lo estás leyendo, entonces, tanto tú como yo estamos demostrando que a pesar de que los fascistas abusen del poder que tienen, el agredir en tumulto y quizá la posibilidad de utilizar medios tecnológicos para agredirnos, no son superpoderosos, superpoderosas. El fascismo fue superado en Alemania, muchas dictaduras que pueden equipararse en métodos con ellos, también han sido juzgados por la historia, como la dictadura de Augusto Pinochet y la de José Stalin.

Mientras los fascistas confinaban a las personas en los bestiales campos de concentración, nunca se imaginaron que serían juzgados por esos crímenes, los sobrevivientes nos han dejado sus testimonios, muchos de ellos completamente desesperanzados, pues parte de la violencia que sufrimos se basa en que los torturadores, las torturadoras den una impresión de invencibilidad. Y sin embargo, no fueron invencibles.

Mientras te agreden con insinuaciones malévolas, medias palabras, discurso paradójico, palabras talismán (palabras repetitivas a las que el grupo agresor les da un significado especial que, cuando se escuchan fuera del contexto de la agresión, parecen inofensivas), cuando te vigilan, te descalifican, te aíslan y marginalizan, cuando te amenazan directa o indirectamente, cuando se sienten poderosos porque quieren humillarte o pretenden burlarse de ti, tratan de dar esa misma impresión: somos invencibles, piensa el grupo agresor y quiere hacértelo creer a ti.

Acoso OrganizadoPero si tú estás leyendo este artículo y te sirve para resistir la agresión y nos sirve a ti y a mí para que, al contrario del objetivo de la tortura: quebrantar nuestra personalidad, podamos recuperarnos y afirmar nuestra autoestima, nuestras ideas, nuestros sentimientos y logramos luchar contra el odio con el amor y la dignidad. Ya hemos ganado. Estamos luchando por que no quebranten nuestra personalidad.

Puedes escribir, puedes hacer una hermosa poesía, un cuento bellísimo, una novela que logre transmitir, sí el dolor por la tortura que sufriste, pero también puedes lograr que el lector, que la lectora se indigne ante todo ese sufrimiento y se solidarice contigo, conmigo, con todas las víctimas de psicoterrorismo en el mundo.

La propuesta que tengo para tu recuperación y la mía, es que sea integral: que se busquen los espacios de denuncia para que dejes un antecedente de lo que te ha ocurrido, segundo, que cuides tu salud física y psicológica buscando a una persona profesional que te ayude a superar los estragos de la tortura; tercero, que como terapia complementaria, utilices la relajación, el baile, la música, el arte en general para que reencuentres todas tus capacidades artísticas. Este pequeño manual de herramientas no pretende enseñarte a escribir, porque tú sabes hacerlo, no pretende enseñarte a ser poeta, porque tú eres un poeta, eres una poetisa, eres un cuentista, una novelista: tú eres artista, no lo dudes; solo pretende compartirte algunas herramientas para que puedas utilizarlas en tu trabajo creativo.

Compartiéndote mis humildes conocimientos para animarte a escribir, me ayudas a mí, que también comparto tus sufrimientos, y si me ayudas a mí, al mismo tiempo estás ayudando a todas las víctimas de psicoterrorismo en el mundo, los psicoterroristas, las psicoterroristas cuando nos agreden, quieren que estemos solas, solos, aislados, marginados y en este experimento literario que estamos impulsando nos unimos y ya no estamos solos, solas.

Además, conoceremos o reafirmaremos nuestros conocimientos sobre la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y para no olvidarnos de que además de ese horror que nos hicieron vivir o que todavía estamos viviendo, existe un mundo hermoso que la naturaleza nos ha regalado: bellos paisajes, llenos de montañas, ríos, lagos, selvas maravillosas donde existe una gran diversidad de vida, y que el ser humano no es esa manifestación de violencia que nos pretenden hacer cotidiana el grupo agresor, que el ser humano, contrariamente a como se comportan los y las psicoterroristas, ha sido capaz de crear música, poesía, cine, artes plásticas, que viven en nosotros sentimientos como la solidaridad, el amor al ser humano y a la naturaleza, la esperanza en un mundo mejor.

Existen casos extremos de psicoterrorismo, en los cuales, son utilizados los avances científicos y tecnológicos de la humanidad para torturar a las víctimas, existen casos en que para realizar las acciones de persecución, tortura y asesinato son utilizados aparatos de alta tecnología, que hagan todavía más invisible la tortura, más brutal y se descalifique por completo el testimonio de la víctima, incluso, para montar pruebas falsas en su contra y así justificar la agresión, de hecho, esa amenaza: la utilización de pruebas falsas, es parte también de la tortura a la que someten a la víctima.

Algunos organismos de derechos humanos están documentando casos brutales en los que es tal la asimetría en entre el grupo acosador y la víctima, que esos aparatos son utilizados para convertir la vida cotidiana de las víctimas, en todas los espacios donde un ser humano puede desarrollarse, en una tortura permanente. El ciberacoso, el acoso mediático, el acoso virtual, entre otras formas más sofisticadas de utilización de la tecnología como parte fundamental para torturar a la víctima, son una violación a la “Declaración sobre la utilización del progreso científico y tecnológico en interés de la paz y en beneficio de la humanidad”, promulgada por la Organización de las Naciones Unidas en 1975.

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D) EL TESTIMONIO DE LOS MIEMBROS DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL ESPAÑOLA CIELOS LIMPIOS Y DE LA PLATAFORMA SALVEMOS LA BIOSFERA

E) TESTIMONIO DE ESPERANZA

Fuente: https://acosocatalunya.wordpress.com/2015/04/28/testimonio-de-esperanza/

Esta persona hace algunos años fue víctima de un tipo muy especial de Acoso organizado en nuestro país y consiguió no solo sobrevivir, sino vencer a sus despreciables verdugos y escapar de su espiral de odio y destrucción. Que su testimonio sea una luz de esperanza para todas las víctimas de esta nueva lacra.

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre el control externo de la mente humana.

Las víctimas de la violencia vial

Los accidentes de tráfico siguen truncando la vida de miles de personas de todas las edades y destrozando las vidas de sus familiares. Pero accidentes, lo que se dice accidentes, en realidad hay muy pocos. Hay personas que han sufrido en sus propias carnes esta desgracia y que, tras estudiar a fondo el tema con el fin de colaborar en la erradicación de este mal, han llegado a la conclusión de que la mayoría de los accidentes son evitables.

Gracias a la presión de las asociaciones de víctimas, solo muy recientemente la Administración española ha decidido endurecer las ridículas sanciones que se imponían a los infractores del código de circulación, pero aún queda mucho por hacer.

Los siguientes vídeos han sido producidos por la Transport Accident Commission (TAC) o Comisión de accidentes de tráfico del estado australiano de Victoria, conocida por la contundencia de sus campañas educativas:

 

La mamá de un maldito imbécil.

La novia de un maldito imbécil.

El amigo de un maldito imbécil.

El compañero de celda de un maldito imbécil.

OTRO maldito imbécil.

¿Solo has bebido un poquito más de la cuenta?
Pues eres un maldito imbécil.

 

 

Si conduces drogado es que estás loco perdido.

 

Introducción a la telepatía artificial

Publicamos a continuación la traducción al español del artículo Artificial Telepathy 101, de Magnus Olsson. La versión original en inglés se puede leer aquí.

INTRODUCCIÓN A LA TELEPATÍA ARTIFICIAL

En realidad, el hecho de experimentar la “telepatía artificial” no es que sea algo extraordinario. Es tan sencillo como recibir una llamada de teléfono móvil dentro de la cabeza.

De hecho, la mayor parte de la tecnología utilizada es exactamente idéntica a la tecnología de los teléfonos móviles. El emisor y el receptor están conectados vía satélite. Un ordenador “multiplexor” envía la señal de voz del emisor a través de torres de microondas hasta una posición o teléfono móvil determinados con exactitud. El “receptor” es localizado y rastreado con gran precisión, con un margen de error de unos cuantos metros con respecto a su ubicación real. Sin embargo, el receptor no es un teléfono móvil, sino un cerebro humano.

De repente, una voz surge de la nada en la mente de la persona objetivo. El cráneo humano carece de “cortafuegos” y por lo tanto no puede impedir que la voz entre. El receptor puede oír los pensamientos verbales del emisor. El emisor, a su vez, puede oír todos los pensamientos de la víctima, exactamente como si los pensamientos verbales de la víctima hubieran llegado a pronunciarse o a transmitirse. Por ello, podría decirse que se tiene la sensación de “escuchar voces”, pero la definición más adecuada es la de “telepatía artificial”.

Ahora bien, si la telepatía artificial fuera totalmente voluntaria, como una conversación entre dos amigos sentados uno frente al otro en una habitación, podría ser algo positivo. Uno podría hablar con su amigo una y otra vez, intercambiando pensamientos verbales exactamente como si estuviera hablando por teléfono, pero sin tener que usar ni la voz ni la boca. Es una forma de hablar completamente silenciosa, un habla subvocal. Sería estupendo que los amantes pudieran utilizarla.

Lo malo es que la telepatía artificial constituye un arma perfecta para la tortura mental y para el robo de información. Proporciona un medio extremadamente potente para explotar, acosar, controlar y violar la mente de cualquier persona del planeta. Abre la puerta a una posesión casi demoníaca del alma de otra persona.

Cuando se utiliza como un arma “no letal”, se convierte en un medio ideal para neutralizar o desacreditar a un adversario político. Los manifestantes por la paz, los periodistas incómodos y los líderes de los grupos fuertemente discrepantes pueden quedar anulados y silenciados con esta arma.

La telepatía artificial también ofrece un medio perfecto para la invasión completa de la intimidad. Si todos los pensamientos pueden ser leídos, entonces es que no hay manera de proteger ni las contraseñas, ni los números PIN, ni los secretos personales. Uno no puede estar solo ni en el cuarto de baño ni en la ducha. Las cosas que hacemos en nuestra intimidad y que nos daría vergüenza que se supieran ya no se pueden ocultar, y están sometidas a todo tipo de comentarios hirientes. Pueden recopilar pruebas para chantajearnos con enorme facilidad: todos los errores o deslices que hayamos cometido en el pasado pueden ser objeto de crítica.

Al igual que un pervertido de los que se dedican a llamar por teléfono, una persona hostil que pueda controlar esta tecnología puede llamarnos a cualquier hora del día, todo el santo día. Puede interrumpir nuestro sueño, puede profanar nuestras oraciones, puede burlarse de nuestras creencias religiosas, puede interrumpir nuestras reuniones de negocios, puede hacer que nuestros pensamientos descarrilen. Puede contaminar, pervertir, retorcer y maltratar nuestro sentimiento amoroso. Puede invadir nuestros sueños, puede destruir nuestros buenos recuerdos.

El agresor no puede ser visto ni identificado, la agresión no se puede detener, y el daño psicológico es enorme. Pero no hay daño físico, en el cuerpo no queda ni una sola marca y no hay absolutamente ninguna prueba de que se haya cometido un delito o una intromisión. Todo lo que le “pasa” a la víctima, ocurre dentro de la cabeza de la víctima. ¿Qué pruebas físicas pueden ser aportadas a la policía? Sin pruebas físicas, ¿cómo van a fotografiar la “escena del crimen” o a identificar las huellas del acosador? No hay pisadas ni entrando en la escena ni saliendo de ella. De hecho, la escena física no existe, y no hay ninguna prueba de que la agresión haya tenido lugar.

La mayoría de las personas que sufren esta forma abusiva de “telepatía artificial” se sienten como si su mente hubiese sido violada. Se sienten perseguidas, acosadas, hostigadas y maltratadas por una o varias personas que se niegan a dar sus nombres, que ensucian la mente de sus víctimas con el lenguaje más grosero y perverso que pueda imaginarse, y que se niegan a colgar y a desaparecer. La persona o las personas que llaman disfrutan con la tortura perversa y sádica que infligen a sus víctimas. Además, disfrutan violando la privacidad de sus víctimas, leyendo sus mentes y haciendo comentarios sobre todo lo que las víctimas piensan, en un esfuerzo por demostrarles lo más despiadadamente posible que no tienen intimidad ninguna.

En resumen, las personas que llaman actúan exactamente igual que los violadores o los degenerados que se dedican a acosar. Imaginemos lo que un hombre podría hacer si se encontrase un “teléfono móvil mágico” que le permitiera introducirse en la cabeza y en los pensamientos íntimos de cualquier persona del planeta. La tentación de escoger una persona objetivo al azar y de empezar a espiarla o a maltratarla sería enorme, casi irresistible. Podría convertirse rápidamente en un hobby nauseabundo y retorcido, en un vicio. Si se deja en las manos de un equipo de la policía secreta, la posibilidad de que se haga un mal uso de esta tecnología resulta aún más escalofriante.

Ahora bien, la reacción natural de una persona normal e inteligente que por primera vez sufre la horrorosa experiencia de que le violen la mente es sentir pánico y echar mano de un teléfono de verdad. Llama a su familia, se pone en contacto con su médico o llama a la policía para denunciar algo sumamente extraño: “alguien está emitiendo voces en mi cabeza.”

Pero si es la policía la que está cometiendo estos abusos, las víctimas no van a conseguir gran ayuda, ¿no es así? Y si los policías no son los autores, entonces ¿cómo van a detener a nadie? Lo más práctico y fácil es creer que la persona que llama es un chiflado.

Rápidamente, la víctima de la violación mental se ve sometida a la humillación añadida de que la internen en un hospital psiquiátrico, a menudo en contra de su voluntad y a instancias de un ser querido que lo hace “por su bien”.

Cuanto más vehementes sean los esfuerzos que la víctima haga por demostrar que la voz o las voces en su cabeza son “reales”, mayor será la soberbia que las sonrisas de los médicos dejarán traslucir, médicos que insistirán con delicadeza en que dicha tecnología no existe, en que las voces no pueden ser reales, y en que hay que hay que tomarse una fuerte medicación y acostarse para descansar durante un buen rato.

La sensación de “oír voces” (sobre todo las voces que ocasionan un maltrato continuo) conduce directamente a la sala acolchada del pabellón psiquiátrico. De hecho, la sensación de oír voces constituye un ejemplo clásico de esquizofrenia. Si uno oye voces, es que uno está, por definición, loco.

Sin embargo, cuando las personas “que oyen voces” salen del hospital con un suministro de medicamentos caros, con frecuencia se dan cuenta de que los medicamentos no surten efecto, que es exactamente lo que cabría esperar si su problema no tuviera nada que ver con la química del cerebro y en cambio sí que tuviera que ver con una agresión bio-electrónica por parte de unos acosadores ocultos.

Las personas que oyen voces a menudo dejan desconcertados a los psiquiatras, ya que muchas de ellas no encajan en el modelo clásico de la esquizofrenia, cuyos ataques aparecen por lo general a los veintitantos años. Las víctimas de la “telepatía artificial” suelen tener unos treinta o cuarenta años y muchas no tienen antecedentes ni de enfermedad mental grave ni de consumo de drogas. Muchas parecen ser despiertas, saludables y racionales, incluso cuando insisten en que pueden oír voces. Están de acuerdo con los psiquiatras en que sí, que están deprimidas, pero ¿quién no estaría un poco deprimido en unas circunstancias tan difíciles? El hecho de ser acosado e intimidado verbalmente a todas horas es una forma de tortura mental.

Las víctimas de la violación mental se dan cuenta rápidamente de que no pueden hablar de sus “problemas psicológicos” ni con su familia ni con sus compañeros de trabajo. Se trata de algo turbador, muy extraño, que inspira poca compasión y que solamente sirve para asustar a la mayoría de la gente. La única forma en que otra persona puede “ayudar” es sugiriendo a la víctima de violación mental que vaya a ver a un psiquiatra, que de inmediato doblará la dosis de los medicamentos y de los antidepresivos. El resultado será una factura médica exagerada, que sólo añadirá penurias económicas a la situación. Y el hostigamiento verbal continuará.

A medida que aprenden a soportar la tortura diaria, las personas que oyen voces por lo general pueden volver a llevar una vida corriente, en la que son capaces de mantener conversaciones inteligentes y coherentes, conservar un empleo y funcionar con bastante normalidad. De hecho, si no hablan de su “problema”, normalmente no se distinguen de la gente normal que va por la calle. Porque estas personas son personas normales.

El número creciente de personas que “oyen voces” en nuestra sociedad permanece por lo tanto oculto. Aquellos que siguen afirmando que existe una “sociedad secreta de personas que emiten voces hacia el interior de nuestras cabezas” sencillamente son acallados con burlas o etiquetados de esquizofrénicos paranoides, y quedan completamente desacreditados. De hecho, muchos de los que oyen voces han interiorizado la idea de que son enfermos mentales, y se esfuerzan por comprender cómo sus “alucinaciones auditivas” siguen pareciendo tan reales.

Naturalmente, muchas de estas personas que oyen voces están profundamente desconcertadas, y recurren a grupos de apoyo, entre los que se incluyen las comunidades en línea tales como el grupo de apoyo a los oyentes de voces en Yahoo.com.

Quienes duden de la existencia de la “telepatía artificial” no tienen más que ponerse en contacto con alguna de estas comunidades, donde encontrarán a personas que siguen afirmando que están siendo acosadas por personas reales que utilizan una tecnología desconocida o falta de explicación.

Sorprendentemente, hay una cantidad enorme de literatura científica y de pruebas circunstanciales que respaldan esa afirmación.

En los próximos artículos, exploraremos la historia de la telepatía sintética y aprenderemos los nombres de los científicos que desarrollaron esta tecnología siniestra. También identificaremos y estudiaremos algunos de los organismos gubernamentales que están utilizando este instrumento de tortura contra ciudadanos inocentes.

A medida que se desarrolla el material de fondo, cada vez quedará más claro que estamos hablando de un moderno proyecto Manhattan (un programa de investigación supersecreto, más siniestro y potencialmente más devastador que el desarrolló la bomba atómica).

Artículo traducido por Conrad R.

Nota: A través de este enlace se accede a una serie de artículos que tratan sobre el control externo de la mente humana.

Nota: El autor de este artículo, Magnus Olsson, explica en el siguiente vídeo hasta dónde llegan los criminales que se sirven de la telepatía sintética para torturar a personas inocentes:

Este canal de Youtube contiene más entrevistas a víctimas de control mental.