La concepción de los seres humanos como ganado

El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha en el día de hoy unas medidas restrictivas del tráfico bastante severas que se suman a las que ya había establecido para este mes de diciembre, aunque parece ser que mañana volverá a suavizarlas, puede que debido a la polémica que se ha levantado debido a las molestias ocasionadas a los ciudadanos.

Los medios de comunicación y organizaciones que son críticos con el gobierno municipal alegan que existen otras fuentes de polución como los sistemas de calefacción de los edificios, pero no hablan de las fumigaciones descaradas con las que nos han obsequiado recientemente, que dejaban el cielo blanco y el aire lleno de pelusas blancas y de largas hebras que se quedan pegadas a las ramas de los enfermos árboles, a las vallas, a las antenas, a los vehículos y a nuestros rostros. Y esa bruma gris rarísima, visible al mediodía, que impide ver con nitidez edificios no muy lejanos, seguramente no tiene su origen únicamente en el tráfico rodado.

Esta mañana, cuando la radio anunciaba las restricciones impuestas a la circulación de vehículos, el cielo de Madrid estaba azul. No tan azul como antiguamente, pero casi azul. Y yo pensé que las fumigaciones de los últimos días habían sido tan flagrantes que, ahora que existía una alerta por contaminación, habrían dado la orden de dejar de fumigar. Pero qué va: a las tres de la tarde ya pude ver nubes “altas” artificiales sobre el horizonte. Mi gozo en un pozo.

Hace un año la Asociación Nacional Española Cielos Limpios escribió a la señora alcaldesa de Madrid una carta sobre este asunto:

http://anecieloslimpios.blogspot.com.es/2015/12/carta-abierta-la-sra-carmena.html

En enero de 2016 dicha asociación entregó al consistorio un informe sobre las fumigaciones aéreas clandestinas y esta fue la respuesta que recibió:

http://anecieloslimpios.blogspot.com.es/2016/03/reunion-con-el-ayuntamiento-de-madrid-y.html

Y a día de hoy el Ayuntamiento de la capital de España sigue haciendo como que le preocupa la calidad del aire que respiramos los madrileños pero no dice ni mu de los aviones que nos fumigan.

Aviones que son aviones a reacción, y no “avionetas”, como dicen las cadenas de televisión cuando se refieren a las protestas de los agricultores del Levante español.

Una respuesta semejante es la que ha dado el Parlamento Europeo a la Plataforma Cívica Guardacielos al archivar la petición que presentó en 2013 para que el Parlamento investigara las operaciones clandestinas de geoingeniería.

Guardacielos también escribió a todos los partidos políticos españoles que se presentaban a las elecciones europeas de 2014. Solo respondieron tres o cuatro partidos minoritarios. Los demás, nada.

¿Habrá algo más importante que la salud de las personas? Pues si existen serias sospechas de que las operaciones de geoingeniería suponen un grave riesgo para nuestra salud y los partidos políticos obvian el asunto de las fumigaciones clandestinas, entonces los partidos políticos no tienen ninguna credibilidad.

Y si los partidos políticos no muestran el más mínimo interés cuando se denuncia que se están dispersando en el ambiente partículas nanotecnológicas que  se intoducen en nuestros organismos a través de las vías respiratorias, entonces es que está claro que nuestra libertad les importa un comino. Pero ¿qué les va a importar nuestra libertad si no les importa que haya tantísima gente enferma? Si nunca hablan de eso.

Lo mismo podemos decir de los medios de comunicación que continuamente nos dan la vara con sus partes meteorológicos vomitivos en los que la lluvia siempre es muy mala, catastrófica, objeto de alertas de todos los colores, allanando así el camino a los destructores de nubes, que cuando salgan a la luz serán aclamados por los sufridos ciudadanos como sus salvadores, cuando en realidad si no nos fumigaran día y noche desde hace años probablemente las precipitaciones no ocasionarían tantos destrozos y tantas víctimas, y no tendríamos ni sequías tan prolongadas ni inviernos tan “cálidos”.

https://aeromotores.wordpress.com/2011/06/12/2012-actividad-solar-vs-geoingenieria-del-cambio-climatico/

Otro tanto ocurre con las vacunas. Los políticos y los medios de comunicación apoyan la versión oficial, es decir, la de las farmacéuticas, tratando de imponer la vacunación obligatoria, y periódicamente atacan con argumentos falaces a quienes no quieren vacunar a sus hijos.

https://timefortruth.es/2016/06/20/para-que-sirven-las-vacunas/

http://saludypoder.blogspot.com.es/

Hace unos meses se estrenó el documental Vaxxed: from cover-up to catastrophe [Vacunados: del encubrimiento a la catástrofe], de Andrew Wakefield, el médico que en 1995 denunció la relación entre la vacuna triple vírica y el autismo y que por ello fue duramente represaliado.

La narración de los hechos por la Wikipedia no deja lugar a dudas sobre el servilismo de dicha enciclopedia en línea:

https://es.wikipedia.org/wiki/Andrew_Wakefield

Un relato a mi juicio más verosímil de los hechos es el siguiente:

http://www.dsalud.com/reportaje/confirmada-la-farsa-de-los-cdc-las-vacunas-causan-autismo/

Y he aquí el documental subtitulado al español (de momento el autor no ha querido publicarlo en Internet, pero dure el tiempo que dure esta versión subtitulada en Vimeo creo es bueno que la gente la vea):

Y una entrevista al Dr. Wakefield:

https://elrobotpescador.com/2016/03/29/robert-de-niro-amenazado-por-la-mafia-farmaceutica/

https://elrobotpescador.com/2016/04/12/persecucion-la-pelicula-anti-vacunacion-vaxxed-es-censurada-en-otro-festival-de-cine/

https://elrobotpescador.com/2016/04/14/robert-de-niro-denuncia-publicamente-la-conexion-entre-algunas-vacunas-y-el-autismo/

Las críticas hacia las vacunas apuntan en varias direcciones: su escasa eficacia, sus efectos secundarios, los coadyuvantes tóxicos que se les añaden…

http://www.vacunacionlibre.org/nova/

https://detenganlavacuna.wordpress.com/

Pero hay quienes van más allá. En 2009, la periodista austríaca Jane Burgermeister presentó una denuncia contra la Organización Mundial de la Salud y otras instituciones por tentativa de genocidio a través de vacunas contaminadas.

A día de hoy sigue sufriendo persecución. Su blog es el siguiente:

https://birdflu666.wordpress.com/

En 2012, la doctora Ilya Sandra Perlingieri afirmó en una conferencia que las vacunas son armas biológicas [“vaccines are biological weapons“].

Nada de esto interesa ni a los viejos mamuts ni a las jóvenes promesas de la política. Todos están de acuerdo en no hablar de determinados temas.

En esa concepción de la humanidad como ganado, los políticos comparten el papel de perros pastores con los periodistas, las estrellas del cine, las estrellas del deporte, los “famosos”… Con todos aquellos fantasmas que guían nuestro pensamiento, que nos dicen en qué tenemos que pensar y en qué no; es decir, que nos distraen de lo verdaderamente importante.

¿Y los ganaderos? ¿Quiénes son los dueños del ganado? Pues no lo sabemos a ciencia cierta. Porque, como se explica en este artículo, los apellidos que más suenan en Internet no son los de las familias que verdaderamente mandan:

https://tecnicopreocupado.com/2016/12/23/rojos-negros-y-verdes-solo-puede-quedar-uno/

Y cuando creemos que no formamos parte del ganado es muy probable que también nos estén manipulando:

https://gazzettadelapocalipsis.com/2016/12/29/la-verdad-que-nadie-quiere-oir-sobre-los-medios-alternativos-de-internet-i/#more-3778

Ojalá que en 2017 haya algún cambio para bien.

Conrad R.

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre la ingeniería climática y sus efectos en los seres vivos.

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre las prácticas eugenésicas.

Actualización de febrero de 2017:

La segunda parte del artículo de La gazzetta del apocalipsis dedicado a los medios alternativos se puede leer aquí:

https://gazzettadelapocalipsis.com/2017/01/12/la-verdad-que-nadie-quiere-oir-sobre-los-medios-alternativos-de-internet-2a-parte/

 

 

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La época tan extraña en que vivimos: la geoingeniería y la enfermedad de Morgellon

Publicamos a continuación la traducción al español de un artículo del escritor estadounidense Richard Edmonson, cuya versión original en inglés, publicada en junio de este año, se puede leer a través del siguiente enlace:

http://www.veteranstoday.com/2016/06/20/the-strange-times-we-live-in-geoengineering-and-morgellons-disease/

LA ÉPOCA TAN EXTRAÑA EN QUE VIVIMOS: LA GEOINGENIERÍA Y LA ENFERMEDAD DE MORGELLON

Por Richard Edmondson

20 de junio de 2016

La fumigación a través de aviones cisterna a reacción y sus efectos en la salud humana

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¿No será que lo que los geoingenieros pretenden es calentar el planeta en lugar de enfriarlo?

Un amigo mío me envió hace unos días la siguiente imagen, que expresa, a través de una fuerte dosis de ironía, lo extraños que son los tiempos en que vivimos…

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El presidente Kennedy puso a un hombre en la luna. El presidente Obama puso a un hombre en el servicio de señoras.

Por supuesto, nos hemos convertido en una sociedad gobernada rígidamente por la idea de la corrección política. Si uno ofende a este o aquel grupo, tendrá que pagar un precio, como la pérdida de su puesto de trabajo. Pero la posibilidad de traspasar accidentalmente los límites de las convenciones de lo políticamente correcto no es lo único que debe preocuparnos en este momento. Ni por asomo…

Nuestros medios de comunicación están controlados por un puñado de corporaciones cuyos propietarios apoyan de manera uniforme a un Estado de Oriente Medio que es genocida y del apartheid; tenemos gobiernos que dicen que luchan contra el terrorismo mientras que financian a los terroristas; cada año electoral nos obsequian con que tenemos que elegir otra vez al “menos malo de los dos candidatos”, mientras que al mismo tiempo los alimentos que comemos están contaminados con organismos transgénicos, e incluso aquellos de nosotros que estamos concienciados y que tratamos de evitar este tipo de alimentos es probable que los estemos consumiendo debido a la falta de etiquetado.

Pero quizás lo más llamativo y revelador, en cuanto a lo extraño que se ha vuelto todo, es el hecho de que actualmente nuestros cielos están repletos de nubes no naturales formadas por aerosoles, un fenómeno en el que no han reparado los medios de comunicación mientras que millones de personas o bien no se dan cuenta de nada (probablemente la mayoría), o bien actúan como si no se dieran cuenta (una minoría nada despreciable). Esto, quizás más que cualquier otra cosa, es un indicador de hasta qué punto nos controlan, porque, a diferencia de los alimentos transgénicos, las estelas químicas o chemtrails, a las que a veces se denomina así, se extienden a través de nuestra atmósfera a la vista de cualquiera que tenga ojos. No hay más que mirar al cielo.

Tal vez parte del problema radique en que los nacidos en la década de 1990 o después son probablemente demasiado jóvenes para recordar el aspecto que tenía el cielo normal. Así que, tan solo para que se pueda establecer una comparación, he aquí el aspecto que presentaba un cielo con nubes cúmulos normales antes de que el gobierno pusiera en marcha su programa de modificación del tiempo atmosférico:

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Y este es el aspecto que presentan nuestros cielos actualmente los días de fuerte fumigación…

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Entonces, ¿exactamente con qué nos fumigan? ¿Y por qué lo hacen? Se han recogido muestras de suelo y de agua en distintas regiones justo después de que se llevaran a cabo intensas fumigaciones, y en dichas muestras se han hallado concentraciones elevadas de aluminio y bario, y también de estroncio en algunos casos, y la teoría más aceptada es que el gobierno está implicado en un programa de geoingeniería con el fin de combatir el cambio climático. Los elementos reducidos a polvo, especialmente el aluminio, reflejan la luz solar de nuevo hacia el espacio y, de este modo, en teoría, reducen la velocidad del calentamiento planetario.

Según esta teoría, resulta lamentable que el programa se haya puesto en marcha en secreto y sin un debate nacional sobre la conveniencia de esta ciencia, pero al menos detrás de todo esto habría un propósito comprensible, e incluso benigno o benévolo.

¿Pero de verdad es tan benigna y benévola la intención con que lo hacen?

Algo de luz a esta cuestión ha traído un artículo recientemente publicado con el título Geoingeniería tóxica en la Troposfera: Evidencias de cenizas volantes de carbón. Consecuencias para la salud pública [Evidence of Coal-Fly-Ash Toxic Chemical Geoengineering in the Troposphere: Consequences for Public Health], escrito por J. Marvin Herndon, geofísico que trabajó como investigador en la Universidad de California, San Diego.

Herndon, que ha sido descrito como un “científico disidente” [1], retomó la investigación en el punto en que la habían dejado quienes habían recogido las muestras de agua y las habían analizado, y llegó a la conclusión de que el aluminio, el estroncio y el bario hallados en los análisis anteriores eran en realidad “huellas dactilares” de cenizas volantes de carbón, un producto de desecho tóxico generado por las centrales eléctricas en las que se quema carbón:

Como una huella, los 8 ratios de elementos encontrados en el agua de lluvia de San Diego tras la dispersión troposférica de materia, coinciden elemento por elemento con el extracto de laboratorio de cenizas volantes de carbón dentro del rango de observaciones. Dicho de otro modo, la materia dispersada en la troposfera tiene las mismas características que el lixiviado de agua de las cenizas volantes de carbón al menos para 8 elementos, lo que supone una sólida evidencia en la identificación de la sustancia aerosolizada como cenizas volantes de carbón. [2] [Traducción de Guardacielos]

Herndon también señala que las mediciones antes mencionadas de aluminio y otros elementos en el agua de lluvia tras las fumigaciones han sido realizadas por ciudadanos inquietos en varios países, entre los cuales se encuentran los Estados Unidos, Canadá, Francia, Portugal, Alemania, Australia y Nueva Zelanda, y opina que de estos análisis “se infiere el alcance global de la dispersión de cenizas volantes de carbón en la troposfera”.

Suponiendo que tiene razón y que estas “huellas dactilares” apuntan a las cenizas volantes de carbón, entonces vale la pena destacar que, además de aluminio y bario, el producto de desecho de la quema de carbón contiene otras sustancias que sin duda ninguno de nosotros quisiera inhalar y meterse en los pulmones, entre las cuales se encuentran el arsénico, el mercurio, el berilio, el torio y el uranio, y, como dice Herndon, todo esto tiene “serias consecuencias” para la salud pública y para el medio ambiente.

Pero quizás lo más asombroso de todo sea que la investigación ha llevado a Herndon a postular que, en lugar de enfriar el planeta, en realidad lo que el programa de fumigaciones masivas puede estar haciendo es acelerar el proceso de calentamiento:

Aparte de las graves repercusiones para la salud pública y la biota terrestre que se derivan de la toxicidad potencial de la dispersión de aerosoles de cenizas volantes de carbón en la troposfera, la fumigación aérea generalizada de estas sustancias afecta al clima y al equilibrio térmico de la Tierra en sentido contrario a su enfriamiento. Quienes residen en lugares donde la formación de nubes naturales es rara, como San Diego, notan el enfriamiento rápido una vez que se pone el sol, excepto en los días nublados en los que se retiene el calor.

Durante el día las cenizas volantes de carbón podrían bloquear la luz solar, pero por la noche frenan la pérdida de calor de la Tierra, impiden que llueva y contribuyen al calentamiento global. Y las fumigaciones nocturnas, que se supone que tienen la finalidad de que la gente no las vea, frenan aún más la pérdida de calor.

Sin embargo, existe otra consecuencia de la fumigación de cenizas volantes de carbón en la troposfera que implica lo contrario de enfriar el planeta y que tiene un gran impacto nocivo tanto en el medio ambiente como en la salud pública: la modificación del clima y la consiguiente alteración de los hábitats y de las fuentes de alimentos. Como publicó la NASA, “la creación de gotas de lluvia normales tiene que ver con la condensación del vapor de agua en partículas en las nubes. Las partículas condensadas se unen entre sí formando gotas lo suficientemente grandes como para caer a tierra. Sin embargo, el agua de la nube se dispersa a medida que más y más partículas de contaminación (aerosoles) entran en ella. Entonces estas gotas de agua más pequeñas quedan flotando en el aire y no pueden juntarse para formar gotas más grandes de lluvia. Por eso las nubes contaminadas dejan menos lluvia a lo largo de su vida que las nubes limpias (no contaminadas) de la misma talla”.

Además de impedir que las gotas se junten y crezcan lo suficiente para caer a tierra, las cenizas volantes de carbón, que se forman bajo condiciones anhidras, se hidratarán atrapando la humedad adicional, impidiendo así que llueva. Esto puede causar sequías en algunas áreas, inundaciones en otras, pérdida de cosechas, destrucción forestal e impactos negativos en el medio ambiente, especialmente si a esto se añade la contaminación por aluminio químicamente móvil procedente de las cenizas volantes de carbón. Por último, las consecuencias pueden tener efectos devastadores en los hábitats y reducir la producción de alimentos para la población humana. [3]

La siguiente entrevista fue realizada al profesor Herndon en octubre del año pasado en una emisora de radio de Chattanooga, Tennessee. En un momento de la emisión el presentador hace un comentario que puede resultar ofensivo para la mayoría de los musulmanes, pero el que expresa ese punto de vista solo es el presentador, no el profesor Herndon.

Según la tesis de Herndon, las cenizas volantes de carbón parecen ser el principal material que se dispersa desde los aviones cisterna, pero ¿es posible que alguna otra sustancia se esté mezclando deliberadamente con las cenizas? Y otra buena pregunta: ¿por qué sueltan las cenizas volantes de carbón en la troposfera en lugar de hacerlo en la estratosfera, que está situada a mayor altitud?

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En el video, Herndon habla de los profesores universitarios que han propuesto que sería posible hacer que el cambio climático revierta por medio de la fumigación de la atmósfera con partículas reflectantes (los profesores en cuestión siempre hablan de esto como si no estuviera ocurriendo ya), pero, como explica Herndon, según las recomendaciones sobre la materia que supuestamente aquellos han dado tras haber investigado, las fumigaciones propuestas deberían tener lugar en la estratosfera. Y, como él mismo señala, las sustancias diseminadas en ese nivel “permanecerían en el aire probablemente dos años”. Pero no es ahí donde las cenizas volantes de carbón (si es que en realidad se trata de eso) están siendo esparcidas. Por el contrario, las nubes formadas por aerosoles que estamos viendo en nuestros cielos las están vertiendo en la troposfera, “la capa inferior de la atmósfera que está mezclada con el aire que respiran las personas”, como dice Herndon, lo cual significa que “las partículas caen, bajan hacia el suelo y se mezclan con la lluvia y con el aire que respiramos”.

Aquí Herndon ha dado en el clavo. Si están fumigando con el propósito de reflejar la luz solar hacia el espacio, ¿no sería mejor que el material particulado se dispersara en la estratosfera superior, puesto que así permanecería en el aire durante periodos de tiempo más largos?

¿Por qué las fumigaciones tienen lugar en el nivel más bajo de la atmósfera? ¿Cuál es la razón? ¿Se tratará de una prueba médica de algún tipo, en la que la Tierra y su biota, y dentro de ella los seres humanos, serían los conejillos de indias? Es más, ¿habrá algo más, alguna otra sustancia potencialmente tóxica con la que estén experimentando y que estén dispersando además de las cenizas volantes de carbón?

En los Estados Unidos la historia de los experimentos médicos realizados sobre poblaciones desprevenidas es larga. Entre ellos podemos citar el experimento con la sífilis en Tuskegee, en la década de 1930; experimentos similares en Guatemala en la década de 1940, en los que unas 700 personas fueron infectadas deliberadamente con enfermedades de transmisión sexual con el fin de probar la eficacia de la penicilina; el estudio sobre la malaria en la cárcel de Stateville, también en la década de 1940; la dispersión aérea de la bacteria Serratia Marcescens sobre la ciudad de San Francisco en 1950; los proyectos Bluebird [Pájaro Azul] y Artichoke [Alcachofa], así como el programa MKULTRA en las décadas de 1950 y 1960, el que se ensayaron drogas como el LSD para su uso potencial en el control mental y en la modificación de la conducta, y así sucesivamente. De hecho la lista es bastante larga.

Con quienes más se ha experimentado es sobre todo con los militares. En 1994, el senador por el Estado de Virginia Occidental John D. Rockefeller dio a conocer un informe que documentaba los estudios del Departamento de Defensa de los Estados Unidos realizados sobre cientos de miles de militares a lo largo de un período de 50 años, a menudo sin que los afectados lo supieran. Entre dichos estudios se encontraba el de una vacuna de prueba que se administró a las tropas estadounidenses en la Guerra del Golfo de 1991, supuestamente para protegerlas de la exposición a agentes biológicos, así como el ensayo de diversas armas químicas, una de las cuales estaba diseñada para “romper a un hombre”. Como rezaba el informe:

Todos los años, miles de experimentos en los que se utiliza a seres humanos siguen llevándose a cabo por o para el Departamento de Defensa. Muchos de estos experimentos en curso tienen objetivos convenientes, tales como la obtención de información para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de diversas enfermedades y discapacidades adquiridas durante el servicio militar. Aunque resulte lógico que los militares sean elegidos como sujetos de experimentación humanos para este tipo de estudios, es dudoso que la jerarquía militar permita que las personas que se encuentran en una situación de subordinación puedan negarse a participar en los experimentos militares. También podemos dudar de que aquellos que participaron como sujetos humanos en la investigación militar hayan recibido la información suficiente para entender completamente los beneficios y riesgos potenciales de los experimentos. Es más, parece evidente que no se les ha hecho un seguimiento adecuado tras la finalización de los protocolos experimentales para ver si sufrían efectos adversos para la salud. [4]

Ténganse en cuenta tanto la fecha del informe (1994) como el comentario de que los experimentos “todavía se están llevando a cabo”.

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El siglo XXI trajo consigo una nueva enfermedad diabólica, un mal tan raro y tan extraño que casi representa un desafío a la hora de buscar una explicación o una posible causa natural. El primer caso fue comunicado en 2001 por Mary Leitao, quien abrió un sitio web en el que describió la enfermedad de su hijo. Leitao le puso nombre a la enfermedad: Morgellon. Desde entonces, miles de personas han mostrado síntomas similares de la afección.

Oficialmente, el gobierno de los Estados Unidos dice que todas estas personas están locas, que padecen de “delirios parasitarios”. Pero ¿de verdad que es así? La enfermedad se caracteriza por unas fibras (a veces partículas negras u objetos hexagonales) que salen de lesiones cutáneas, acompañadas por la sensación de que por debajo de la piel corretean insectos. El gobierno afirma que las fibras no son más que hebras procedentes de la ropa. Pero los investigadores independientes han llegado a otras conclusiones, y la Clínica Mayo, por su parte, parece dejar la cuestión abierta:

La enfermedad de Morgellon es un trastorno cutáneo poco común que no tiene explicación, que se caracteriza por la presencia de úlceras, la sensación de que hay insectos correteando por encima y por debajo de la piel, y unos filamentos con aspecto de fibras que salen de las úlceras. No se sabe lo que son estas hebras. Algunos dicen que son mechones de hilos de algodón, probablemente procedentes de la ropa o de los vendajes. Otros dicen que son el resultado de un proceso infeccioso en las células de la piel. Es necesario seguir investigando. [5]

Es necesario seguir investigando, por supuesto, pero a ver quién consigue una subvención para la investigación de una enfermedad que el gobierno dice que no existe. Las subvenciones son difíciles de conseguir. La Fundación Charles E. Holman para el estudio de la enfermedad de Morgellon [Charles E. Holman Morgellons Disease Foundation o CEHMDF] es una de las pocas fundaciones benéficas que recaudan dinero para investigar esta dolencia. La organización ha dependido en gran medida de las donaciones individuales, y en 2016 se ha fijado como objetivo la recaudación de diez mil dólares (una nimiedad en comparación con las enormes cantidades que se destinan a otros proyectos de investigación).

Sea como fuere, la CEHMDF organizó una conferencia en Austin, Texas, los días 30 de abril y 1 de mayo de 2016. Uno de los ponentes fue el Dr. Randy Wymore, que habló junto con otros doce profesionales. Wymore es profesor adjunto de farmacología y fisiología en la Universidad del Estado de Oklahoma, en la que también trabaja como director del Centro para la Investigación de la Enfermedad de Morgellon, en el Centro de Ciencias de la Salud de dicha universidad. En el siguiente vídeo podemos ver a este y a otros profesionales de la salud que han examinado a los pacientes de Morgellon:

Hay quienes insinúan que el Morgellon es una consecuencia de las fumigaciones aéreas; otros lo han relacionado con los alimentos transgénicos, mientras que otros creen que ambos factores han sido determinantes en su propagación. Es difícil afirmarlo con total seguridad, pero el hecho de que el gobierno niegue la existencia tanto del Morgellon como de las fumigaciones podría ser un indicio de que existe un vínculo entre ambos fenómenos. Sea como sea, Wymore, por su parte, ha propuesto cinco causas posibles de la enfermedad: virus, parásitos, hongos, bacterias y la contaminación ambiental.

No obstante, añade lo siguiente: “Simplemente no lo sabemos. Todavía no tenemos pruebas suficientes”. [6]

Puede que no haya pruebas suficientes que permitan llegar a conclusiones sólidas y científicas en la actualidad, pero el hallazgo, debajo de la piel de los pacientes de Morgellon, de cosas tales como unas formas de crecimiento fibroso con genes que solo existen en las plantas ha llevado a algunos a especular sobre la posibilidad de que lo que se esté ensayando sea en realidad un programa de mutación o alteración genética de los seres humanos, o tal vez incluso un arma genética.

Clifford Carnicom cree que lo que está pasando en el cielo no es geoingeniería en sí, sino bioingeniería, o que al menos existe un vínculo entre las dos.

“El problema es mucho mayor de lo que podemos imaginar, y este problema se extiende mucho más allá de la consideración de lo que en sentido estricto llamamos geoingeniería”, dice Carnicom, y añade lo siguiente:

Por lo general, la ingeniería es el diseño y la creación o modificación de un sistema. El método implica generalmente el uso de la tecnología. Hay una frase muy interesante que he encontrado mientras buscaba definiciones: que por lo general la ingeniería implica “trabajo, astucia y habilidad”, una frase interesante que puede ser aplicable a este asunto, y no necesariamente de una manera negativa. Entonces, obviamente podemos deducir que, una vez que tenemos un sistema que vamos a modificar, diseñar, organizar o crear, entonces el resultado lo aplicamos a otra cosa, y esto ha provocado la aparición de términos que son nuevos para nosotros como “geoingeniería” y “bioingeniería”, porque ahora nos encontramos en un punto en el que podemos decir: “vamos a aplicarlo a la Tierra”, o “vamos a aplicarlo a la vida”. [7]

Carnicom dio sus primeros pasos como ciudadano dedicado a la investigación científica en 1999, cuando por primera vez vio una fumigación aérea en el cielo de Nuevo México, donde tenía su casa. Al tratar de obtener información al respecto a través de los funcionarios del gobierno, recibió la respuesta habitual de que las nubes que estaba viendo no eran más que las estelas de condensación normales que dejan los aviones a reacción.

Como las respuestas le parecían insatisfactorias, Carnicom fundó el Instituto Carnicom [Carnicom Institute o CI] y empezó a estudiar el asunto. Abrió un sitio web con el fin de compartir sus hallazgos con los demás y también para solicitar ayuda a otros investigadores, y desde entonces el CI lleva publicados unos 400 trabajos de investigación. Se trata de una cantidad enorme de material, que abarca desde 1999 hasta el presente, y la totalidad de los trabajos, ordenados cronológicamente por fechas, se encuentran a disposición del público en la biblioteca de investigación [research library] del Instituto. [8]

Uno de los artículos más recientes se titula Choque de pruebas: las distintas realidades de la gestión de la radiación solar [A Clash of Evidence: The Realities of Solar Radiation Management (SRM)], publicado el 6 de abril de 2016 y escrito por el propio Carnicom. En el artículo, el autor llega a la misma conclusión que Herndon: que lo más probable es que las fumigaciones estén calentando el planeta en lugar de enfriarlo, debido en parte a que tienen lugar en la troposfera:

Es un error seguir afirmando que los objetivos de quienes practican la geoingeniería son benéficos y bienintencionados (es decir, la gestión de la radiación solar y la reducción del “calentamiento global”) aunque ahora sepamos que estas operaciones en realidad son dañinas debido a que al final ocasionan un calentamiento. Las operaciones de geoingeniería, tal y como se practican, no son un experimento con fines benéficos; los promotores comprenden la física y sus aplicaciones bastante bien (dentro del ámbito de sus intereses). Podemos estar seguros de que el conjunto de sus objetivos ni se centra en los principios de la “gestión de la radiación solar” ni se limita a ellos. [9]

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¿El padre de la bomba H fue también el padre de las estelas químicas?

Curiosamente, Carnicom también señala que uno de los primeros científicos que propusieron que la geoingeniería podría servir para frenar el cambio climático fue Edward Teller, al que se conoce como “el padre de la bomba de hidrógeno”.

La tesis de Teller sobre este tema fue desarrollada en un artículo titulado El calentamiento global y las edades del hielo: las posibilidades que ofrece la modulación del cambio global basada en la física [Global Warming and Ice Ages: Prospects for Physics-Based Modulation of Global Change], que publicó junto a otros dos coautores. El documento se publicó por primera vez en agosto de 1997. Parece ser que los primeros chemtrails aparecieron en los cielos de América a finales de los 90 (Carnicom establece el punto de partida a principios de 1999).

Carnicom hace el siguiente comentario del artículo de Teller:

Este trabajo, uno de cuyos autores es el creador de la bomba de hidrógeno, es citado con frecuencia por los propios activistas como uno de los santos griales que demuestran que las operaciones de geoingeniería se están desarrollando actualmente, y que es cierto que están “enfriando el planeta” y “combatiendo el calentamiento global” (aunque de manera encubierta, por razones que desconocemos). Hay varias partes importantes del artículo a las que no se ha prestado suficiente atención, y esta omisión respalda de manera poco adecuada una creencia generalizada que carece de fundamento científico.

En efecto, Edward Teller propone varias estrategias para hacer que baje la temperatura del planeta, entre ellas la introducción de aerosoles o partículas en la atmósfera. Pero la cuestión es EN QUÉ PARTE de la atmósfera propone que se haga, y la respuesta a esta pregunta es muy relevante para la razón y el propósito de este artículo. Y aún resulta más revelador señalar las opciones adicionales que Edward Teller propone en su artículo y que son sus preferidas, ya que esto nos ayudará a considerar su propuesta de los aerosoles atmosféricos desde otra perspectiva…

Si me protejo la cabeza con una sombrilla un día caluroso y soleado, puede que me sienta más fresco. Sin embargo, el aire que me rodea seguirá absorbiendo el calor. El color y el material de la sombrilla serán otros factores (es decir, el albedo, el calor específico, etc.) que tendré que tener en cuenta. Y si lo que quiero es enfriar el planeta, voy a tener que desplazar el paraguas mucho más lejos, por ejemplo hasta el espacio. Esta es la idea principal del artículo de Teller, y es importante comprender esta propuesta antes de que se difundan ciertos términos de la “gestión de la radiación solar” referidos a las actuales prácticas de geoingeniería. La zona de la atmósfera en la que se inyecta el material puede hacer que varíe mucho el efecto global del calor, y en los círculos no especializados en los que se habla de la geoingeniería la mayoría de las veces se ha hecho caso omiso de este asunto. Esta discusión debería llevarnos a reflexionar con más profundidad acerca de cuál es la verdadera definición de la geoingeniería, y a comparar dicha definición con las realidades de los proyectos y las operaciones TAL Y COMO SE PRACTICAN ACTIVAMENTE EN ESTE MOMENTO. Las estrategias de modificación climática, o mejor dicho, las estrategias de control del medio ambiente, no son más que una parte de algo mucho más grande. [10]

Aunque Carnicom no lo menciona en su artículo, Teller, que es un ferviente sionista, ayudó a Israel a desarrollar su programa nuclear. En un artículo publicado en Haaretz podemos leer lo siguiente:

Teller también trabajó como asesor de Israel durante el período de 15 años anterior a la Guerra de los Seis Días, cuando según los informes el ejército de este país estaba desarrollando su propia capacidad nuclear. Se dice que Teller les rogó a los oficiales israelíes que le prometieran que nunca firmarían el Tratado de no proliferación nuclear, y hasta la fecha Israel no lo ha hecho. [11]

Fue la aparición de la enfermedad de Morgellon, o síndrome de Morgellon, lo que hizo que Carnicom empezase a investigar la posibilidad de que las fumigaciones tuviesen una aplicación en la bioingeniería, además de su uso en la geoingeniería. Como él mismo dice:

En 2006 empezamos a recibir informes de ciudadanos corrientes en los que se nos decía que algo estaba afectando a su salud. Parecía una mala noticia, pero la verdadera mala noticia es que al parecer nadie quiere volver a hablar de ello. [12]

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Las lesiones cutáneas de un paciente de Morgellon.

El Instituto Carnicom empezó a analizar muestras procedentes de los enfermos de Morgellon, y una de las personas que contribuyeron a esta investigación fue la doctora Gwen Scott, quien ideó la prueba que consiste en enjuagarse la boca con vino tinto para determinar la presencia de fibras u otros objetos.

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Fibras halladas bajo la piel de un paciente de Morgellon.

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Fibras resultantes de la prueba del vino tinto, fotografiadas en un fregadero.

Se ha descubierto que algunos de los objetos que se han encontrado bajo la piel de los pacientes de Morgellon estaban modificados genéticamente. Otra médico que contribuyó a la investigación fue la doctora Lorraine Hurley. Hurley murió el año pasado tras ser atropellada por un vehículo cuando circulaba en bicicleta en Cape Cod, Massachusetts.

“En este último año mis conocimientos se han ampliado más que nunca”, dijo antes de morir. “He tratado de hablar con amigos y familiares acerca de multitud de asuntos que constituyen un peligro claro e inminente para nuestra vida y para nuestra supervivencia y muchos de ellos me han hecho callar. Puedo entender que admitir lo que está sucediendo hoy en la totalidad del mundo es muy complicado, pero esto no puede seguir siendo una excusa para hacer como si nada ocurriera o para tildarnos de locos a mí y a los demás activistas. Por mi parte lo que está en juego es tan alarmante que ya no me importa que la gente piense que estoy loca. Tengo la intención de denunciarlo públicamente y de manera más enérgica, dado que todas las pruebas apuntan a que las consecuencias catastróficas de las numerosísimas operaciones encubiertas que se están llevando a cabo son inminentes“. [ 13]

Después de su muerte, Hurley fue recordada como “una sanadora y visionaria maravillosa”. [14]

“Esto es una guerra por el poder absoluto, y el cambio climático es simplemente una cortina, un teatro, un espectáculo”, dijo en 2013 en una entrevista radiofónica. “Mientras que sean capaces de controlar el clima, no lo harán con el propósito de mantener unas condiciones que permitan seguir en el planeta con la mayor normalidad posible”. [15]

En este momento lo que seguramente tiene una importancia decisiva es conseguir que se disipe la idea, que una buena parte de la opinión pública sostiene, de que lo que está pasando en los cielos es por nuestro propio bien. Pero, como señala Carnicom, para una persona normal y corriente, llegar a una conclusión así requiere un razonamiento muy prolongado, y los medios públicos, entre ellos Internet, están llenos de falsedades y de desinformación destinada a confundir.

Carnicom añade que, en lo que respecta a “los planes secretos relacionados con esta modificación de nuestro planeta, descubrí una plataforma, para mí bastante desproporcionada, que tiene la creencia de que de alguna manera esto servirá para reducir el calentamiento global“.

“Y me resultó curioso que esta plataforma tuviera tanta publicidad, ya que empezó a presentar contradicciones para mí, y ellos venga a decir que si todo esto era beneficioso, que si de alguna manera era bueno para nosotros… y esto para mí presentaba contradicciones, porque si yo tengo algo bueno que ofrecerte, me gustaría decírtelo. Me gustaría decírtelo si yo pensase que estoy haciendo algo bueno por ti. ¿Por qué iba a querer ocultarlo? ¡Lo que yo querría es proclamarlo! ¡Y tal cosa nunca tuvo lugar! Nunca se anunció. Siempre se insinuaba que de alguna manera esto tenía que ser positivo para nosotros, pero que en realidad lo mejor era no hablar de ello, y no preguntar cómo, ni por qué, ni quién, ni nada de nada“, añade.

El Instituto Carnicom ha analizado muestras de suelo y de agua recogidas en el medio ambiente después de una fuerte fumigación y las ha comparado con muestras de la piel y la saliva de personas que presentan síntomas de Morgellon. Las similitudes son aparentemente bastante sorprendentes, y ambas muestras incluyen “componentes biológicos inusuales”, como dice Carnicom.

“Estas coincidencias entre las muestras ambientales y los componentes biológicos son en general fuertes, muy marcadas, e idénticas a estructuras similares que se han encontrado en varias ocasiones en el cuerpo humano”, afirma. [16]

Al parecer, algunas de las formas que se desarrollan son autorreplicantes y actúan como parásitos una vez que están dentro del cuerpo humano. En otro artículo titulado Morgellon: una hipótesis de trabajo (parte 1), Carnicom escribe lo siguiente:

Al igual que ocurre con todos los nutrientes que son desviados para apoyar una relación parasitaria o enferma entre seres vivos, esta pérdida de nutrientes y de energía se llevará a cabo a expensas del huésped. Que quede claro que aquí el ser humano es el huésped [en el que se aloja un parásito], y no puede haber otra expectativa que la de sufrir en cierta medida. En muchos casos, el sufrimiento es extremo y todos estamos pagando el precio de esto cada día que permitimos que esta situación continúe sin que nadie proteste. [17]

Actualmente existen sitios web que ofrecen tratamientos o programas de “desintoxicación” para los enfermos de Morgellon, y algunos que incluso ofrecen “remedios” para este mal. ¿Cómo son de eficaces? No lo puedo decir.

Puede que a estas alturas ustedes se estén preguntando lo siguiente: si existe una conexión entre las fumigaciones y el Morgellon, ¿cómo es que solo han caído enfermas un número relativamente reducido de personas? Aquí la hipótesis es esta: que en realidad un gran número de personas han sido infectadas, pero la razón por la que solo un pequeño número presentan síntomas es que los cuerpos de estos individuos, por las razones que sea, básicamente están “rechazando” a los parásitos. En cuanto al resto de nosotros, nuestros cuerpos los han aceptado. Esta teoría es creíble debido a que la prueba del vino tinto antes mencionada se ha llevado a cabo en personas sin síntomas pero que aun así han dado un resultado positivo. Por esa razón Carnicom cree que decir que el Morgellon es una “enfermedad” puede inducir a engaño, ya que la palabra “enfermedad” denota algo que solo padece un porcentaje limitado de la población. Según él, todo indica que está mucho más extendida.

Y parece ser que no solo afecta a los seres humanos. Se han notificado casos de animales domésticos que muestran síntomas del síndrome de Morgellon, y a través de este enlace podemos ver lo que parecen ser las fibras de Morgellon encontradas en una muestra de McNuggets de pollo comprada en un McDonalds.

Voy a tratar de adentrarme en este asunto con más detalle en un próximo artículo, pero por ahora me gustaría señalar que la única esperanza que tenemos de que se ponga fin a las fumigaciones es que el ejército de los Estados Unidos intervenga para detenerlas. Hace ya más de 15 años que la gente habla de los “chemtrails”, observando los cielos, señalándolos, grabándolos en vídeos y subiéndolos a Internet, sin resultado alguno. Y la cuestión del Morgellon también ha sido muy debatida, en Internet por lo menos, y se sospecha que guarda relación con las fumigaciones al menos desde 2006. Sin embargo, durante todo este tiempo, desde los primeros días del siglo XXI hasta ahora, nada se ha hecho. Las fumigaciones simplemente continúan. E incluso en el caso de que los aerosoles no fueran la causa del síndrome de Morgellon, incluso si el Morgellon fuera una enfermedad totalmente inventada, que no creo que sea el caso, pero supongamos por un momento que esto fuera así, aun así hace mucho que se sabe que el aluminio es neurotóxico, lo que significa que las fumigaciones, como indica Herndon, han contribuido casi con toda seguridad a las elevadas tasas de alzhéimer, autismo y otras enfermedades neurológicas que existen en la actualidad.

Repitámoslo: el gobierno [de los EE.UU.] niega la existencia tanto de las fumigaciones como de la enfermedad de Morgellon. Los principales medios de comunicación han pasado olímpicamente de ambos asuntos, mientras que incluso los denominados medios alternativos, tal vez sumisos a causa del miedo, les han prestado muy poca atención. Y elegir a Trump o a Clinton este otoño probablemente no servirá para que las cosas cambien. Lo que está ocurriendo ahora en nuestros cielos está fuera del poder de la población civil. La única esperanza que tenemos es que el ejército intervenga para detenerlo.

Notas:

[1] “Scientific Maverick’s Theory on Earth’s Core…” SF Gate, http://www.sfgate.com/news/article/Scientific-maverick-s-theory-on-Earth-s-core-up-2632837.php

[2] “Evidence of Coal-Fly-Ash Toxic Chemical Geoengineering in the Troposphere: Consequences for Public Health,” by J. Marvin Herndon, http://nuclearplanet.com/ijerph-error_corrected.pdf

[3] Ibid

[4] “Is Military Research Hazardous to Veterans’ Health? Lessons Spanning Half a Century,” http://www.gulfwarvets.com/senate.htm

[5] “Morgellons Disease: Managing a Mysterious Skin Condition,” Mayo Clinic Staff, http://www.mayoclinic.org/morgellons-disease/ART-20044996?pg=1

[6] http://www.healthsciences.okstate.edu/morgellons/research.cfm

[7] https://youtu.be/fXfd8VUUJTg

[8] http://carnicominstitute.org/wp/research-library-listing/

[9] “A Clash of Evidence: The Realities of Solar Radiation Management (SRM),” Clifford E. Carnicom, http://carnicominstitute.org/wp/a-clash-of-evidence/

[10] Ibid

[11] “This Day in Jewish History: Difficult Genius Behind H-bomb is Born,” Haaretz, http://www.haaretz.com/jewish/this-day-in-jewish-history/.premium-1.637186

[12] https://youtu.be/fXfd8VUUJTg

[13] http://geoengineeringwatch.org/htm/lorrainehurley.html

[14] http://www.rumormillnews.com/cgi-bin/forum.cgi?noframes;read=29486

[15] http://podbay.fm/show/632354744/e/1386278715?autostart=1

[16] https://youtu.be/fXfd8VUUJTg

[17] “Morgellons: A Working Hypothesis, part 1” Clifford E. Carnicom, http://carnicominstitute.org/wp/morgellons-a-working-hypothesis-part-i-identification/

Artículo traducido por Conrad R.

Nota del traductor:

Este artículo de Ilya Sandra Perlingieri, traducido al español, puede servir de introducción a quienes quieran saber más sobre las fumigaciones aéreas clandestinas:

Chemtrails y geoingeniería: el mayor crimen de la historia (Ilya Sandra Perlingieri, agosto 2013 / Trad. Resistencia)

La relación de los colaboradores del Instituto Carnicom que han fallecido en los últimos años se puede leer en este artículo:

http://carnicominstitute.org/wp/in-memoriam/

Algunos artículos publicados por Clifford Carnicom y traducidos al español son los siguientes:

Otra vez fibras transportadas por el aire, y otra vez, y otra vez más (J. Challender / Clifford E. Carnicom, nov. 2005 / Trad. Resistencia)

Morgellon: Primeras observaciones (Clifford E. Carnicom, agosto 2006 / Trad. Resistencia)

Morgellon: Morfología confirmada (Clifford E. Carnicom, nov. 2007 / Trad. Resistencia)

Morgellon: las muestras halladas en el aire, en la piel y en la sangre coinciden (Clifford E. Carnicom, dic. 2007 / Trad. Resistencia)

El síndrome de Morgellon: cuarta coincidencia (Clifford E. Carnicom, enero 2008 / Trad. Resistencia)

Morgellon: la prueba del vino y el peróxido (Clifford E. Carnicom, marzo 2008 / Trad. Resistencia)

El síndrome de Morgellon: una nueva clasificación (Clifford E. Carnicom, feb. 2010 / Trad. Resistencia)

La teoría de Sofia Smallstorm, basada en los estudios de Clifford Carnicom, entre otros, se puede leer en este PDF:

Sofia-Smallstorm-2010-2016

El artículo de J. Marvin Herndon ha sido traducido al español por Guardacielos:

http://www.guardacielos.org/users/1/Documentacion/Geoingenieria_Toxica_en_la_Troposfera_Revisado.pdf

El portal de la Plataforma Cívica Guardacielos contiene más información sobre la teoría de Herndon:

http://www.guardacielos.org/

Este enlace conduce a una serie de artículos que versan sobre las fumigaciones aéreas clandestinas y sus efectos en el medio ambiente y en nuestra salud.

Documentación en PDF sobre la geoingeniería (II): Sofia Smallstorm

Adjuntamos a continuación un documento en PDF que contiene los principales artículos de Sofia Smallstorm en su versión original junto con las correspondientes traducciones al español que fueron publicadas en este blog:

Sofia-Smallstorm-(2009-2016)

El sitio web de Sofia Smallstorm es About the Sky [‘Acerca del cielo’]:

http://www.aboutthesky.com/

Los siguientes videos ofrecen varias ponencias de Sofia Smallstorm:

La autora tiene un blog que se puede consultar a través de estos enlaces:

http://www.aboutthesky.com/smallstorm-blog

http://www.aboutthesky.com/smallstorm-blog/2015

Más documentos en PDF de otros autores que escriben sobre la geoingeniería:

Documentación en PDF (I): Aeromotores y Guardacielos (actualizado en sept. 2016)

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre las fumigaciones clandestinas y sus efectos en nuestra salud.

 

El síndrome de Morgellon: cuarta coincidencia

A modo de introducción, recomendamos la lectura o el repaso de los siguientes artículos de Sofia Smallstorm:

El síndrome de Morgellon

La versión de un investigador

La transbiología

La agenda oscura de la biología sintética

Íntimo y personal

Asimismo, recomendamos la lectura de estos artículos del señor Carnicom:

Otra vez fibras transportadas por el aire, y otra vez, y otra vez más (nov. 2005)
Morgellon: primeras observaciones (agosto 2006)

Morgellon: morfología confirmada (noviembre 2007)

Morgellon: las muestras halladas en el aire, en la piel y en la sangre coinciden (diciembre 2007)

Publicamos a continuación la traducción al español de un artículo escrito por Clifford E. Carnicom, cuya versión original en inglés (Morgellon’s: A Fourth Match), publicada en enero de 2008, se puede leer haciendo clic en estos enlaces:

https://carnicominstitute.org/articles/morgobs4.htm

https://carnicominstitute.org/wp/morgellons-a-fourth-match/

EL SÍNDROME DE MORGELLON: CUARTA COINCIDENCIA

Clifford E Carnicom

1 de enero de 2008

Recientemente, una persona con síntomas de Morgellon ha expulsado a través de las encías de la boca una cantidad considerable de material fibroso. Esta persona es la misma fue examinada en el documento titulado Morgellon: morfología confirmada. La experiencia, hasta que este suceso tuvo lugar y también durante el mismo, fue extremadamente dolorosa para la paciente.

Cuando estas fibras se observan con una amplificación muy alta, su naturaleza revela que su tamaño, su estructura y su forma son idénticas a los de las fibras de la piel descritas minuciosamente en el artículo citado más arriba.

Esto eleva a cuatro el número de muestras procedentes de medios y ambientes totalmente diferentes que presentan una morfología similar o idéntica. Las muestras en cuestión son las siguientes: la fibra transportada por el aire que fue rechazada por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos; las fibras de la piel que se manifiestan en un sujeto que padece Morgellon; la muestra de sangre del mismo enfermo de Morgellon y la muestra dental del último caso mencionado.

El hecho de que una diversidad tan amplia de ambientes y de condiciones haya generado unas muestras que presentan una similitud extraordinaria demuestra la magnitud de la cuestión del Morgellon y de los aerosoles. ¿Qué nivel de información hace falta para que la ciudadanía en general se sienta motivada a hacer frente a estos asuntos? La pregunta aún no tiene respuesta.

Una pequeña porción del material dental original tal como fue expulsado a través de las encías de la persona que presenta síntomas de Morgellon.

Las flechas señalan ejemplos de lo que PARECEN ser filamentos individuales (en realidad compuestos por innumerables subfilamentos en los niveles micrométrico y submicrométrico).

La muestra expulsada en el fregadero de la cocina; la coloración roja se debe al vino utilizado, pues hemos descubierto que se trata de un fluido útil para la extracción.

Antes del proceso de expulsión, la paciente sufrió un dolor dental extremo.

Más moderado, pero todavía intenso, el dolor continuó durante el proceso de expulsión que se alargó varios días.

Amplificación de 5 aumentos aproximadamente.

Otro segmento de la muestra del filamento dental expulsado a través de las encías de la paciente.

Las flechas señalan ejemplos adicionales de filamentos aislados.

Las masas más oscuras y más extensas se componen de aglomeraciones de filamentos.

Amplificación de 10 aumentos aproximadamente.

La muestra del filamento dental con un aumento extremo.

Lo que está contenido entre los límites negros es lo que a simple vista parece ser un solo filamento.

La red interna de filamentos entre micrométricos y submicrométricos se ve con claridad.

Obsérvese que la forma, el tamaño y la estructura de esta muestra dental son notablemente similares a los de las muestras halladas en el aire, en la piel y en la sangre descritas con antelación en el artículo titulado Morgellon: las muestras halladas en el aire, en la piel y en la sangre coinciden.

Las flechas azules señalan fibras submicrométricas individuales situadas dentro del filamento envolvente.

Las barras negras señalan el límite exterior aproximado del filamento envolvente.

Las estructuras circulares o esféricas del interior (señaladas con flechas rojas) también fueron descritas anteriormente en las muestras extraídas de otros medios.

Amplificación de 7000 aumentos aproximadamente.

La amplia red interna de estructuras submicrométricas que se encuentra dentro de la muestra del filamento dental y que se ha observado en varias ocasiones en muestras procedentes de medios muy variados (aire, piel, sangre y dentadura).

Por favor, consulten los informes adicionales que han sido recientemente publicados.

Las flechas rojas señalan ejemplos individuales.

Una de las dos formas básicas (el filamento submicrométrico y el objeto circular o esférico submicrométrico) que requieren identificación. Amplificación de 7000 aumentos aproximadamente.

Notas adicionales:

Sería deseable que los lectores también conocieran el informe titulado Morgellon: las muestras halladas en el aire, en la piel y en la sangre coinciden, publicado en nuestro portal. Puede resultar beneficioso estar al tanto de los siguientes informes adicionales: Morgellon: primeras observaciones, Morgellon: morfología confirmada y Análisis de sangre .

También puede ser interesante recordar un informe anterior presentado en diciembre de 2003 que se titula Un hallazgo médico extraordinario. Puede haber o no una relación entre lo que ocurrió en diciembre de 2003 y el sufrimiento actual descrito en este informe. Dicho informe ha recibido en repetidas ocasiones cierta atención por parte de quienes optaron por tratar de desacreditar la cuestión de los aerosoles y el Morgellon. A menudo se afirmó que el sujeto (es decir, este investigador) se autoinfligió un dolor innecesario durante el proceso de extracción de la fibra. Hay que decir que la cantidad de dolor provocado en el caso preventivo de 2003 fue bastante pequeña en comparación con lo que la paciente que ha sido objeto del presente artículo ha tenido que soportar. Sería deseable que la gente tuviera en cuenta este hecho a medida que la magnitud del problema del Morgellon se vaya comprendiendo mejor.

Hay algunos aspectos adicionales relacionados con el caso descrito en diciembre de 2003 y relativos a la respuesta fototrópica al láser y a la persistencia de la enfermedad que con el tiempo pueden llegar a ser relevantes y requieren una mayor elaboración.

La morfología idéntica que presentan tanto los filamentos dentales de este informe como los filamentos de la piel de un informe reciente parece eliminar de este caso cualquier relación con la actinomicosis. La actinomicosis sigue siendo uno de los muchos factores que hay que tener en cuenta en el caso descrito en 2003.

También sería deseable que los lectores se acuerden de un artículo titulado Observaciones biológicas extraordinarias, publicado el 2 de mayo de 2004.

Artículo traducido por Conrad R.

Otros artículos de Clifford Carnicom traducidos al español:

Morgellon: la prueba del vino y el peróxido (marzo 2008)

El síndrome de Morgellon: una nueva clasificación (febrero 2010)

 

Nota: Las aclaraciones del traductor aparecen entre corchetes. Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre los programas de dispersión de aerosoles y su relación con la geoingeniería y la bioingeniería.

Morgellon: Morfología confirmada

INTRODUCCIÓN

A modo de introducción, recomendamos la lectura o el repaso de los siguientes artículos de Sofia Smallstorm:

Información básica acerca del cielo

La modificación del tiempo atmosférico

La geoingeniería

¿Calentamiento global?

El control de la población

La decadencia de los árboles en los Estados Unidos

El síndrome de Morgellon

La versión de un investigador

La transbiología

Los ladrones de cuerpos

Cómo nos engañan los medios de comunicación

La agenda oscura de la biología sintética

Íntimo y personal

Asimismo, recomendamos la lectura de estos dos artículos del señor Carnicom:

Otra vez fibras transportadas por el aire, y otra vez, y otra vez más (nov. 2005)

Morgellon: primeras observaciones (agosto 2006)

MORGELLON: MORFOLOGÍA CONFIRMADA

Publicamos a continuación la traducción al español de un artículo escrito por Clifford E. Carnicom, cuya versión original en inglés (Morgellon’s: Morphology Confirmed), publicada en noviembre de 2007, se puede leer haciendo clic en los enlaces siguientes:

http://carnicominstitute.org/wp/morgellons-morphology-confirmed/

http://carnicominstitute.org/articles/morgobs2.htm

MORGELLON: MORFOLOGÍA CONFIRMADA

Clifford E Carnicom
15 de noviembre de 2007

Una segunda paciente me ha presentado muestras y síntomas de la enfermedad de Morgellon para que lleve a cabo su estudio. Los resultados de este trabajo confirman de manera completa y absoluta la morfología interna de al menos uno de los tipos de fibras comúnmente relacionados con la enfermedad. Existen importantes descubrimientos adicionales que confirman la necesidad urgente de averiguar cuál es la verdadera naturaleza de esta dolencia. Hasta la fecha, el progreso ha sido totalmente insatisfactorio, dado que esta enfermedad representa un peligro para la salud pública que, de manera deliberada, ni se ha abordado ni se ha dado a conocer. La búsqueda de la naturaleza de esta enfermedad no está en las manos de ningún individuo, ciudadano, abogado o profesional de la salud; las consecuencias han alcanzado una extensión demasiado grande para esa limitación. Se trata de un problema público y en última instancia debe abordarse como tal. La enfermedad puede estar mucho más extendida de lo que comúnmente se cree y las pruebas de ello se están acumulando.

Vaya mi gratitud a aquellas personas cuya labor ha dado como resultado numerosos avances importantes en la investigación sobre el síndrome de Morgellon, en particular los análisis de laboratorio de la Dra. Hildegard Staninger. Otras personas encomiables también han contribuido al estado actual de nuestros conocimientos. Desgraciadamente, las repercusiones de esta enfermedad requieren una implicación más amplia por parte de los médicos, tanto a nivel profesional como a nivel estatal. Es un hecho que las instituciones y los organismos gubernamentales que por ley tienen que servir al interés general siguen decepcionándonos a un nivel trágico; con el tiempo los ciudadanos estarán obligados a apropiarse de este tipo de cuestiones para alcanzar las soluciones necesarias.

Se ruega a los lectores que revisen el trabajo titulado Morgellon: primeras observaciones [Morgellons: First Observations], publicado en este portal en agosto de 2006, para que se pongan en antecedentes antes de leer el siguiente informe. Este investigador opina que en aquel momento ciertos descubrimientos que se expusieron públicamente exigían atención inmediata. Y este investigador no tiene ni las instalaciones, ni los recursos ni los conocimientos necesarios para realizar los análisis que venimos solicitando desde que hace más de un año tuvieran lugar las primeras revelaciones. Lo que puedo ofrecer es un análisis, fruto de la observación, que apunta a ciertas necesidades que deben cubrirse si alguien desea entender la dinámica de esta enfermedad y cómo puede acabar afectando a la salud pública, casi con toda seguridad a nivel mundial. Ante la ausencia de muestras adicionales, hasta ahora no he sido capaz de ofrecer nuevos progresos en este asunto. Es primordial que se tenga conciencia de lo que significa la información contenida en este informe.

Quisiera saber exactamente hasta dónde se ha avanzado en las respuestas que hay que dar a algunas preguntas básicas desde que ese informe inicial se publicara en agosto de 2006.

¿Sigue existiendo la enfermedad?

¿Ha aumentado su distribución?

¿Cuál es la morfología de la enfermedad?

¿Cómo se puede identificar definitivamente sin recurrir al análisis químico?

¿Cuál es su ciclo de desarrollo?

¿Qué son exactamente las estructuras observadas, medidas y descritas previamente?

¿Cuál es la función de dichas estructuras?

¿Se trata de formas biológicas, de formas artificiales, o de ambas cosas a la vez?

¿Cuáles son las interacciones biológicas que se están produciendo?

¿Qué análisis y observaciones han tenido lugar y dónde están documentados?

¿Qué información se halla disponible para los ciudadanos, en la sede de una institución que sirva al interés general, sobre los métodos de atenuación, control o cura de la enfermedad?

¿Qué relación existe, si es que la hay, entre las estructuras fibrosas que salen del cuerpo humano y las fibras submicrométricas transportadas por el aire de cuya presencia en el medio ambiente se viene informando desde hace unos años?

Las deficiencias actuales nos recuerdan continuamente la negativa de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos [Environmental Protection Agency o EPA] a identificar las muestras originales hace unos años; cada vez hay más pruebas de su similitud tanto en su forma como en su composición química.

En lo que resta de este artículo se expone una serie de fotografías que, una vez más, reflejan la realidad de esta desgraciada enfermedad. Las fotografías muestran una progresión que va desde una visión normal hasta una imagen final de aproximadamente 2500 aumentos. La microscopía normal de luz visible tiene un límite superior de aproximadamente entre 1000 y 2000 aumentos; hemos modificado un modesto dispositivo digital para poder ofrecerles estas imágenes. Varias fibras diferentes procedentes de un mismo individuo fueron examinadas para redactar este informe.

Únicamente al observar las muestras con el máximo aumento disponible es cuando la verdadera naturaleza de esta enfermedad comienza a aflorar. De nuevo señalaremos la necesidad de que se cumplan algunos requisitos urgentes para su identificación y para conseguir un análisis más minucioso.

Es intolerable que toda esta información se deje en el cajón un año más sin que se produzcan avances radicales y sin la participación de los profesionales de la medicina.

Aquellos supuestos “profesionales” que siguen clasificando esta realidad como “delirante” están perpetrando un daño tremendo a la salud de los ciudadanos, y no son merecedores de más discusión.

Ahora mismo ya es tarde para seguir adelante con el trabajo que queda por hacer. Hay que mencionar que al menos otras tres personas me han contactado recientemente porque muestran síntomas físicos idénticos o aseguran tenerlos; ninguna de estas personas tuvo contacto con las demás y yo no les pedí que me consultaran.

No soy un experto en medicina ni pretendo serlo. Les estoy ofreciendo una serie de observaciones que demuestran la urgente necesidad de proteger la salud y el bienestar de los ciudadanos, y tengo la esperanza de que ustedes actuarán en consecuencia.

m2-5Espalda de la mujer afectada, de 59 años de edad.
La piel está manchada debido a las marcas que han dejado centenares de úlceras que anteriormente estuvieron abiertas durante varios años.
Varias llagas abiertas siguen visibles en la situación actual.
La paciente ha sufrido un tremendo y prolongado dolor debido a la enfermedad.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 2Aspecto que presentan, vistas de cerca, la superficie de la piel manchada y las llagas abiertas características de la enfermedad de Morgellon.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 3Estado actual de la úlcera abierta y activa situada en la piel de la espalda de la paciente.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 4Forma típica extraída de una úlcera de la superficie de la piel. Fotografía tomada a 10 aumentos.
La protuberancia se extiende por debajo de la piel y quitarla resulta extremadamente doloroso.
Obsérvese que las fibras son visibles en esta etapa y que se originan en varios puntos.
Existe un segmento mayor de material de costra en la superficie de la piel.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 5La extracción fotografiada a 60 aumentos.
Obsérvese que ahora las numerosas fibras incrustadas son visibles.
Llegados a este punto de la observación, cualquier similitud con un cabello queda descartada.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 6Vista de la extracción, iluminada desde lo alto, a 60 aumentos.
Numerosas fibras incrustadas son visibles.

 

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 7Fotografía de una muestra de fibra realizada a 750 aumentos.
Nótese que la estructura interna de la fibra comienza a aparecer en este instante.
Esta estructura interna es el comienzo de lo que requiere un examen físico en profundidad.
Solo la información generalizada sigue estando disponible en este momento, cuando nos acercamos al límite superior de la microscopía visible convencional.
El grosor de esta muestra de fibra es de aproximadamente 40 micras.
(El cabello humano tiene un grosor de entre 60 y 100 micras aproximadamente y su estructura es lisa).

 

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 8Ahora la imagen tiene aproximadamente 2500 aumentos, lo que es casi el doble de lo que puede conseguirse con la microscopía convencional. Es en este punto cuando tiene lugar un descubrimiento importante: resulta que la fibra individual se compone realmente de innumerables subfibras (que aparecen rodeadas por un círculo). Estas subfibras tienen un grosor de una micra como mucho.

La similitud que presenta su forma con la de las muestras de fibras halladas en el aire debe ser tenida en consideración a partir de ahora, dado que un hallazgo idéntico se produjo en el examen de dichas fibras. En ambos casos, lo que parece ser una sola fibra si la observamos con un microscopio convencional, en realidad se compone fundamentalmente de una red infinita de subfibras en el nivel micrométrico o submicrométrico. Llegados a este punto, está justificado considerar la posiblidad de que exista un origen nanotecnológico. Esta exposición sigue dependiendo del equipo microscópico disponible, que es bastante limitado.

Las subfibras deben ser analizadas en detalle y los resultados deben ser publicados. Es necesario que se lleven a cabo una observación y un análisis de estas fibras submicrométricas fuera del huésped y tras someterlas a diversos estímulos (por ejemplo, electromagnéticos y químicos). También es necesario el estudio de las fibras submicrométricas en el interior de un huésped vivo y sometidas a los estímulos apropiados.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 9Un segundo hallazgo potencialmente importante tiene lugar con una amplificación adecuada (2500 aumentos). Se trata de la frecuente aparición de un objeto, de forma aproximadamente esférica (y que en la imagen aparece encerrada en un círculo), que también tiene un diámetro de una micra o algo menos de una micra. Por favor, consulten el artículo publicado en agosto de 2006 para ver el hallazgo original. Estas esferas son un componente dominante de la estructura interna y no son visibles salvo con una amplificación adecuada.

La naturaleza, la composición y la función de estas estructuras deben ser identificadas.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 10Un tercer descubrimiento también vuelve a tener lugar aquí (véase el trabajo de agosto de 2006). Esto también tiene una gran importancia potencial y presenta fuertes repercusiones biológicas. Señalamos una vez más que nos encontramos ante la existencia de una estructura “incipiente” [con forma de brote o yema].

Todo parece indicar que se trata de un mecanismo de crecimiento, de extensión o de regeneración. Todavía es muy pronto para asegurar que en el interior de estas fibras no tenga lugar un proceso biológico. Todo apunta a que efectivamente existe un componente biológico en las propias fibras, independientemente de cualquier tipo de asociación con cualquier forma aparentemente inerte. Un químico altamente acreditado ha estudiado esta fotografía en particular antes de su publicación, y ha sugerido que se considere la posibilidad de que se trate de las hifas de un hongo [una hifa es una estructura filamentosa; el conjunto de las hifas constituye el micelio o cuerpo de un hongo]. Siempre y cuando esté disponible, toda información adicional se publicará en el presente informe.

Observamos también, en este caso, que el desarrollo incipiente parece contener estructuras submicrométricas (indicadas con una flecha) de forma anillada. La naturaleza, composición y finalidad de estas estructuras submicrométricas deben relacionarse con las que han sido mencionadas en la fotografía anterior.

Estas estructuras en ciernes se dan o son visibles en el borde de las fibras en todos los casos de los que se tiene noticia hasta el momento, y parecen constituir una especie de mecanismo de ramificación o de “crecimiento”.

Unas fibras incrustadas, también de tamaño inferior a la micra, coexisten con las estructuras submicrométricas dentro de la forma “incipiente”. Fotografía a 2500 aumentos.

La naturaleza, la composición y la función de las estructuras incipientes deben ser identificadas. Dichas estructuras representan un avance potencialmente importante en la comprensión del “crecimiento” y el desarrollo de la enfermedad de Morgellon. En esta búsqueda, los hongos deben ser al menos tenidos en cuenta.

https://carnicominstitute.org/wp/wp-content/uploads/m2-16.jpgLa red interna de fibras submicrométricas (rodeada por un círculo) se ve claramente en esta fotografía realizada a 2500 aumentos.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 12Otra estructura “incipiente” identificada. Varias de ellas se encuentran generalmente en una sola fibra.
Únicamente es visible con el aumento adecuado (2500x).
Fijémonos de nuevo en las estructuras submicrométricas presentes en el interior del brote (señaladas con flechas) y en la red de fibras submicrométricas (rodeadas con un círculo) del interior de la fibra principal.
La naturaleza, la composición y la función de las estructuras incipientes deben ser identificadas.

https://carnicominstitute.org/wp/wp-content/uploads/m2-17.jpgOtra estructura “incipiente” excepcional, que tiene una forma geométrica casi perfecta.
Nótese la reaparición de las estructuras internas entre los niveles micrométrico y submicrométrico (señaladas con una flecha).
Fotografía realizada con 2500 aumentos.
La naturaleza, la composición y la función de las estructuras incipientes deben ser identificadas.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 14Esta fotografía a 2500 aumentos supone un avance importante en la técnica de la microscopía. La investigación adicional acerca de esta técnica se presentará en una fecha posterior. En esta micrografía [o fotografía microscópica] vemos la muestra fibrosa expuesta a un rayo láser además de a la iluminación convencional desde abajo. En este caso, el láser rojo se utiliza en el modo de iluminación superior. Queda demostrado que la utilización complementaria de la iluminación láser revela detalles significativos que no se perciben con la iluminación visible convencional. La estructura y la red submicrométricas (rodeadas por un círculo) se ven claramente de forma inmediata gracias a esta técnica de modificación.

ESTE PROCEDIMIENTO NO ES COMPATIBLE NI CON LA OBSERVACIÓN DIRECTA A TRAVÉS DE LOS OJOS NI CON EL USO DE ESPEJOS. LA LUZ LÁSER ENTRAÑA UN RIESGO SIGNIFICATIVO PARA LOS OJOS. ESTE PROCEDIMIENTO SOLO ES APTO PARA TÉCNICAS DE OBSERVACIÓN DIGITAL EXTERNA.

RESUMEN

El foco de atención de este trabajo se ha centrado principalmente en los puntos más destacados de la observación y de las necesidades pendientes. He expresado mi opinión personal sobre el fracaso de las instituciones gubernamentales y sanitarias en este asunto. Se ha expuesto la necesidad de que se realice un examen paralelo en detalle sobre las muestras fibrosas aerotransportadas que la EPA se negó a analizar. No hay excusas ni razones que puedan justificar la inacción ante los descubrimientos que se han dado a conocer.

Mi capacidad y el tiempo de que dispongo para llevar a cabo una investigación de esta naturaleza siguen siendo limitados. Se ha reiterado mi llamamiento a la comunidad profesional para que sirva al interés general. Es de esperar que unos recursos más adelantados aportarán nuevos descubrimientos que vayan más allá de lo que se ha conseguido hasta aquí.

La enfermedad de Morgellon es una cuestión y un problema de salud pública, y ese es el interés al que hay que servir. Aquellos que han sufrido, que están sufriendo y que van a sufrir tienen derecho a ser tratados con dignidad, compasión y respeto. Todos debemos actuar desinteresadamente para reducir y aliviar el dolor, el sufrimiento y la enfermedad a los que actualmente estamos expuestos.
Deseo expresar mi agradecimiento infinito a la persona que amablemente ha hecho posible las observaciones que constituyen la parte fundamental de este informe.

Notas:

Este artículo está sujeto a futuras revisiones. Una investigación adicional ya ha finalizado y se presentará cuando el tiempo y las circunstancias lo permitan.

Clifford E Carnicom
15 de noviembre de 2007

 

DECLARACIÓN DE LA MUJER QUE HA SIDO OBJETO DE ESTUDIO

DIARIO MÉDICO

En 1997 trabajaba en una tienda naturista. Empecé a sentir cambios en mi cuerpo que no me gustaban: pérdida de energía, dolores en las articulaciones, problemas de memoria, etc. Sentía como si algo hubiera entrado en mi cuerpo. Una compañera del trabajo, que también era herborista, me dijo que tenía los mismos síntomas y problemas. Entonces decidimos probar varias mezclas de hierbas medicinales y remedios nutricionales. Las dos suponíamos que se trataba de una enfermedad vírica.

Algunos de los extractos y de las hierbas crudas provocaron un efecto impresionante. Ambas sufrimos lo que se conoce como una “crisis de curación”. Nos salieron úlceras en nuestros cuerpos. En mi caso, empezaron a salirme en la cabeza; llegué a tener hasta 20 úlceras abiertas a la vez, que eran muy dolorosas y que tardaron en curarse. Un grano tardó casi tres años en dejar de producir sustancias. Por aquel entonces no guardé ninguna muestra porque pensaba que las llagas se debían a una infección vírica y terminarían desapareciendo con el tiempo. A mi compañera empezaron a brotarle por todo el rostro y al cabo de tres meses decidió no seguir. El proceso no solo era muy doloroso (quemazón, dolores agudos al retirar las costras), sino que también era duro de llevar por el mal aspecto que teníamos. A mí el cabello me cubría las erupciones, pero las suyas las veía todo el mundo.

Cuando las llagas de mi cabeza desaparecieron, empezaron a brotarme por toda la parte superior de la espalda y por los omóplatos. Hasta entonces, mi piel había sido suave e incluso estaba tonificada. Empecé a pensar que nuestra teoría sobre el origen vírico era errónea. Algo me decía que la enfermedad era de una naturaleza diferente, pero… ¿cuál sería?

Por aquella época, Clifford Carnicom publicó un artículo sobre una muestra biológica hallada en el aire para ver si alguien la podía identificar, ya que parecía tener características que no eran normales. El Sr. Carnicom tuvo que esperar tres años para que un médico investigador se reuniera con él; cuando el médico vio la muestra, dijo inmediatamente: “Ah, ya sé lo que es. Lo he estado analizando con un microscopio atómico y se trata de una especie de hongo modificado. Atrapa los metales pesados presentes en el organismo y los utiliza para “apuñalar” a las células respondedoras del sistema inmunitario”.

Yo ya estaba enterada de que se estaban realizando fumigaciones con aerosoles y sabía que los metales pesados entraban en nuestros cuerpos a través del aire que respiramos. Empecé a darle caza al agente patógeno que había en mi cuerpo con remedios antifúngicos y el resultado fue asombroso, por no decir devastador. Me salieron más llagas en la espalda, en las piernas, en los brazos y en la cara. A pesar de ello, me sentía animada porque empecé a ver las señales o “indicadores” de este agente patógeno. Se trataba de una red interconectada que parecía extenderse por todo mi cuerpo. Curiosamente, si yo mataba una parte de los hongos en una zona del cuerpo, sentía un estremecimiento en otras zonas. Era como si los hongos que se encontraban en distintas partes pudieran comunicarse entre sí. También eran muy resistentes a muchos de los tratamientos: uno que parecía estar dando resultado dejó de ser eficaz un mes más tarde. Después he comprobado que el hongo tiene la capacidad de cambiar y adaptarse del mismo modo que las bacterias cuando se vuelven resistentes a los antibióticos. Empecé a tomar diatomita, que hacía que mi cuerpo expulsara los metales pesados y “desactivaba” al hongo (Perma-Guard 505-243-1460, por unos 30 céntimos al día).

Seguí experimentando con distintas dietas y mezclas de hierbas que tuvieron efectos variados. Se me abrieron nuevas úlceras en la espalda (probablemente centenares) y se me formaron costras que eran muy similares a las costras de sangre normales. No era fácil observar todos los detalles porque lo hacía a través de un espejo. A decir verdad, la mayoría de los días no quería mirarme la espalda, pues tenía unos dolores muy fuertes (me estaban saliendo unas esquirlas que parecían de cristal) y mi espalda tenía un aspecto bastante desagradable (y todavía lo tiene). Algunas de las úlceras se cerraron al cabo de unos días o una semana y otras duraron dos o tres meses. Mis camisetas y sábanas estaban llenas de manchas de sangre.

En 2005 Clifford Carnicom me envió información sobre una nueva “enfermedad” llamada Morgellon. Yo no vi ninguna relación entre las hebras que les salían a los afectados y lo que me pasaba a mí, puesto que nunca había guardado las costras ni me había molestado en observarlas; me las quitaba de la espalda y las tiraba a la basura. A decir verdad, el proceso era tan doloroso y molesto que yo no me daba cuenta de lo que era obvio. Además, yo solo dispongo de una lupa y carezco de una formación científica que me permita trabajar con el microscopio, así que me repetí una y otra vez que “mejor fuera que dentro” y seguí experimentando.

Di con un jabón que aceleraba el proceso (antifúngico) de manera radical. A finales de 2006 me decidí a observar con la lupa una de las costras, y me llevé una gran sorpresa al ver cómo surgían de ella unas hebras pequeñitas. Entonces me puse a examinar tantas muestras como pude.

Las que se veían mejor las guardé y se las envié al Sr. Carnicom, que está publicando sus hallazgos. Más tarde acepté que me fotografiara y le entregué más muestras recientes para que las analizara.

Hasta la fecha (octubre de 2007) tengo unas siete úlceras activas que todavía siguen produciendo material. Parte del material de los dos últimos meses es “plástico” o pegajoso y tiene un color ámbar claro. Todo este material deberían analizarlo en un laboratorio que dispusiera de las instalaciones y del personal necesarios para averiguar cuál es su composición. Del omóplato izquierdo me ha salido un “pegote” del tamaño de un guisante.

COMENTARIO PERSONAL

Basándome únicamente en el conocimiento empírico, estoy convencida de que la mayoría de la gente tiene este extraño hongo dentro de su cuerpo. Veo los “indicadores” en todas las personas con las que me cruzo. Algunas parecen muy afectadas, mientras que otras lo están menos. Hace poco que mi amigo el médico investigador confirmó lo que yo pensaba: me dijo que este hongo estaba presente en todas las muestras de sangre, incluso en la suya.

Pienso que es crucial eliminar todos los metales tóxicos de nuestro cuerpo a diario; el mejor remedio que he encontrado es la diatomita; Tiene que ser apta para uso alimentario (Perma-Guard).

Creo que el hongo es como una “autopista” que transporta los metales, el material “plástico” y las hebras a todas las partes de nuestro cuerpo. Por lo tanto, resulta imperativo eliminar de nuestro cuerpo todos los hongos que podamos. Yo evito los azúcares y uso muchísimo el ajo; consumo alimentos de cultivo biológico y carne de animales criados al aire libre con moderación; tomo té de pau d’Arco y otras mezclas de hierbas antifúngicas. El extracto llamado Deep Health de la casa Herbs.Etc me ha sido de gran utilidad.

Hace poco que me dijeron que los suplementos enzimáticos resultan muy útiles, pero aún no he empezado a tomarlos.

Por último, a lo largo de estos diez años he aprendido algo, pero sé que aún me queda mucho por descubrir. Es de esperar que, con la ayuda de científicos e investigadores totalmente entregados a su trabajo, logremos descubrir el verdadero origen de este síndrome.

Solo entonces podremos tener la esperanza de ayudar a las muchas personas que lo necesitan.

Doy las gracias a Dios por haberse servido de mí.

Dorothy Love Coats

Cantante de Gospel

APÉNDICE: MICROGRAFÍAS DE CONTROL

La siguiente exposición constará de tres fotografías de control para establecer una comparación y para mostrar la capacidad del equipo de microscopía modificado que hemos utilizado. LA FINALIDAD DE ESTAS FOTOGRAFÍAS ES ÚNICAMENTE LA SUPERVISIÓN Y NO GUARDAN NINGUNA RELACIÓN CON LOS MATERIALES DE LAS MUESTRAS. La primera fotografía será la de un cabello humano con una amplificación de 700 aumentos aproximadamente. La segunda fotografía será la de una célula sanguínea humana a 8.600 aumentos aproximadamente; una célula sanguínea humana mide entre 6 y 8 micras de ancho. La última foto muestra células sanguíneas humanas a 2500 aumentos aproximadamente.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 17Cabello humano: SOLO PARA ESTABLECER UNA COMPARACIÓN.
Amplificación de 700 aumentos aproximadamente.
Obsérvese el contorno liso y el tamaño uniforme.
Medición: aproximadamente 65 micras de diámetro.
No se ven ni formas ni estructuras internas significativas.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 18Célula sanguínea humana: SOLO PARA ESTABLECER UNA COMPARACIÓN.
Amplificación de 8600 aumentos aproximadamente.
Tamaño aproximado de la célula: 7 micras de diámetro
Esta imagen representa el límite superior de la calidad y amplificación del equipo utilizado en este informe.

MORGELLONS: MORPHOLOGY CONFIRMED 19Fotografía de la sangre humana para establecer una comparación.
Amplificación de 2500 aumentos aproximadamente.
Las células sanguíneas miden aproximadamente de 6 a 8 micras de diámetro.

Artículo traducido por Conrad R.

Otros artículos de Clifford Carnicom traducidos al español:

Morgellon: las muestras halladas en el aire, en la piel y en la sangre coinciden (dic. 2007)

Morgellon: la prueba del vino y el peróxido (marzo 2008)

El síndrome de Morgellon: una nueva clasificación (feb. 2010)

Nota: El siguiente enlace conduce a una relación de artículos que versan sobre las fumigaciones aéreas clandestinas y sus efectos en los seres vivos.

Morgellon: Primeras observaciones

Publicamos a continuación la traducción al español de un artículo escrito por Clifford E. Carnicom, cuya versión original en inglés (Morgellon’s: First Observations) se puede leer haciendo clic en estos enlaces:

http://carnicominstitute.org/articles/morgobs1.htm

http://carnicominstitute.org/wp/morgellons-first-observations/

MORGELLON: PRIMERAS OBSERVACIONES

Clifford E. Carnicom
12 de agosto de 2006
Revisado el 16 de agosto de 2006
Copyright de Clifford E Carnicom y Jan Smith

Este trabajo se presenta en dos etapas. En el primer artículo se describe una serie de observaciones realizadas a través de un microscopio con una capacidad de aumento relativamente alta. El objeto de observación son unas muestras remitidas por una persona que presenta los síntomas de lo que actualmente se conoce como la enfermedad de Morgellon. Dicha enfermedad se caracteriza en parte por la presencia de un conjunto de dolencias de la piel poco corrientes, de las cuales las más frecuentes son las lesiones persistentes y unas fibras o filamentos inusuales. El segundo artículo será un comentario sobre la cuestión del Morgellon desde el punto de vista de este investigador, y se presentará por separado en fecha posterior.

La enfermedad causa mucho dolor y sufrimiento. La aceptación de la enfermedad por la medicina oficial sigue siendo controvertida, a pesar de que cada vez hay más pruebas de su existencia. Esta investigación está motivada por la constatación de que, aunque la cuestión del Morgellon se supone que lleva varios años en estudio, al parecer no existen imágenes de los filamentos debidamente ampliadas a las que puedan acceder los ciudadanos. Y a pesar del reciente interés mediático por este tema, al parecer también se suele afirmar que no hay suficientes recursos disponibles para llevar a cabo los análisis adecuados. Esta exposición tratará de abordar este problema en la medida de lo posible.

A

Fecha del matasellos del sobre que contenía las muestras originales: 14 de julio de 2006. La paciente me envió las muestras directamente y a petición mía.

Los materiales fueron recibidos a mediados de julio tras una larga conversación con la paciente. Anteriormente, esta persona ya había publicado numerosos informes y observaciones, pero sus fotografías estaban limitadas a los 200 aumentos debido al instrumental de que disponía. Me ofrecí a llevar a cabo un estudio microscópico con más aumentos, fotografiar los resultados y poner esta información a disposición del público. Ese el objetivo principal de este primer informe; en esta página no se realizará ningún esfuerzo coordinado para evaluar la naturaleza de los materiales. Esta página es el fruto de varias horas de observación al microscopio de parte de una muestra, y aún queda mucho por hacer. Puede que disponga de los medios o recursos para continuar este estudio y puede que no, y resulta sospechoso que esta tarea tenga que llevarse a cabo en la esfera del activismo ciudadano.

Uno de los objetivos de este artículo es proporcionar también al lector un sentido de la escala, y mostrar una progresión desde los materiales originales, tal como existen en el cuerpo, hasta el máximo aumento posible que se puede alcanzar con mi equipo. Los materiales recibidos estaban cuidadosamente empaquetados, bien etiquetados y en buen estado. La descripción que la paciente ha realizado de los síntomas físicos que presenta es rigurosa y completa. Todas las preguntas planteadas a la paciente acerca de la enfermedad han sido respondidas con total sinceridad y con todo detalle. Hace tiempo que la paciente le entregó a un médico un buen número de muestras, pero al parecer no ha recibido a cambio ninguna respuesta concreta, ni descripciones, ni fotos, ni análisis. La información detallada y las respuestas de cualquier representante de la medicina oficial, de los grupos de apoyo sin ánimo de lucro o grupos de investigación, de las instituciones educativas y de las agencias gubernamentales parecen ser extremadamente deficientes. Las numerosas solicitudes, por parte de la paciente, de que se analizaran los síntomas y las manifestaciones físicas de la enfermedad, no parecen haber obtenido ninguna respuesta aceptable. Las repercusiones de un problema sanitario susceptible de alcanzar grandes proporciones y que puede estar afectando a una porción de la población mucho mayor de la que se reconoce actualmente deben ser tenidas en cuenta. Además del sufrimiento que han padecido, estas personas que han dado un paso al frente solicitando asistencia por lo general han sido objeto de burlas y de rechazo. Este grupo requiere como mínimo nuestra compasión humanitaria y asistencia médica.

Además es necesario afrontar directamente la repetida afirmación de que se trata de “ideas delirantes”, que normalmente circula con los informes públicos sobre este tema, y buscar si existen motivaciones secretas que puedan relacionarse con esta descripción de la enfermedad. Y también hay que preguntarse por qué tenemos que ser los ciudadanos quienes hagamos pública la información que aparece en esta página. Debería abordarse la cuestión de que existe un riesgo sanitario del que la población (e incluso este investigador) no tiene conocimiento.

Está justificado que nos preguntemos si la naturaleza o la forma de estos materiales podrían ser inusuales, dado que a estas alturas parece ser que esto no se ha abordado ni adecuada ni públicamente. Unas fotografías aceptables tomadas a través del microscopio pueden servirnos de ayuda.

B

Una de las muestras originales de material recibidas en un recipiente de plástico sellado. Materiales fotografiados antes de la manipulación y observación.                              La paciente declaró que los materiales proceden de una lesión situada en el torso. Unos filamentos incrustados dentro del material procedente de la lesión son visibles (las fibras aisladas solo son visibles a simple vista). Este recipiente mide aproximadamente 1 pulgada (2,5 cm) de ancho.                            Las siguientes observaciones corresponden únicamente a esta muestra.

C

Segunda fotografía de la muestra original de materiales recibida. Existen más muestras que serán analizadas más adelante. Varios filamentos procedentes de la lesión son visibles a simple vista. Los siguientes comentarios corresponden únicamente a esta muestra.

Las fibras procedentes del material de la lesión, visibles en las fotografías anteriores, son el objeto de las fotografías siguientes. El aparato utilizado dispone de cinco niveles de aumento: aproximadamente 700x, 1400x, 2800x, 5600x y 8600x. La ampliación digital de la imagen final puede incrementarse aún más si la situación lo justifica y si la calidad de imagen es compatible con la ampliación. El límite del aumento óptico convencional es de aproximadamente 2000x. Los niveles más altos de aumento que se muestran aquí se han conseguido utilizando simultáneamente una cámara digital (diseñada para la observación astronómica) y un microscopio óptico de buena calidad. Estas son probablemente las primeras imágenes publicadas que muestran con detalle el interior de las fibras que aparentemente son típicas de la enfermedad de Morgellon. Las revelaciones que siguen bien merecen que alguien rinda cuentas y ofrezca alguna explicación, puesto que resulta evidente que estas fibras no son ni normales ni uniformes.

La primera imagen que se muestra a continuación tiene aproximadamente 700 aumentos. En este nivel son relativamente pocos los detalles que se pueden ver. Sin embargo, la fotografía nos permite tener una primera estimación de su anchura; esta primera medición es de entre 10 y 12 micras aproximadamente, y pone seriamente en duda la afirmación de que estas fibras son cabellos humanos, ya que estos tienen una anchura de entre 60 y 100 micras aproximadamente. La forma irregular de la fibra y su evidente torsión descartan además cualquier comparación realista con un cabello humano. En este punto, recordemos que la mayoría de las imágenes que se han publicado estaban en el nivel de los 200 aumentos o menos, lo cual ya nos da una idea de por qué existe tan poca información acerca del aspecto de las fibras (y mucho menos de su estructura interna) a disposición de los ciudadanos que deseen estudiarlas. He encontrado dos imágenes con un aumento extremadamente grande tomadas a través de un microscopio electrónico; sin embargo, como veremos, no ofrecen ningún detalle del interior de las fibras. Al no haber comentarios relacionados con dichas imágenes, en este momento no es posible ofrecer una explicación más exhaustiva de dicha carencia.

D

Imagen tomada aproximadamente a 700 aumentos. Anchura aproximada: 10-12 micras. No se aprecian características distintivas importantes. Pueden verse indicios de la existencia de una estructura en el interior de la fibra. Imagen apta para la medición y la comparación con el cabello humano. Se percibe cierta irregularidad en el tamaño, así como la capacidad de la fibra de doblarse o retorcerse. Dos fibras diferentes ha sido examinadas, y en esta fase ambas parecen básicamente idénticas.

La siguiente exposición constará de dos fotografías de control con el objetivo de que se pueda establecer una comparación y también para mostrar la capacidad del equipo de microscopía modificado que se ha utilizado. ESTAS FOTOGRAFÍAS SE PUBLICAN ÚNICAMENTE A EFECTOS DE SUPERVISIÓN Y NO GUARDAN NINGUNA RELACIÓN CON LOS MATERIALES DE LA MUESTRA. La primera fotografía será la de un cabello humano, también tomada a 700 aumentos aproximadamente. La siguiente fotografía será la de una célula sanguínea humana a 8600 aumentos aproximadamente (una célula sanguínea humana mide unas 6 u 8 micras de ancho). Comparaciones adicionales: normalmente las bacterias alcanzan un tamaño de unas 10 micras, y los virus miden por lo general una micra o menos; una fibra de amianto mide alrededor de 2 micras. Quienes deseen establecer otras comparaciones y consultar estudios exhaustivos de las fibras pueden leer los artículos publicados en este portal.

E

Cabello humano: FOTOGRAFÍA PUBLICADA ÚNICAMENTE COMO OBJETO DE COMPARACIÓN. Imagen tomada aproximadamente a 700 aumentos.  Obsérvese el contorno liso y su aspecto uniforme. Medida: aproximadamente 65 micras de diámetro. En el interior no se aprecian estructuras ni formas significativas.

F

Célula sanguínea humana: FOTOGRAFÍA PUBLICADA ÚNICAMENTE COMO OBJETO DE COMPARACIÓN. Imagen tomada aproximadamente a 8600 aumentos.   Tamaño aproximado de la célula: 7 micras de diámetro. Esta imagen representa la mayor calidad y el mayor aumento que pueden alcanzarse con el aparato utilizado en este estudio.

Las fotografías de la siguiente serie, que constituyen el objetivo principal de este informe, se encuentran entre el nivel de los 1400 aumentos y el de los 5600 aumentos. En esta etapa del proyecto de investigación voy a dejar que la mayoría de las fotografías hablen por sí mismas, aunque añadiré pequeños comentarios que faciliten su interpretación. Las dos fotografías siguientes, a 1400 aumentos, empiezan a mostrar ahora una forma y unas características interesantes que no eran visibles en las primeras imágenes. En primer lugar, se observa que las fibras tienen una estructura interna mucho más compleja que la que era perceptible con pocos aumentos. Además, las dimensiones de la fibra presentan más variaciones que las que se veían al principio. Ambos factores por sí solos hacen que empecemos a poner seriamente en duda o a descartar la afirmación de que se trata de fibras comúnmente conocidas, ya sean artificiales o naturales. Tan solo en los informes de los medios de comunicación, hay rumores de que se ha intentado identificar estas fibras utilizando grandes bases de datos forenses y de que dicha tentativa de identificación ha sido un completo fracaso. Uno de los objetivos de este informe es que los lectores lleguen a deducir los motivos de ese fracaso.

Hay una segunda revelación en este nivel de aumento y de observación. Lo que parece ser un solo filamento procedente del material de la lesión es en realidad mucho más complejo, pero esto no se percibe a simple vista. En la segunda de estas dos fotografías, obsérvese la compleja red de múltiples fibras. Por supuesto, esta disposición no era visible a simple vista cuando la muestra fue colocada bajo el microscopio. Es en esta fase donde debe concederse una importancia mucho mayor a la identificación de estos filamentos, así como a cualesquiera estructuras que puedan contener en su interior. También observamos, sobre todo en la segunda fotografía, de mayor translucidez, que existen estructuras internas mucho más pequeñas y con forma elíptica. Esto es un indicio muy fuerte de que las fibras tienen una naturaleza biológica, y ya tenemos un argumento para descartar el cabello humano, así como cualquier tipo de fibra común, natural o artificial.

En este punto, al menos conviene abordar el esfuerzo considerable que se ha hecho y que se sigue haciendo para describir esta enfermedad como un problema psicológico de los individuos afectados. Este esfuerzo se abordará de forma más completa en la sección de comentarios que se publicará más adelante. No obstante, de momento diremos que, si los materiales que se muestran aquí son representativos de la enfermedad de Morgellon, tales esfuerzos por imponer una percepción de “ideas delirantes” a la opinión pública solo pueden ser interpretados como un ardid de primer orden para tratar de ocultar, negar y evitar la realidad del problema al que nos enfrentamos. La incidencia de esta enfermedad está aumentando y a estas alturas ya es mundial. Es razonable preguntarse si no habrá algún programa secreto en marcha cuando se intenta influir tan enérgicamente en la percepción que la gente pueda tener de esta dolencia.

G

Ampliación de aproximadamente 1400 aumentos. Obsérvese la variación en la forma de la fibra y la estructura interna que empieza a ser evidente. Obsérvense las irregularidades de la superficie de la fibra y la translucidez de esta.

H

Ampliación de aproximadamente 1400 aumentos. Ahora observamos numerosas fibras en un conglomerado que no se percibía a simple vista. Obsérvese que las estructuras internas son cada vez más visibles. En esta etapa de la observación, los indicios que apuntan a una naturaleza biológica son cada vez más fuertes.

La siguiente serie de fotografías, que es la última, está tomada a 5600 aumentos. Se han producido varios descubrimientos importantes. Ahora es muy frecuente encontrar una estructura subfibrosa en el interior de ciertos segmentos de la fibra principal. Ahora se puede ver que lo que parece ser una sola fibra se compone de innumerables subfibras, y que el tamaño de estas subfibras se encuentra en el nivel micrométrico o en el submicrométrico. Que se sepa, hasta ahora no se había dado a conocer este hecho en relación con la enfermedad de Morgellon y una interpretación mucho más compleja de la naturaleza real de las fibras debe ser propuesta. En segundo lugar, unas estructuras internas, esféricas o elípticas, aparecen ahora dentro de la fibra principal, y miden alrededor de una micra (el tamaño de un virus). La identificación de estas estructuras y de sus funciones, incluidas las subfibras internas de tamaño micrométrico, se ha convertido ahora en una prioridad apremiante.

I

Ampliación de aproximadamente 5600 aumentos. Obsérvese la estructura filamentosa en el interior de la fibra. La anchura de la estructura fibrosa interna se encuentra en el nivel micrométrico o submicrométrico.

J

Ampliación de aproximadamente 5600 aumentos. Obsérvense las estructuras internas generalmente circulares. Todo esto indica firmemente un origen biológico. Estas estructuras miden alrededor de una micra (el tamaño de un virus). Ahora es evidente la complejidad cada vez mayor del interior de la fibra de la muestra original.

En esta etapa, el último gran descubrimiento realizado mediante la observación es lo que parece ser una estructura “incipiente” de algún tipo. Estas estructuras aparecen en el borde de la fibra a intervalos irregulares, y contienen en su interior otros dos componentes más: por un lado, unas estructuras esféricas o elípticas, en el nivel micrométrico, recubiertas por una cáscara translúcida; por otro, innumerables fibras, en el nivel submicrométrico, emergen de la estructura en ciernes. Las estructuras incipientes [con forma de brotes o yemas] son un claro indicio de la existencia de un proceso reproductivo o de crecimiento, y pueden estar relacionadas con la propagación de la enfermedad.

K

Ampliación de aproximadamente 5600 aumentos. Las estructuras “incipientes” se ven claramente en los lados de la fibra de vez en cuando. Las estructuras incipientes contienen estructuras internas más o menos del tamaño de una micra o de un tamaño submicrométrico. Con frecuencia, las estructuras incipientes también contienen en su interior innumerables filamentos que aparentemente tienen un tamaño submicrométrico (hemos alcanzado el límite de la capacidad de nuestro equipo). La reproducción y el crecimiento de la fibra principal pueden estar estrechamente relacionados con estas estructuras en ciernes. En general, las estructuras incipientes parecen tener una forma, una estructura y una organización bastante complejas.

L

Ampliación de aproximadamente 5600 aumentos. La compleja organización interna de subfibras y formas estructurales se ve con claridad.

M

Ampliación de aproximadamente 5600 aumentos. Esta fotografía muestra la capacidad que tiene la fibra para doblarse y retorcerse. La organización paralela de subfibras es visible en el interior. La falta de uniformidad de las dimensiones de las fibras también es manifiesta. La separación o estructura transversal también se ve en la parte inferior derecha de la imagen.

N

Ampliación de aproximadamente 5600 aumentos. Otra estructura incipiente se puede ver en el borde de la fibra principal. En su interior existen complejas estructuras del tamaño de una micra. La envoltura translúcida indica o parece indicar que existe una capacidad reproductiva.

O

Ampliación de aproximadamente 5600 aumentos. Una estructura incipiente adicional es visible en el borde de la fibra principal. En su interior existen complejas estructuras del tamaño de una micra.

La conclusión de este informe es necesariamente breve en este momento. Las conclusiones básicas a las que se puede llegar son las siguientes. En primer lugar, ha habido un fracaso total por parte de la medicina oficial, las organizaciones sin ánimo de lucro y el gobierno a la hora de investigar adecuadamente el origen de la enfermedad de Morgellon y de informar a la población. Si las muestras examinadas y descritas aquí son de alguna manera representativas de la enfermedad de Morgellon, esto significa que todos los intentos de influir en la opinión pública para que acepte que esta realidad es insignificante o que tiene un origen psicológico denotan una gran falta de sinceridad. Hay que hacer frente a todo aquello que sea objeto de secretismo y de desinformación y sacarlo a la luz. Los supuestos esfuerzos llevados a cabo en la investigación por parte de diversas organizaciones sin ánimo de lucro, la universidad y el gobierno, deben ser puestos en duda; existe una grave falta de información pública en lo referente al origen de la enfermedad. Ningún ciudadano debe asumir el riesgo de tratar de identificar la naturaleza de esta afección. La medicina tradicional y las organizaciones sanitarias gubernamentales ya han demostrado su espantoso fracaso a la hora de hacer frente a esta emergencia. Hago un llamamiento a todos aquellos individuos o grupos que dispongan de los recursos adecuados para que intenten averiguar la esencia de este problema lo más rápido posible y hagan públicos todos los resultados de su investigación a medida que los vayan obteniendo.

Clifford E. Carnicom
12 de agosto de 2006

Notas:
Los estudios adicionales y la información procedente de otras fuentes se enlazarán a este informe cuando estén disponibles.
Un comentario adicional sobre el estado general de los descubrimientos relacionados con la enfermedad de Morgellon se presentará en una fecha posterior.
Los resultados de este informe tienen un carácter preliminar, y se limitan al material que ha sido proporcionado por un solo individuo.

Artículo traducido por Conrad R.

Otros artículos de Clifford E. Carnicom traducidos al español:

Otra vez fibras transportadas por el aire, y otra vez, y otra vez más (J. Challender / Clifford E. Carnicom, nov. 2005 / Trad. Resistencia)

Morgellon: las muestras halladas en el aire, en la piel y en la sangre coinciden (Clifford E. Carnicom, dic. 2007 / Trad. Resistencia)

Morgellon: la prueba del vino y el peróxido (Clifford E. Carnicom, marzo 2008 / Trad. Resistencia)

El síndrome de Morgellon: una nueva clasificación (Clifford E. Carnicom, feb. 2010 / Trad. Resistencia)

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre la geoingeniería, la bioingeniería y sus efectos sobre los seres vivos.

Otra vez fibras transportadas por el aire, y otra vez, y otra vez más

Publicamos a continuación la traducción al español de un artículo escrito por un ciudadano de California y publicado en el portal de Clifford E. Carnicom el 30 de noviembre de 2005, cuya versión original en inglés (Airborne fibers again, and again – and again) se puede leer haciendo clic en los enlaces siguientes:

http://www.carnicominstitute.org/articles/FibersNov2005.htm

fibersnov2005

OTRA VEZ FIBRAS TRANSPORTADAS POR EL AIRE, Y OTRA VEZ, Y OTRA VEZ MÁS

Por Clifford E. Carnicom
30 de noviembre de 2005

El siguiente informe nos lo ha enviado un ciudadano del norte de California. Este informe se suma a la serie de pruebas, presentada a lo largo de casi siete años, que demuestra el sometimiento de la población a unos agentes contaminantes transportados por el aire que aún no han sido identificados. El informe demuestra que es muy probable que existan consecuencias importantes para la salud relacionadas con estas operaciones atmosféricas; también demuestra que la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos [Environmental Protection Agency o EPA] ha fracasado completamente en su misión de servir a los ciudadanos y de proteger la salud y el equilibrio de nuestro medio ambiente. Las fibras que son objeto de este artículo parecen ser, en todos los aspectos, idénticas a las que la EPA se ha negado a identificar cuando se lo solicitamos hace más de seis años. La “política” de la EPA declarada públicamente consiste en que no analizará ni identificará ni examinará ningún “material no solicitado”. El argumento minoritario de quienes afirman que estas hebras tienen un origen corriente (por ejemplo, que se trata de telas de araña) hace mucho que se demostró que es irracional; estos materiales tienen una naturaleza evaporativa y transformable, y muestran unas características, una masa y unas dimensiones insólitas. Todo esto da argumentos de sobra para que la EPA sea impugnada en un sentido legal por su posición. Cuanto antes se den cuenta de esto los ciudadanos de los Estados Unidos y del resto del mundo y actúen en consecuencia, antes podremos restaurar la salud y el equilibrio de nuestra atmósfera. Esta reparación no tendrá lugar sin enfrentamiento, y seguiremos pagando el precio de nuestra apatía y sumisión ante estas violaciones de la ley natural y del derecho divino. Yo recomendaría que la mayor de las presiones se ejerciera sobre los representantes del gobierno de esta nación si lo que queremos es poder respirar y vivir en un medio saludable. La sumisión de los ciudadanos de esta nación ante la «política» de la EPA no ha traído ninguna solución a su incapacidad gratuita para proteger la vida y el medio ambiente. Existe un momento adecuado para la confrontación y el rechazo de la “política” indefendible de la EPA, pero ese momento ya ha pasado. Es necesario que los ciudadanos organicen una impugnación a la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos con el fin de detener la contaminación y la degradación de nuestro planeta y de nuestra atmósfera consentidas por la EPA.

Notas adicionales:
En el portal https://carnicominstitute.website/wp/ se pueden consultar observaciones, registros y análisis minuciosos de materiales fibrosos transportados por el aire similares a los que se describen en este artículo, así como el historial de la correspondencia mantenida con la EPA sobre este tema. Deseo expresar mi agradecimiento al señor Challender por el esfuerzo considerable que ha llevado a cabo para poner este informe a disposición de los ciudadanos.

Informe sobre lo ocurrido el domingo 13 de noviembre de 2005

Por Jeff Challender. 17 de noviembre de 2005.

Este es el informe de los hechos que tuvieron lugar el pasado domingo 13 de noviembre de 2005, y que comenzaron aproximadamente a las 12:50 PM (hora estándar del Pacífico) por encima de mi casa en North Highlands, California. En ese momento, mi hijo estaba jugando en el patio trasero de la casa. Dado que hace más de dos años que vengo haciendo un seguimiento de las fumigaciones de sustancias químicas que tienen lugar sobre nuestra casa, mi hijo tiene la costumbre de avisarme cada vez que ve que dichas operaciones se están llevando a cabo.

En el momento mencionado anteriormente, mi hijo me llamó para que mirase al cielo. Efectivamente, el cielo estaba repleto de esas “cortinas” de material que solemos ver cuando las estelas químicas se extienden tras las operaciones de fumigación. En particular, al este de nuestra casa había un avión que dejaba un largo rastro que no se disipaba. Le pedí a mi esposa que me trajera nuestra cámara digital Vivitar 3300 lo más rápido posible, y fotografié la aeronave y su estela lo mejor que pude desde la posición en que me encontraba. También hice una foto de una estela reciente que se extendía rápidamente.

Si hubiera sabido lo que iba a ocurrir unas dos horas más tarde, habría hecho más de cuatro fotografías del cielo aquella tarde… Pero volví a mi despacho a seguir trabajando en mi sitio web.

La neblina que sigue a las operaciones aéreas.

Alrededor de las 3 PM (hora estándar del Pacífico), mi hijo, en un estado de gran nerviosismo, me llamó para que fuera de nuevo a mirar al cielo. Me dirigí al patio trasero, y me quedé paralizado. Ante mis propios ojos, hebras y manojos de un material fibroso blanco caían del cielo. Este material se enganchaba en los árboles y se quedaba posado sobre las casas, sobre la hierba y sobre los coches aparcados. Estaba tan aturdido, que olvidé sacar fotos de este fenómeno. Ahora lamento haber cometido ese fallo.

Lo que sí se me ocurrio fue pedirle a mi hijo, que tiene 18 años, que recogiera muestras del material con los palitos y ramitas que pudiera encontrar, y se mostró dispuesto a ayudar. Tengo una discapacidad permanente debido a una lesión de la médula espinal que sufrí hace unos seis años. Mi movilidad es limitada porque mis piernas ya no funcionan normalmente. Por esta razón dependo de mi hijo, que sustituye a mis piernas cuando hace falta.

Le advertí que no tocara las hebras y que procurara que no se le metieran ni en los ojos, ni en el pelo ni en la ropa. Tuvo cuidado y aparentemente no le pasó nada. Lamentablemente, mi esposa deshizo algo de la sustancia entre los dedos, y la describió como “cerosa”. Cuatro días más tarde fue a nuestro médico de cabecera con una erupción cutánea que le picaba… La erupción ha remitido gracias a la aplicación de una pomada prescrita por el médico, que no fue capaz de diagnosticar la causa exacta.

En cuestión de minutos, lo que había “llovido”… ¡había desaparecido! Fuera de casa, todo se había derretido, evaporado, o simplemente se había disipado. Muy curioso. Nunca he visto nada parecido a lo que nos ocurrió, pero había oído hablar de ello en Internet.

Pusimos las muestras recogidas en un pequeño frasco con una tapa a presión y lo dejamos en mi despacho toda la noche. La idea era enviarle la muestra al Sr. Clifford Carnicom, ya que yo pensaba que él podría hacer que la analizaran en un laboratorio.

El material fibroso original transportado por el aire que metimos en un frasco.

Cuando examinamos el material del frasco el lunes 14 de noviembre, habían desaparecido entre dos tercios y tres cuartas partes de la muestra. Fotografié el frasco y lo que quedaba en su interior. Entonces intentamos sellarlo herméticamente poniendo cinta de embalaje alrededor de la tapa y del borde. Era de esperar que tal vez una presión parcial del material “evaporado” que se desarrollaba en el frasco haría que el aire del interior se saturase, lo que impediría o detendría el desgaste de la muestra. Este sencillo procedimiento parece haber tenido un éxito limitado, ya que la muestra “sobrevivió” unos cuantos días más.

El martes 15 de noviembre de nuevo le hicimos fotos al frasco. Parte del material había desaparecido definitivamente, pero la pérdida fue mucho menor que la de las primeras 24 horas. Aquella noche también hice una llamada telefónica a la Sra. Fels, una colega de Clifford Carnicom; la señora me facilitó los datos de contacto del Sr. Carnicom.

El miércoles 16 de noviembre, el Sr. Carnicom y yo mantuvimos una conversación muy agradable y provechosa sobre los sucesos del domingo 13 de noviembre.

Fue de lo más decepcionante saber que no había ninguna posibilidad de que se hiciera un análisis químico del material. Imaginen cuál no sería mi sorpresa cuando me enteré de que la Agencia Federal de Protección Ambiental no tiene ningún interés por muestras como las que mi hijo había recogido. ¡Y esta es la agencia del gobierno de los Estados Unidos que por ley debe proteger a los ciudadanos de las sustancias químicas peligrosas que pueda haber en el aire, en el agua y en la tierra! Uno tiene que preguntarse por qué esta “agencia que representa los intereses del pueblo”, financiada con nuestros impuestos, se niega a investigar lo que denuncian ciudadanos que pagan sus impuestos: que ALGUIEN está fumigando los cielos con sustancias químicas PERJUDICIALES para el medio ambiente en que vivimos. ¡Y para colmo de males, se niegan rotundamente a examinar incluso las muestras físicas de las supuestas sustancias químicas! ¿Para quién se creen que trabajan?

Así que el Sr. Carnicom sugirió que hiciera lo que pudiera con la muestra por mi cuenta. Por supuesto, insistió en que manipulásemos el material desconocido con la mayor de las precauciones.

Entonces, por sugerencia del Sr. Carnicom, yo mismo me puse manos a la obra con la muestra el jueves 17 de noviembre. Conecté mi microscopio Intel QX3 USB al ordenador con el que trabajo. Mi esposa me preparó un área de trabajo “lo más segura posible”, con buena ventilación y mucha luz. Saqué una última serie de fotos del frasco, y retiré la cinta adhesiva.

Imagen a diez aumentos

Yo no estaba preparado para lo que sucedió cuando retiré la tapadera del frasco. Al parecer, cuando sellamos el frasco con la cinta de embalaje, se acumuló una concentración del gas en que se transforma este material cuando se descompone: ¡un gas extremadamente nocivo que me sacudió en la cara! Sentí un fuerte escozor en los ojos y me entró un ataque de tos horroroso. También noté un sabor metálico muy fuerte en la lengua. Tardé varios minutos en recuperarme de este ataque espantoso. Me preocupa cuáles puedan ser los efectos a largo plazo, pero a corto plazo ni me he puesto malo ni he sufrido ninguna incapacidad.

A pesar de todo, yo estaba decidido a continuar, así que la muestra fue extraída del frasco y colocada en una placa de vidrio. Con unas pinzas de plástico y una navaja de acero inoxidable, retiré el material que quedaba en las ramitas y palos. Un tercio lo metí en un contenedor de muestras que guardé en el congelador, y otro tercio en otro recipiente que guardé en el frigorífico. El último tercio lo puse en un recipiente tapado para observarlo con el microscopio. Todos los recipientes utilizados fueron suministrados con el microscopio Intel QX3. En total, lo que quedaba de la muestra cabía en una cucharada grande, lo que no era mucho si tenemos en cuenta el volumen de lo que había en el tarro el primer día (lo equivalente a unas cuatro cucharadas).

Pasé más de una hora examinando el material y sacando fotos con el software del microscopio. Durante el reconocimiento utilicé lentes de 10, 60 y 200 aumentos, y una iluminación, tanto superior como inferior, con intensidad baja, media y alta.

Imagen a 10 aumentos.

Tras grabar las imágenes, mi ordenador las procesó para que pudieran subirse a la web. No es más que un examen superficial, dado que no dispongo de medios para llevar a cabo un análisis científico adecuado de la muestra. Las imágenes se incluyen en este informe para que puedan estudiarlas aquellas personas a las que les puedan interesar.

Imagen a 60 aumentos

Espero que mis esfuerzos hayan sido de alguna utilidad al objetivo principal, que no es otro que sacar a la luz lo que algunas autoridades corruptas están haciendo a nuestros cielos y a los habitantes del planeta.

Jeff Challender, 17 de noviembre de 2005.

Este informe, y las imágenes adjuntas, pueden ser reproducidos y distribuidos libremente, pero no podrán ser utilizados para obtener ninguna remuneración de ningún tipo.

Nota: Las fotografías se pueden ver en la versión en PDF del artículo original: fibersnov2005

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre las fumigaciones clandestinas, la geoingeniería, la bioingeniería y sus efectos en los seres vivos.