Veneno puro: el adyuvante de aluminio, relacionado con el cáncer de mama, las enfermedades autoinmunes y otros trastornos

Traducimos a continuación al español un artículo de Christina Sarich publicado el 28 de junio de 2014 en Natural Society:

http://naturalsociety.com/poison-aluminum-adjuvant-breast-cancer-alzheimers-autoimmune-disorders-detox/

VENENO PURO: EL ADYUVANTE DE ALUMINIO, RELACIONADO CON EL CÁNCER DE MAMA, LAS ENFERMEDADES AUTOINMUNES Y OTROS TRASTORNOS

Durante más de una década, una serie de estudios han relacionado el cáncer de mama con la intoxicación por aluminio. Se descubrió que las mujeres que sin saberlo utilizaban antitranspirantes que contenían aluminio tenían un perfil de cáncer debido a agentes genotóxicos. En pocas palabras, los senos de las mujeres que padecían cáncer estaban llenos de esta sustancia. También se sabe que el aluminio afecta al equilibrio de los estrógenos en el cuerpo y que además provoca cambios en el ADN. Cuando existen numerosas publicaciones científicas que apoyan la teoría de la toxicidad del aluminio presente en los antitranspirantes, ¿por qué no dicen nada del aluminio que contienen otros productos a los que estamos expuestos a diario?

¿Por qué el aluminio debería preocuparnos?

Una de estas publicaciones dice que “las pruebas justifican que se considere seriamente la reducción de la exposición del cuerpo humano al aluminio”. La toxicidad del aluminio también se ha asociado con la enfermedad de Alzheimer, aunque la última puntilla (una prueba a doble ciego que demuestre la existencia de un vínculo directo) aún no ha sido publicada. De todas formas, se admite lo siguiente:

“Se pone de relieve el mecanismo minucioso del papel del aluminio en el estrés oxidativo y en la muerte celular. Se ha subrayado la importancia de la especiación química compleja del aluminio en relación con la biología. El papel cuestionable del aluminio en la enfermedad de Alzheimer y el cruce de opiniones sobre el aluminio y la predisposición genética también han sido tratados. Por último, a partir de la extensa bibliografía se ha llegado a la conclusión de que los efectos neurotóxicos del aluminio quedan fuera de toda duda, y de que no se puede descartar que el aluminio sea un factor de riesgo de la enfermedad de Alzheimer”.

Ya sabemos que el aluminio también provoca numerosos efectos perjudiciales en el sistema nervioso humano. Ha sido relacionado con el síndrome de la guerra del Golfo, así como con la reducción severa de las habilidades motoras en los niños que están en desarrollo. Entonces, ¿por qué demonios lo seguimos utilizando en las vacunas? Y si de verdad nos están fumigando todos los días con aluminio y con otras sustancias tóxicas presentes en los chemtrails o estelas químicas, nos tendremos que preguntar cómo es que todavía somos capaces de confiar en el gobierno y en el paradigma de la medicina.

El aluminio presente en la composición de los chemtrails

El óxido de aluminio (junto con el óxido de bario y otras toxinas) también se halla en los chemtrails. Es verdad que el aluminio está presente de manera natural en los suelos de los bosques, pero se encuentra atrapado en los silicatos de aluminio, no fumigado, ni inyectado, ni introducido en el cuerpo como ocurre con las sales y los adyuvantes de aluminio en nuestra sociedad contemporánea. Por mucho que se haya utilizado para la propulsión de los cohetes, se trata de una sustancia química que se sabe que causa daños en el funcionamiento del cerebro. Y también mata nuestras plantas:

“El metal primero mata todas las raíces, lo que significa que los árboles ya no pueden absorber y transportar los nutrientes necesarios como los fosfatos, el calcio y el magnesio (fertilizantes imprescindibles que por otro lado también son eliminados del suelo por las precipitaciones ácidas). Los árboles se debilitan y pueden ser invadidos por insectos o patógenos, o bien pueden sucumbir ante condiciones meteorológicas extremas, o bien todo a la vez, lo que les lleva a la muerte”.

En este vídeo, Francis Mangels describe cómo esta forma de aluminio en particular está matando nuestros árboles:

El aluminio de las vacunas

El aluminio también está presente en muchas vacunas infantiles como un medio de estimular el sistema inmunitario. Es posible que el aluminio sea incluso más tóxico que el timerosal (o thiomersal), que contiene mercurio y se añade a las vacunas como conservante. Según un estudio publicado en Current Medical Chemistry (Química médica actual), los niños reciben, antes de los seis meses de edad, entre 14,7 y 49 veces más aluminio a través de las vacunas de lo que permiten los límites de seguridad establecidos por la FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos). Actualmente, el mercurio ha sido sustituido por el aluminio en muchas vacunas, entre ellas la de la hepatitis y la del virus del papiloma humano.

¿Exactamente por qué se añade aluminio a las vacunas?

Se trata de una cuestión de dinero. El aluminio se añade a las vacunas con el fin de estimular la reacción del cuerpo al antígeno (el virus o bacteria que hace que nuestro cuerpo fabrique anticuerpos, nuestra respuesta inmunitaria natural a los invasores extraños). Si así aumentan los anticuerpos(1) de nuestro organismo, entonces los fabricantes de vacunas tendrán que usar menos antígenos, con lo que las vacunas serán más económicas.

La eliminación del aluminio de nuestro organismo

Si usted usa un antitranspirante que contiene aluminio, tal vez lo mejor sea dejarlo cuanto antes.

Si usted piensa vacunarse o vacunar a su hijo, por lo menos lea la lista de los ingredientes de la vacuna y, si el aluminio está presente, entonces no se ponga la vacuna en cuestión y busque otros medios de prevenir la enfermedad.

Si usted está expuesto a los chemtrails, como la mayoría lo estamos, considere la posibilidad de desintoxicarse tanto como sea posible de modo que la sustancia tóxica no tenga la posibilidad de acumularse en su cuerpo provocándole la enfermedad y posiblemente incluso la muerte. Este neurocirujano nos explica cómo podemos desintoxicarnos de los venenos procedentes de las fumigaciones.

La planta llamada cola de caballo y el agua rica en sílice (dióxido de silicio) constituyen un buen método de desintoxicación de esta sustancia venenosa. En Science Direct (La ciencia en directo) hay más información sobre cómo el agua rica en sílice absorbe el aluminio.

Al parecer, el sílice no tiene efectos perjudiciales para nuestra salud; incluso hay estudios que demuestran que en realidad ayuda a aliviar los síntomas de la demencia, según la revista American Journal of Clinical Nutrition (Revista americana de nutrición clínica). Aunque el sílice no parece ser perjudicial para los seres humanos, puede serlo en los usos industriales del agua, por lo que con frecuencia se elimina del suministro de agua a las ciudades.

Conocida por tratarse de un fósil viviente, la cola de caballo (Equisetum arvense) se utiliza para la desintoxicación del aluminio, para aliviar los síntomas de la osteoporosis y para tener una piel sana. Fortalece nuestros huesos y también puede prevenir la debilidad vesical. Solo tenemos que asegurarnos de tomar un suplemento de vitamina B1 (tiamina) o de tomarla de manera natural si consumimos cola de caballo, ya que esta hierba contiene una enzima que puede reducir el nivel de dicha vitamina. Y que sean suplementos naturales, no la aflatoxina transgénica B1, que llega a ser más tóxica que el aluminio y es uno de los peores carcinógenos del planeta (incluso la exposición dérmica puede ser tóxica).

Sea cual sea el método que usted elija, puede que la desintoxicación del aluminio le salve la vida, pero lo que es seguro es que mejorará su salud.

Artículo traducido por Conrad R.

(1) La autora dice “si así aumentan los antígenos…”, pero creemos que se trata de una errata y que lo correcto es “si así aumentan los anticuerpos”.

Nota: Este enlace conduce a una lista de artículos que versan sobre las fumigaciones clandestinas y sus efectos en nuestra salud.

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